LA RAYA DEL PELO

En esa búsqueda de la felicidad humana, que esconde la ciencia entre sus propósitos no desvelados, a principios del siglo diecinueve se popularizó una tesis que defendía la relación entre la forma del cráneo, la cabeza y los rasgos faciales con el carácter y las señas de la personalidad. Se la conoció como frenología y surgió en Alemania, y hubo de pasar mucho tiempo para ser desconsiderada como teoría válida. Su aparición y auge, así como el entusiasmo que suscitó puso en evidencia la facilidad con la que ciertos prejuicios de tipo racial, tomaban cuerpo dentro del mundo científico.

En España fue especialmente difundida por el profesor e investigador catalán Mariano Cubí y Soler, que llegó a fundar varias publicaciones con el fin de difundir las tesis referidas, así como impulsar la creación de sociedades científicas para el desarrollo de las teorías frenológicas, amén de una ingente actividad como conferenciante, ya a mediados de aquel siglo. Como anécdota patria reveladora, fue detenido en Santiago de Compostela, en 1847 por el Tribunal Eclesiástico, acusado de atentar contra la moral pública y de difundir doctrinas ofensivas contra la Iglesia, mientras que su prototipo de “cráneo perfecto” era recogido en la fábrica de loza de la Cartuja sevillana para utilizarlo como modelo de un sinfín de piezas de cerámica que aún circulan por ahí.

Dejando de lado la interesante reflexión metafísica que suscitan las tesis frenológicas sobre la materialidad del alma, y siendo evidentes las superficiales simplezas con las que sus divulgadores defendían la relación entre la forma del cráneo y la personalidad humana, desde un punto de vista histórico se pueden sacar muy buenas conclusiones de la frenología como movimiento filosófico, así como sobre el origen de sus defensores, y sus detractores andaluces y gallegos.

Desde 2010, el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) desarrolla una línea de investigación neurocientífica, en la que han concluido la nefasta influencia que tiene para el aprendizaje de los estudiantes el rol de receptores pasivos de los contenidos lectivos. O, visto desde el punto de vista positivo, la radical importancia que adquiere para su asimilación la participación de las emociones de los alumnos en el proceso de aprendizaje. Este tema ya lo hemos tratado en otros artículos del blog, y si no fuera porque se trata del medio educativo, espacio social en el que hay enormes intereses políticos y económicos aún inevitables, esta conclusión sería una obviedad para la gran mayoría de los educandos de todo el mundo, que hemos comprobado reiteradamente a través de numerosas experiencias académicas, como el formato educativo general es tremendamente aburrido, desconsiderando por sistema ese aspecto, que se puede entender como una forma de represión de las emociones.

Siempre que se suscita el tema emocional, a la mente le recorre un pequeño escalofrío, que obedece a la sensación de estar hablando de una cuestión visceral, irracional y difícilmente controlable. La neurociencia parece haber conseguido zafarse de este absurdo halo sobre algo tan esencial para los humanos, y que durante tanto tiempo ha estado postergado, denostado y despreciado por la cultura científica, y el mundo de la racionalidad en general. La ciencia misma nos dice ahora que todo el constructo emocional está directamente implicado, y se sitúa en el lugar central, en algo tan básico como la adquisición del conocimiento a través de la experiencia personal, y la pedagogía se va a ver obligada a dejar de utilizar la memoria “a palo seco” o con sucedáneos, para incorporar al sujeto en la dinámica del aprendizaje. Los estudios también indican que sin que se activen las emociones, es muy difícil que entre en juego la motivación en el proceso, y que es en último lugar cuando intervienen la memoria, la razón y el entendimiento. Si algo tan elemental no lo henos tenido en cuenta hasta ahora, que sucederá con los procesos complejos del aprendizaje.

Identificado el hemisferio derecho como el principal procesador de las emociones, así como el encargado de la comprensión personal, holística, global y gráfica de la información que recibe, el estudio destaca que hasta que no hay una relación sensitiva-emocional con aquello que se le presenta, no es posible que entre completamente en juego el hemisferio izquierdo, o el hemisferio “del tiempo”, la secuencia y las relaciones lógico-analíticas de los fenómenos en cuestión.

Llevado todo esto al terreno en el que los frenólogos se situaron hace casi doscientos años, hemos de reconocer que S. Bambrini,  tenía toda la razón cuando en su ensayo “Los hemisferios capilares”, denostaba la tendencia centroeuropea a peinar a los infantes con la raya a la derecha, como ejemplo de la invasión que el hemisferio izquierdo realizaba sobre la globalidad de la bóveda craneal, reflejando con ello la importancia que adquiría dicho hemisferio en la percepción y el procesamiento de la información en los humanos. Diciendo que, incluso, situar la raya del pelo en el centro del cráneo infantil no daba suficiente fe de la importancia que tiene el hemisferio derecho, postulando que a los niños que iban a la escuela, vinieran como vinieran de su casa, había que peinarlos con la raya a la izquierda antes de entrar en cualquier clase que pudiera darse, abriendo con ello la mente al aprendizaje más adecuado.

