ANTIMONIO

Como si de una cita bíblica se tratase: “Y cuando surja el caos os rodearéis de antimonio”, así puede definirse la realidad sociopolítica que nos rodea. Y así parece que está siendo, si a los hechos nos remitimos, en lo relativo al mundo occidental. Aunque sea una traducción latina del término griego estibio (banco de arena gris brillante), su naturaleza y facultades están ampliamente extendidas en el mundo que nos rodea. El impacto mental sutil que acarrea, debe de proceder del poder fonético del vocablo “anti”, cuya naturaleza delata atractivos propósitos.

Puestos a desentrañar toda esta realidad de sucesos políticos imprevisibles, inevitablemente nos encontraremos con el potente fenómeno del antimonio, entendido tanto como un elemento químico con una alta propensión a asociarse con el azufre, es decir, en los procesos descompuestos o en descomposición de naturaleza calcárea, como por su fonética sonoramente contraria y negativa.

Una de sus características más destacadas es su capacidad alotrópica, es decir que puede presentarse con estructuras moleculares diferentes. En nuestra disección lo encontramos en las siguientes estructuras: movimientos filo-post-comunista, populismo hiper-nacionalista, tecnocracia aséptica y redes corruptas. Cada una de ellas tiene estructuras diferenciadas, pero todas proceden de un mismo fenómeno químico-social: la degradación progresiva y generalizada del tejido colectivo, sostenida por una forma doctrinal encubierta que introdujo el calvinismo.

Al poner al individuo al servicio del conjunto, la operación consiste en aprovechar las fisuras y debilidades que este tiene, para influir en su funcionamiento con la intención de dominarlo. Por eso, si se sigue aplicando un criterio individualista en el análisis de los conflictos nos encontraremos con los psicópatas que ha habido en todo tiempo, pero solo desde una perspectiva general –ahora se denomina sistémico– veremos que el problema es sociopático. Las estructuras colectivas creadas para el desarrollo de las personas, funcionan solo para un sentido de dominación, pervirtiendo un sistema basado en valores, y modificándolo sutilmente para que sea de intereses. Cosas del antimonio.

Hay que fijarse con detenimiento para comprobar que todos ellos se definen como reacciones a lo que acontece en el mundo social. En este sentido todos son reaccionarios, desoyendo el rumbo de cambio que la decadencia del modelo actual aconsejaría, para aceptar el reto de modificar la dirección que hace tiempo se ha tomado, en vez de perpetuar a la contra lo que los tiempos nos están trayendo.

El antimonio forma parte esencial de los caracteres de imprenta, y por tanto utiliza a los medios de comunicación como principal herramienta de descomposición del sistema. Es manifiesta la importancia que están teniendo los medios en este proceso por su amarillismo, su contenido panfletario, su sesgo alarmista y su inmediata difusión por las redes virtuales. No hay debate, no hay reflexión, no hay lugares de encuentro, y no hay espíritu alguno de construir espacios nuevos y diferentes que den cabida a los importantes avances que se dan en el campo del conocimiento.

Por su resistencia al fuego, este elemento es indispensable para que nada se queme y purifique, sino que retarda y hasta anula la capacidad de ignición de la pólvora, y es por eso que cuadra tan bien con los fuegos artificiales. Los líderes políticos de estos movimientos son usuarios fervorosos de estos entretenimientos fantásticos que mantienen atento, entre la fascinación y el temor, a un público que se recrea en su infantilismo recobrado por eslóganes psicoanalistas. También guarda una muy mala relación con el frío, pues se evapora a bajas temperaturas, es por ello que gusta de tertulias incandescentes, titulares fervorosos  y manifestaciones bien calientes, para manifestarse en toda su dimensión y esplendor.

Asimismo es un elemento básico para la consistencia de la pintura y los esmaltes, y no hay figura mediática que se precie que no sea capaz de manejar adecuadamente el antimonio, cuando albergando un propósito lo pinta y esmalta con cualquier color, con el que mantener una apariencia distinta, en un fino arte de prestidigitación que sortea con solvencia los controles del camelo de la ciudadanía en general.

