Cambio-climatico

Voltaire fue uno de los pilares de la Ilustración: filósofo, escritor, historiador, jurista… uno de los hombres más brillantes en un tiempo de hombres brillantes, de entre los que destacó gracias a su poderosa inteligencia.

No nació pobre –su padre era notario en una ciudad de provincias, y su madre era de familia noble-, pero tampoco era rico, y si algo le resultó pronto evidente al joven pensador era que solo teniendo mucho dinero tendría libertad para invertir su tiempo en escribir, pensar o intercambiar ideas con sus compañeros filósofos, sin tener que ocupar su fabulosa mente en trabajar ni depender de amigos o mecenas para que lo mantuviesen.

Para ser libre tenía que ser rico -algo que, pese a que los libros de autoayuda puedan tratar de hacernos creer lo contrario, sigue siendo básicamente cierto ahora-, y lo consiguió: Voltaire murió siendo uno de los hombres más ricos de Francia.

Empezó a labrarse su fortuna cuando conoció a otra de las grandes mentes de su tiempo, el matemático Charles Marie de La Condamine y este le contó el método con el que esperaba hacerse millonario: jugar a la lotería.

Las loterías son, para cualquiera que sepa matemáticas, un impuesto voluntario que los Estados ponen a los tontos -la probabilidad de que te toque el Euromillón, por ejemplo, es del mismo orden de magnitud que la de que te encuentres el billete ya premiado y 86 veces menor de que te caiga un meteorito encima (una entre 198 millones en el primer caso, una entre 1,6 millones en el segundo). ¡Claro que has sabido de más gente a la que le ha tocado la lotería que aquella que haya muerto por impactos de meteorito!, pero esto se debe básicamente a que hay muchos más sorteos e ilusos que gente que pasea, y a que a los ilusos con suerte se les da mucha publicidad- pero Condamine había encontrado un fallo en una Lotería en concreto.

Los bonos del Tesoro franceses habían perdido gran parte de su valor y, para poder financiarse el Ministro de Finanzas francés (un lince, casi como los nuestros, en eso no hemos avanzado mucho…) tuvo la brillante idea de crear una lotería en la que podían participar los tenedores de los bonos: si tenías un bono de valor nominal “x” podías comprar un boleto por una fracción de su precio y optar a un premio consistente en el valor nominal del bono más un premio extra de 500.000 libras (lo que era una autentica fortuna). El fallo del razonamiento era que para participar en el sorteo del “extra” daba igual el nominal de tu bono: el boleto que costaba una libra (en Francia hubo libras hasta la revolución) tenía tantas posibilidades de llevarse el “extra” como el que costaba 1.000. Voltaire, De la Condamine y otros once colegas se dedicaron a comprar boletos “baratos”, hasta conseguir un porcentaje significativo, con altas probabilidades de que les tocase el premio “extra”.

Y les tocó la lotería, no una sino varias veces, convirtiendo en millonarios a todos los miembros del grupo y acabando con la carrera del “brillante” ministro de finanzas cuando el método que usaban salió a la luz. Con el dinero que obtuvieron, Voltaire plantó la semilla de una fortuna inmensa (era un inversor avezado) que le dejó tiempo para escribir y De la Condomine financió la expedición al ecuador en la que se descubrieron la quinina y el caucho y se pusieron los pilares del Sistema Métrico Decimal. ¡Nos tocó la lotería a todos gracias a un ministro de economía que no sabía matemáticas!

Voy al tema, que divago; en su tiempo, Voltaire, fue considerado el “enemigo público número uno” de la Fe por parte de la Iglesia Católica, ya que invirtió gran parte de su obra en atacar sin piedad, desde el racionalismo, a toda religión, ya que las creencias religiosas, desde su punto de vista, solo alimentan el oscurantismo y la barbarie, mostrándose inflexible en su defensa de la Razón por encima de los dioses y utilizando su temible y fecundo ingenio en denostar al clero.

Pues bien, a pocos días de su muerte- murió a los 84 años, lo que no está nada mal dada la época en la que vivió- Voltaire en su testamento se convirtió de nuevo al catolicismo. ¿Cómo es posible esa falta de principios en un hombre tan racional? El mismo se lo explicó a un amigo, más o menos con estas palabras: “Si al final ellos tienen razón y existe el Dios de los católicos los beneficios de convertirme ahora son mucho mayores que los de no hacerlo. ¿Para qué arriesgarme a una eternidad en el limbo cuando se puede minimizar el riesgo con un pequeño acto de contrición…?”

