¿QUIÉN MANDA EN EL MUNDO?

Para los que creen en las Teorías de la Conspiración, el mundo está gobernado por personajes y organizaciones que operan en secreto, se infiltran en las instituciones, las empresas y los gobiernos, influyen en sus decisiones, manipulan la información, para ocultar o falsear los hechos, e intentan provocar o reconducir los acontecimientos siguiendo un plan encaminado a conseguir sus fines. Sobre este supuesto, muchos sucesos y momentos históricos podrían explicarse de forma diferente a la que proponen las interpretaciones ortodoxas.

Por ejemplo, en contraste con la explicación oficial,  los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono del 11 de septiembre de 2001 no hubieran sido posibles si no hubiera habido una colaboración del gobierno de los Estados Unidos, que tenía constancia de ellos y no los impidió o que, incluso, participó en ellos. Esto proporcionaría una excusa perfecta para entrar en guerra contra Afganistán e Irak, iniciar programas de espionaje a gran escala y limitar los derechos civiles. Hay unos cuantos libros al respecto, que cuestionan la versión gubernamental y señalan sus incoherencias.

Posiblemente, la mayoría de estas teorías son disparatadas pero también es verdad que tenemos constancia y pruebas convincentes de múltiples conspiraciones a lo largo de la historia, como el asesinato de Julio César, la Conspiración de la Pólvora contra el rey Jacobo I de Inglaterra, su familia y la aristocracia protestante, la Operación Valquiria para eliminar a Hitler o las oscuras prácticas de la CIA.

Incluso ha habido conspiraciones para denunciar conspiradores, como la elaboración y difusión de los Protocolos de Sión por la policía secreta zarista, con la intención de generar una actitud antisemita y justificar ideológicamente las persecuciones que sufrieron los judíos. En dichos Protocolos se transcribían las actas de las supuestas reuniones secretas de los sabios de Sion y sus planes para hacerse con el poder mundial, en connivencia con los masones y los comunistas. Aunque hay quienes todavía piensan que los sabios de Sion existen y que son precisamente ellos los que han hecho creer que los Protocolos eran un libelo y una falsificación.

Conspiradores o no, semiocultos o visibles, el sionismo, la masonería, los Iluminati, el Temple, los rosacruces y los jesuitas, entre otros, son o han sido grupos de poder que han intervenido intencionadamente en el desarrollo de la Historia; en ocasiones de forma pública y, en otras, en secreto.  En la Revolución francesa, las guerras de independencia en América, la fundación de los Estados Unidos, la Revolución rusa y el auge del nazismo, por ejemplo, podemos documentar la participación de uno o más de ellos.

Por supuesto que, al interpretar los acontecimientos pasados y actuales, también hay que tener en cuenta otros poderes, instituidos o fácticos, como el que tienen los Estados y las Iglesias, las multinacionales, los bancos, las organizaciones internacionales, como la OCDE, la OPEP o la Liga Árabe y algunas ONG, como Greenpeace o Amnistía Internacional. La cuestión reside en valorar cuáles de todas estas entidades actúan según un plan, cuál es su poder real y hasta qué punto las unas controlan a las otras.

Desde luego todas ellas intentan crecer, expandirse, ser más poderosas. Se habla incluso de la existencia secular de un plan encaminado a la implantación de un Nuevo Orden Mundial, de un gobierno mundial único controlado por las élites y los plutócratas. Un gobierno que presumiblemente será jerárquico, autoritario, regido por la burocracia y en el que la mayoría de la humanidad se encontrará en una situación que podríamos calificar de esclavitud, estando al servicio del sistema.

Puede que este plan exista o que sea algo imaginado, que sea una elucubración que puede justificarse seleccionando y relacionando deliberadamente ciertos acontecimientos históricos para sustentarla. Pero lo cierto es que, haya o no haya tal plan, hay hechos y tendencias actuales que parecen apuntar hacia a un futuro muy similar al descrito:

  • La globalización de los mercados y el libre movimiento de los capitales y las mercancías, aunque no tanto de las personas. Un proceso que debilita a los Estados, que están perdiendo capacidad de decisión y de control frente a las organizaciones supranacionales, como la Unión Europea, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico o el Banco Mundial. Y también frente a las grandes ciudades, como Londres, Nueva York o Singapur, que son las que atraen el capital y el talento.
  • El enorme desarrollo de las tecnologías de la información y de las comunicaciones que, sin negar las múltiples ventajas que suponen para la humanidad, valen tanto para informar como para desinformar, están propiciando la implantación de una cultura y un pensamiento únicos y proporcionan una capacidad de control sin precedentes.
  • La concentración de la riqueza. En 2015, 62 personas poseían la misma riqueza que la mitad de la población mundial en conjunto, 3700 millones de personas. Las reglas que rigen la economía global están reforzando la capacidad de los que más tienen para concentrar más riqueza.

A lo que hay que añadir las sucesivas crisis económicas, la precariedad laboral, la automatización de los trabajos y la progresiva desaparición de los empleos, el terrorismo, el cambio climático, los ciberataques y tantas otras amenazas que se encargan de magnificar los medios de comunicación.  Todo ello crea un clima, una opinión y un estado de ánimo sobre la evolución de los acontecimientos, contra los que cada persona por separado parece que tiene poco o nada que hacer, si es que quiere cambiarlos. La sensación de indefensión ante el poder es generalizada.

En esta tesitura es relativamente fácil explicar lo que sucede en términos de buenos y malos, de inocentes (nosotros) y culpables (los poderosos, los conspiradores). Y ese tipo de razonamiento nos exime de responsabilidad personal. Los que tienen el Poder nos conducen hacia un escenario que respeta poco al individuo, a la persona, primando sobre ella los intereses del Sistema, del modelo. Cuando lo cierto es que además de ser esclavos del modelo también somos sus ejecutores.

Si existiera una conspiración para llegar a él,  puede que uno de los objetivos de este hipotético Nuevo Orden sea eliminar la voluntad, el criterio o la capacidad de decisión de casi todos los humanos; pero todavía los tenemos y, dentro de nuestros más o menos escasos márgenes de libertad, todavía podemos elegir. Y lo hacemos: somos nosotros los que encendemos el televisor y seleccionamos los programas que vemos, los que utilizamos el teléfono móvil y los servicios de Internet de una u otra manera, cuidando nuestra intimidad o proporcionando alegremente nuestros datos; somos nosotros los que hacemos uso de las tarjetas de crédito y compramos con ellas cosas que no necesitamos; somos los que votamos,  según lo poco o mucho que nos hemos preocupado por saber y según las filias y fobias que nos provoquen los políticos. Y así hasta el infinito.

Pero, sobre todo, no podemos ignorar el poder que cada uno tenemos y el uso que hacemos de él con aquellos que tienen algún vínculo con nosotros, sea este genético, sensitivo, emocional, intelectual, laboral, económico o de cualquier otro tipo: los padres sobre los hijos, los amantes sobre sus parejas, los profesores sobre los alumnos, los que tienen sobre los que necesitan… Cada cual sobre el que tiene cerca. Así es como el poder se extiende y se alimenta.

Print Friendly, PDF & Email

Sobre Enrique Sánchez Ludeña

Enrique Sánchez Ludeña, nacido en 1956, es licenciado en Ciencias Químicas, con la especialidad de Bioquímica y Biología Molecular, por la Universidad Autónoma de Madrid. Durante diez años fue profesor de ciencias y matemáticas en el Colegio Ágora. Simultáneamente, y desde entonces, se ha dedicado a la elaboración y edición de textos escolares y otros materiales didácticos sobre ciencias experimentales, tecnología e informática. Ocasionalmente colabora en actividades de formación del profesorado.