Si nos atenemos a los grandes manipuladores de masas que anduvieron por estas tierras en el siglo pasado, podemos comprobar como todos ellos no solo intuyeron la importancia de poner la raya del pelo bien a la izquierda, dotando al derecho de mucha mayor superficie craneal, sino que en su exageración, algunos de ellos la dejaron caer casi hasta el lóbulo auditivo, como una buena muestra de su extremismo ideológico y de su inteligencia natural para dominar a la especie humana.

Lo que la neurociencia aún nos tiene que aclarar es el carácter de la dominancia cerebral de los alopécicos, pues si se demuestra que tienen un flujo cerebral cognitivo más integrado, deberíamos volver a los tiempos en que a los niños se les cortaba el pelo al cero, a pesar del disgusto del colectivo piojoso.

Bromas aparte, la neurociencia está sacudiendo con fuerza los pilares de una educación que en realidad siempre fue instrucción, y por ende socio-fascistoide. Y ahora la pedagogía tendrá que hacer un giro de 180° situando el centro de sus actividades sobre el individuo y no sobre el contenido a aprender.

Hace no mucho, en una reunión con profesores, el colectivo se preguntaba por el buen trabajo que realizaba una maestra año tras año en el centro, que daba lugar a diferentes y variopintas hipótesis sobre sus facultades pedagógicas. La maestra en cuestión, sin relación alguna con Massachusetts, respondió: “Lo único que hago es perseverar en conseguir que el niño sienta que él es lo más importante para mí”.

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Sobre Carlos Peiró Ripoll

Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Fue director del IMFEF, y ha ocupado distintos puestos de responsabilidad en áreas dedicadas a la salud mental y la Psicología como Director de Psicologías y Terapias del Centro Asistencial Santa Teresa de Arévalo, del Gabinete de Psicología de la Empresa CTO, y de la Unidad de Orientación Familiar de la Comunidad de Madrid. Coordina programas de formación en las que destaca el de “Redes Familiares para la prevención” del Plan Nacional de Drogas. Mediador Social y Familiar.

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19 Respuestas a LA RAYA DEL PELO

  1. Teresa Cabarrush 25 septiembre, 2016 at 12:00 #

    Enhorabuena al autor del artículo, bien construido. Lo más importante, la Felicidad o al menos la media felicidad, la ciencia no otorga esa Felicidad, al menos a mi parecer, puede ser que pueda estar equivocada. Excesivas ciencias y poco Amor en la vida.

    https://www.youtube.com/watch?v=0RcIJkXtpWA

    Saludos Cordiales.

  2. Teresa Cabarrush 25 septiembre, 2016 at 12:42 #

    Se debe respetar lo dicho por la maestra pero a mí me gusta más Josefina Aldecoa, esta frase final no la encuentro de buen gusto, la verdad: ” “Lo único que hago es perseverar en conseguir que el niño sienta que él es lo más importante para mí”.

    https://www.youtube.com/watch?v=NrNJBcvNjjA

  3. Manu Oquendo 25 septiembre, 2016 at 13:25 #

    Hay obras imprescindibles para conformar una cosmología personal en este siglo. Es decir, para reajustar los puntos cardinales que nos permiten orientarnos ante eso tan complejo y huidizo que llamamos realidad.

    Entre ellas está la obra de David Bohm traducida al español como “La Totalidad y el Orden implicado”. Quizás habría sido mejor traducirlo por “La Totalidad y el Orden Subyacente”

    No es de lectura sencilla porque, siendo el autor un físico cuántico, demanda algunos conocimientos de ecuaciones de campos. Es decir de las reglas que intentan expresar las dinámicas de fuerzas en el espacio. La base no material de “La Totalidad”. Es un problema superable con un poco de esfuerzo y resulta muy recomendable por las puertas que abre.

    A su vez es muy interesante conocer lo que un físico entiende por “Orden” para lo cual David Bohm hace un profundo análisis –filosófico y semántico– de términos que usamos sin pensar en sus raíces y en las veleidades que su significado experimenta a lo largo del tiempo.

