POR QUÉ ME OPONGO A LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA

Como era de esperar, los pasos del nacionalismo catalán hacia la independencia han llevado al famoso choque de trenes con el Estado español. Lo que se nos viene ahora encima a los españoles es una etapa turbulenta, con mucha carga emocional y de consecuencias imprevisibles. En las líneas siguientes expongo los argumentos por los que yo estoy en contra de que Cataluña se independice.

En primer lugar porque, tal como se está promoviendo, la independencia de Cataluña viola el Estado de Derecho y las reglas en las que se basa la democracia.

A estas alturas es evidente que el gobierno catalán se ha saltado la Constitución española, ha hecho caso omiso a varias sentencias del Tribunal Constitucional y ha incumplido gravemente el propio Estatuto de Cataluña. Si admitimos que la democracia se basa en el Estado de Derecho y en el respeto a la legalidad vigente, lo que están haciendo los independentistas es un golpe de estado en toda regla. Para entender la gravedad de esta anomalía basta con fijarse en lo que ha sucedido en Alemania hace unos meses: en Baviera un partido separatista propuso celebrar un referéndum de autodeterminación (como el que se pide para Cataluña), el Tribunal Constitucional alemán ha dicho en una sentencia que “no hay espacio para aspiraciones secesionistas de un estado federado en el marco de la Constitución. Violan el orden constitucional” y se acabó el asunto. En Cataluña llevan una decena de sentencias del Tribunal Constitucional diciéndoles que sus actuaciones infringen la Constitución y ellos ni caso.

No solo eso: para lograr que crezca el número de catalanes partidarios de la independencia han llevado a cabo una campaña sistemática de manipulación de la realidad (la actual y la histórica) en favor de sus intereses, mediante el control de los medios de comunicación y de las escuelas. En estas condiciones sostener, como hacen ellos, que lo suyo es un ejemplo de libertad y de democracia no deja de ser una distorsión descarada de los hechos. Habría que preguntarse por qué, si las elecciones catalanas muestran una y otra vez que más de la mitad de la población no es independentista, esa mayoría permanece tan silenciosa. ¿No será que, como manifiestan muchos de estos catalanes, no se expresan por miedo al acoso de que son objeto?

La independencia de Cataluña es una grave amenaza para el proyecto de la Unión Europea (UE).

Cualquiera que haya leído algo sobre la historia europea sabe que este continente, pese a su nivel de cultura y civilización, ha estado constantemente enzarzado en guerras brutales. Por eso, al terminar la Segunda Guerra Mundial y para acabar de una vez con esa tradición, los líderes políticos europeos sentaron las bases del proyecto de creación de los Estados Unidos de Europa. Eran conscientes de que, a la larga, eso implicaba diluir sus respectivas identidades nacionales en favor de una nueva identidad europea. Consideraron que esa renuncia a las aspiraciones históricas de los nacionalismos europeos era necesaria para un futuro en paz.

Hoy sabemos que ese proyecto, encarnado en la UE, se enfrenta a varias amenazas. Pero una de las más graves es la emergencia de los nacionalismos regionales. Si la independencia de Cataluña se hiciese realidad, el precedente creado daría un fuerte impulso a los separatistas del resto de Europa, empezando por Bélgica, siguiendo por Italia, continuando por Alemania y Austria, y llegando hasta la centralista Francia. Cada nuevo éxito separatista daría renovados bríos a los restantes. Y podríamos encontrarnos con un escenario en el que, en lugar de los 27 estados miembros actuales, la UE tuviera que construirse aunando las voluntades de 40, 50 o 60 mini estados. Con toda seguridad, eso supondría la muerte del proyecto paneuropeo y la vuelta a una Europa fragmentada. Una Europa realimentada además, en sus viejas tendencias al enfrentamiento con los vecinos, por unos nacionalismos reforzados en sus identitarismos y necesitados de mostrar la potencia de sus respectivas supremacías. Solo por esto sería más que suficiente para rechazar la independencia de Cataluña.

Desde este punto de vista, la unidad de España no debería ser vista como un fin en sí mismo, sino solo como una fase en su devenir histórico desde la cual avanzar mejor hacia una auténtica Unión Europea.

La esencia del independentismo catalán es el egoísmo y la insolidaridad.

Que el argumento más repetido en Cataluña para reclamar su independencia haya sido el de España nos roba da una idea muy clara de lo que se pretende: dejar de contribuir económicamente a las regiones más atrasadas para dedicar ese dinero a su propio desarrollo. Se podría discutir si los sucesivos gobiernos de España han gastado el dinero de los contribuyentes (catalanes y no catalanes) con los criterios más adecuados y de la forma más eficiente. También se podría discutir si los criterios que se aplican para calcular lo que aporta Cataluña son los más idóneos técnicamente. Pero lo que nadie admitiría es que se discutiese el principio de que quien más tiene debe aportar más de lo que recibe a la caja común.

Nadie entendería que Alemania, como el país más rico de la UE, cuestionara este principio y exigiera dejar de aportar más de lo que recibe al presupuesto europeo. Si lo hiciera se vendría abajo todo el proyecto de la UE. Pues esto es exactamente lo que están planteando los independentistas catalanes. ¡Y con tales credenciales pretenden ser admitidos en la UE tras su salida de España!

