NOS ROBAN LA CARTERA MIENTRAS MIRAMOS LA BANDERA

Hay una serie de términos propios de determinadas disciplinas que tienen difícil traducción cuando los sacas del ámbito para el que fueron creados.

Uno de mis favoritos, misdirection, proviene del mundo de la magia, y puede definirse como la técnica que permite al mago distraer la atención de su público “entreteniéndole” con falsa información o con una sobredosis de esta a través de sus sentidos mientras, en su cara, le está haciendo un truco. El ilusionista nos bombardea con información irrelevante y guía hacia ella la atención de las personas que componen su público mientras les oculta la información que de verdad les permitiría entender la ilusión. En este link puedes ver a uno de los grandes, Derren Brown, robarle a una persona la cartera, el reloj, y hasta la corbata sin que se entere, simplemente guiando su atención y sobrecargando sus sentidos, solo te llevará un minuto y puede que te sientas -metafóricamente hablando- muy identificado con el incauto.

Otra palabra que me encanta, y que no tiene traducción en castellano, es un término alemán que define uno de los conceptos básicos del ajedrez: zugzwang, que se puede traducir como “la obligación de mover, hace perder”; cuando tu oponente te lleva a una situación de zugzwang se da la paradoja de que, si te quedases como estas podrías salvarte, pero como te toca mover tienes un problema, ya que cualquier movimiento que hagas te lleva al mate.

El “problema catalán” es a mi entender un ejemplo claro de cómo un intento torpe de misdirection por parte de unos líderes políticos incapaces ha terminado llevando a una sociedad entera, a un país entero -España, no solo Cataluña- a una situación de zugzwang: la han liado hasta tal punto que ahora, con cualquier movimiento, todo el mundo pierde.

Negar que hay un porcentaje importante -muy importante- de la sociedad catalana que no está a gusto con los términos actuales que rigen las relaciones de Cataluña con el resto del Estado español es negar la evidencia. No voy a valorar en cómo se ha llegado a esta situación, donde nace o quien crea el problema, pero lo cierto es que el problema existe, y negarlo y mirar hacia otro lado es una estupidez, estupidez en la que se ha recreado el señor Rajoy, haciendo gala una vez más de su escasa capacidad como estadista: gobernar es apagar los fuegos antes de que se conviertan en incendios.

Claro que en el otro lado tenía a un pirómano de manual, uno de los buenos, alguien que ante su escasa capacidad política y lo lamentable de su gestión no ha encontrado otro camino que crear un enorme ejercicio de misdirection en su huida hacia delante. Un ejercicio de ilusión que puede acabar convirtiéndose ahora en algo muy serio.

Porque el problema de la independencia, incluso para los catalanes que creen en ella, era un problema de segundo nivel. Como dice una de las personas más sabias que conozco: “a mí no me importa que me conquisten, a mi lo que me molesta es que me empujen”, y a la mayor parte de la gente le da un poco igual que el que le cobre los impuestos lo haga desde el palacio de la Generalitat o desde la Moncloa, lo que quiere es que no se le robe y que gestionen bien su dinero.

Pero en mitad de una crisis económica brutal, liderando un gobierno si cabe más incompetente que el de la nación que pretende ahora abandonar, el señor Artur Mas ha decidido que una manera fantástica de tapar déficits, Palaus de la Música, casos Pujol y tres por cientos era crear un fantástico espectáculo de humo, fuegos artificiales y esteladas.

Porque solo a nivel “micro”, en las “cosas de casa”, hay problemas mucho más serios que el ansia de independencia de un porcentaje de la población catalana, mucho más acuciantes que el de la creación de nuevas haciendas y embajadas: que yo sepa, solo por poner algunos ejemplos, los comedores sociales que alimentan a muchísima gente aún siguen abiertos, la tasa de paro sigue siendo espeluznante, el sistema educativo sigue siendo muy mejorable y el sistema de pensiones muy difícil de sostener con las perspectivas actuales.