, , , , , ,

26 Respuestas a ¿QUIÉN MANDA EN EL MUNDO?

  1. luisfrancés 21 mayo, 2017 at 22:46 #

    “…dentro de nuestros más o menos escasos márgenes de libertad, todavía podemos elegir”.

    Es cierto, no podemos elegir nuestros padres, nuestra lengua “materna”, nuestro país de nacimiento… y algunas cosillas más.

    Si podemos en cambio elegir cómo gastar nuestro dinero, incluso diría cómo ganarlo, lo que nos convierte en un arma muy poderosa.

    Pero sobre si podemos elegir la actitud a tomar frente a las circunstancias (ya lo dijo Viktor Frankl) en este deshumanizado mundo de la información y de la desinformación.

    Gran artículo.

    • pasmao 22 mayo, 2017 at 17:11 #

      Don Luís

      No se si por mucho tiempo podremos elegir el como ganar y gastar nuestro dinero.

      La eliminación del dinero físico va de la mano de la RBU, y no creo que sea casualidad.

      O es que si nos “dan” el dinero no creo que sea sin “aconsejarnos” en que gastarlo.

      O es que será muy conspiranoico.

      un cordial saludo

  2. O'farrill 22 mayo, 2017 at 0:38 #

    Creo que más que “mandar” deberíamos hablar de capacidad para imponer decisiones, bien por autoridad moral reconocida (aunque sea falsa) o por autoridad coactiva del poder ejercido desde lo “autoritario”. En definitiva: quien domina el tablero de juego por unas u otras circunstancias.
    Desde el punto de vista político se supone que los países poderosos, los estados potentes, pueden importar e imponer los modelos que crean más convenientes a sus intereses. Lo hicieron los grandes imperios del pasado y lo hacen los imperios del presente. Unos de manera descarada, otros de forma más sutil (ver “La pluma y el dólar” o “La CIA y la guerra fría cultural” de Frances Stonor Saunders).
    Desde el punto de vista económico, la concentración corporativa que viene (incluso incentivándose) desde hace muchos años,ha convertido en oligopolios lo que debía ser “competencia” pura y dura y el dinero (los mercados) puede operar sobre la deuda pública y, en consecuencia, sobre la política, (lo que provoca una mezcla explosiva de ambas formas de poder).
    En medio de todo ello una sociedad a la que se ha reducido al infantilismo de la dependencia mediática y tecnológica. Una sociedad que (salvo raras excepciones) es más capaz de preocuparse de los “juguetes” que les han sido proporcionados, que de preguntarse “para qué” o “porqué” se los han proporcionado.
    “Mandan” o “dominan” los más listos. Ninguno de ellos se mata por el móvil de última generación. Ninguno de ellos va a perder el tiempo con los vaivenes del fútbol. Ninguno de ellos se dejará influir por modas estúpidas. Van a poner todo eso a su servicio y se van a reír de quienes caen en las redes como de sus muchas y variadas operaciones avaladas por las leyes que ellos mismos impulsan. Unas veces se organizan, otras se devoran unos a otros por el botín, pero todos son hábiles depredadores capaces de manejar siempre los hilos a su conveniencia. El nombre que adopten es lo de menos; lo más grave es que han conseguido que las personas se conviertan en esclavos y han logrado además de que estén agradecidos por serlo. Que hayan renunciado a su libertad responsable a cambio de una “seguridad” impostada y artificial.
    Un saludo.

  3. Loli 22 mayo, 2017 at 8:41 #

    El nacimiento del Psicoanálisis vino propiciado por un afán positivo de empezar a mirar las alteraciones del mundo emocional, del comportamiento, y el sufrimiento derivado de esos estados, desde un aspecto más profundo y humanista del que hasta entonces se estaba ejerciendo.

    Acercarse, hacer hablar y escuchar al “paciente”, fue una revolución en aquel momento.

    Y seguramente es algo que hay que agradecer a la Escuela que el médico neurólogo Sigmund Freud fundó y dedicó buena parte de su vida.

    Sin embargo, nos dejó, a mi modesto y escaso entender, un legado un “poco envenenado”.

    La construcción de “la mente” que ideó para la explicación de los procesos anímicos, y la adquisición de actitudes y comportamientos, estableció unos rígidos parámetros unidos a una cronología muy lineal, que en cierto modo hicieron a esta nueva ciencia ser muy determinista.

    Y aunque su posterior evolución ha dado lugar a nuevos e interesantes caminos en la exploración del comportamiento humano, sus motivaciones y su futuro desarrollo, el bagaje condicionador del psicoanálisis, aún tiene un peso muy grande en nuestro modelo social.

    Prácticamente esas etapas de desarrollo, marcadas cada una de ellas por la superación o no de determinados elementos intrínsecos a las mismas, han potenciado la creencia, por no decir casi el “dogma”, de que si hay cosas que no se han solucionado de manera más o menos satisfactoria…¿para qué o quién, podría ser también la cuestión, pero quizás ese sea otro temas?… en una etapa vital, las consecuencias de su “no superación”, marcarán la vida, y por tanto la manera de desenvolverse en ella, de manera un tanto definitiva.

    Por otro lado, como la mayoría de esas situaciones a resolver, las más importante, se producen en etapas de desarrollo muy tempranas, el desarrollo de los mecanismos de su resolución dependen casi totalmente de los que los entornos familiares y educacionales proporcionen o no a la persona.

    Esta es una manera muy simplista de entender el desarrollo psíquico y mental del hombre, que incluye también el de su capacidad cognitiva, de aprendizaje y resolución de conflictos, alqo que el desarrollo del propio Psicoanálisis y la nueva materia científica que propició han llegado a conclusiones y matizaciones mucho más complejas y fascinantes, pero que a efectos de la influencia social que ejerce, creo que ha facilitado la firme creencia de que hay actitudes y comportamientos que ya no se pueden cambiar, precisamente en momentos de la persona, en los que el ejercicio de la voluntad es imprescindible para aumentar posibilidades cognitiva y sensoriales.

    Sin embargo se nos ha convencido de que, una vez instaurada la denominada “personalidad”, ya nada o muy poco se puede hacer al respecto, a no ser el adaptarse y procurar que no aparezcan más “traumas” o situaciones irresolutas, que aquellas con las que ya tenemos que bregar el resto de nuestras vidas, por haberse conformado en las etapas tempranas de las mismas.

    Y esto, además de ser incierto, a mi modo de ver, o no del todo verdad, nos inmoviliza terriblemente a la hora de volver la mirada a nuestra capacidad volitiva, que existe, aunque su emergencia deba superar una resistencia enorme en nosotros mismos, el adiestramiento al que hemos sometido nuestra mente, la forma de crear sinapsis entre nuestros dos hemisferios cerebrales, y los mapas ya dibujados en ellos….eso que en nuestro modelo social se denomina “personalidad”.

    ¿Puede ser que sea esa una de las razones por las que tenemos tanto rechazo a emplear nuestra capacidad de elección, esa inercia a no utilizar nuestras posibilidades reflexivas de pensamiento, y buscar y aplaudir a aquellos que “se ofrezcan” para ello…aunque su pensamiento sea aún más lineal y carente de búsqueda, pero que sin embargo parece asegurar que nos evita el esfuerza del “entendimiento”?.

  4. Paz 22 mayo, 2017 at 11:49 #

    Efectivamente, todo parece indicar que nos dirigimos al mundo de “1984” o “Un mundo feliz”, un mundo de esclavos contentos.
    Sobre el psicoanalisis del que habla Loli, el sacramento de la Penitencia catolico hacia las veces de divan del psicologo, vamos que volvieron a descubrir la rueda: acto de contricion, dolor de los pecados, proposito de enmienda, decir en voz alta los pecados, recibir el perdon y cumplir la penitencia.
    Sinceramente, mas alla de la fe de cada uno, me parece una manera brillante de cuidar la salud mental

    • pasmao 22 mayo, 2017 at 17:22 #

      Efectivamente Paz. Muy bien rfelexionado por Loli.