Racional hasta el final. Incluso creyendo que Dios (o más bien el Dios de los cristianos, ya que Voltaire destila en sus escritos cierta creencia en “un orden superior”, aunque odia lo que representa la Iglesia) no existe ¿Por qué jugársela tontamente?

Para mi este podría ser el argumento definitivo para los negacionistas del Cambio Climático, para todos aquellos que defienden que la actividad del hombre sobre el planeta no está influyendo en el clima, con todas las implicaciones negativas que esta modificación puede tener sobre nuestra especie.

Que el clima está cambiando desde que se toman mediciones es algo que nadie niega, donde hay discrepancia es en el origen de esos cambios: los hay que afirman que tienen que ver con los ciclos geológicos y hay quien defiende que nuestra ansia de quemar fósiles y desbrozar selvas puede estar colaborando. Personalmente me apunto a los “creyentes” de la segunda opción; pero, aunque al final fueran los primeros los que tuvieran razón, las consecuencias negativas de no escuchar a los segundos, si realmente su hipótesis resulta ser la correcta, pueden resultar mucho más perniciosas que los costes que supone el hacerlo: en juego está la supervivencia de la especie.

Estos días, los que mandan en el mundo están reunidos en Davos. En la agenda, como casi cada año está el Cambio Climático, acompañado por los también ya clásicos inestabilidad política, desigualdad y descontento social. En las sesiones el sector energético ha hecho autocrítica, pero si algo ha quedado claro es que no se están adoptando las medidas que deberían, y las que se están implementando no lo están haciendo con rapidez.

Es evidente que las medidas necesarias para la lucha contra el cambio climático pueden tener un coste elevado, fundamentalmente económico, pero también de renuncia a algunos aspectos de una determinada forma de vida; pero, aun así, desde mi punto de vista, la postura política más sensata es la de tomar, ahora, las medidas que reduzcan al mínimo nuestra contribución al calentamiento real, sea hipotético o real, y lo que ahora se debería estar haciendo en Davos (en vez de tanto marear la perdiz) es determinar qué medidas son las más efectivas y cuál sería su coste en el escenario del “por si acaso es culpa nuestra”; además de conseguir que todos los países grandes estén dispuestos a hacer un esfuerzo para implantarlas.

Es mucho lo que está en juego y, pese a todos los intereses económicos, en la “pirámide de Maslow” del ser humano como especie, abajo del todo, en la base, está la necesidad de un espacio vital, con aire que respirar y donde una sequía de años no acabe con todo ser vivo, la elevación del nivel del agua no inunde las ciudades donde vive el 60% de la población mundial o la temporada de ciclones no arrase por completo primero el Caribe y luego el Índico.

Y claro que los recursos necesarios suponen un coste de oportunidad, pero a mí se me ocurren pocas cosas más importantes en las que focalizar nuestros esfuerzos.

Voltaire se convirtió pocos días antes de su muerte, nunca sabremos si le bastó. A nosotros nos queda poco tiempo para decidirnos.

11 comentarios

11 Respuestas a “La conversión de Voltaire y el cambio climático”

  1. Paz dice:

    El dia que los apostoles del cambio climatico dejen de quemar combustible en sus aviones privados, dejen de calentar sus mansiones a “tutiplen” y den ejemplo de verdad ese dia me convertire.
    Yo uso transporte publico, viajo poco y mi casa es pequeña: ¿por que soy yo el problema? Mi huella de carbono es minima.
    Siempre es a los pobres a quienes se le pide apretarse el cinturon: ayuda aqui, ayuda alla. Y los responsables solo dan catequesis pero no ejemplo.
    Y yo creo que el hombre poco tiene que ver en el clima.
    Solo mas tecnologia ayudara.

  2. Manu Oquendo dice:

    ¿Por qué lo que hace muy poco era la religión del “Calentamiento Global” ha pasado a llamarse “Cambio Climático” que es lo mismo que decir “Nada” porque si hay algo en cambio constante es el Clima desde los albores de este planeta?