Y hablo desde un rincón del mundo en que nuestros problemas parecen jueguecitos de bebés comparados con los que tienen otros; que se lo pregunten si no a los que huyen de la guerra (de los que, por cierto se habla poco otra vez, aunque ahí siguen, en las fronteras del paraíso, esperando bajo la lluvia) o de los que pasan hambre (un porcentaje aún altísimo de la población mundial).

Pero ahora estamos en zugzwang. Los inútiles que nos gobiernan nos han traído aquí; nos han hecho confundir la prioridad de los problemas. Igual que los telediarios nos engañaron durante días poniendo la polémica por el “Toro de la Vega” al mismo nivel, ocupando más minutos de telediario incluso, que la crisis de los refugiados en la que las vidas de miles de niños están en juego, estos políticos mediocres han confundido sus prioridades y nos han llevado a un punto en que, pase lo que pase, nadie gana, ya que cualquiera que sea la opción vencedora en las elecciones del 27S va a ser una victoria tan pírrica que una gran parte de la población va salir de los comicios con un fuerte sentimiento de frustración.

Dicen que el socialismo como utopía fracasó hace ahora poco más de 100 años con el estallido de la Primera Guerra Mundial, cuando los “trabajadores del mundo” prefirieron servir a su Kaiser, su Zar o su Rey en sus Juegos de Tronos en lugar de aceptar que un obrero de Baviera tenía más en común con un minero de Gales que con el aristócrata cuyo nombre empezaba por “Von” que le mandaba salir de esa trinchera a morir intentando tomar esa otra para mayor gloria del emperador.

En un caso algo menos extremo, los problemas reales de un catalán son los mismos que los de un madrileño, un andaluz, un gallego o un vasco: ineficiencia de los que nos gobiernan, corrupción, sostenimiento de la sanidad o del sistema de pensiones, educación, etc…

Hasta que no nos demos cuenta de esto, de cómo nos manipulan, de cómo nos dejamos manipular, la estupidez del nacionalismo (el español, el catalán o el que sea) seguirá permitiendo que políticos mediocres nos roben la cartera mientras miramos la bandera.

 

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Sobre Raúl Pérez Ponce

Ingeniero Industrial por la Universidad Politécnica de Madrid y Licenciado en Economía por la UNED. Ha desarrollado su carrera profesional en el ámbito de la Consultoría Estratégica y de Negocio, habiendo trabajado para diversas empresas multinacionales y para la Administración Pública como consultor externo.

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6 Respuestas a NOS ROBAN LA CARTERA MIENTRAS MIRAMOS LA BANDERA

  1. RBCJ 27 septiembre, 2015 at 18:33 #

    Estimado Raúl comentas en el artículo “..Los inútiles que nos gobiernan nos han traído aquí; nos han hecho confundir la prioridad de los problemas…”.Yo creo que habría que hablar de la inutilidad de los políticos que nos han gobernado en España y en Cataluña durante estos último 30 años con respecto a la llamémosla cuestión catalana. A unos y a otros en Cataluña y en Madrid , a CIU y al PSOE/PP no discutir demasiado sobre cuestiones de transferencias e inversiones en Cataluña les ha servido para permanecer , cada uno con su cuota de poder adoptando una postura de no intromisión en los asuntos del de enfrente. Pero el caldo de cultivo continuaba su cocción con la política madrileña sujetándose la venda. En Cataluña el joven que tuvo 7 años en 1982 hoy tiene 40 años, en ese tiempo ha recibido una determinada educación con sesgos e intenciones evidentes , desde España se les ha criticado de forma genérica pero Cataluña estaba lejos..y nadie ha tomado conciencia real de la semilla de división que se estaba introduciendo en el sistema educativo que ,podría ser malo para la gramática o las matemáticas ,pero sin duda bueno para crear fronteras geográficas , intelectuales , culturales , emocionales…No somos conscientes de que más de 20 años gobernando los mismos ya sea en Cataluña o en Andalucía empobrece claramente una región al quedar sometida a egoísmos , clientelismos , nepotismos..en definitiva a una falta de oxígeno renovador. Por estos motivos la solución tampoco es evidente ni desgraciadamente a corto plazo. La división está ejecutada , da lo mismo hablar de un 50/50 que de un 65/35 pongamos la mayoría dónde queramos. Una generación ya formada y una anterior sin democracia que tampoco tuvo ocasión de dar su parecer y que también se mantiene muy crítica con Madrid .Paciencia,diálogo e inteligencia para darnos cuenta todos que mejor ser grandes en un mundo global donde nos guste o no permanecemos muy dependientes de la dirección del viento que corre en países de más de 300 millones de personas ya sea EEUU o China. Más valdría pelear por una Europa más unida política e idiomáticamente .Pensar que Cataluña puede ser Suiza es absurdo y ya los escoceses empiezan a percibir que su economía no se defenderá con el petróleo del mar del Norte.
    Una lección de Arabia Saudita , los productos que valen 100 mañana se venden a 50 ya algunos les cuesta producirlos 60 .Y la riqueza a la mitad. Pensemos ,ya que los políticos mayoritariamente parece que piensan poco a largo plazo. E inevitablemente es el plazo. Todo llega.