      A mi lo que mas me duele es que mientras permaneció dentro del ámbito de la religión, y si se procuraba una adecuada separación entre el mundo religioso y el Estado, el poder usar “socialmente” la rueda que tan bien ha descrito “acto de contricion, dolor de los pecados, proposito de enmienda, decir en voz alta los pecados, recibir el perdon y cumplir la penitencia”, en beneficio de unos pocos. Quedaba acotado por esa separación.

      Ahora, en un mundo donde esa separación ya no existe, por que la religión es lo de lo políticamente correcto en ese NOM, esa rueda virtuosa (y mucho mas cutre) es usada por las élites de esos 1984 o Mundo Feliz sin que nadie la pueda poner en duda.

      un cordial saludo también

  5. pasmao 22 mayo, 2017 at 17:35 #

    Cómo idea general soy conspiranoico.

    Pero considero que el poder de los mandantes proviene no de lo que ordenen que se cumpla, o en lo que influyan, si no de la información que tienen y que usan en su propio provecho. Pareciendo que mandan e influyen mucho mas de lo que realmente hacen.

    Imaginen que a principios del XX alguien (una élite) tuviera la capacidad de preveer la meteorología con los medios que tenemos ahora.

    La meteorología no podría cambiarla, pero si podrían sacarle un buen partido frente al resto de los mortales que estaríamos a verlas venir. Eso es significa tener información.

    Añadan que si nos referimos no solo a la meterología, sobre la que dificilmente podemos intervenir (conspiraciones de chemtrails aparte), todo el mundo de la economía, la sociología de masas.. sobre los que si se puede intervenir mas o menos (no se cuanto mas o menos, éllos sabrán), y les añaden los avances en computadores e IA, tenemos el círculo cerrado.

    Yo creo que muchos de los cambios que están ocurriendo son simplemente la manera basta que tienen en ir afinando los modelos de predicción eliminando o haciendo que pesen cada día menos los parámetros menos manejables y potenciando los que mas.

    Me refiero a los parámetros que están en sus modelos de simulación.

    Por ponernos en la cosa local:

    Yo estoy seguro de que hace meses mas de uno sabría que el ganador de la PSOE sería Sánchez y que también sabrán con cierta precisión las fechas de las próximas elecciones. Por ejemplo.

    Un cordial saludo

    PS. Recuerden lo de Felipe González (un Don nadie) que pasó a ser un Don alguien cuando la CIA y el SPD lo bendijeron en 1970 para ser el hereu de la izquierda española.

    un cordial saludo otra vez y hasta otra

    • O'farrill 22 mayo, 2017 at 19:38 #

      Muy acertado su último comentario. Parece que nadie está interesado en conocer la verdad de lo que ocurrió en Suresnes y ahora nos “maquillan” a los “hombres de Estado”. Un saludo.

  6. Manu Oquendo 23 mayo, 2017 at 7:07 #

    Realmente lo ingenuo es pensar que las cosas solo se mueven por las estructuras de poder formales.

    Todas las organizaciones tienen dos tipos de estructuras: Formales e Informales. Cualquier gestor, público o privado, que no tenga en cuenta las estructuras informales se estrella con seguridad absoluta.

    El Brexit, la elección de Trump, la de Pedro Sánchez y muchas otras responden al hecho de que gran parte de la población ya se ha dado cuenta de que las estructuras Informales son mucho más eficaces que las formales y que con frecuencia se han apoderado de las estructuras formales.

    El Autor cita los Atentados del 11 de Septiembre.

    Pues bien, alguien se acuerda del Building 7 que cayó a las 5 de la tarde sin que le tocase un solo avión” ?

    https://www.youtube.com/watch?v=iEuJimaumW4

    Basta buscar building 7 collapse.

    O las declaraciones del General Wesley Clark (En su momento comandante de la OTAN)

    https://www.youtube.com/watch?v=2VkwiY2nuUE

    O por qué en el libro de Brzezinski de 1997 (The Grand Chess Board) vienen en detalle las flechas hacia Rusia de todas las guerras que hoy nos ocupan y generan los refugiados.

    O por qué la Trilateral en 1975 (Con Brzezinski ya al frente) publicó “The Crisis of Democracies”) apuntando gran parte de lo que desde entonces hemos vivido?

    O qué lobbies están detrás de todas las leyes que nos obligan a fomentar las ideologías de Género. ¿Qué debate público ha habido tras esas lñeyes que hoy incluyen el Código Penal y cuyos lobbies tienen estructura en ayuntamientos de 20,000 habitantes?

    Y si te quieres proteger vas a tener que se consciente de la realidad y actuar coherentemente con la vida……….. real.

    Saludos

    • pasmao 23 mayo, 2017 at 12:50 #

      buenos dias Manu

      Añadamos en el 11S todo lo que pasó en el Pentágono y lo que se estrelló allí. Mas que raro.

      También podríamos comentar nuestro 11M, donde cualquier parecido con lo que pasó de la verdad judicial-oficial es pura coincidencia.

      Y el cómo se mueven las estructuras “informales” ante acontecimientos cómo los descritos es mas que “didáctico”.

      No si si los promueven, mucho, poco o mediopensionista, pero que sacan partido de ello y mucho, es mas que evidente. Asuman que en una situación de Poder no son necesarias sutilezas, todo consiste en mostrar hasta donde se podría llegar para que para que que terceros hagan el esfuerzo de interpretarlo de la manera mas indicada, para que sus carreras (las de los terceros, se vean promocionadas. O en su defecto, paradas)

      Yo lo asimiliría a la táctica que emplearía un equipo de rugby con mucha condición física y muchos kilos pero una técnica deficiente. Jamás jugar a la mano y siempre a la patada adelante. Al final los kilos se impondrán sobre el juego mas sutil si la condición física es suficiente.

      Con el manejo de las estructuras y mas las informales, no hay que ir de sutiles, si no de cómo dijo la Reina de Corazones saber quien dice lo que significan las palabras. Eso que ahora se llama postverdad.

      Aún recuerdo ese artículo donde usted comentaba (me parece recordar) una conversación que tuvo con el responsable de un medio prestigioso me parece que alemán (no lo citaba pero bien podría ser el FAZ). La conversación era acerca de la posibilidad de censurar comentarios a los escritos de los articulistas, no porque fueran unos vulgares trolles maleducados, si no porque con argumentos ponían en un brete (delante de todo el personal) lo que en una elaborada columna se trataba de vender. Simplemente destrozaban el relato.

      Y eso y mas en determinadas circusntancias (estoy recordando el terrible atentado de Manchester de ayer) podría resultar intolerable.

      Que hay muchos intereses en que determinado relate cale, y para eso es imprescindible que NADIE lo ponga en evidencia desde el minuto 1, cómo para que venga un don nadie a hundirnos el chiringuito.