    Digo esto porque cada vez está más claro que lo que tradicionalmente se ha entendido como Ciencia no solo está hoy día –y como nunca– al servicio del Poder que financia a sus sacerdotes, sino que se enfrenta a una pared que el poder en su forma actual no puede aceptar y reacciona escabullendo el bulto ante la realidad. Nota 1

    El estudio del cerebro humano, lo que hoy pomposamente se autodenomina “neuro–ciencia”, (vaya nombre más raro y pretencioso) no solo es la niña bonita de las dotaciones presupuestarias del poder sino que persevera en las líneas ideológicas de la corrección política a pesar de las evidentes fracturas de los criterios en los que se empecina: La inexistencia de lo que no conviene, de lo “no material”. Algo que ya hace ¡cien años! que ha descubierto la física.

    Desde entonces…………… parada y fonda.

    Saludos y gracias por el artículo.

    PS: En otro momento trataré de responder con algo de perspectiva histórica a por qué el Poder Imperial se ha especializado desde hace muchas décadas en financiar abierta –o disimuladamente– trabajos de comprensión y manejo de la mente humana a través, justamente, de sus Emociones.
    Por las Emociones, nunca por formas de potenciar la Racionalidad.

    Nota 1. “La mente y el cosmos”; subtitulada “Por qué la concepción neo-darwinista materialista de la naturaleza es, casi con certeza, falsa” de Thomas Nagel es de mucho interés y sospecho que también D. Manuel Bautista disfrutará con ella.

  4. O,farrill 25 septiembre, 2016 at 14:03 #

    Muy interesante el artículo que, al final, nos lleva a la cuestión principal: la Educación y el sistema educativo que no siempre son la vía adecuada para el aprendizaje y el conocimiento. No digamos si, además, estamos ante casos “extraños” como todo el conjunto de personas con distintas capacidades (no discapacitados) y sus sistemas “especiales” educativos. Personalmente tengo el caso de mi hija que, tras pasar por los ciclos educativos correspondientes hasta la ESO y, tras obtener notas suficientes en las distintas materias, carece del título que lo acredite porque, al parecer, no está previsto que sean “útiles” a la sociedad. No es sólo la frustración por su parte, sino la tremenda injusticia de que con el esfuerzo realizado, alternando clases normales con las de “integración” (más bien una segregación escolar educativa) no obtiene un reconocimiento oficial escolar. Después de esto, la única salida eran los centros de “educación especial” (dos años con trabajos manuales en que olvidó lo aprendido), otros tres de formación bienintencionada en otra fundación del mismo tipo, pero sin validez académica, la iniciaron para ser “auxiliar administrativo”; posteriormente bajo el “lobo” de una universidad prestigiosa, la formaron para “auxiliar de entornos tecnológicos”, también sin validez académica después de dos años; otros tres años más con un programa “Focus” sobre Arte, Cultura y Comunicación; dos oposiciones preparadas para “auxiliar de gestión” en la Admón. Pública, con buenos exámenes y nulos resultados al no haber plazas previstas suficientes…. Menos mal que, como padre, me impuse la obligación de cubrir las carencias educativas y formarla en lo importante: ser una persona con autonomía y confianza en sí misma.
    Sé que no es el único caso, pero es suficientemente ilustrativo de cómo la sociedad ha impuesto unos “modelos” formativos (importados, que es más grave) y unos “perfiles” educativos tendenciosos para crear frustración y, con ello, sometimiento y resignación. En eso estamos. Un saludo.

  5. EB 25 septiembre, 2016 at 22:58 #

    Este nuevo post de Carlos elabora sobre lo que dijo en uno anterior al que hace referencia. Por supuesto, el tema de las emociones da para mucho. La principal “razón” que da para mucho es porque ha estado y en buena medida sigue estando más allá de la “razón”. Hoy, más que nunca antes, confiamos en que pronto las emociones serán “razonables” aunque esto no significará que tendremos certeza alguna sobre la “razón” de las emociones. Lo que estoy queriendo decir es que tenemos la esperanza de que pronto sabremos lo suficiente sobre las emociones como para justificar o rechazar algunas de las ideas sobre emociones. Si los intentos tienen éxito, las nuevas líneas de investigación “científica” sobre nuestro cerebro nos permitirán conocer también más sobre la “racionalidad” de nuestra personalidad y de nuestros pensamientos y acciones. Sí, el avance de la “racionalidad” implica una disminución de la “irracionalidad”, algo que se deduce del diccionario de la RAE. Si entramos en la definición de “razón”, veremos que las primeras cinco entradas están relacionadas y que lo mejor es comenzar por la #5, es decir razón=motivo, y que si luego marchamos hacia atrás queda claro que #4 se sigue de #5 y así sucesivamente hasta quedar en claro que dar razón de algo es haber sacado provecho de nuestra facultad de discurrir (#1). Si mi idea o mi acción es razonable es porque puedo intentar justificarla a otros con la esperanza de que los otros acepten mi justificación. Si soy una persona razonable, yo esperaría que los demás presuman que mis ideas y acciones generalmente son razonables. O dicho de otra manera, la “razón”, “lo racional” y “la racionalidad” tienen que ver con la capacidad y la disposición para justificar nuestras ideas y acciones y si otros aceptan que tenemos esa capacidad y esa disposición ojalá nos consideren personas razonables. Cuando cuestionamos la existencia de X (por ejemplo, Dios) cualquier idea o acción que se pretenda justificar basada en la afirmación o negación de X parte de un supuesto débil que deja al autor en desventaja. Cuando aceptamos la existencia de Z (por ejemplo, el amor o la ira), ideas o acciones que presuman su existencia son fáciles de vender aunque luego se descubra que la idea o la acción nada tenían que ver con esa presunción. Hoy nos entusiasmamos pensando que pronto conoceremos mejor nuestras emociones lo que nos ayudará a justificar mejor nuestras ideas y acciones: a medida que vaya ocurriendo nuestra “racionalidad” irá aumentando y nuestra “irracionalidad” disminuyendo.