  2. Lucas Montes 28 septiembre, 2015 at 9:18 #

    Yo me pregunto: entre los derechos de la gente ¿está el de dejarse manipular por unos más que por otros?
    Me cuesta creer que todos los que han votado por las opciones independentistas conocen bien los “términos que rigen las relaciones de Cataluña con el resto del estado español” (y lo mismo es aplicable a los del resto de España). Yo lo sigo viendo como un problema de tribus, de utilización escasa o nula de la reflexión y de marketing político. Y sé que lo que digo no es muy correcto políticamente, pero no quiero que se piense que lo aplico a los catalanes secesionistas, sino también -y muy especialmente- a esta plaga bíblica que es gobierno del estado.
    Por lo demás, verdades como puños…

  3. Pilar 28 septiembre, 2015 at 16:17 #

    Bravo!! Precisamente ayer exponía en un debate que este es un problema alentado desde múltiples esferas para distraernos de lo importante: los problemas cotidianos. Parece que no interesa hablar en clave “micro” no vaya a ser que entendamos de qué nos hablan y tengamos opinión, criterio y crítica. Interesa más bien hablar en clave “macro” y generar cortinas diversas tras las que esconder los pufos y vergüenzas que nos rodean. Otro ejemplo de “misdirection” 😉

  4. pasmao 30 agosto, 2017 at 9:34 #

    Don Raul

    Increible y lamentable que una columna escrita hace mas de dos años siga teniendo tanta actualidad.

    La diferencia, que ha ido a mas en estos últimos 40 años y de manera acelerada en estos últimos dos, no es que nos roben la cartera de manera disimulada, es que nos obligan (a punta de pistola, porque que es si no la Agencia Tributaria) a ir al banco a pedir un crédito para reponer lo robado y que nos vuelvan a robar.

    El “zugzwang” se ha convertido en una sucesión de jugadas donde no se avanza y ninguno gana pero porque el la presión de cada uno se ha convertido en un par que hace girar un tornillo que cada vez ahonda mas en ese delirio.