      Un cordial saludo

    • EB 24 mayo, 2017 at 9:39 #

      Hola Manu, su insistencia en recordarnos conspiraciones ya no me sorprende. En este comentario me centraré en su disposición a comprar conspiraciones y espero tener tiempo para otros dos. Sí, muchos se dedican a conspirar porque se dan cuenta que hay buena demanda por explicar “grandes acontecimientos” y más importante que ninguna explicación jamás podrá satisfacer un criterio serio de certeza —en particular, el criterio de más allá de la duda razonable (por esto mismo los científicos que recurren a la expresión “settled science” son tan mentirosos e hipócritas como los políticos que la promueven). Con suerte, los humanos podemos tener certeza sobre cosas “obvias” que satisfacen definiciones aceptadas (p.ej., el cielo es azul, o 2+2=4) y sobre juicios referidos a experiencias concretas y bien limitadas con evidencia contundente (p.ej., cien personas vieron cuando Pedro mató a María). Sobre otras experiencias estamos más o menos lejos de satisfacer el criterio de la duda razonable. Una en que sí podemos estar bastante ciertos, aunque nos duela reconocerlo, es precisamente que por lo general nuestros conocimientos están lejos de la certeza y entonces debemos vivir con las consecuencias de nuestros errores, de aceptar como ciertas cosas que sabemos bien que pueden no serlo. No es casualidad que la estupidez, la idiotez y otras deficiencias se relacionen con la negación de esos errores. Durante la infancia muchos son curiosos, pero ya adultos otros muchos encuentran más fácil ser crédulos. Durante la infancia muchos aprenden cómo tener confianza en los demás, pero ya adultos otros muchos encuentran más fácil dejarse seducir por las certezas y las promesas de autoridades falsas. Por suerte, sólo una minoría de adultos está dispuesta a creer fácilmente ideas imposibles de verificar y a tener confianza en autoridades cuya falsedad no habría costado mucho descubrir. No sorprende que los autores de conspiraciones se aprovechen de esas minorías. Sí, la epistemología como disciplina seria es frustrante y por lo tanto poco útil para quienes buscan salidas fáciles.

      Uno siempre tiene la esperanza de que más temprano que tarde se aprenda que nuestras limitaciones para conocer todo lo que nos gustaría conocer no son excusas razonables para creer cualquier cosa y confiar en cualquier autoridad. En todo caso, las conspiraciones pueden ser entretenidas y si uno quiere hacerlo, lo mejor es ir a los “especialistas”, en particular aquellos que quieren parecer serios. Por ejemplo, Jake Anderson en este blog

      http://theantimedia.org/author/jakea1/

      donde incluye este largo post reciente

      http://theantimedia.org/10-conspiracy-theories-2/

      Uno de las 10 conspiraciones se refiere específicamente a quién manda en el mundo y tiempo atrás Anderson escribió este post al respecto

      http://theantimedia.org/forget-the-new-world-order/

      Sí, la conspiración como entretención no es un problema. La podredumbre sí lo es, en particular esta clase de podredumbre

      http://cultura.elpais.com/cultura/2017/05/23/actualidad/1495554677_242526.html

      Los puntos de los próximos comentarios se refieren al poder en general y al poder coercitivo del estado-nación en particular.

      • EB 25 mayo, 2017 at 13:58 #

        Hola Manu, sus dos primeros párrafos me llamaron la atención porque pronto se centra en organizaciones. El título del post, sin embargo, se refiere al “mundo” que por supuesto no es una organización. En realidad, el título del post está equivocado, no tiene sentido, porque precisamente se refiere a algo que no es una organización. Sí, Enrique puede alegar que en los dos párrafos finales de su post da una respuesta correcta —pero a una pregunta equivocada. La pregunta correcta es cómo analizar al “mundo”, si como sociedad en que los humanos interactuamos bajo normas de convivencia, o como organización en que los humanos nos comprometemos para fines bien definidos. En cualquier sociedad (sea el “mundo” como conjunto de todos los humanos, o cualquier subconjunto), la idea relevante de poder está centrada en las influencias mutuas entre humanos, mientras que en cualquier organización la idea relevante está centrada en quiénes mandan ya que formal o informalmente se genera algún tipo de jerarquía. El problema principal del post de Enrique es que no distingue entre esas dos ideas de poder y sin esa distinción lo que se diga no tiene sentido.

        El poder como influencia de unos sobre otros nos lleva pronto a reconocer su grado de intensidad. En un extremo esa influencia puede ser una simple recomendación sobre qué hacer o cómo hacerlo, en el otro extremo la recomendación puede estar acompañada de incentivos fuertes para no ignorarla. Sí, las muchas variedades de influencia fuerzan a tener que catalogarlas primero para entenderlas y segundo para trazar líneas sobre cuáles son aceptables y cuáles no. Precisamente, las normas de convivencia cuya aceptación definen cada una de las muchas sociedades que hemos conocido en la historia de la humanidad son resultado de largos procesos históricos y no de decisiones puntuales de algunos virtuosos o iluminados. Para entender a las sociedades uno debe revisar lo mucho escrito sobre religión, moral y derecho —sobre cómo se generaron, cómo han cambiado y en muchos casos cómo desaparecieron. Y si hablamos de normas no podemos ignorar que su vigencia depende de cómo se hacen cumplir y de cómo se cumplen efectivamente. Pero si lo que pretendemos es entender las influencias mutuas entre miembros de una sociedad en particular, el estudio de sus normas es sólo un primer paso porque ningún conjunto de normas es determinante único de las decisiones individuales y colectivas de sus miembros. Y para hacer la tarea más difícil no podemos ignorar que hoy, más que nunca antes, cada uno de nosotros somos miembros de varias sociedades en el sentido de que nuestras interacciones con otros están condicionadas al reconocimiento de distintos conjuntos de normas —por ejemplo, si estamos hablando de tribus, importa tanto lo que pasa al interior de cada tribu como entre tribus— y que sólo si pretendiéramos hablar de la sociedad “global” tendríamos un único conjunto de normas (por lo menos hasta que comencemos a interactuar con los marcianos) pero obviamente este conjunto incluiría sólo unas pocas normas, muy pocas, en relación al conjunto de normas que caracterizan a familias, tribus y naciones. Por cierto, si el conjunto de normas de la sociedad “global” es un conjunto vacío, estaríamos reconociendo que por definición esa sociedad no existe (es decir, diríamos que las naciones —o las tribus, o las familias— viven en la jungla).

        El poder como mandato de unos sobre otros supone algún tipo de jerarquía, algo que necesariamente se da en todo tipo de organización, por horizontal que sea. Este poder varía según el tipo de organización. En un extremo la jerarquía de la organización es tal que cada nivel tiene definido claramente el ámbito de la autoridad correspondiente de manera que esa asignación agota el ámbito de acción de la organización en su totalidad (por ejemplo, la Iglesia Católica). En el otro extremo sólo existen dos niveles y la minoría (el comité) del nivel superior tiene un ámbito de autoridad limitado al control ex post del nivel inferior y también a las pocas acciones colectivas de la organización, pero el ámbito de acción de la organización en su totalidad está definido por lo que hacen las personas del nivel inferior (por ejemplo, una empresa de asesoría profesional). Para entender la extraordinaria variedad de organizaciones que hoy coexisten en todas las sociedades (incluyendo la familia entendida como sociedad que favorece formar organizaciones entre algunos o todos sus miembros), uno debería revisar la historia de la humanidad desde la perspectiva de los beneficios de la cooperación para aprovechar economías de escala y economías de ámbito. El ejercicio de ese poder generalmente implica imponer un costo a personas del nivel inferior (si ellos tuvieran libertad para tomar la decisión, probablemente tomarían una decisión distinta), algo que los estatutos de la organización tratan de minimizar dejando claro la extensión de ese poder. Los estatutos son eficaces si la asignación de autoridad a los distintos niveles permite aprovechar los beneficios de la cooperación y si además evitan los conflictos derivados del ejercicio del poder, en particular, los abusos de poder. Cuando los estatutos de la organización no son eficaces —sea por diseño original, sea por fracaso en la selección de personal, sea por fracaso en adaptarse a cambios externos e internos— la respuesta espontánea es la formación de un poder informal que no siempre tiene éxito. No debe sorprender que el análisis de las organizaciones todavía sea insuficiente para entender sus ciclos de vida, es decir, cómo y por qué nacieron, cómo y por qué fueron cambiando, cómo y por qué murieron.