Hasta que fue declarado como venenoso para nuestra biología, cosa que no sucederá en lo social hasta dentro de bastantes décadas, se utilizaba frecuentemente por sus beneficiosas características expectorantes, en personas que acumulaban mucosidad tóxica sin que pudieran expelerla de sus organismos. Por eso hay que mantener cierto cuidado con esas gentes de muy malos humos, que en vez de curarse de forma más sana, tienden a hablarnos como tosiendo, cuando practican ese deporte tan actual de resolvernos nuestras vidas, mientras la suya sigue sospechamos que no anda muy allá.

Su intoxicación es individual, pero puede sacudir a muchas personas al mismo tiempo, como es el caso. Con tal de poner delante siempre, reiterada e insistentemente, con lo que no se está de acuerdo, a lo que se opone, lo mal que lo hacen los que tienen los puestos de responsabilidad del momento, y la expresión de las más profundas discrepancias, basta para poder diagnosticar una contaminación de antimonio. Pocas veces se oirán las propuestas de lo que se hará en caso de ocupar algún cargo, porque seguramente estas estarán predeterminadas por algunos simples tópicos más que conocidos, algunas filias mal disimuladas, o unas pocas fobias, no se sabe bien si a lo que se odia o a lo que uno no alcanzo a ser, que por alguna razón se sintió predestinado a ellas.

Como se puede observar los movimientos anti, pese al atractivo y fascinación inicial, son una salida en falso por la puerta de atrás, con sus repeticiones reactivas sobre un mundo mejor que suenan a una insatisfactoria vida intrauterina. Es lo que tiene este mundo del árbol del bien y del mal, que parirá con dolor y fructificará con el sudor de la frente, y no que parirá con el dolor y el sudor del de enfrente.

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Sobre Carlos Peiró Ripoll

Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Fue director del IMFEF, y ha ocupado distintos puestos de responsabilidad en áreas dedicadas a la salud mental y la Psicología como Director de Psicologías y Terapias del Centro Asistencial Santa Teresa de Arévalo, del Gabinete de Psicología de la Empresa CTO, y de la Unidad de Orientación Familiar de la Comunidad de Madrid. Coordina programas de formación en las que destaca el de “Redes Familiares para la prevención” del Plan Nacional de Drogas. Mediador Social y Familiar.

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4 Respuestas a ANTIMONIO

  1. pasmao 24 mayo, 2017 at 23:13 #

    Don Carlos

    Es usted un cachondo. Hasta diría que monarquico, que se lo digan si no a los gases nobles, esos que no se mezclan con nadie, en vez de un antimonio cualquiera.

    Desintoxicante escrito.

    Muchas gracias, se necesitaba

  2. Aesculus 25 mayo, 2017 at 0:38 #

    D. Carlos, muy buena y confusa exposición;
    También le digo que, o vamos a setas o vamos a rolex como dice el chiste.
    Me parece muy bien querer relacionar todo con todo.

    No dudo de la luz que bulle en su cabeza, es más, la aplaudo y aliento, cuando trata de llevar la Espagiria al tablero personal, social y político (me extraña que no incluyese la salud).

    Por ello, creo, debería escribir otro artículo explicándonos al personal, que es un azufre o sulphur retenido en ciertos sistemas, para que el frio mercurial de Saturno, no llegue a cristalizar en sal, también llamado Tártaro de Paracelso.

    Saludos

  3. Loli 25 mayo, 2017 at 9:14 #

    Hace poco tuve la oportunidad de asistir a una prometedora conferencia donde un experto en lengua y cultura clásica, ofrecía una interesante relación entre palabras procedentes del griego, y las utilizadas de forma cotidiana por la Psicología.

    Se venía a describir el fabuloso desarrollo de la cultura “griega”, que, en unos cuantos cientos de años había superado situaciones artísticas, culturales, sociales y lingüísticas, mientras a otras civilizaciones, con más “prestigio”, les había llevado milenios desarrollar, sin llegar a avances tan significativos, como la enigmática sumeria o la egipcia.

    Eso, es, al menos, lo que yo deduje de la exposición.

    No dejando de reconocer de que el tono general era interesante y entusiasmó a los asistentes, porque, a pesar de estar integrado el foro de oyentes por personas con niveles profesionales especializados, medios y altos, no por ello se está acostumbrado a que alguien de una materia distinta a la ejercida, descubra y quiera compartir asociaciones y relaciones que parecen pertenecen a mundos distintos.