El nacionalismo catalán, como tantos otros nacionalismos activos, se basa en un sentimiento de superioridad frente al resto, injusto e inadmisible.

Es injusto porque si las demás regiones de España hubieran tenido las mismas ventajas y oportunidades que históricamente ha tenido Cataluña, probablemente habrían llegado a similares niveles de riqueza. Sobre todo cuando muchas de esas ventajas le han sido concedidas en detrimento de esas otras regiones.

En cualquier caso, ese sentimiento es inadmisible por las peligrosas connotaciones que le subyacen; que, llevadas a sus últimas consecuencias, fue lo que dio lugar en otros contextos históricos a los diversos fascismos que asolaron Europa.

Hacer creer a los catalanes que son un pueblo especial es llevarles por la senda que conduce al peor escenario de la historia europea. No son mejores ni peores, solo han tenido más oportunidades que otros para llegar a donde han llegado. Y eso les confiere más responsabilidades y obligaciones, no más derechos.

De cara al futuro conviene tener claras unas cuantas cosas. El independentismo catalán ha llegado a tal nivel de enfrentamiento con el Estado español que es muy difícil aventurar por dónde van a discurrir los acontecimientos. Para solucionar de verdad este desafío, el gobierno español no tiene más remedio que combinar el ejercicio de autoridad, para reconducir los acontecimientos, con la habilidad de no herir la sensibilidad de los catalanes más de lo estrictamente imprescindible y tratar de recuperar, más adelante, el deseo de formar parte de un proyecto común y renovado de España.

A corto plazo, no creo que haya otra solución que la de suspender la autonomía de Cataluña, llevar a sus responsables ante el juez y sustituirlos por delegados del gobierno español. Las protestas callejeras que provocarán estas acciones, tendrán que ser reprimidas por la Policía Nacional y la Guardia Civil, empleando la menor violencia posible. Pero asumiendo que esa violencia puede ser inevitable.

El Gobierno de Rajoy, con el apoyo que pueda conseguir de los dos grandes partidos de la oposición con implantación nacional, el PSOE y Ciudadanos (pero si no fuera así, en solitario), tiene la obligación de reestablecer en Cataluña el orden constitucional para después trabajar por recuperar la convivencia.

Más allá de este primer objetivo, creo que esta crisis brinda una gran oportunidad para revisar ciertos aspectos de la Constitución, de acuerdo con los dos partidos citados. Por supuesto, en esa revisión habría que incluir aquellas demandas de los nacionalistas catalanes en las que puedan tener razón. Como, por ejemplo, que Cataluña, como las demás Comunidades Autónomas, no aporte más de lo que en justicia le corresponde. O que se garantice que el Estado español realice las inversiones que le corresponderían.

Dicho esto, uno de los cambios imprescindibles es el de la Ley Electoral, de modo que se ponga fin a la sobrerrepresentación que han venido obteniendo los partidos nacionalistas en el Parlamento español y dejen de disponer, por tanto, de la capacidad de presión sobre los gobiernos nacionales que han tenido hasta ahora y que tantas ventajas les han proporcionado. Si no hubiera sido por esto es seguro que no habríamos llegado a la situación actual.

Otro cambio que habría que introducir en el texto constitucional es el que afecta a la educación. La competencia en esta materia ha sido utilizada descaradamente para inculcar un sentimiento anti español en la juventud desde hace muchos años. Si esto no se corrige, es seguro que la población independentista seguirá creciendo. Probablemente, ello suscitará el rechazo del resto de las Comunidades Autónomas. Pero, la magnitud de la crisis justificaría sobradamente esta medida.

Otro cambio que habría que considerar, a la vista de lo sucedido, es el de disolver las policías autonómicas o ponerlas a las órdenes directas del gobierno central. Y, asimismo, disolver las embajadas autonómicas en otros países.

En definitiva, dada la extrema gravedad a la que se ha llegado, el Gobierno de Rajoy no debería dejar pasar esta oportunidad para intentar reconducir la situación corrigiendo lo que ha hecho posible llegar hasta este punto. Para ello será imprescindible que cuente con la colaboración del PSOE y de su líder, Pedro Sánchez. Esperemos que tanto el uno como el otro sepan estar a la altura de su responsabilidad histórica. España y, sobre todo, el proyecto de la Unión Europea lo necesitan.

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Sobre Manuel Bautista Pérez

Ingeniero Aeronáutico por la Universidad Politécnica de Madrid. En la Administración Pública ha sido Director General de Aviación Civil (2004-2009), Director General del Instituto Nacional de Meteorología (actual Agencia Estatal de Meteorología) (1986-1996) y Asesor del Ministro de Transportes, entre otros puestos. En el sector privado ha trabajado en el Grupo Anaya, como Director General de la División de empresas multimedia, y en la empresa Multimedia Resources como Director General. En el ámbito internacional ha sido Vicepresidente de la Organización Meteorológica Mundial, miembro del consejo de administración de organismos como el IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático), Eumetsat, Eurocontrol, etc., y ha trabajado para varios Gobiernos de América Latina como consultor del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, en temas de desarrollo estratégico.