      • EB 25 mayo, 2017 at 21:21 #

        Hola Manu, usted y Enrique evitan enfrentar directamente el problema que preocupa a muchos conspiradores: ¿se están coludiendo los gobiernos de unos pocos estados-nación para controlar a la gran mayoría de esos gobiernos? (para los conspiradores más angustiados la pregunta es si el gobierno de EEUU desea/intenta/tiene el control de todos los demás gobiernos). Esa preocupación se origina en el comportamiento perverso de muchos gobiernos de estados-nación, comenzando por el gobierno de EEUU (ignoro a gobiernos definitivamente criminales porque su podredumbre genera tal rechazo en el resto del mundo que hoy no es posible imaginarse que uno de ellos o todos ellos juntos puedan controlar a otros sin generar grandes guerras). Sí, en distintos grados, todos los gobiernos son perversos y lo son porque pueden serlo, es decir, porque su esencia es el ejercicio del poder coercitivo legítimo del estado-nación. Lo más preocupante es que a pesar de más de dos siglos de liberalismo clásico como fundamento de la democracia constitucional, las deficiencias de la institucionalidad de la política y el gobierno en las democracias constitucionales siguen siendo un problema grave, y si uno tuviera que apostar, lo lógico sería apostar a que no se superarán en muchísimo tiempo. No importa las excusas que muchos políticos y sus cómplices tienen para violar normas jurídicas básicas y para ignorar los resultados de elecciones y consultas populares porque esas violaciones y desprecios siempre dejan en evidencia que su motivación esencial es acceder y ejercer el poder pagando cualquier precio bajo el supuesto de que si se tiene éxito, ya habrá tiempo para que los perdedores asuman, además de sus propios costos, ese precio.

        De igual manera que la historia medieval nos recuerda cómo las casas reales se coludían para expandirse a otros reinos o para defenderse de sus agresores, los gobiernos de los estados-nación tienen incentivos para coludirse. Si hace 500 años atrás, la expansión a otros reinos era atractiva, hoy ya no lo es tanto gracias a los muchos acuerdos de los últimos 70 años, pero la amenaza no ha desaparecido y sigue siendo una buena justificación para reforzar defensas (aunque muchos pacifistas hipócritas lamenten el gasto en defensa). Más importante, hoy los gobiernos disponen de mejores oportunidades para cooperar entre ellos más allá de la seguridad nacional, pero no están dispuestos a aprovecharlas porque cualquier acuerdo podría limitar el goce del poder coercitivo a nivel nacional. Sí, los gobiernos firman muchos acuerdos pero la política y el gobierno se juegan a nivel de estado-nación como lo prueba la UE (sí, las buenas intenciones iniciales luego se manipularon para tratar de imponer un proyecto de gobierno supranacional por parte de una minoría que quedó demostrado que no representaba a la mayoría absoluta de las poblaciones de los países miembros). Causa risa que muchos digan que la globalización ha limitado a los estados-nación cuando han sido los gobiernos de los estados-nación los que han limitado a la globalización para conservar un poder coercitivo no supeditado a cuestiones supranacionales. Sí, el argumento más fuerte en contra de la supuesta colusión de unos pocos para controlar a muchos estados-nación es la fuerte resistencia de todos los estados-nación para mantener el estatus quo (en España y otros países esta resistencia implica también un fuerte rechazo a la separación de territorios regionales para la formación de nuevos estados-nación). Por ese motivo muchos conspiradores angustiados prefieren centrarse en la idea del Imperio, representado hoy por EEUU, lo que requiere ignorar primero la historia de los imperios y segundo la historia de la relación de EEUU con el resto del mundo.

        En lugar de preocuparse por esa colusión, algunos académicos especulan sobre las fuerzas que determinaron la división actual del mundo en estados-nación. Sí, hoy no podemos explicar ni el número y el tamaño de los estados-nación ni las grandes diferencias entre ellos en las dimensiones que podrían ser útiles para entender su supervivencia. Cualquier explicación razonable no parece que pondrá en duda la continuidad del estatus quo por la simple razón de que el rechazo a la intervención masiva de un gobierno en los asuntos de otro estado-nación es respetado mucho más que lo que suponen los conspiradores y que lo que querrían los movimientos políticos condenados a jamás acceder al poder. Ese rechazo —que admite excepciones más por oportunismo que por principios— es la base del orden político actual a nivel mundial, orden que sin duda cambió sorpresivamente 25 años atrás, sin que nadie lo anticipara.

        • Manu Oquendo 27 mayo, 2017 at 10:37 #

          Estimado EB.

          Sospecho que en último análisis estamos todos diciendo cosas muy parecidas independientemente de la semántica.

          No hablo de “conspiración” porque esa es justamente la palabra clave elegida por el sistema para inducir un reflejo pavloviano que se trata de implantar cada vez con menos éxito. Es como la campana del perro de Pavlov.
          Por tanto no caigamos en trampas elementales porque nos las enseñaron el primer día de clase.
          La derrota empieza usando la semántica del enemigo.
          ——————————

          Hoy, visto el mundo desde aquí, es bastante evidente que.

          1. La UE es parte hoy de un territorio Imperial que se consolida a finales de la segunda guerra mundial pero cuya arquitectura se va configurando durante la primera mitad del siglo XX.
          Basta ver las fotos escandalosas que la mera visita del Presidente Trump ha hecho a la OTAN para caer en la cuenta de por qué Europa es incapaz de producir un mínimo liderazgo que no sea servil y corto de miras.
          Cuando eres siervo se te nota hasta en la mirada y a los nuestros, se les nota demasiado.

          2. La estructura resultante tiene una dinámica propia que ni es explícita ni forma parte de un Relato Oficial. Al contrario, el relato oficial trata de disimular aunque cada vez con más dificultad.

          Para deducirlo solo hay que estar atento y seguir la información que el sistema genera. Ayuda hablar de vez en cuando con los actores más cercanos.

          Por ejemplo. El Sr. Brzezinski –en sus libros y clases de la John Hopkins– lo explica muy claro desde hace al menos 25 o 30 años. No se esconde.

          Además de haber sido fundador y Director General de la Trilateral ya en los años 70, y NSA del presidente Carter, Brzezinski ha estado toda su vida en algún papel relevante en dicha institución (NSA).
          Es un intelecto de primer orden en su materia con sus cursos y conferencias presentes en todas las escuelas de Estado Mayor de la Alianza Atlántica.

          Pues bien, en la versión inglesa original de sus apuntes de clase luego publicados como “The Grand Chessboard” vienen cosas como las siguientes.

          “Por lo tanto, el Punto de partida de la Geoestrategia de América, para la Gestión a largo plazo de nuestros intereses, debe ser la atención a los Principales Actores y la evaluación constante de sus circunstancias sobre el terreno”

          Un poco más adelante –en los apuntes oficiales– viene literalmente esta joya que define Objetivos Estratégicos de su gran país desde antes del 97 (fecha de publicación de mis documentos)

          Cito:

          “Nos hemos desplazado del Nivel Regional al Global con atención primordial al Continente Euroasiático en su totalidad como Base para la Supremacía Global”

          Dos Prioridades:

          1. Identificar los Estados de Eurasia con la capacidad de alterar los equilibrios de poder.

          2. Establecer las políticas que permitan capturar a sus élites para dirigirlas a fin de proteger y promocionar los intereses vitales de los EEUU.

          En Términos textuales –en la Página 22 de “The Grand Chessboard“–, los tres imperativos de la estrategia imperial son.

          1. Impedir la Colusión entre vasallos.

          2. Mantener su Dependencia en términos de Seguridad.

          3. Proteger a los súbditos dóciles y evitar que los bárbaros se asocien.

          (Traducción literal)
          Fin de cita.