  6. Rosae 26 septiembre, 2016 at 20:14 #

    Vaya texto, entre la felicidad y la raya del pelo, me perdí…y, con algunos comentarios casi la “palmo”;

    Y cómo no!- me llamó la atención esto del “lóbulo auditivo”, por donde se ubica?, por debajo del codo?… (uy..pobre!- pensarán algunos que no sabe dónde está la “oreja”), que así dicho algo feo queda…

    Me quedo con la frase de siempre: ” El corazón tiene razones que la razón no Entiende”;

    Y me quedo con este pequeño texto, dicho por un libre pensador ya fallecido, pero cada vez de más Actualidad: la coordenada Z, nos dice:El acceso a lo profundo está en relación directa con ir hacia los otr@s a través de un proyecto “coherente” con el propósito. Sin unidad interna no hay un “centro de gravedad” desde el que moverse (vivir).

    Pequeño texto que pareciera que dice apenas nada: pero que tiene su “miga”..
    Estudien, analicen, piensen..vivan..etc..
    que el día de mañana podemos “estar” o no!!- Adeu!!-

  7. Luis 27 septiembre, 2016 at 16:50 #

    Los problemas aparecen cuando “los niños sienten que ellos no son los más importantes para los que diseñan la política educativa del país”. Y, como sabemos, entre los que diseñan esta política participan, junto con los políticos, representantes de grupos de interés. Entre todos parece que quieren hacernos creer que todos aquellos problemas desaparecerán cuando se alumbre una “ley de educación por todos deseada”, para cuya conformación el ingrediente básico y, casi único, es el financiero. Si, ya sé que el económico no es el único capitulo que se aborda desde cualquier ley, pero el resto de temas relacionados suelen tratarse como secundarios en los planteamientos de política educativa. Y, en un campo de significación como es el educativo, para nada suele hablarse o debatir acerca de calidad en la educación, de la posibilidad de ir modificando planteamientos en la medida que se mueve el mundo o la ciencia nos hace nuevas aportaciones. Todo resulta tediosamente estático. Todo es como debe ser. Nada hace pensar en nuevas tentativas, que aunque conlleven riesgos, puedan suponer avances y mejores respuestas ante las incertidumbres y complejidades que deberán afrontar las nuevas generaciones.

    Lo que se observa que esta sucediendo parece indicarnos, además, que la política deberá situarse a medio camino entre lo social y lo individual si pretende dar respuestas a las necesidades con las que ya nos estamos encontrando.

  8. Carlos Peiró Ripoll 28 septiembre, 2016 at 12:10 #

    La neurociencia, como otras ramas de la ciencia, no está exenta del control y manejo de los centros de poder que siempre tienden a manipular los datos de forma que sirvan a sus propios y habituales intereses, ya sea a través de la financiación como de su publicación. Pero, pese a ello, los niveles de conocimiento sobre, por ejemplo, el ser humano, o también, el universo, no dejan de crecer y asombrarnos a todos. La mayoría de los grandes científicos, de una u otra forma, han tenido que sortear las dificultades que los poderes han puesto en su camino. Esto parece una lucha al estilo de “Star Wars” (buenos -verdad- y malos -servidumbre-), que hay que dar por imposible de evitar.

    En cualquier caso, los avances en cuanto al conocimiento del cerebro, siguen abriendo perspectivas que rompen de forma bastante radical aquellos que se tenían hasta el momento. Así, la constatación de los tres sistemas nerviosos, y su jerarquización en forma priamidal, metafóricamente monoteista, está dando paso a una compleja estructura trinitaria en la que es difícil contemplar una jerarquía. Se va abriendo una percepción de la realidad tridimensional, en la que se mueve el ser humano, en la que el cerebro límbico deja de ser un simple atavismo reptiliano, para concebirse como una caja de Pandora que esconde secretamente designios que obedecen a otro orden.