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28 Respuestas a POR QUÉ ME OPONGO A LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA

  1. Inés 11 octubre, 2017 at 17:07 #

    Muy bien.
    ¿y por qué yo y muchas como yo, y muchos como yo no nos creemos las leyes y la constitución vigente?
    Porque no es clara
    Porque está anticuada
    Porque es tramposa
    Porque vino después de una fuerte dictadura y fue manipulada por estados de fuera- en aquellos tiempos USA- ( la de la conquista de la luna (como si la luna se pudiese conquistar).
    Porque la verdadera amenaza es la UE que no se opone a la independencia de Cataluña.

    Otra es un tal Soros que ha puesto sus dólares encima de la mesa.

    Eso es lo que deberíamos estar preguntando ¿A quién verdaderamente beneficiaria crear confrontación y con qué fines?

    – Certero como una flecha en su blanco, que hay lobbistas, manipuladores de los ignorantes gobiernos de coalicción que se turnan para imponer leyes que salvan los dineros de los “paraisos”- como si se pudiera comer con dinero- o con oro-; que azuzan la confrontación de los pueblos; que se veletean a ambos lados de esta farsa completa .
    -Porque la economía la dirigen otros desde sus oscuros despachos, terceros, cuartos, quintos.. todos amenazados en pirámide vertical irreal, con perder su estatus e incluso más cosas.
    – Porque la Geoplítica mundial, – la que promete algo a cambio del colaboraccionismo, ( aunque la historia dice que luego se olvidan del traidor.) así lo quiere, sobramos casi todas, y desde luego la inmensa mayoría de los todos.
    – Porque ese “orden mundial” comandado por locos pero no tontos, está mejor armándonos una separación. ( Divide y vencerás en latín viene ahora, pero no me da la gana decirlo en lengua muerta) pues separados somos más volubles; nos venderían armas, no sería necesaria una intervención exterior pues el libre mercado ya nos está aquí y ahora haciendo la guerra.

    Por tanto la UE esa que tanto pretendéis defender está amañada por apenas dos estados y no tiene en cuenta al pueblo; ni a la clase sin recursos, pero mucho menos a la clase aburguesada y con propiedad privada, pues en medio de toda está farsa está la realidad de la falta de agua y de las visitas de ciudadanos de todo tipo, especialmente de la europa protestante pero sin aire dónde respirar, que intenta limpiar sus ciudades con coches que no emiten a costa de rebanar montañas y llevarse biodiversidad y alimentos, ahora mucho más cerca, porque allende los mares hay mucha más población que no teniendo ya nada que perder luchan con su vida – en eso que llamáis los “reinos Taifas” -o- ·”la ley de la Selva”-tan mal entendida o tan manipulada- en pos de la mentira que ahora llamáis post-verdá o lo que os de la gana, con tal de acercaros y posicionaros en un bando que os deje .aparentemente- conservar lo que tenéis ´que tampoco lo vais a conservar, ni los de los grandes latifundios, ni los de la segunda casita, ni los que han estado años negando un cambio climático antropocénico.por salir con algunos duros más a fin de més.
    Sin irnos físicamente, ya nos hemos ido mucho, de esa españa ficticia en donde no dejáis ni siquiera que hablemos en castellano, claro y simple como uno de esos días que ya pocas veces veremos; claro como el aire limpio sin contaminación ni acústica, ni de ondas de miles de fibras – ni silicio, ni radón ni nada.
    -Estoy a favor de la capacidad de resistencia pacífica de los pueblos y os mando un mensaje de un señor mayor que se morirá con toda su lucidez, pues la vida le puso desde su cuna en un camino de servicio, con un don de la palabra precisa y concisa, con humor y pudiendo haberse convertido en un majarajá por su gran inteligencia.
    Con alegría y determinación bebió y sigue bebiendo, de los “caminos aventureros” del peregrinaje sin miedo. Escuchando a todos aquellos que tenían algo que decirle. Y si vamos así por la vida, seguro! nos encontramos siempre con las salidas del laberinto.
    https://www.youtube.com/watch?v=t6kqyfCWlhw
    ( ya se que no vais muchos ni a pincharlo, pero están los subtítulos activados por si a alguien le apetece- aunque la metahistoria nos haya intentado convencer luego con bulos varios sobre el personaje del que habla S. Kumar), que tiene frases para todos, para ustedes y para mí.

    Lo vamos a hacer así, aguantando las cargas, las pelotas, la carcel, lo que sea pero jamás mostraremos miedo y sin miedo no vamos a caer en la trampa de la violencia y la separación entre hermanas, padres,, hijos y la familia Atlantica, mediterránea y la de todos los mares que nos unen.

    Me opongo a cualquier ley del Talión, porque la que sostiene nuestro equilibrio de piés o a gatas, cada mañana y cada noche nos dice ´al puro estilo de esa “ley de la Selva” por donde no ir.
    Que es precisamente por donde van los tiros.

    PD : No ir no significa huir- el cortex nos da otras posibilidades, que aunque no revueltos, juntos, aceptando las memorias de los otros, empecemos a reconstruir que ya va haciendo faltaaa..
    Todas las memorias que no sean Fake-memories.
    Gran artículo Manuel Bautista, claro y bien razonado, en serio pues es honesto desde su punto de vista, que respeto aunque no comparto.

  2. Inés 11 octubre, 2017 at 17:15 #

    Que gracioso, el dice “spin the spinnig wheel” a mi las monjas que nos enseñaban a coser – y mi propia madre me decían “dímelo hilando”- algo que muchas veces me daba pataleta por entenderlo como una imposición, pero que ahora agradezco.