    A pesar de que la Mitología ya fue abordada por Freud y después mucho más profundamente en su relación con la estructura mental por Jung, es curioso que, aún así, siga llamando la atención cuando aflora esta importante relación, por ejemplo, desde una lengua “antigua” o denominada “clásica”.

    Por otro lado, yo aprecié, sin embargo, un intento a ultranza por no salirse de las corrientes más oficiales y consensuadas a la hora de dar una explicación y hacer un relato de los orígenes y las razones que llevaron a (por ejemplo) ,a poetas en este caso como Homero, a impregnar sus relatos con nombres de entes, dioses, héroes…etc, cuyas características responden, de forma sorprendente y precisa, a partes y elementos de lo que milenios más tarde se conocería como el Aparato Psíquico.

    Y digo que intuí ese intento, porque, al querer centrarse en lo más conocido, en lo que desde las fuentes más consensuadas y oficiales, a lo mejor también por ello, más fundamentalistas, …se ha instituído y divulgado, que nuestro bagaje cultural, lingüístico y por lo tanto civilizador, nos llega desde las denominadas culturas clásicas: la griega y la romana, como si antes de eso no hubiese existido nada digno de su profundización que sentara las bases, de algo, que a lo mejor recogía los frutos de unos campos ya sembrados.

    Así, para mí fue sorprendente, escuchar que, por ejemplo, parece que sigue manteniéndose al arte figurativo, maravillosamente desplegado por los griegos (¿solo por ellos?), como ejemplo de evolución artística sin precedentes, frente al “elementarismo” de la escultura egipcia, empeñada en su representaciones más geométricas de perfil y de posturas “estáticas”.

    Yo me pregunto, si, actualmente, el arte abstracto en sus más reconocidos representantes, supone un avance o ¿son la representación de una visión elemental e infantil del mundo?.

    Por el axioma de suponer que la civilización egipcia era más antigua, y lo antiguo más primitivo ¿hay que justificar de alguna forma que, a lo mejor supieran llegar entonces a una representación más sutil y compleja de realidades, como la que supondría el arte abstracto, simplemente negando este hecho, invalidando esa realidad de algún modo?.

    Y en ese sentido, la conferencia siguió su curso, aplicando este concepto de “avance sin precedentes de lo griego sobre todo lo precedente”, más arcaico y primitivo.

    No quiero extenderme, porque se dieron más ejemplos: escritura, ligüistica, que a mi modo de ver eran muy discutibles, pero que no fueron replicados por nadie.

    Y esto es, en parte, además de por el tremendo grado de disociación que se dan entre las distintas materias en las que en los estudios “superiores” se producen, y por lo tanto nos deconexionan de elementos importantísimos (históricos, culturales, lingüísticos, folklóricos…y también biológicos y físicos), creo que también influye de manera, me parece ahora que trágica (¡ay los griegos y su legado¡), en la manera de articular, conformar y comunicar los conceptos, el pensamiento y su recorridos.

    Ahí se nota la tremenda dificultad de salirse de los recorridos oficiales admitidos y cubiertos de “antimonio”, un elemento de “baja conductividad” …. no facilita salirse del “renglón”….,aún intuyendo que tiene ese renglón no es más que un impedimento para no visualizar el campo que se abre en el camino.

  4. Rosae 27 mayo, 2017 at 21:24 #

    Antimonio?-…
    Estamos de fórmulas químicas?-…

    El palabro rima con Demonio…así que hay 2posibilidades:
    1- O nos llevan los demonios… Personales y demás…o
    2- Nos está Gobernando el mismísimo Demonio…(en un nivel muy general);

    Y puestos a elegir… Por qué no? – elijo la segunda.

    Y entendiendo que los gases que más abundan en el universo y Planeta Tierra también son el Nitrógeno, Oxígeno, CO2 (anhídrido carbónico) entre otros y que sin Oxígeno Muy- pero que muy mal vamos…pues eso, al margen de polititquerias y expolios, estaría bien ” centrarse en lo Importante” y de la que hay o salimos todos pa’lante (cada quién cómo mejor entienda este decir), o la cagamos de “verdad”… Así tal cual!!!

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