    La concepción tradicional de las emociones del tipo que elabora H. Witkins como lo antagónico a la racionalidad, es decir como lo irracional, está dando paso a una manera más escrutada de entender su “lógica”. Que no procedan de la estancia de la razón, no significa que la superior facultad de consciencia que posee el hombre y que conocemos como raciocinio, no pueda ser aplicada a sus complejos procesos. Al fin y al cabo, eso mismo es lo que hizo Freud, y posteriormentre todo el psicoanálisis, en el intento de desentrañar lo que el insconsciente escondía, y que los estudios neurológicos de S. Sommers y los colaboradores evidencian científicamente.

    Autores actuales centrados en el estudio del cerebro “emocional” como J.I. Lacey y B.C. Lacey, Davidson o Sutton, han encontrado numerosas evidencias del variado sentido que las emociones procedentes del núcleo límbico juegan en la totalidad del comportamiento humano. Lo relacionan con los sustratos primarios relativos a la supervivencia, como han sido reconocidos habitualmente, pero tienen tanta importancia en estas dinámicas como en las relacionadas con el afecto o el reconocimiento social más propios de la corteza prefrontal o cerebro racional-adaptativo. Por mi parte estoy convencido que, igualmente a lo sucedido con la racionalidad, se averiguará la relación más o menos directa entre la emoción y los estados de éxtasis, como paradigma de las más altas emociones alcanzables.

    Seguramente es muy osado, pero ¿será el comienzo de una nueva religión?

  9. Manu Oquendo 28 septiembre, 2016 at 18:58 #

    El propio nombre de Neurociencia parece sospechoso.

    ¿Por qué se autodenominan ciencia?
    ¿No lo era la neurología o el estudio de las neuronas?
    ¿No estamos ante un reflejo de sus propias limitaciones conceptuales de partida?
    ¿Un precipitación culposa de delimitar un territorio que nace sobrepasado por la evidencia física?

    Imaginemos a un bacteriólogo autodenominándose “Bacteriocientífico” o “Virociencia” al estudio de los virus.
    O a un arquitecto, esencialmente un artista, llamándose ostentosamente “científico de las estructuras habitacionales”. De coña, ¿no?

    Lo que parece es que hay cierta pretensión ideologizada y mucho interés por crear el significante vacío correspondiente.

    Resulta extraño. Como si se pretendiese capturar un espacio semántico pavloviano haciendo caso omiso de nada menos que la realidad subcuántica: el espíritu.

    Señores, que por debajo de 10 elevado a menos 33 no hay materia, ni masa ni capacidad de fijar posiciones espaciales. Y “eso” que no tiene masa ni es ubicable espacialmente es el ladrillo elemental de todo lo que palpamos con, en ocasiones, desmedida pasión. Por cierto, esto se sabe desde hace cien años.

    Y hete aquí que — de repente– vienen aquí unos señores, hacen caso omiso de lo fundamental, toman la percepción de una entelequia por la realidad, la envuelven en celofán y………la bautizan de…………….. ciencia.

    Pues no suena bien……………

  10. Carlos Peiró Ripoll 29 septiembre, 2016 at 11:11 #

    Entiendo lo que dices Manu, y suscribo tus palabras sobre lo sospechoso de la denominación del campo de estudio al que nos referimos, más si tenemos en cuenta las limitaciones al pensamiento libre que se han suscitado desde el racionalismo y el materialismo en los últimos dos siglos en los que se han instalado en el poder.

    Pero yo lo he entendido también como una manera de identificar el análisis del comportamiento y el sentir humanos desde el estudio directo del cerebro, para diferenciarlo de los análisis que proceden directamente de la consciencia y el pensamiento. Quiero creer que muchas de las afirmaciones sobre los hombres que los grandes sabios han tenido a lo largo de siglos de pensamiento se verán confirmadas por su correlato orgánico, aunque solo sea parcialmente, espero que supongan un antes y un después. Estoy dispuesto a admitir que peco de iluso, pero no será la primera vez que haya que levantarse del batacazo de una ilusión defraudada si hubiera de hacerse.