          Es decir, “Haberlas Haylas” y de ello no se entera quien no quiere porque no ocultan ni sus ideas ni sus fines ni sus actos por mucho que traten de disimularlos y esconderlos a través de “Plausible Denials”.

          En otro momento deberíamos hablar de las grandes maniobras de Ingeniería social en marcha en la UE.

          Aquí ya las tenemos en leyes que emanando del parlamento europeo van construyendo una dictadura educativa y social a manos de las CCAA y los Ayuntamientos y que alcanza al Código Penal y a las Sanciones Administrativas con Inversión de Carga de Prueba. Recientemente la conocida como Ley Cifuentes en Madrid y ya presente en otras 8 CCAA’s.

          Saludos cordiales y gracias por sus comentarios. Me disculpo por el retraso pero estoy un poco liado.

           

          • EB 27 mayo, 2017 at 12:01 #

            Hola Manu, ayer viernes 26 murió ZB como puede leerse en esta nota del NYT

            https://www.nytimes.com/2017/05/26/us/zbigniew-brzezinski-dead-national-security-adviser-to-carter.html

            y seguramente hoy habrá largos obituarios en medios masivos de EEUU. Pero sería un error grave pensar que ZB tuvo influencia importante en la política exterior de EEUU, incluso durante el gobierno de Carter (para el NYT y parte del Partido Demócrata, ZB fue un buen chivo expiatorio del horrible gobierno de Carter en lo que se refiere a política exterior).

            Fíjese que las dos palabras claves en sus citas se refieren a lo que ZB creía que “debería ser” la política exterior no a lo que efectivamente era. Toda su carrera ZB estuvo “peleando” para que el gobierno de EEUU aceptara su visión de lo que esa política debería ser. Desde el punto de vista académico, ZB como HK y casi todos los que peleaban por ser asesores de los presidentes no estaban interesados en explicar lo qué ocurría sino en promover lo que ellos creían que debería ser. Lo mismo pasa en relación a la política económica y a casi todas las áreas de políticas públicas. Si en EEUU la política exterior parece más susceptible de estar marcada por peleas entre candidatos a asesorar al Presidente es por la simple razón de que el Presidente tiene mucho poder en la definición de la política exterior (en relación a otras áreas de políticas públicas).

            En cuanto a su punto #1, yo leo lo que ha estado ocurriendo desde el jueves hasta hoy sábado con Trump en Europa como un ejemplo claro de la imposibilidad de colusión de los G7 para “joder” al resto del mundo. No se deje engañar por cómo los medios han estado informando sobre la reunión, en particular por El País. Si la UE no es nada es simplemente porque los estados-nación que la componen jamás la aceptarán y eso nada tiene que ver con la política de EEUU sino con la simple realidad de los intereses de los políticos de cada estado-nación para mantener territorio (igual que la Mafia que por algo ha marcado mucho la historia de toda Europa). El ejemplo más claro fue la disolución de Yugoslavia una vez que desapareció el gobierno federal controlado por la URSS (ninguna diferencia con las guerras de las mafias).

            Sí, la palabra conspiración fue inventada o re-inventada en los años 60 por la CIA para destruir a quienes se oponían a las versiones oficiales. Pero eso no le quita valor hoy como descripción de esas posiciones, algo que los españoles por su larguísima experiencia con la Inquisición –la formal y la informal– bien deberían saber.

          • Loli 27 mayo, 2017 at 16:58 #

            El título de “Imperio”, no ha sido algo infrecuente, parece, en la Historia de las configuraciones territoriales, administrativas, políticas y religiosas, en las que se ha movido gran parte del continente europeo y sus pueblos.

            No solo fue Roma la que expandió ese término, de un modo más concluyente, en Europa y otros territorios, al menos en lo que en el posterior desarrollo cultural aparenta.

            En el medioevo se produjeron interesantes y no muy bien explicados, o divulgados, intentos , parece también, de construcción de una “entidad supranacional”, que englobara bajo sus términos, (curiosamente elaborados éstos dentro de lo que en ese momento podría suponer una especie de “Constitución Europea) a pueblos y territorios del continente, y más, porque también se contemplaba el Mediterráneo y las áreas de su influencia por el sur, incluyendo la Península Ibérica, y realizaba un diseño que podía facilitar la extensión de sus planteamientos hacia las zonas más orientales del continente, lo que supondría una envergadura importante si contamos con que, Europa se extiende como continente, de forma natural hacia Asia, pasando necesariamente por los pueblos y territorios que conforman Rusia…..Eurasia, algo que no solemos tener en cuenta a la hora de hablar de ello, pues Rusia, es la extensión de este continente… hacia Oriente.

            Aunque esta “entidad” , también parece que tuvo sus orígenes en un intento mantener otro tipo de estructura, quizás más conceptual o nominal, no lo sé, puesto que tengo una gran ignorancia al respecto, y tampoco la educación actual a nivel básico, de nuestros actuales modelos sociales, entiende la Historia como algo importante a profundizar en ella, si no es base a una rentabilidad ideológica, el caso es que, aparentemente, la dinastía carolingia, había propiciado, al menos el título de Emperador Romano de Occidente, con la intención de ligarla al poderío y prestigio que nominó al de la antigua Roma.

            Sin embargo, y a pesar de que este proyecto había desaparecido en el siglo X, desde una de las tres partes en la que se había dividido el Imperio Carolingio, desde la Francia Oriental, y bajo la dinastía sajona, se creó el Sacro Imperio Romano Germánico, con una, parece que también, influencia importante como entidad “supranacional” en toda Europa, y no solo en la parte más central y oriental.

            Repito que mi conocimiento básico respecto a la historia, es muy pobre, pero aún así me parece importantísimo interesarse por ella, a pesar de las carencias manifiestas, y agradecer las aportaciones de los que sí saben más.

            Llama la atención, a mí por lo menos, la añadidura de “Sacro”, que se dio en el reinado de Federico Barbarroja, en un intento de dotar a esta organización global, o con intención globalizadora, de un sentido trascendente.

            Imaginar en una época dura para la vida de las personas donde las poblaciones en general no parecía que estuviesen demasiado amparadas no ya en sus derechos, ni siquiera en sus necesidades, que se produjera un verdadero empeño, con la puesta en riesgo tanto de poder, como de influencia, como de pérdida de territorios y bienes, y a veces de la propia vida, por parte de algunos reyes, nobles y grandes señores, en poner en marcha, bajo un título englobador, leyes y recomendaciones que buscaban dotar de seguridad jurídica, protección y por lo tanto, dotar de una necesaria estabilidad a las sociedades que se agrupaban bajo sus siglas, para que, también con el añadido de “espiritual”, se encontraran con el sosiego aceptable para empezar a acometer otro tipo de crecimiento, que no requiriese tener todas las capacidades pendientes de la mera supervivencia….., ¡en la Alta Edad Media!, pues, es, como mínimo, para interesarse por ello, y arañar un poquito más en las fuentes históricas de las que bebemos, me parece, yo, al menos, lo necesito, pues a medida que busco más cosas, me encuentro con más maneras de haber contado la historia…y más cosas ¿olvidadas?… por el camino.

            No creo que el proyecto de Unión Europea nazca de una “arquitectura que se va configurando durante la primera mitad del siglo XX”, al menos no creo solo fuera eso, entiendo, sin embargo, que la esencia, y las raíces que transportaban esa “savia”, son mucho más profundas y extensas de lo que el propio proyecto unitario tomó como base, y quizás esa pueda ser una de las razones de su aparente fracaso, que solo quiere la parte más superficial, más fácil y egoísta.