    Esta pregunta sigue sin respuesta desde que el gobierno chino la planteó en la Conferencia de Copenhague en 2009. 10 años de Silencio de los Profetas del NWO.

    ¿Por qué fomenta el Estado la incineración de cadáveres sabiendo que consume Hidrocarburos Fósiles en fuerte combustión durante 5 horas?
    ¿Por qué no se invierte en tecnologías de secuestro de Carbono si tan malo es el CO2 sin el cual, por cierto, no puede haber vida como la conocemos?
    ¿Por qué fríen a impuestos a los usuarios de utilitarios mientras incentivan el transporte aéreo que no paga ni una fracción de los impuestos que paga la gente para su calefacción, su luz eléctrica o su gasolina? Oiga son más de 500,000 vuelos diarios a 10,000 m de altura.

    Por cierto ¿Qué tendría de malo que suba la temperatura un par de graditos? De entrada nos ahorraríamos un pastón en combustible. y de Madrid al Norte de este hemisferio nos vendría de cine.

    El principal Gas de efecto invernadero es el “Vapor de Agua”. 95%. Este subiría con el calor, ¿no?
    El CO2 de origen humano apenas es el 1% de estos gases. ¿El 1% es estadísticamente discriminable de modo experimental? Por favor. ? ¿Y cómo distinguen entre el CO2 antropogénico y el de los animales y plantas?

    El símil de la lotería que acertadamente usa Raúl opera bajo las mismas premisas de Propaganda que el Calentamiento Global.

    ¿Es cierta la relación entre CO2 y calentamiento? Pues mire yusted por dónde parece que no. Que es al revés. Se produce el calentamiento, por ciclos solares por ejemplo, y tras el calentamiento viene más CO2 porque hay más vida.

    Aquí lo explica un premio Nobel de Física asustado de la estafa científica que estamos viviendo.

    https://www.youtube.com/watch?v=TCy_UOjEir0

    ¿Quiere decir esto que hay que ser guarretes y poner todo perdido? ¿Significa que no debemos reciclar? Pues claro que no significa eso. Todo lo contrario.
    Significa que se está haciendo un esfuerzo inmenso para crear mecanismos de Dominio Global. El mismo papel que en su día hizo la Religión como aliada del Poder sigue siendo necesario y es fácil ver que en las discusiones sobre estos temas no oponen argumentos ni datos ciertos. Al contrario, manipulan datos (ver el caso de la Universidad de East Anglia conocido en inglés como el East Anglia Hoax) o recurren a apelativos insultantes del mismo modo que ya hacen los ideólogos del género. “Negacionistas”, etc.

    El proceso es el mismo: ONG, Observatorio Daltónico, Personal que vive de expandir la fe o no tiene de qué vivir, siguiente paso incrustarse en las Estructuras Públicas a todos lo niveles………..y a vivir, que son tres días. Ya en todos los ayuntamientos.
    Este es el gran negocio: Las redes clientelares.

    Un sistema en estado agónico.

    Richard Rorty, nacido en 1931y uno de los principales filósofos del siglo XX, escribió ya cerca de los 70 años un gran libro: “Cuidar la libertad”. Justo de lo que nunca habla esta gente.
    Y la libertad, no la opresión, es lo que nos hace humanos. ¿La recordamos?

    Saludos

    PS.Bibliografía bien documentada que niega las hipótesis AGW (Anthropogenic Global Warming) y recuerda cosas tan obvias como los Ciclos Solares (Mínimos de Dalton etc.)
    “Climategate” de Brian Sussman. 2010
    “A new little Ice Age has started” de Lawrence Pierce, 2015
    “Dark Winter” de John L. Casey, 2014
    “Climate of corruption. Global Warming Hoax” de Larry Bell, 2011
    “The deliberate corruption of Climate Science” de Tim Ball, 2014
    ” Climate Change, the Facts” de Alan Moran (Editor), 2015.
    Etc.

  3. Lucas Montes dice:

    Se ve claramente lo que cree el señor Oquendo, pero deja los argumentos de “su fe”. Yo diría que los lectores de este foro ya somos adultos y podemos hacer búsquedas no mediatizadas, en las que se comprueba que, aproximadamente, el 97% de los científicos que publican en revistas sujetas a revisión por pares, concuerdan en que los humanos tenemos un papel relevante en el cambio climático que estamos sufriendo. Es muy importante el lugar de publicación, pues hay muchos intereses y dinero de sobra para pagar otros foros.