    En cuanto a lo que comentas sobre la materia, aún nos queda mucho camino por recorrer para identificarla convenientemente. Me resulta muy cercano el estudio sobre el campo de la materia que nos es reconocible por nuestros sentidos, conocida por ello como la materia oscura, de la que constatada por las investigaciones aún no ha sido posible localizarla, salvo en muy contadas ocasiones, y menos identificarla. El futuro de la ciencia, y yo diría que de la humanidad, depende en gran medida de ello. Seguramente saltarán por los aires las certezas sobre la realidad que ahora aseveramos como ciertas, y entre ellas el propio materialismo. Y no digamos sobre la dialéctica consciente y el binarismo, de las que ya que ya empezamos a vislumbrar su ridículas limitaciones.

    Si a eso le sumamos lo que los físicos han empezado a intuir sobre la quinta fuerza de la naturaleza, no creo que nos equivoquemos si afirmamos que estamos ante un importante salto cualitativo en el desarrollo del conocimiento.

    En cualquier caso, siempre es un placer debatir contigo estas y otras cuestiones esenciales.

    Un cordial saludo,

  11. Manu Oquendo 30 septiembre, 2016 at 12:02 #

    Hola, Carlos. El placer es mío como lo son las gracias por tu artículo y por el trabajo de todos los autores del blog. No os creáis que es en vano ni que se nos pasa desapercibido. Ni el trabajo ni el talante.

    Desde la Física actual es posible hacer una lectura de, por ejemplo, el Génesis bíblico o los Upanishad hindúes, y ver que ambos relatos, en lo esencial, encajan cómodamente en lo que desde hace cien años se conoce de la naturaleza.

    Solemos juzgar las religiones por su relatos desvinculados del momento histórico en el cual estos relatos se generan. Nunca lo hacemos por las Teodiceas más actuales.

    Si se hiciera este ejercicio se vería que gran parte del enfrentamiento y los reproches son ficticios e innecesarios. Lo cual no quiere decir que las Jerarquías religiosas puedan olvidarse de Actualizar sus relatos como exigía, por ejemplo, Santo Tomás de Aquino.

    No podemos olvidar que Aquino grabó a fuego la imposibilidad de discrepancia entre Ciencia y Religión. Si ambas son verdaderas no pueden contradecirse entre sí.

    Creo que lo mismo sucede con las filosofías más punteras. Aquellas que se desarrollan cuando el Poder Terrenal no se había tomado tan a pecho lo de controlar las cumbres del pensamiento libre.
    Es decir, hay que remontarse a Kant porque el genial Hegel sabía perfectamente para qué se le estaba contratando.

    Saludos cordiales.

    PS. Perdón por insistir: David Bohm. “La totalidad y el orden implicado”. Creo que anda por 10 eurillos.

    https://www.youtube.com/watch?v=r-jI0zzYgIE&list=PLJOyJExy-rMuZzji0yfzUM8pvXAIRuESo

  12. Rosae 30 septiembre, 2016 at 20:07 #

    Al hilo de lo que se dice pero con poca fidelidad a los “contenidos”..porque entre tanto erudito, cuesta comentar!, se me ocurren dos micro (tan de moda esta palabra) cuentos:

    1) Érase una vez un niño que se peinaba mirandóse al espejo y decidió hacerse la raya del pelo justo en el medio: tan guapo se vio que le sobrevino una gran emoción rayando totalmente el éxtasis; (Fin).

    2) Érase la escuela donde una profesora le dice al un alumno: a ver Juan, relate una frase donde aparezcan las palabras “caballo y seto”; Sale Juan al lado de la maestra (algo mareado) y relata: “Pooos iva yo caminando alegremente a pillar caballo y de vuelta a casa, yo me decía, peeero que s’eto que me han dao”. (Fin).

    Es importante tanto en la escuela Cómo en la vida saber con quién tratamos o (enseñamos), y ponernos en lugar de los otr@s, tarea nada fácil porque no nos lo han enseñado, más bien todo lo contrario;
    Todo tan científico, digital, cibernetico o marciano…y los “humanos”, donde se nos tiene en cuenta?- y para qué?-.. (Fin).

  13. Alicia 1 octubre, 2016 at 11:38 #

    Al igual que Rosae rogaría – a Manu, por ejemplo, por qué no decirlo – comentarios un poco más accesibles al común de los mortales y a nuestros alcances. Hay personas, entre las que me cuento, que tenemos inquietudes y nos hacemos preguntas tal vez no de menor envergadura de las que aquí se ven reflejadas, pero al resultarnos sumamente difícil (o tal vez sólo arido, por falta de determinados conocimientos) tiramos la toalla con un sentimiento de frustración y un suspiro de “¡¡¡Nunca lo conseguiré!!!”
    Pero parece que soy obstinada, sin embargo, que he comprado, Manu, el libro que recomiendas. Ya veré (y te contaré) si puedo con él o puede conmigo, pero me temo que…

    • Manu Oquendo 1 octubre, 2016 at 21:17 #

      Gracias por los comentarios de ambas, Rosae y Alicia.