    un cordial saludo

  5. Josep Maria Turuguet 30 agosto, 2017 at 17:20 #

    Pero también hay un sesgo de perspectiva en el espacio y en el tiempo. Se trata de considerar que la composición de el objeto España es un absoluto y por tanto, lo anómalo es querer “romperlo”. ¿Y si la Unión Católica no hubiera sido una buena idea? ¿Y si las periódicas guerras y “bombardeos de Barcelona” nos estuvieran enviando un mensaje? ¿Y si la guerra contra Napoleón y las Cortes de Càdiz hubieran sido sólo la elección entre dos males? ¿Alguien cree que la unión a lo largo de 500 (?), 300 (?) años ha sido modélica? ¿Bandera? ¿Alguien cree que lo que está pasando se debe a hechos de hace siglos. Ni que fuera un sólo siglo. Sucede porque se comprueba que un determinado tipo de malas relaciones son recurrentes, cíclicas, un bucle. Una persona individual teje relaciones con quien le da la gana. En cuanto a los pueblos, es distinto. No pueden moverse con esa desenvoltura. Que Lorca estuviera de coña en Las Ramblas y admirase todo lo catalán es cosa que podría hacer un japonés. Y lo hace. Que en el siglo XV los catalanes (pudientes, sobretodo) admirasen la lengua castellana y el teatro de Calderón triunfase en Barcelona no indica nada. ¿O no aprenden inglés los daneses y representan a Bernard Shaw? Por cierto, esos daneses cuya democracia y economía tanto admira el señor Garicano sin mencionar que son solo seis millones. Algo tendrá una sociedad pequeña y cohesionada que no le resulta fácil a otra “tan grande y tan plural”. Oigan, al fin y al cabo estaríamos todos juntos en Europa y la solidaridad se trataría igual. ¿Es nuestro “particularismo” lo que es antiguo o lo es esa obstinada defensa de una unidad que fue feudal sin demasiado tino? A veces pienso que de España saldrían cinco o seis países bien bonitos y eso no sería un problema para Europa. Probablemente entorpece más es celo de grandeza de las gandes potencias (herederas de imperios, por cierto) con sus vetos y sus grandes élites consolidadas que l multitud de 60 o 70 pequeños estados, que por pequeños ni se les ocurriría vetar nada. Tal vez se promovería una cultura del pacto. Estados Unidos armoniza 50 estados. Y tiene un sólo ejército. Y una política exterior coherente (normalmente). Al fin y al cabo Hispania incluía Portugal. ¿Qué privilegios tuvieron que nosotros no gozamos jamás? Al fin y al cabo un día seremos una unidad política universal, ¿no? De lo contrario mal futuro le veo yo a la especie nuestra.

  6. Paz 1 septiembre, 2017 at 22:26 #

    Señor Turuguet,
    Le comunico que le han inoculado el virus del “adanismo”.
    Es que se piensan que nadie mas ha pensado las cosas antes de ustedes, los catalanes?

    Le informo de que Fernando el Católico justamente libró a los remensas de las garras de los señores feudales. Él, e Isabel en Castilla, introdujeron el Estado Moderno en la Península Ibérica. Y más cositas que seguramente no le han explicado a usted bien.

    Y en todo caso, independientemente de lo que haya pasado y de lo que a usted le hubiera gustado que pasara, cuyo resultado a lo mejor le habría decepcionado, las reglas del juego ahora mismo son las que son. Y una de las reglas está escrita, aprobada por las Cortes, ratificada por el pueblo español y sancionada por el Rey en la Constitución Española, concretamente en el artículo 2.

    Cualquier partido honrado (oxímoron la mayor parte de las veces) habría utilizado el procedimiento de reformar la Constitución para variar las reglas, y siempre legalmente, habría intentado conseguir sus objetivos.
    Lo que los lavadores de cerebros catalanes quieren es asegurarse un rebaño que los vote cuando toque y que les permita vivir (a los lavadores de cerebros) del dinero español por siempre jamás, para ellos y sus descendientes. Lo que no sé es cómo piensan sacar dinero hundiendo su país.
    Igual han ido ahorrando el 3% y cuentan además con los miles de millones robados por Pujol.
    En fin, que es un despropósito, las autoridades catalanas que pretenden hacer una dictadura por todo el morro (lo de convocar referéndum tras referéndum hasta que salga lo que ellos quieran es de traca, parece una clase de colegio), los borregos que trabajan para ellos, los ciudadanos que no tienen servicios adecuados, no porque España no les dé el dinero, sino porque se lo gastan en publicidad, embajadas y en comprar votos en general y lo que sobra lo llevan a Suiza y así sucesivamente.

    Y lo más triste es que el texto del post se escribió ya hace dos años y se podría haber escrito hoy!

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