    1. Manu Oquendo dice:

      Estimado D. Lucas.

      Le ruego cite trabajos concretos de esos “científicos” que menciona y si es posible incluya los “peer reviews” que los acreditan y confirman sus experimentos. Le voy a sugerir algunos nombres.

      Qué tal el Sr. Phil Jones? Director del centro más prestigioso de Europa, la CRU (Climate Research Unit) de la Universidad de East Anglia. Un “científico” que recibe –entre 2000 y 2006– con otros de su equipo la friolera de 19 Millones de $ en dotaciones presupuestarias –es decir 6 veces lo recibido en toda la década anterior– para proyectos que ratificarían un calentamiento global tan falso que llevó al Lobby del Clima a cambiar hasta el nombre para pasar a ser los del “Cambio Climático”

      Cuando sus miles de correos salen a la luz pública nos vamos enterando de sus maniobras para “perpetuar la pretensión de calentamiento global” por parte del IPCC por el método de minimizar retroactivamente fluctuaciones de temperaturas históricas.

      Entre los correos citados uno de ellos (dirigido a un tal Mike Mann, coinvestigador y guru del “calentamiento”)decía lo siguiente “Mike, puedes borrar cualquier correo que hayas cruzado con Keith (Briffa) en relación con el IPCC?”

      O, por ejemplo, este otro, dirigido contra un científico acreditado , –Stephen McIntyre– que había osado rebatir las partes fundamentales del trabajo de M.Mann antes citado y que había sido la base de la pieza artística de Al Gore.
      Pues bien nuestro “científico” Mann responde a un Paper aparecido en la publicación académico-científica “Climate Research”. Y ¿Cómo responde? pues clamando por un boicott o un take-over hostil de la Publicación.

      Dos meses antes, en la edición de Enero del 2003, la publicación en cuestión presentó otro “paper” de dos astrofísicos de Harvard-Smithsonian (Sallie Balliunas y Willie Soon). El paper en cuestión mostraba datos de 200 estudios que demostraban fuera de toda duda que el siglo XX no había sido ni el más cálido ni el más extremo en oscilaciones de los últimos mil años.

      ¿Cómo responde M. Mann? De la siguiente forma: “Quizás debemos sugerir a nuestros colegas de la comunidad de investigaciones sobre el clima que dejen de enviar sus “papers” a dicha publicación. También debemos pensar qué decimos o qué pedimos a los más razonables de los colegas que pertenecen al Consejo Editorial de la revista”.

      Es decir, la Inquisición en marcha lo que demuestra que.
      1. Hay un gran negocio detrás.
      2. La ciencia está sujeta a censuran y no solo vuelve a haber Galileos sino que se les excluye y se trata de atemorizarlos.

      Esto pasaba en el principal centro de Investigación de Europa. Publicado urbi et orbe para quien quiera saberlo.