  3. pasmao 11 octubre, 2017 at 19:00 #

    En general de acuerdo con sus tesis Don Manuel

    Simplemente puntualizar dos cosas.

    1-sin ser jurista, parece que el principal problema del “derecho a decidir” es que una parte decida por el todo.

    Ahora, en plena operación diálogo, deberíamos exigir que la solución que nos quieran colar (una reforma de la Constitución que blinde las Taifas, los derechos linguitsicos aberrantes, y acepte pufo catlán como anumla de compañia, me temo) se ratifique tambiñen por referendum, pero nacional.

    SIN REFERENDUM NACIONAL QUE NO HAYA SOLUCIÓN, SI NO HASTA PREFIERO LA INDEPENDENCIA.

    si un referendum a la remanguillé e ilegal va a condicionar toda una negociación nacional, es de eigir que esta se ratifique en un referendum nacional, legal y en condiciones.

    Y si no a liarla.

    Recuerdo que nuestro verdadero poder de voto es el de nuestra cartera cada vez que decidimos en que nos gastamos nuestro dinero.

    2-Respecto tu primer apunte, donde dice “… para lograr que crezca el número de catalanes partidarios de la independencia han…” recuerdo que muchos catalanes han tenido que emigrar por considerar aquello insoportable y ahora no cuentan, no deciden.

    Y muchos españoles de fuera de Cataluña no pueden o quieren ir allí precisamente porque debido a las leyes de segragación varias serían subclase y obian ese destino.

    Lo que no ocurriría si uno de Logroño se va a Murcia o a Zamora, por ejemplo.

    De la misma manera que en los 50 un negro de Boston no pondría mucho interés en irse a vivir a Virginia. Por ejemplo.

    Asunto que por obvio se suele olvidar en los medios.

    un muy cordial saludo

  4. pasmao 11 octubre, 2017 at 19:16 #

    Disculpe Don Manuel, un añadido mas.

    Los partidos nacionalistas no han obtenido una sobrerepresentación electoral. El problema es que otros que unidos habrían sacado en general siempre mas de 300 escaños (PP/UCD+PSOE), hasta hace poco, se han dejado chantajear a conveniencia por los nacionalistas.

    Carguemos la responsabilidad donde se debe: PP/UCD + PSOE

    Para el % de población que representan los escaños que han obtenido no implican una sobrerepresentación en el parlamento nacional.

    Si es cierto que en el caso catalán y para las eleciones a la Taifa las provincias mas separatistas están sobrerepresentadas que las menos. También en el caso vasco.

    Pero el caso catalán sigue la misma regla que sobrerepresenta las provincias cómo Soria, Cuenca, Huesca, Teruel, Guadalajara..en las nacionales y que hace que PP+PSOE macahaquen a los IU o UPyD de turno, infrarepresentando a estos últimos a costa de sobrerepresentar a los primeros. PNV, CiU.. sacan mas o menos lo que les corresponde.

    Eso influye mas que la Ley d´Hont, que solo pesa en las provincias con mucha población.

    Otra cosa es que la Ley electoral sea una basura, no solo por los diputados adjudicados a las provincias, si no por cómo funcionan las listas y quienes y cómo acaban allí.

    Yo me decantaría por el sistema francés sin dudarlo. Para ejeuctivo y legislativo.

    Pero con el sistema actual hay que reconocer que el problema de que los nacionalistas/separatistas manden no es de ellos.

    otro saludo

  5. José María Bravo 12 octubre, 2017 at 7:47 #

    Yo creo que no se pueden dar respuestas racionales a realidades emocionales. Eso es acordonar la realidad.

    La vida es un conjunto de vivencias, no una reflexión detallada dentro de un marco “lógico”.

    Aunque se quiera “orillar” a otro gran partido nacional como Podemos o a los partidos catalanistas. La realidad no se “ceguera “. El analizar desde El Centro es “miope”. Más pronto que tarde el asunto Histórico de las Comunidades en “litigio” ,desde hace siglos, no se ahogara con la “Razón”

    Un cordial saludo

    • pasmao 12 octubre, 2017 at 13:06 #

      Pues no estoy yo muy seguro.

      Dar una repuesta racional a una realidad emocional es lo que se llama la Ley o la Civilización.

      Si no ya nos habríamos tomado la justicia por nuestra mano hace tiempo.

      Es cómo el tweet de Otegui diciendo que la decisión del pueblo debe de estar por encima de la Ley y la respuesta que le dieron, que de ser verdad eso “te habríamos cortado los huevos, que era lo que mayoria queríamos, pero nos lo impidió la Ley”

      Y tener a Podemos, y mas en su deriva actual,como referencia (ver links), como gran partido nacional es grotesco.

      Nota: los otros también lo son (grotescos) no lo niego en absoluto. Han tenido mas de 300 escaños sumados mucho tiempo y jamás se han portado cómo partidos nacionales.

      http://www.vozpopuli.com/politica/Podemos-inhabilita-presidenta-Garantias-partido_0_1070894277.html

      http://www.elmundo.es/cronica/2016/10/18/580122f5e5fdea9c218b4572.html

      • José María Bravo 12 octubre, 2017 at 18:42 #

        La ley es interpretable o si no sería “cainita “.