            Si ese fracaso, finalmente se convierte en realidad, tampoco creo, que sea ninguna buena noticia, simplemente la constatación de una inercia incapacitante hacia el blindaje de lo que se consideramos como “conseguido” y sobre lo que hemos desplegado nuestra artillería normativa de “derechos de propiedad”, sin saber siquiera…..de qué somos dueños y señores, ¿qué estamos defendiendo tan obtusamente….que se está descomponiendo?.

          • EB 28 mayo, 2017 at 2:46 #

            Hola Manu, respecto a su sospecha de que estaríamos diciendo lo mismo, se equivoca. No decimos lo mismo en relación al problema epistemológico derivado de nuestras limitadas capacidades para entender lo que pasa, especular sobre el futuro, o construir nuevas estructura sociales porque mi escepticismo general contrasta claramente con su aceptación de ideas posibles pero poco probables. Y sobre el tema de la concentración del poder político a nivel mundial —algo que necesariamente implica colusión entre algunos gobiernos nacionales, o en su versión más extrema y ridícula que el gobierno de EEUU tiene el monopolio de ese poder— también tenemos puntos de vista opuestos: usted cree que sí hay alguna concentración que le permite hablar de Imperio y yo rechazo que haya siquiera alguna; o dicho de otra manera, para usted esa concentración permite hablar de organización, mientras que yo sostengo que la sociedad mundial nunca ha tenido —y seguramente nunca tendrá— una única organización responsable del poder coercitivo legítimo, ni formal ni informal.

  7. O'farrill 24 mayo, 2017 at 12:44 #

    Estimado EB: Dicen que “un pesimista es un optimista bien informado”. Ya sabemos que muchos de los refranes, proverbios y demás provienen de lo que se considera “cultura popular” (la cultura del pueblo o de los pueblos). También dice que “desconfiar es de sabios”, de ahí que sea muy difícil el equilibrio mental donde, indudablemente, van a pesar más las experiencias y vivencias de cada uno. Igualmente respetables todas.
    Vd. critica a los llamados “conspiranoicos” y está en su derecho de hacerlo. Otros critican a quienes se creen las verdades oficiales y forman el gran rebaño de los convencidos de que así son más felices. También están en su derecho.
    Hace ya algunos años (demasiados quizás) escribí un cuento para mi hija: “El ñu rebelde”. Ese que un día se empieza a hacer preguntas sobre lo que significa su vida y la manada, porqué hay unos que marcan el camino que, inevitablemente, los conducirá a los cocodrilos del río Mara, porqué deben andar uno detrás de otro comiendo la hierba pisada por los demás en lugar de buscar pasto fresco un poco más allá…. Y se rebela contra lo impuesto porque se ha vuelto “conspiranoico”. Se ha convertido en “hereje” porque duda de lo establecido (del relato interesado) y trata de hacer ver a los demás que van a la muerte en el río Mara….
    Acabo de leer un pequeño ensayo de un sociólogo llamado Juan Manuel Agulles: “La vida administrada. Sobre el naufragio social” donde la metáfora de mi cuento en las praderas africanas, él la transforma en el “Pequod” y su tripulación embarcada tras una imaginaria ballena blanca que, al final, sería la muerte.
    Vd. trata de “conspiranoicos” (herejes) a los que, con más o menos, mejores o peores razones se cuestionan las “verdades” oficiales pero no dice porqué deberían hacerle caso a Vd. y ver el mundo desde su prisma personal influenciado a su vez por sus propias y exclusivas opiniones y experiencias. ¿No será Vd. otro “hereje” pero de distinto tipo?
    Termino. Ayer, en un foro de inteligencia militar se hablaba de todo esto sin que rechinasen las estrellas de muchas puntas de la mayoría de los presentes. Algo vamos sabiendo de lo que hay tras los bastidores de la escenografía. Por eso no nos la creemos del todo al igual que sopesamos también lo que se nos dice en sentido contrario.
    Un cordial saludo.

    • EB 24 mayo, 2017 at 13:18 #

      Hola O’farrill, no me cabe duda de que desde el punto de vista de quienes creen saber mucho –sea que se trate de conocimiento de los científicos o de conocimiento de los conspiradores o de cualquier otro– mi posición no es bienvenida. Sí, acepto que sabemos poco (dejo para otra oportunidad el mal uso que se hace de este poco) y nada de lo que dije en mi comentario cambia eso: si alguien viene y me dice que tiene una explicación “a prueba de balas” sobre lo que pasó el 11M en Madrid o el 11S en NY y Washington, yo me río –y mucho más si es la explicación oficial.

      En todo caso, una advertencia. Lo que pasa o ha pasado tras bastidores no lo sabemos pero eso no implica que todas las ideas sobre lo que estaría pasando o habría pasado deban ser desechadas “igualitariamente” –si su interés por saber más lo lleva a incurrir algún costo, fíjese bien en cuáles ideas invertiría y en cuáles no.

      • EB 24 mayo, 2017 at 14:50 #

        Y recuerde que el 99% de los que dicen que desean saber “la verdad” sobre lo que pasó no están dispuestos a sacrificar siquiera un euro por saberlo. Los deseos no son demandas: hasta que alguien diga qué está dispuesto a sacrificar para conseguir algo, no se puede hablar de demanda. Por esto siempre me he reído de mis colegas académicos: sí, tienen una fuerte preferencia para que otros paguen el costo de satisfacer sus deseos de saber “la verdad”.

  8. Loli 24 mayo, 2017 at 15:03 #

    Toda acción, todo trabajo, todo movimiento implica
    una energía, que, siguiendo las leyes por ahora admitidas de la Física, no se crea, ni se destruye…..se transforma.

    Es, pues una ley, que impera sobre el comportamiento del mundo, en todas sus manifestaciones.

    Entonces ¿a qué denomina algún comentarista “costo e inversión”, relacionado con las ideas?……

    ¿Es que vuela sobre la mente de alguien, o de algo, someter el “pensamiento”, ya de forma descarada, a una especie de Legislación Especial, con declaración de “ingresos” y “gastos”, que decida aquellas maneras o ideas que deben ser “pensadas” o no, en función del posible “costo”, o sea perjuicio o peligro, que le suponga a un determinado modelo socioeconómico de funcionar?.

  9. Manu Oquendo 24 mayo, 2017 at 17:13 #

    Estimado EB. Como de costumbre muchas gracias por su comentario y enlaces. Siempre valiosos.

    Observará que en mi breve post no uso la palabra conspiración sino que señalo los flujos de fuerzas que operan a través de estructuras formales y las que lo hacen por órganos informales. Ambos en continua interacción. Unos conocidos como instituciones y otros frecuentemente denominados poderes fácticos.
    Si a ello sumamos dos factores.

    1. La técnica –usada por las Instituciones Formales– de asegurarse que sus actos pueden ser protegidos por “plausible denials” o negaciones plausibles.

    2. La enorme asimetría informativa entre quienes tienen algún poder y quienes carecen de él.

    Un ejemplo reciente ha sido el voto del gobierno Belga en la ONU para permitir que Arabia Saudita formase parte del Panel de Dicha Institución para Desarrollar los Derechos de la Mujer.

    Esto no ha salido prácticamente en ningún periódico europeo, pero al ser Bruselas una aldea el dato saltó a la calle.

    El Gobierno Belga se explica sorprendido y disgustado diciendo que había sido un lamentable error.

    Y, claro, a la siguiente semana alguien filtra los correos oficiales que ordenaban el voto de los representantes belgas en la ONU a favor de Arabia Saudita.

    Casualmente, por un periódico Hindú –no por un periódico europeo– hace un par de meses nos enteramos de que 6 aviones belgas habían bombardeado — por error supongo– una zona civil en una ciudad siria. Es decir, Bélgica está en una guerra no declarada a favor de los Intereses Sauditas en Oriente Medio. Y los de Qatar, by the way, que también participaría en el gaseoducto que debería salir por Siria si estas guerras salen como las diseñó el mismo grupo de generales que explicaba el General Wesley Clark en el post original.