      Saludos

  4. Alicia dice:

    Leído el artículo y los comentarios me quedo cavilosa discurriendo que tanto Raúl como Manu exponen sus criterios con limpieza ― de ánimo, quiero decir; que en ninguno de los dos se aprecia interés personal que defender ―, claridad, conocimiento y análisis de datos registrados. Sin embargo son criterios distintos.
    Como espécimen más o menos representativo que esta mujeruca (yo) pueda ser del común de los mortales, que es más difícil que tengamos al respecto (y, bueno, a otros muchos respectos) criterios propios tan bien elaborados, nos cuestionamos cuál de los dos estará más en lo cierto.
    A título personal me siento más inclinada a “apuntarme” a las teorías de Manu; pero, no pudiendo dejar de considerar las de Raúl, me percato de que, en la parte de responsabilidad que a los humanos nos concierne hay también parte de ineludibilidad que nos viene puesta, de fábrica, inseparable del hecho de ser seres tan vivos como el resto de la fauna y de la flora del planeta.
    Me refiero a algo tan espontaneo e inocente y ajeno a ganas ningunas de ser desconsiderados o fastidiar como es el simple hecho de respirar.
    Porque respirando generamos CO2 ― si no me lo sé mal ― que (si no me lo sé aun peor) su algo de gracia o de utilidad tiene ¿No?
    Y con calefacciones y con coches o sin ellos y aunque fuésemos a hacer turismo en el Caribe cruzando los océanos a nado ― que requeriría tanto derroche de energía con tanta brazada que generaríamos cantidades ingentes del muy nocivo CO2 ―cada vez somos más los que respiramos, porque el planeta está más poblado de día en día y, aunque muchos de los habitantes gasten poco petróleo y esas cosas porque son muy pobres, respirar respiramos todos por igual, así que…
    Pero una vez que accedemos a lujos o comodidades cómo ni por qué renuncian a ellos cuando este mismo mundo tan cruel nos los ha proporcionado y, encima, nos empuja… Mirad los anuncios de coches, preciosísimos todos (el anuncio y el coche), y caballeros jóvenes y guapos y triunfadores que los conducen de los que (por pura lógica) se quedan prendadas bellísimas señoritas de largas cabelleras sedosas y brillantes. Y si se compran ese coche serán muy felices y la vida de color de rosa.
    Mi padre murió en 1975 y fue incinerado. Bien es verdad que él había manifestado el quererlo así, pero también se terminaba justo de poner de moda bajo el argumento de que era más higiénico y además evitaba que los cementerios creciesen.
    Entonces no se pensaba en la capa de ozono ni el calentamiento.
    Yo, hoy por hoy, me declaro más partidaria de la no incineración, pero por razones que yo llamo a mi aire “metafísicas” o de convicciones que no vienen al caso. Pero ahí está la incineración, como una más entre las opciones que el ¿presunto usuario? Puede elegir.
    En fin, que lo que más me ha gustado de todo ha sido lo encantadoramente con que articulista y comentarista han expuesto opiniones bastante opuestas.
    Y, en conclusión ¿qué hacer? Pues me figuro que cada viviente pensante ― animales y plantas no, suerte que tienen ― aquello a que nos conduzcan nuestros alcances o alumbre nuestras entendederas.
    Manu. Tomo nota de lecturas que sugieres y se las pido a Amazón. La voluntad es buena, pero no sé si haré acopio de valor para hincarles el diente. Que me conozco yo.

  5. pasmao dice:

    Apreciado Raúl

    quienes han convertido el antes llamado calentamiento, mutado ahora a cambio climático en un problema “religioso” lo que a priori es un problema “técnico” no sómos los “negacionistas” si no los ecologistas de salón ahora imperantes en ese mundo de lo políticamente correcto.

    Fíjese que Voltaire se “convirtió” pero no obligo a todos a convertirse. Fue una decisión individual de consecuencias individuales. Algo muy coherente con su trayectoria anterior.

    Que estamos llenando el mundo de “mierd*”. perdóneme la expresión es indudable. Manu así lo entiende y coincido con él. Lo que es obvio es que los parámetros que nos deberían de servir de brújula para saber si nos acercamos o alejamos de ese basurero .. por ejemplo habría mucho que analizar cómo ha sido el crecimiento de esos países (China, India.. ) en los últimos 20 años y su peso sobre la contaminación global, por ejemplo en la contaminación del Pacífico para poner el foco en quienes contaminan.

    También estoy cansado de que sea precisamente desde los paises occidentales mas contaminadores en terceros paises vg Canadá y Suecia (con mineras en todo el mundo), los que nos vengan a terceros a dar lecciones morales.

    Aún recuerdo el tema Boliden y la mina de Aznalcollar y cómo el gobierno sueco protegió haciendose el “sueco” a dicha empresa.

    Esos son los “detalles” que quedan tapados con las “religiones” del cambio climatico y aledaños.

    Y mas bien le diría, trayendo el agua a mi molino, de manera voltariana, que si nos ocupásemos realmente de los problemas mediambientales, contaminación, basándonos en criterios objetivos (que no implicaran el tener que decir “e pur si move” a lo politicamente correcto), en el caso de haber un problema real de calentamiento o cambio climático real provocado por ese malvado CO2, este directamente rebajaría su presencia; de la misma manera que cuando se hace una buena dieta por salud, de manera indirecta se “solucionan” otros problemas y no sólo el colesterol.