        Podemos es un partido al que le votan 5 millones de votantes y además tiene muchos simpatizantes. No creo que tenerlo en cuenta sea grotesco. El prejuicio es , en este caso, inconmensurable.

        Un saludo

        • pasmao 12 octubre, 2017 at 19:15 #

          Al PP le votan mas y al PSOE también.

          También tienen muchos simpatizantes, al menos eso dicen ellos.

          Podemos es tan sistema y casta cómo los otros. Un producto televisivo mas.

          Los que interpretan la Ley se llaman Jueces. Y para ser juez hay que seguir un proceso reglado.

          Ahora con los jueces de 2º turno, 3er turno, algo menos. Lo reconozco.

          Y si quieres ascender dentro de la judicutara tu capacidad para interpretar la Ley puede llegar a ser muy grotesca, lo admito.

          También tenemos lo del uso alternativo del Derecho, que a mi me suena a arrearla a alguien con el tomo del código penal en la cabeza.

          Para que la separación de poderes si le podemos dar un uso alternativo al derecho.

          Si no hubiera habido leyes cainitas jamás habríamos llegado a Kant.

          Y si no hubiera habido Kant su imperativo categórico no habría sido ncesario que viniera Hegel a cargárselo (metafóricamente hablando). A voluntad de sus señoritos prusianos.

          Pero ahora nos podemos volver a acoger al derecho medieval, emanado y redivido de los acerbos de las 17 Taifas, y los cristianos viejunos pagarán menos impuestos que los recien llegados.

          Dentro de poco llegaremos a los juicios de dios o de “deu”, y si el pecador es reo de españolismo es porque dios no lo ha querido salvar.

          Y quemaremos a las brujas y los señoritos tendrán derecho de pernada.

          Todo ello en la versiñon políticamente correcta que se corresponda.

          total, se ha votado en referendum

          Mensaje recibido, pero no cuente conmigo.

  6. Julio 12 octubre, 2017 at 12:18 #

    Compartiendo las reflexiones y propuestas del artículo, no deberíamos caer en el error de considerar, que lo deseable, sea realizable por lo menos a corto plazo. Y trato de explicarme.
    No es que renuncie a tratar de argumentar dialogar y escuchar soluciones que pudieran aportar sensatez y vías de reconducir el disparate generado.
    Pero en la situación presente, la lucha cainita y falta de sentido de estado por la mayor parte de las cúpulas de los partidos políticos, complican al extremo una solución coherente al problema existente. Priorizan intereses partidististas y personales frente al interés general.
    Por lo que opino, que por lo menos a corto plazo, el amparo y solución viene determinado por la pertenencia a la Unión Europea. Triste pero así lo creo.
    Puede haber, y de hecho las hay, declaraciones de políticos que amparan la ley y democracia. Pero habría que preguntarse si en este momento, lo hacen con sentido de responsabilidad ó movidos por presiones ó cálculos electoralistas.
    Reiterando la idea central, más mucho más Europa.
    Un saludo

  7. O,farrill 12 octubre, 2017 at 23:19 #

    Coincido básicamente en lo aportado por Manuel Bautista en su artículo. Como él, muchos nos preguntamos el porqué se ha dejado derivar el conflicto hasta el último esperpento (que no será el final por desgracia) de la supuesta independencia de Cataluña.
    Como ha dejado también claro Isaac Salama, hay instrumentos legales suficientes para haber actuado hace tiempo, pero…. la gran pregunta es: ¿cuales son las cartas que pueden manejar desde el supuesto gobierno catalán? ¿Qué sombras hay en los pactos y acuerdos realizados desde el comienzo de sus relaciones con los gobiernos respectivos?
    Sigo repasando hemeroteca (una amplia colección de “Cambio 16” desde el año 1975 y siguientes) y en ella, entre líneas, están muchas explicaciones de lo ocurrido. No se pueden olvidar los antecedentes si queremos entender el presente. Un saludo.

  8. Paco 12 octubre, 2017 at 23:44 #

    Muy acertado el artículo.
    Me gusta especialmente que se aporten ideas prácticas sobre qué es lo que hay que hacer a partir de ahora; no se encuentran muchas aportaciones de este tipo por ahí.
    Estoy muy de acuerdo con las propuestas ofrecidas, pero he de reconocer que no las veo fáciles de conseguir sin tensiones con algunas Comunidades Autónomas, especialmente en el caso de la centralización de las policías autónomas con las comunidades de Cataluña y País Vasco.
    Le hará falta toda la autoridad, la colaboración de otros partidos y toda la mano izquierda del mundo para conseguir llevar a buen puerto el trabajo. Por el bien de todos, esperemos que lo consiga.

  9. Manu Oquendo 13 octubre, 2017 at 7:38 #

    A mi modo de ver la razón más importante es una razón moral que aparece en el artículo entre las últimas.

    Podríamos expresarla así: El nacionalismo –como ideología Identitaria que es– es una Incompatible con un régimen político democrático comprometido con la Libertad y la igualdad.

    Tan incompatibles son que no solo han roto la Legalidad sino que en el proceso han Obligado a la población a someterse y adoptar la Identidad por ellos propugnada. La gente y, especialmente, sus hijos.