      He repasado el último escrito y veo que, efectivamente, el párrafo sobre Hegel es un tanto críptico.

      Voy a explicarlo.

      A la muerte de Kant –un heterodoxo que el Poder todavía hoy no termina de aceptar— Federico Guillermo de Prusia contrata a Hegel para, literalmente, “enseñar la filosofía que hay que enseñar” en la Universidad.

      Es decir, algo más manejable por el Poder terrenal que las ideas de Kant.

      El relato de este hecho histórico viene en el Capítulo XI de la célebre obra de Karl Popper “La sociedad abierta y sus enemigos”.

      El resto del comentario es de lectura sencilla y creo que no necesita aclaración.

      En cualquier caso, además de esforzarme un poco más, adjunto mi email manuoquendo@yahoo.es

      Por si resultase más sencillo preguntar directamente o reprenderme en privado.

      Un cordial saludo.

      PS. No termino de pillar lo del caballo que cita Rosae.

      • Alicia 1 octubre, 2016 at 23:19 #

        Gracias, Manu, y deseo no haberte molestado; pero pienso de verdad que para propiciar que las multitudes – o aunque sean pequeñas – podamos alcanzar un pensamiento más amplio es conveniente hacerle cercano el poder lograrlo, que de lo contrario se queda en élites intelectuales que ya se lo saben os lo sabéis.
        Como persona aficionada a jugar con las palabras creo que el cuento de Rosae apunta a que cuando el aprendiz no está a la altura adecuada hace con las palabras que le dan lo que buenamente puede y, angelico él, que le discuta la profesora su conclusión.
        Algo parecido a lo que me pasa a mí cuando un escrito me sobrepasa.
        Gracias también por tu correo, que no te aseguraría yo que no me tome en algún momento la libertad de utilizar.

  14. Rosae 1 octubre, 2016 at 19:37 #

    Aunque puedo estar de acuerdo en lo que comenta Alicia, (casi, casi); Me refería más bien a que, si comentan ambos dos: el císter (que no míster) y el psicólogo ultraestudioso, l@s que queramos añadir después, pues…a la vista está!, quedaríamos pelin catetos?-
    Pero en ningún momento digo “comenten más asequible”, si Interesantes resultan (los comentarios), pero ambos dos: a ver quién ilustra más y mejor?;
    Pues eso..para distensar y distraer: dos microcuentos!!-
    Y para otras ocasiones, se pudiera hablar de “transhumanismo” o de los viajes programados a “marte”?- por cierto, ahí hay oxígeno?- o esto es lo de menos..mientras pueda pagar el viaje.. (ON/ironic).

  15. Rosae 2 octubre, 2016 at 19:24 #

    Bueno, yo aclaro aunque entiendo que dirigido a Manu no hace falta: pillar (comprar), caballo (droga: heroína);
    Así que Angélico él (el del cuento, sí), por que en la realidad estas personas para pagarse su “dosis” (de la droga que sea: hoy está de moda la cocaína), delinquen bastante; ( y de esto Temas Carlos es un “estudioso total”);
    Y, bueno si me refiero a que cada cual ve las cosas/situaciones/ vida desde lo que somos etc..(Cómo el yonqui percibe su frase desde el mundo en el que se mueve: la droga); y…cómo por aquí la gente sabe latín: ofrezco a quién desee o deseara hablar, (en Artículo) sobre el transhumanismo: comentan que los humanos podemos llegar a ser una “subespecie” si los robots “prosperan en todo”….imagínense: un robot dando órdenes a los humanos y, nosotros obedeciendo sería la “repera”…
    Y, cómo por ahí hay “mercado” pues todo es posible.
    Y, bueno que “gracias” por las disposiciones de Manu, con el correo-e incluido…pero que las “redes” nos hacen perder mucho tiempo!! Pues…También!!

  16. Inés 3 octubre, 2016 at 19:42 #

    Desconectada como estoy,,, y habiendo tenido algunos segundos para leerte,…
    Carlos, permítme que me ría contigo pues que eres único y esa alegría consciente en lo que transmites, la subrayo:
    “Lo que la neurociencia aún nos tiene que aclarar es el carácter de la dominancia cerebral de los alopécicos, pues si se demuestra que tienen un flujo cerebral cognitivo más integrado, deberíamos volver a los tiempos en que a los niños se les cortaba el pelo al cero, a pesar del disgusto del colectivo piojoso.”….. ummmm! jajja

    Y cortar los pelos a los niños cada estación , fuera de coña es muy sano, yo sigo haciéndolo “conmigomisma”, después de la época de la berenjena…..asi queda,,,,