    Claro está que si entonces hacemos los números no nos queda mas remedio que empezar a tener en cuenta las centrales nucleares como manera eficiente de generación de energía en las zonas de alta densidad de población. Y eso no mola.

    un cordial saludo

  6. O,farrill dice:

    El llamado “cambio climático” no deja de ser un absurdo en la Naturaleza que está en continua transformación. Más en un sistema planetario donde las influencias recíprocas se nos escapan. Pero todo tiene su explicación y no es tan simple como la que nos apuntan los “interesados” (lo de “ecologistas de salón” me ha gustado porque durante unos cuantos años me dediqué a estudios medioambientales y sé lo que son estos personajes que todavía confunden términos científicos). Manu y Pasmao lo dejan muy claro: es lo que ahora nos quieren imponer quienes manejan los hilos de la “mitología contemporánea”, así que poco que aportar más.
    Lo grave del asunto: la cantidad de “tontos” e “ilusos” (como dice Raul) que hacen de ello una religión y se convierten en cómplices de quienes desde el miedo pretenden someternos.
    Frente a todo ello el sentido común que evite construir en zonas de riesgo de inundación o construir con materiales y sistemas adecuados en zonas sísmicas. Por ejemplo.

  7. Manu Oquendo dice:

    Fuera del debate actual es interesante recordar hechos que o bien hemos olvidado o nunca se nos han enseñado y permanecen ocultos para nuestra memoria.

    Por ejemplo:

    1. Hace unos 10 o 12,000 años que terminó la última gran glaciación.
    En la latitud de Boston (nuestros Pirineos) el hielo alcanzó un espesor de entre 1.5 y 2 Kms. Una altura parecida alcanzó en las islas Británicas y al sur de Francia unos 500 metros. En nuestra Península el clima fue siberiano y por ello hay abundantes restos de Mamuts y la supervivencia de algunos équidos mucho más resistentes que los caballos actuales en la costa Atlántica. Los últimos restos de Neanderthales se localizan hoy muy al sur, cerca de Gibraltar y Málaga, como si hubiesen tratado de huir hacia latitudes más bajas.
    El mar estaba entonces unos 120 m. más bajo que hoy lo cual quiere decir que en media es como si el nivel de las aguas hubiese ido subiendo entre 1.0 y 1.2 cms. por año.
    En muchos lugares del mundo hay memoria histórica de ello fuera de los libros. Por ejemplo en las Donegal o en pueblos del Norte de España.
    En USA, donde los niños lo estudian en los colegios –al contrario que en Europa–el borde sur de los Hielos estuvo por San Luis, Missouri. Paralelo 35.

    2. Igualmente se conoce el Periodo Cálido Medieval entre el año 900 y el 1300 de nuestra era. Durante este periodo se produjo la colonización Vikinga de Greeland –LaTierra Verde hoy Blanca–. Durante este periodo la temperatura global fue considerablemente superior a la actual y fue durante este periodo cuando Inglaterra tuvo una floreciente actividad en sus Viñedos que rivalizaron con los del continente (fueron Ingleses quienes desarrollaron posteriormente zonas vinateras en otras latitudes y durante aquel período floreciente no solo surgieron las calles de Londres con alusiones a Viñedos y Vinos sino que surgieron las grandes catedrales góticas de aquella tierra. Estos viñedos estaban unos cientos de millas al norte de los viñedos franceses. Durante la misma época en Alemania –también con una gran tradición vinatera, los viñedos crecían en tierras unos cientos de metros más altas que hoy día. Otra indicación de temperaturas medias superiores a las actuales.
    En conjunto y recurriendo a estudios también de otras latitudes (China guarda una valiosísima documentación histórica durante miles de años) parece que la media alcanzaba entre 1º y hasta 4º C más que hoy día.

    3. Pero, como todo cambia, también tenemos a seguir la Pequeña Edad de Hielo medieval. Cuando el Támesis se helaba todos los inviernos y sobre el hielo se celebraban los Carnavales y los Mercadillos. Se conoce en inglés como the Little Ice Age (LIA) y arranca en torno al 1400 hasta mediados del siglo XIX.
    Cuando los “Pilgrims” comenzaron a viajar a Norte América y a pesar de estar familiarizados con el frío de aquella Inglaterra, bañada por la corriente del Golfo, la mortalidad durante el primer invierno en New England era casi el 50% debido al frío invernal.
    Los estudios de aquella época estiman que el enfriamiento medio fue de unos 2º C como mucho y sin embargo todo el vino doméstico desapareció de sus campos.