    De hecho las escuelas públicas de Cataluña están llenas de “niños Ana Frank”. Judíos de diferentes orígenes españoles a los cuales se les deja muy clara su condición. No exageramos lo más mínimo y cada día vemos ejemplos nuevos en la prensa.

    Esta gente ha perdido la Vergüenza y ya sabemos que…..

    “Quan el que manen perdem la vergonya, els que obeeixen perdem el respecte”.

    Traigo un pequeño apéndice para ilustrar la idea desde textos muy antiguos.

    Dice el Maestro Sun:

    “La guerra es el asunto más importante para el Estado. Es el terreno de la vida y de la muerte, la vía que conduce a la supervivencia o a la aniquilación. No puede ser ignorada”

    Eliminar este reflejo de nuestra cosmología social ha sido y es un aspecto fundamental de los estrategas de la Deconstrucción. Es fácil ver quiénes están en un lado y en otro.

    La Guerra –la contienda– se estructura en Cinco factores. En el Sun-Tzu clásico estos factores son.
    La Virtud, seguida, por este orden, del Clima, Topografía, Mando y Disciplina.

    Nunca se debe comenzar la Contienda sin estar en posesión de la Virtud. Hacerlo es receta segura para la derrota porque es la Virtud lo que permite la Cohesión entre Mando y Ciudadanía. Desde la virtud estamos –en la vida y en la muerte– sin temor. Al lado de lo justo, de la verdad.

    Nuestra sociedad concreta, la de hoy, ha sido educada y empujada desde los medios culturales del Poder Social para Carecer de Criterios de Virtud. Evidentemente esto lo hacen quienes desean destruirla desde dentro y desde el poder.

    El gran pecado de Kant fue ese: Recordar que hay criterios de Virtud universales y por tanto una obligación pre política para el Poder. Una forma de ver toda la filosofía posterior a Kant es verla como un esfuerzo del Poder para poder tener las manos libres de las ataduras de la Virtud.

    Pero la Ciudadanía –fíjense en quién usa “pueblo” y quién “ciudadanía”– tiene aún clara conciencia de la verdad y de la mentira y por ello se sorprende cuando desde el Mando no se recurre a la Virtud para establecer la defensa de la Sociedad como conjunto de ciudadanos libres e iguales.

    El debate actual no se establece en el Campo de la Virtud sino en el del Derecho que es solo un instrumento del Poder Social, un mecanismo.

    El Derecho debe basarse en la Virtud y hoy no lo hace. Al contrario, se ha diseñando precisamente para que no lo sea y en ocasiones el Propio Derecho se Demuestra como un instrumento de Deconstrucción social.

    En la operación que nos ocupa, aún no se han comenzado a usar las poderosas armas de las que dispone quien ocupa el terreno de la Virtud si bien parece que el Gobierno de España ha comenzado a hacerlo tímidamente. Méndez de Vigo –¡Ay, cuando la prudencia es pecado!– ha comenzado a balbucear acerca de la Naturaleza Inmoral del sistema público de Enseñanza vigente en Cataluña. Una tímida voz en defensa de la infancia deseducada por la Inmoralidad Intrínseca del Nacionalismo.

    Por contra, La Corona sí ha ocupado sin rubor el territorio moral y ha dado una señal clara de que sabe de estrategia y de liderazgo moral más que otras instituciones del Estado. Es curioso que la Iglesia, los Obispos españoles, han sido incapaces de ofrecer una posición Moral clara.
    El Papa, Jesuita al fin y al cabo, sí lo ha hecho. La unidad es un bien moral y material.

    El liderazgo es una Virtud Moral o no es. Y el liderazgo estratégico es inviable desde la Inmoralidad.

    Creo que si no les permitimos desfallecer estaremos ante una oportunidad de arreglar algunos de los defectos inauditos de esta constitución.
    La falta de exigencia de Lealtad, por ejemplo. El predominio de la No-Virtud es letal.

    Saludos

    Responder

    • pasmao 13 octubre, 2017 at 12:29 #

      Le ha quedado redondo Manu.

      Pero respecto a los obispos españoles .. recuerde que ETA encontró gran acomodo en las sacrisitias y en esos jesuitas a los que tan bien nos representó Arzallus.

      Y de Jordi Pujol que añadir.

      Yo creo que desde al menos las guerras carlistas el papel de la iglesia española ha sido poco claro. La unidad de España era un medio pero no un fin.

      Y respecto al Papa, pues que quiere que le diga, no me fio un pelo. Su escasa veligerancia contra la expansión whabista/salafista, respecto al anterior del anterior, si hay que hacer una lista de quienes azuzaron el avispero yugoeslavo no se muy bien quien estaría en los primeros puestos del ranking. Y es de esperar que la doctrina moral de la iglesia entonces y ahora fuera la misma.

      Y me reconozco católico, aunque nuestros pastores me parecen que andan un poco pa allá.

      Un muy cordial saludo

    • jahergon 13 octubre, 2017 at 20:50 #

      Comentario digno de repicar, muchas gracias.

  10. Carlos López 14 octubre, 2017 at 8:30 #

    Yo contaría la historia de una forma distinta. Basándola en el prejuicio. Los nacionalistas obtienen su fuerza de insertar prejuicios frentistas en la sociedad y posteriormente liderar uno de los bandos.
    Parece excesivamente sencillo, pero es que es muy eficaz.