    Pero mira, no se muy bien si esto se integra, seguro que sí,
    Nuestro momento, es este en el que el cuerpo no es concebido como un amasijo de nervios, sangre, .vísceras…si no como continente maravilloso -calvos o no..jjajja- que tiene mucho que mostrarnos a través de sus ritmos…
    y como los lectores de este blog… son…. algunos…. y aquí, ….otras ..de maneras pluriversas, te dejo un poema precioso… de cuando aquel aún era aquel…..
    La maza….
    ( nadie puede abuchear a este ritmo ni a este poema, porque hay más química en él de lo que parece.. seguro que a El Silvio, como dice mi niña, ésto, se lo dictó esa Naturaleza bella donde estaría con su belleza… en aquellos momentos

    https://www.youtube.com/watch?v=xBD6CkXXSTc&feature=youtu.be

    Creer , ideal para Crear.
    Creer en la vida y el baile; en la tristeza y en el enfado; en la lucha sin armas y en la paz del camino, Bonito, tiempoo de octubre, parece que algunas cosas se rompen, pero otras, siguen creciendo como las hojas y los troncos y es tan transformadora la vida, que a veces si no la contemplamos como es, sobramos.

  17. Nuba 27 agosto, 2017 at 15:31 #

    Compruebo notas desarraigadas de ¿mi inspiración de hace un año?
    Ni me acordaba de que habías hecho un artículo sobre las rayas de los pelos.
    Mi pelo, no ha tenido nunca rayas, jo, me lo haces mirar!
    Y las montañas, las montañas de los santuarios de la Santa Virgen del mismo nombre, hacen que -sin rayas enlos pelos- ahora ya no nos llamamos Ana ni Lucia, ni Pepi,
    Todos por el oeste amenazado por Tesla Motors ( que tiene las rayas del pelo muy bien puestas) nos llamamos ahora Montaña.
    ( 2700 mujeres de mi ciudad se llaman así, y luego hay apellidos únicos del lugar como – De la montaña- para los hombres.
    Cero que hay que ir – despeinados- a agarrarnos a las montañas, los ríos y los valles, y ahí nos da igual a que lado del pelo los humanos se peinen las rayas del cabello.
    Aceptamos a los alopécicos y aceptamos sobretodo a los no nacidos, a los frutos de la Gaia en su máxima expresión, todos. hasta las bacterias que también tienen rayas en los flagelos, sus pelitos amables.
    Ojalá que no se te acabe la lucidez, Ojalá que vengáis algún día, a acompañarnos en Vigilia por nuestra Montaña.
    La empresa que pretende hacer una mina a cielo abierto de Litio!!! nos quiere bipolarizar a todos y directamente nos ha borrado del mapa, sin despeinarse la raya.
    Ayudadnos. Tocarnos en canciones.
    Tantas veces hemos subido a esa Montaña disfrutando del camino, sin humos, subíamos sólas. Nos empujaba sólo la convocación de la Montaña misma, las hierbas de las cunetas, los caballos que se acercaban a olernos.
    Antigua la montaña, con muchas rayas en su pelo acariciado por las nubes pero alta, ahí, -aquí adentro- para todos nosotros.
    En Cáceres, la minera australiana nos desaparece del mapa; dice que somos un pueblo llamado “San José” que se ha sacado de la manga.
    http://www.plymouthminerals.com/i/projects/lithium
    http://www.plymouthminerals.com/i/investor-centre/presentations/ ( bajarse el ppt 012 Investor Presentation – Lithium July 2017 ( donde aparece un mapa en el que hacen creer a los inversores que la ciudad de 90.000 ha no existe, que tenemos un gobierno bananero- perdón por los plátanos) y con muy baja soberanía popular- que es perfecto el lugar porque no tenemos rayas en el pelo, pero hay gratis, gas, electricidad ( la Universidad está enfrente) para hacer una mina a cielo abierto y machacar una roca que es del subsuelo, que jamás tiene ni ha tenido filón de nada.El litio, (valencia 3) es a efectos químicos una tierra rara, sólo se encuentra en proporción 0,001% o partes por millón, porque la naturaleza es sabia, no lo concentra jamás por el veneno que supone.
    Los del pelo enrayado y engominado, a la derecha o a la izquierda del flequillo, están locos.
    Los cuerdos que quedamos tenemos que juntarnos – fuera de cualquier ideología-
    Sin Rayas en el pelo, o marcándonos la raya – aunque nos tengamos que alisar el rizo con aceite esencial.
    Los pelos. Que sigamos teniéndolos encima de la cabeza o donde sea, pues el pelo es la prolongación del tacto, del contacto y del sentido.

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