Artículos del autor | Bárbara Alpuente

Cualquier titular que empiece con un “eres mala madre si…” me pone los pelos de punta.  De verdad, ¿a quién le importa? Existe un nuevo movimiento, ahora llamado “colectivo”, inventado por los medios de comunicación para generar un debate, como siempre, alrededor de las mujeres, que insiste en reivindicar la no maternidad. Lo han llamado […]

Espectadores

31 agosto, 2016 /Bárbara Alpuente
En mi clase, como en todas, había un par de niños a los que les gustaba estudiar y sacaban siempre buenas notas (los típicos niños extraterrestres). Se ponían en las mesas de delante y atendían al profesor mientras los demás nos dedicábamos a perder el tiempo alegremente. Si esto hubiera quedado ahí, bueno, pero era aún más perverso, porque no solo nos molestaba no aprobar nosotros sino que los empollones sí lo hicieran. Podíamos haber cambiado el rumbo de nuestros días de estudiantes esforzándonos un poco e intentando, al menos, aprender algo, pero era mucho más fácil atacar a…

Censores

26 junio, 2016 /Bárbara Alpuente
Si la mitología griega se escribiera hoy, Cronos no devoraría a sus hijos, sino que se limitaría a privarles de la paga semanal. Y aun así, las voces de algunas asociaciones de padres se alzarían en contra de esta incitación al castigo infantil. Hoy Nabokov no encontraría quien le publicara Lolita por apología de la pederastia, y Henry Miller volvería a ser censurado. Nietzsche sería linchado públicamente por misógino hasta que dejara de escribir. Platón se vería cercado por izquierdas y derechas, y a Lorca le llamarían para dar el pregón de las fiestas del Orgullo gay, pero simultáneamente le…
Los seres humanos reivindicamos la libertad constantemente, aunque también es verdad que le llamamos libertad a hacer lo que nos sale de los huevos y creo que la palabra tiene más matices (pero ya he hablado muchas veces de esto y no es cuestión de repetirme… Al menos no hoy). Por eso me sorprende que haya quien muestre tanto entusiasmo cada vez que nace una nueva ley, o mejor dicho, cada vez que se da luz verde a una nueva restricción. Queremos que se nos trate como adultos independientes e inteligentes, pero en nuestras actitudes se percibe la necesidad…

Abstracto

16 septiembre, 2015 /Bárbara Alpuente
Cuando comenzó el movimiento 15M, me pasaba los días de una en otra charla de calle, escuchando a los participantes coger el micrófono y hacer sus reivindicaciones. Había quien tenía algo que decir y había quien no tenía nada que decir pero estaba decidido a decir algo. Los micrófonos son peligrosos; no hay más que sintonizar casi cualquier emisora de radio para constatarlo. Y aun quedando claro que había quien hablaba movido simplemente por el impulso del protagonismo, nadie se atrevía a cuestionarlo.  A diario escuchaba eso tan de moda de “toda opinión es respetable”. No sé si detenerme…

El progreso

2 agosto, 2015 /Bárbara Alpuente
Tengo un amigo que cuando se enteró de que su mujer estaba embarazada, empezó a decir muy convencido que su hijo jugaría con cajas de cartón, ruedas, cartulinas y papel pinocho en vez de con juguetes comprados. Nosotros escuchábamos su bucólico y romántico discurso y al terminar le dijimos: “Ya, eso es muy bonito, pero es que tú te has comprado una Play Station“. Tenemos una idea sentimental de cómo queremos que sea el mundo, pero no siempre participamos para que se cumpla. Y esta incoherencia se repite a menudo en el mundo de la cultura; nos lamentamos cuando cierran…
Este año no tengo vacaciones, así que solo me queda soñar con ese momento ideal veraniego que desearía vivir. Cierro los ojos con melancolía y dejo volar mis pensamientos por una playa casi desierta en la que un grupo de amigos bastante guapos charlamos y reímos mientras vemos las olas morir y resucitar en la orilla. Mis amigos me presentan a un hombre encantador y atractivo que casualmente se fija en mí (casualmente no, claro, el sueño es mío) y cautivado por mi belleza (que en este caso es muchísima) se me acerca y me ofrece dar un paseo…

Cargas

14 junio, 2015 /Bárbara Alpuente
Acabo de leer una noticia sobre un grupo de personas que recoge firmas para pedir la legalización del suicidio asistido de niños sanos que no quieren seguir viviendo. ¿Escalofriante, verdad? Sí, tanto que no es cierto. En realidad la noticia no es con niños, sino con adolescentes que no quieren seguir viviendo. ¿Igualmente escalofriante, no? Ya, pero es que tampoco es cierto. La noticia real la protagonizan los ancianos…  ¿Aliviados? Hombre, aliviados tampoco, pensaréis, pero es más comprensible. ¿Ah, sí? Revisemos honestamente nuestro pensamiento cuando encontramos comprensible que un anciano, por el simple hecho de serlo, decida suicidarse. Quizá pensamos que…
Los seres humanos nos hemos dedicado a inventar refranes y frases hechas que nos aporten algo de esperanza para esta tarea incomprensible que es vivir. Supongo que meteorológicamente tiene cierto sentido que tras la tormenta llegue la calma, pero si lo pensamos bien, no existe una lógica natural que explique que tras una mala racha llegará sin duda una buena racha. Así como no existe nada que asegure que tras pasarlo mal vas a pasarlo bien o que tras un fracaso te espera un triunfo. Estas predicciones nacen en busca del consuelo, por otra parte inevitable, para intentar entender…
En las películas policíacas aparece a menudo un personaje taciturno con un tormentoso divorcio a sus espaldas, que intenta superar sus problemas con el alcohol y recuperar el amor de su decepcionada hija, mientras lidia con su sentimiento de culpa por la muerte de un compañero. Este policía, que acaba envuelto en una inesperada investigación, suele estar “retirado”. También dicen que hay animales que se retiran del grupo cuando saben que les ha llegado la hora de morir y prefieren hacerlo en soledad. Bien. Pero es que un hombre se retira del grupo cuando le ha llegado la hora de…
Hoy observaba a las palomas posadas sobre el tejadillo de enfrente. Están ahí acurrucadas, mirando vete tú a saber qué, como si fueran dos señoras mayores pasando el rato. De repente, divisan un trozo de pan en la calzada y vuelan rápidamente a picotearlo. Luego vuelven a su refugio a esperar hasta el siguiente bocado. Eso es todo. Las palomas se dedican solo a comer, aparearse y esperar, o al menos eso parece. Quizá las subestime. Puede que en su aparente intrascendencia escondan reflexiones filosóficas como “¿por qué nacemos las palomas? ¿Somos las palomas realmente los seres más evolucionados…