    Resumen #EmoFree de la cuestión catalana
    http://pajobvios.blogspot.fr/2017/10/resumen-emofree-de-la-cuestion-catalana.html

    En esos términos es fácil entender la confusa DUI. Es un ejercicio de manipulación. Con doble mensaje (emocional-agresivo, formal-dialogante) y presión clara (victimismo, pena, amenaza, provocación…)

    Nacionalismo manipulador y respuesta asertiva
    http://pajobvios.blogspot.fr/2017/10/nacionalismo-manipulador-y-respuesta.html

    Un saludo cordial,

  11. José María Bravo 14 octubre, 2017 at 18:58 #

    Parecen antagónicos pero qué diferencia hay entre racionalismo y nacionalismo?

    Decía Pascal, algo así como: “hay razones que la razón desconoce “

    • Carlos López 15 octubre, 2017 at 6:03 #

      A mi modo de ver, las razones se “colorean” con emociones y las emociones se gestionan con razones. Las emociones son motor, las razones volante.

      Por lo tanto, racionalismo y nacionalismo no son antagónicos.
      Racionalismo sería una faceta distinta a emocional, pero no antagónica.

      El nacionalismo es una ideología que enfoca de forma importante en facetas emocionales (en concreto grupales) pero que no tiene por qué ser manejada irracionalmente.

      Todos los partidos políticos utilizan una mezcla de ambas facetas. Pero hay que ser consciente de ellas. En particular creo que se suele entender poco el funcionamiento de las emociones y su relación con los prejuicios. Eso hace que se… descontrolen (como con los nacionalismos en España, que confunden, por ejemplo, derecho al respeto con derecho a imponerse)

      Emociologías: la fuerza del prejuicio
      http://pajobvios.blogspot.fr/2017/10/emociologias-la-fuerza-del-prejuicio.html

      • José María Bravo 15 octubre, 2017 at 17:09 #

        Suscribo el diálogo de su comentario. El respeto es un concepto ambiguo, se relaciona con el orden y el orden, en terminos habituales, es estático. Comprendemos como Estado. En este caso “Razón de Estado”. Podemos deslizarnos y decir “razón de lo estático “. Colinda de alguna manera con el “absolutismo”.

        Si vemos la “evolución “. Hay un libro muy interesante del Sr. Bautista, quien escribe este artículo, en el que describe, de alguna manera, “saltos inesperados”, en la evolución de las especies.

        Lo habitual son los cambios, lo habitual es la evolución. Es innegable que estamos hablando de una situación compleja, la de Cataluña, no la simplifiquemos al “orden establecido ”

        En esto de la política, con minúscula, hay mucha simplificación. De ambas partes, y afirmó algo discutible, más simplificacion de parte del Estado que el de la Nación. A golpe de periódicos nunca comprenderemos “la realidad ” A golpe de información seguiremos “estáticos”

        Muchas gracias D. Carlos.

        • Carlos López 16 octubre, 2017 at 17:41 #

          Hola don José María,

          Pero el estado democrático, como contaba Popper, es un tipo de sociedad abierta, abierta al cambio.
          Justo para evolucionar sin revolución, sin ruptura.
          La ley no es un elemento de estatismo sino de defensa frente al poderoso (el rico, mayoritario, político… el poder que sea)

          En todo caso, yo seguí dándole vueltas a la idea en:
          Razón y emoción en política
          http://pajobvios.blogspot.fr/2017/10/razon-y-emocion-en-politica.html

          Y, la verdad, el nacionalismo no me quedaba en buena posición. Por ejemplo: “como ha ocurrido tradicionalmente con los nacionalismos en España, que confunden, por ejemplo, derecho a que se respeten sus emociones con un supuesto derecho a imponerlas”.

          En general lo de Cataluña creo que no es una cuestión de razón/emoción. Sino de poder a través del prejuicio:

          Resumen #EmoFree de la cuestión catalana
          http://pajobvios.blogspot.fr/2017/10/resumen-emofree-de-la-cuestion-catalana.html
          https://twitter.com/BrainstormCarlo/status/919793375674552320

          Un saludo cordial,

          • José María Bravo 16 octubre, 2017 at 18:34 #

            Le agradezco su respuesta. La Historia está cargada de situaciones similares. Pero para mí el enfoque de Democracia como Estado de Derecho y Legalidad que esboza M. Bautista, me parece “Estático”.

            La Ley es Dinámica, hay teóricos constitucionales muy importantes como Hans Kelsen, hay tratados jurídicos como los de Kant. Y todo esto no se puede ceñir a un manido discurso político “que hay que cumplir la ley nosotros los legisladores “, como dice algún político de turno.

            No, no sólo es dinámica la Ley es dinámico el Pueblo.

            No, yo no defiendo que se cometan delitos. Defiendo que se escuche al pueblo que, ese si, es el fundamento de la Democracia. Pudiendo poder en duda de algunas intenciones, pero no interpretando la Constitución como una ley penal.

          • Carlos López 16 octubre, 2017 at 21:08 #

            Hola don José María,

            Estoy totalmente de acuerdo en que desde la ley se debe escuchar al pueblo. Pero no veo que ese sea el problema, por ejemplo, en Cataluña.

            En España la ley es interpretada y modificada. Y el pueblo escuchado.