    Podríamos seguir con datos que dejan poco a la imaginación y que prueban, más allá de cualquier duda razonable, que las cosas no son lo que parecen.

    De hecho algo parecido afirma usted cuando dice que “se ríe mucho más cuando se trata de la explicación oficial”.

    Es cierto, la pérdida de credibilidad de las estructuras formales es brutal. Tanto que en muchos lugares basta que la Ortodoxia diga algo para que la gente vote lo contrario.

    Saludos cordiales.

    De momento vamos a ver quien explica esto.

    http://911research.wtc7.net/wtc/attack/wtc7.html

    https://www.youtube.com/watch?v=972ETepp4GI

    La comisión oficial que lo hizo excluyó por diseño la búsqueda de explosivos militares (hasta 4000 Cº en décimas de segundos) amén de enviar la chatarra a China desde el minuto cero. Algo que también se hizo con los restos de los trenes en Madrid.

    Y, por cierto, nuestra policía es capaz de guardar sin ruptura de la cadena de control muestras de ADN del asesino de Joseba Pagazaurtundua durante los casi 10 años que se tardó en localizarlo y juzgarlo. Procedimiento estándar de protección de pruebas.

    • EB 25 mayo, 2017 at 11:35 #

      Hola Manu, aunque usted no usa la palabra conspiración, usted sí se aprovecha de las conspiraciones para intentar hacer su punto sobre lo que usted considera mecanismos informales de poder. Por cierto, su punto sobre estos mecanismos es válido pero requiere un análisis detallado de lo que uno considera poder y por eso dejé claro que sólo me refería a las conspiraciones –esas de que habla usted sin etiquetarlas como tales.

      En todo caso, si usted se hubiera limitado a decir que los medios masivos de comunicación manipulan los contenidos que difunden (comenzando por lo qué publican y no publican, algo obvio en todos los medios españoles), yo habría estado 100% de acuerdo con usted. Miles de veces lo he dicho en este blog y en otros como usted bien sabe. Además, como usted también sabe, he denunciado que esa manipulación se da en la gran mayoría de blogs, algunos de los cuales son grotescos por su servilismo a políticos o a quienes los financian.

  10. pasmao 24 mayo, 2017 at 18:53 #

    Buenas tardes Manu

    Así que el país Uropeo que votó a favor de que Arabia Saudí esté en el panel de desarrollo de los derechos de la mujer (me parece que incluso la preside) fue Bélgica.

    Muy interesante también la anécdota del bombardeo en Siria.

    Si uno no se asoma a estos foros y otros parecidos no se enteraría de estas cosas.

    Muchas gracias.

    Por mi parte recuerdo la visita de Obama a China, la visita en su viaje de despedida, la visita que tampoco existió en las cadenas occidentales de noticias. Solo en las iraníes y rusas.

    En las del eje del mal conspiranoico.

    Recuerdo que Obama tuvo que bajar del Air Force One por la escalera de emergencia y los escoltas del Servicio Secreto casi (o sin casi) acaban a mamporro limpio con los de la policía China por esas “diferencias” de protocolo tan nimias que aún no sabemos que pasó porque esa visita no existió para los medios occidentales.

    https://mundo.sputniknews.com/asia/201609041063244105-presidente-eeuu-dificil-visita-china/

    http://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/286969/obama-llega-china-g20-aeropuerto-tensiones

    un cordial saludo

  11. Alicia 6 junio, 2017 at 16:33 #

    Era una hermosa mañana de verano en los ya muy lejanos tiempos de mi infancia, y mi madre había comprado una sandía.
    Pero, a lo que voy:
    Me siento a desayunar en mi cafetería de culto y a leer, en mi Tablet, “la CIA y la guerra fría cultural”.
    Voy apenas por el capítulo segundo y – si no leo mal o tengo alguna avería en mi cerebro (que no es que diga yo que no) – entiendo que la susodicha, “cultural”, fue una cabronada en toda la extensión de la palabra.
    Y es que me entero – que por eso me preocupa si me estaré enterando mal – que personajes muy celebérrimos (que no voy a enumerar pues que son caterva) de todas las ramas de las artes, las ciencias, la política y, por abreviar, la intelectualidad en general, se dieron punto en boca como putas (perdón) y, con las orejas gachas, escribieron, pintaron, compusieron, narraron, poetizaron, etc., lo que más les convenía según soplara el aire que, por cierto, soplaba… iba a escribir “con desconcierto” (condenada querencia la mía por los juegos de palabras) pero no, el aire soplaba a ráfagas perfectamente concertada por los distintos intereses de los que mandaban y por las concatenaciones, a su vez interesadas, de los tales intereses por más dispares que pudieran parecer al ojo del profano.
    Así que había que, por ejemplo, en determinado momento ser anticomunista, pero sin pasarse, “no vayan a tildarnos de fascistas”.
    Y había que ser antinazi, pero sin perder de vista que había nazis “que nos pueden resultar interesantes”.
    Y, en fin, que había que estar a bien todos con todos por si un “por si acaso”, pero, entretanto, cada cual quería mostrarse “puro” y exigía – a sus artistas, compositores, poetas, pintores, pensadores, etc. – que sus obras se adecuasen exactamente a la coyuntura del momento…
    Y se ceñían, y obedecían. Y tan pronto decían “só” como “arre” porque, se comprende, hay que pasar a la Historia.
    Y se nos vendió como “cultura” todo lo que leímos, miramos, escuchamos y, en definitiva, se nos inculcó a lo largo de esos años y dependiendo de bajo la influencia de que bando o de qué ajilimójili de bandos.
    Y nos los creímos.
    Y, a todo esto y yo desayunando, en la televisión de mi cafetería de culto – que lo es, pero tiene sus cosas – sonaba “despacito, pasito a pasito”, que he oído decir que es cultura.
    Vamos a ver. Que no es que lamente el estar leyendo el libro, ni que le eche la bronca a
    O´farrill
    http://www.otraspoliticas.com/politica/quien-manda-en-el-mundo/#comment-63803
    por hacer mención a él, pero tengo miedo de que, si sigo leyendo – ah, y que encima se me apelotona con el atentado de Manchester, y con las tres horas de antelación con que tenían que acudir los espectadores al estadio de Cardiff, y con que en Turín (creo que Turín) se volcó una vaya de forma accidental pero el pánico causó más de mil víctimas – si sigo leyendo…
    Era una hermosa mañana de verano y madre puso la sandía encima de la mesa de la cocina, y yo miraba, y el canario (Currili) cantaba en su jaula en la ventana, y por la ventana se escuchaban las radios del vecindario y a Antoñita Moreno con el cordón de su corpiño. Y ella (mi madre) agarró un cuchillo con punta para partirla (sandía). Y tan pronto la punta del cuchillo la rozó, ella (la sandía), se rajó en redondo y por sí sola, y el Currili enmudeció por unos días a causa de la explosión. Y las dos mitades de la corteza de sandía se quedaron vacías, como dos recipientes, y mi madre tuvo que subirse a una escalera para limpiar sandía del techo y de todos los rincones de la cocina.
    Y si sigo leyendo el libro de la CIA y su guerra cultural tengo miedo, que por eso digo, de que a mi cabeza le pase lo mismo.
    Nota: Habrá erratas, pero, por en modo aun pueril rebelarme contra tanta ignominia, ni lo repaso ni las corrijo.

  12. Alicia 6 junio, 2017 at 18:29 #

    Cordón aquí:

    https://youtu.be/6y1uDkOXUtM

Deja un comentario