    Como tantas veces hemos recordado en este Blog los Silencios son Importantísimos en los Relatos que nos llegan desde el Poder y hemos de tener siempre en cuenta que la memoria humana es un instrumento de enorme debilidad.
    Los Silencios.

    Cuando vemos un Relato con notorios Silencios es probable que estos sean Intencionales.

    Un saludo cordial.

  8. Quienes niegan el origen humano del cambio climático, afrontan un grave problema que no suelen mencionar.
    Se llama coherencia entre fenómenos.

    Es decir, ¿Puede la temperatura aumentar por fenómenos naturales, ciclos solares, etc.? La respuesta es, con toda probabilidad, SÍ.

    Sin embargo, veamos con perspectiva la historia geológica de la tierra. Entonces, veremos que en el planeta, llevamos sólo un pestañeo del tiempo geológico de millones de años. ¿Y sin embargo, casualmente uno de los mayores cambios climáticos surge cuando estamos los humanos habitando? Y no sólo eso ¿casualmente surge cuando los humanos somos tecnológicamente capaces de producir mayores alteraciones en los ciclos naturales del planeta? Y no solo eso, sino que ¿casualmente el cambio climático surge cuando llevamos ya tiempo acumulando un deterioro notable?

    ¡Vaya serie de coincidencias! Tal parece que nos hemos sacado la lotería, no una, ni dos, sino al menos tres veces (y lotería de la mala).

    ¿Porqué no hubo un calentamiento natural antes de la era industrial? ¿Porqué no sucedió hace 300 y 400 años? ¿Porqué no hace 1000? ¿Porqué no dentro de 150?

    Evidentemente, es difícil caracterizar y entender totalmente un mecanismo tan complejo como el climático. Pero de ahí a considerar que no se han encontrado vínculos serios con la actividad humana y el clima, hay un abismo.

    Y sobre todo, si el cambio climático surge justo en el mismo instante geológico que justo coincide con nuestra existencia, con nuestra capacidad tecnológica de causar cambios planetarios y con un daño acumulado serio, significa que ambos fenómenos están claramente correlacionados, pues muestran una coherencia temporal precisa en su aparición. Esto en sí mismo, es ya más difícil que sacarse la lotería tres veces.

    Un saludo a todos,

    1. Manu Oquendo dice:

      Estimado Andrés, me temo que la primera premisa no es cierta: No estamos en ninguno de los principales cambios climáticos.
      Ni siquiera estamos en un periodo excepcional en lo referente a CO2. Es más estamos en un momento bajo en CO2 en el registro geológico terrestre.

      Si lees la información verificable que consta en este hilo verás que, como mínimo, en los últimos mil años ha habido dos largos eventos uno de calentamiento y otro de enfriamiento muy superiores al actual.

      El primero (Siglo X a XIV) albergó la colonización de Groenlandia que hoy conocemos por dicho nombre porque durante aquellos 3 o 4 siglos fue verde y boscosa.
      Posteriormente, del siglo XV al XIX vino la Miniglaciación en la cual, como puedes comprobar gráficamente, el Támesis se congelaba cada año lo suficiente como para que los Carnavales y los Mercados públicos se celebrasen sobre el hielo.

      Episodios menores que estos dos también ha habido muchos y algunos tan recientes como hoy mismo en el hemisferio norte con inviernos desconocidos para la mayor parte de las personas vivas.

      En este enlace, hacia la mitad, verás períodos con un contenido de CO2 muchísimo más altos que los actuales. Todos los que aparecen son Científicos de larga trayectoria. Heterodoxos hoy. Como Galileo. https://www.bing.com/videos/search?q=global+warming+hoax%2c+youtube&qpvt=global+warming+hoax%2c+youtube&view=detail&mid=2E036D41C73BC696C7472E036D41C73BC696C747&&FORM=VDRVRV

      Mi consejo es que recurras a la biografía que se indica en los comentarios precedentes para, al menos, escuchar puntos de vista y datos –siempre científicos y contrastados– que rebaten el novelón de Al Gore y las trampas de lo que comenzaron llamando Calentamiento Global y hoy denominan Cambio Climático.