            Lo que se ha hecho mal, a mi modo de ver, es que se ha maltratado la ley, no al revés.

            En las CC.AA. con partidos nacionalistas, la ley se ha incumplido sistemáticamente. Desde brutalidades como hacer la vista gorda a la extorsión de ETA (se preguntaba donde pagar… en los ayuntamientos) hasta mal-usar la educación para sembrar prejuicios partidistas o no cumplir la ley de símbolos.
            Hay mil ejemplos de incumplimiento aceptado. Y la permisividad muy perjudicial en democracia.

            Y PP y PSOE también han abusado. No se saca un Estatuto (ni ninguna regla estructural de juego) sin consenso amplio.

            Todos han jugado con la ley y nos hemos malacostumbrado. Ese es el verdadero problema, no el estatismo. Es el de irresponsabilidad en el cuidado de las reglas estructurales.

            El problema catalán actual sería una derivada de esto. De nuevo unilateralmente, sin el mínimo consenso exigible, se quiere cambiar algo tan estructural como la soberanía.

            ¿Se pueden cambiar las reglas en la democracia española? sin duda, sí. Pero hay pocos que pretendan hacerlo como es debido… seguramente porque saben que como es debido no lo conseguirían porque no alcanzan el consenso razonablemente exigible ni un mínimo respeto a las minorías opuestas.

            Derecho a decidir o democracia”
            http://pajobvios.blogspot.com.es/2014/04/derecho-decidir-o-democracia.html

            Un saludo cordial (y perdón, que me he enrollado)

  12. José María Bravo 17 octubre, 2017 at 0:04 #

    Muchas gracias D. Carlos, suscribo su comentario. Estamos ante un problema enorme y creo que el Presidente Rajoy está actuando con mesura, a pesar de las presiones de unos y otros.

    Decía alguien que las constituciones son como la Cándida de Balzac, “entre más la violan, más virgen permanece. Un abrazo

  13. José María Bravo 17 octubre, 2017 at 11:51 #

    Perdone D. M. Bautista, que es España?.,Es su único idioma el castellano? . Es complejo unificar la educación y complejo significar que el anti- españolismo tiene que ver con la expresión, con el Arte, con la Lengua, con la Música, con el Ritmo. Hace muchísimos años Serrat reivindicó cantar en catalán. Yo creo que llegar a esos extremos si sería romper España. Es ir atrás de la España de la reconciliación. Comprendo su sugerencia que tiene una reflexión sobre el problema pero no creo que esto no es solución. Además los catalanes no sólo piensan en la “pela”, no sólo en el dinero, en lo que son más serios y más cumplidos que en general.

    Además, en esto de la Cultura es donde está más enquistado el problema. Usted ha visto el nivel de agresividad del “españolismo?. Ha visto los estadios de fútbol, ha visto la agresividad inculta de los españolistas?. Eso se debe a que Messi es argentino y que Cristiano Ronaldo es guapo?.

    D. Manuel creo que en esto de la Educación el asunto que yo sé que usted ha abordado con mucha seriedad, esta vez está siendo, creo, poco objetivo. Y perdone mi interpelación

  14. Juan Teruel 17 octubre, 2017 at 13:44 #

    España es una vocación y un proyecto.

    Un sentimiento y un conjunto de emociones ampliamente compartidas desde La Coruña a Murcia, desde los Pirineos hasta Cádiz. Es una verbena popular y un paso de Semana Santa; una romería y una fiesta de sangre; es el hambre secular y el pícaro; es el Evangelio y el aire que se contiene en el Cristo de Velázquez; son los fusilamientos del dos de mayo y las pinturas negras; es el perro andaluz y la última cena de Dalí; es el desembarco en América y el final de las culturas indígenas genocidas; es una saeta y la ópera Carmen. España es un ¡Ea! y un ¡Olé!, y por eso es tan fascinante como misteriosa e incomprensible.

    Y como conciudadano catalán, le digo que la agresividad que se está viviendo en Cataluña de hoy a dos décadas atrás, es infinitamente mayor que la que se vive en el resto de nuestra nación. Si es que alguien quiere oirlo.

    Saludos

    • José María Bravo 17 octubre, 2017 at 17:58 #

      Le agradezco su respuesta

      Un saludo

  15. O,farrill 18 octubre, 2017 at 18:01 #

    Como el espectáculo continúa y no se le ve el final, debemos felicitarnos de que, al menos a través de estas redes sociales, podamos intercambiar opiniones e información.
    En algún sitio insinué que todo parecía orientarse a “ganar tiempo”, tanto por una parte como por la otra. La cuestión es que no estamos hablando de “iguales” para negociar, sino de empleados díscolos que “dicen” (pero no lo van a hacer) declarar la independencia de su departamento corporativo ante la perplejidad del consejo de administración. Dicho de otra forma. Supongamos que los directivos de alguna de las muchísimas empresas públicas creadas desde los presupuestos públicos, se declara independiente. ¿Cuanto tardarían en ponerlos en la calle? Y no me sirve el que hayan sido elegidos porque lo han sido para formar parte del Estado que ahora repudian y del que cobran regularmente. Suspensión de empleo y sueldo como cautela previa. Luego aplicación de las leyes que correspondan y de las responsabilidades que concurran en sus actos. Un saludo.

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