      Si no te convence no pasa nada. Serás ortodoxo y políticamente correcto. No tienes nada que perder.

      Un saludo cordial

  9. Estimado Manu,
    Muchas gracias por los comentarios. No pretendo convencerte, ni tampoco que te quedes en la misma conclusión, simplemente dialogar.
    Creo que depende cómo tomemos la base del tiempo, hubo periodos en que ni siquiera oxígeno o atmósfera había en sobre la tierra, en otros periodos el oxígeno era mayor que en la actualidad, la presión atmosférica también, los días eran más cortos que ahora y la luna estaba más cerca y creaba mareas enormes.
    Hace 250 millones de años hubo un incendio, con una erupción volcánica en Siberia, que estuvo activo durante siglos, en la que se generó un calentamiento excesivo y eliminó al 90% de las especies.
    https://phys.org/news/2017-10-evidence-siberian-volcanic-eruptions-extinction.HTML
    Por ello, no es sorpresa que el CO2 haya tenido variaciones naturales en épocas extremadamente remotas.

    Sin embargo, si tomamos una escala de tiempo a media escala (por decir 1 millón de años, que no es poco, pues es más de 5 veces nuestra existencia sobre la tierra), está claro que nunca el C02 ha sido mayor que ahora, ver gráfico:
    https://www.climate.gov/news-features/understanding-climate/climate-change-atmospheric-carbon-dioxide
    Por cierto, Groenlandia no ha estado cubierta de bosques, fue más verde en zonas cercanas a la costa sí, pero sus capas de hielo tienen milenios de antigüedad y más de 2mil metros de profundidad.

    La coherencia temporal entre la existencia humana, el C02 y el calentamiento global, es algo que no depende de una opinión, es un hecho. Estos fenómenos están apareciendo sincronizados en tiempo, no con desfases de siglos, ni de milenios, sincronizados. Eso ya aporta una clave importante de causalidad, que no se debe rechazar mediante argumentos, sino con investigaciones detalladas.

    Por otra parte, el cambio del expresión “calentamiento global” a “cambio climático”, se ha hecho para evidenciar mejor la complejidad del clima. Esto es así, ya que una alteración en un sentido (aumento de energía térmica), no implica que no haya o no pueda haber oscilaciones en otro sentido (baja temperatura). A modo de ejemplo: un columpio en un parque, si lo empujo al frente con toda mi fuerza, seguro que oscilará hasta que regrese en sentido opuesto con igual fuerza que lo impulsé. La atmósfera y el clima, son sistemas muy complejos, con no linealidades, corrientes marinas y atmosféricas que tienen efectos no esperados ni predecibles, y que no se comprenden mediante análisis, sino mediante un intenso proceso de síntesis. Ver: https://www.youtube.com/watch?v=GARpWOLqP6E

    Además, como he comentado en otras ocasiones, el problema no sólo es sólo el impacto del CO2 en el cambio climático, sino en una serie de problemas generados por la actividad humana. Existe la acidificación del océano (por CO2), con su correspondiente alteración de las cadenas tróficas marinas. Además por otro lado hay desertificación, tala sin control, contaminación, en donde el CO2 es también una medida sintomática de estos procesos.

    Incluso aunque intercambiemos aquí una interminable lista de referencias serias sobre uno u otro argumento, el hecho es que nuestro daño sobre el planeta es evidente y sucede mientras grupos de uno u otro bando, debaten sobre la importancia de mostrar que el otro está equivocado en uno o en otro aspecto.

    Seguramente ni unos ni otros tenemos la verdad absoluta, pero lo importante es cambiar la forma de vida, para pasar de una actividad económica basada en el crecimiento de parámetros económicos abstractos a una basada en parámetros reales de conservación y restauración del bienestar humano y medioambiental a corto, medio y largo plazo.

    Por cierto, no me atrevería a etiquetarte como ortodoxo, ni como su opuesto, ni algún otro concepto. Es mejor invitarnos mutuamente a ir razonando y dudando cada quién de sus propios convencimientos.

    Un afectuoso saludo,

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