Pocos animales reúnen en sí mismos tantos atributos negativos como la cabra (Capra aegagrus hircus). Porque se puede ser un cabrón, estar como una cabra, resultar ser un chivato, o ser el chivo expiatorio de un colectivo. Y en lo gráfico, también encontramos referencias negativas, pues se le identificará con el demonio, que es poco […]

Es uno de los debates más complejos y más contaminados ideológica y emocionalmente. Afecta a millones de mujeres –y a muchos hombres- pero además toca de lleno valores clave de nuestra sociedad. Por eso, aunque hay bastantes aspectos que yo no tengo claros, me gustaría contribuir a la reflexión sobre este asunto. La cuestión clave, en mi opinión, es determinar en qué momento “eso” que vive en el vientre materno se convierte en un ser humano. Si queremos evitar enzarzarnos en una pugna de creencias personales y pretendemos profundizar en esta cuestión del modo más racional posible, parece…

Abstracto

16 septiembre, 2015 /Bárbara Alpuente
Cuando comenzó el movimiento 15M, me pasaba los días de una en otra charla de calle, escuchando a los participantes coger el micrófono y hacer sus reivindicaciones. Había quien tenía algo que decir y había quien no tenía nada que decir pero estaba decidido a decir algo. Los micrófonos son peligrosos; no hay más que sintonizar casi cualquier emisora de radio para constatarlo. Y aun quedando claro que había quien hablaba movido simplemente por el impulso del protagonismo, nadie se atrevía a cuestionarlo.  A diario escuchaba eso tan de moda de “toda opinión es respetable”. No sé si detenerme…
El 19 de agosto de 2013 Ángela Merkel realizó la primera visita de un jefe de Gobierno alemán al antiguo campo de concentración nazi de Dachau, junto a la ciudad del mismo nombre y a solo 16 km de Múnich. Poco después, en un acto de su campaña electoral, hacía esta reflexión: “el campo de concentración también estaba entonces a cuatro pasos de Dachau; el que quería, podía ver y oír” lo que pasaba con sus presos; “por eso es importante que no vuelva a suceder, que no volvamos a mirar a otro lado”. Dachau fue el primer campo de concentración que…

El progreso

2 agosto, 2015 /Bárbara Alpuente
Tengo un amigo que cuando se enteró de que su mujer estaba embarazada, empezó a decir muy convencido que su hijo jugaría con cajas de cartón, ruedas, cartulinas y papel pinocho en vez de con juguetes comprados. Nosotros escuchábamos su bucólico y romántico discurso y al terminar le dijimos: “Ya, eso es muy bonito, pero es que tú te has comprado una Play Station“. Tenemos una idea sentimental de cómo queremos que sea el mundo, pero no siempre participamos para que se cumpla. Y esta incoherencia se repite a menudo en el mundo de la cultura; nos lamentamos cuando cierran…
Los seres humanos nos hemos dedicado a inventar refranes y frases hechas que nos aporten algo de esperanza para esta tarea incomprensible que es vivir. Supongo que meteorológicamente tiene cierto sentido que tras la tormenta llegue la calma, pero si lo pensamos bien, no existe una lógica natural que explique que tras una mala racha llegará sin duda una buena racha. Así como no existe nada que asegure que tras pasarlo mal vas a pasarlo bien o que tras un fracaso te espera un triunfo. Estas predicciones nacen en busca del consuelo, por otra parte inevitable, para intentar entender…

LIBERTAD

25 agosto, 2013 /Bárbara Alpuente
“El peligro del pasado fue que hizo esclavos a los hombres. El peligro del futuro es que lleguen a ser robots” (Fromm) “Libertad” es la palabra más vapuleada del diccionario. Y no debe de ser casual que los líderes políticos la utilicen recurrentemente para convencer a la sociedad de que ya la hemos alcanzado. Resulta sospechoso que se insista en lo libres que somos, descartando así cualquier posible intento de ampliar esa hipotética libertad y neutralizando el impulso de descubrir, al menos, en qué consiste. Nos hemos acostumbrado a ese mensaje condescendiente que parece decir: “no sois esclavos, ¿qué más…
Más que para saber, muchos acuden a la universidad para obtener los títulos que allí se otorgan, porque suponen, o quieren creer, que cuanto mayor y mejor sea la titulación que se tenga, tanto mejores serán los trabajos a desempeñar así como sus remuneraciones. Pero la titulación no siempre lleva emparejada la cualificación y cuando la cualificación se tiene no siempre se necesita. Entendidos como un bien de mercado, la abundancia de saberes académicos no suele corresponderse con las demandas del desarrollo económico. Ya se sabe, cuando un bien es abundante su precio baja. A lo que se puede añadir…

POLICÍAS

5 junio, 2013 /Bárbara Alpuente
Realizo el siguiente experimento para escribir este artículo porque soy súper profesional: Me desplazo hasta una estación de tren y, una vez dentro, me sitúo en una zona apartada de asientos vacíos. Estoy completamente sola y aprovecho para sacar un cigarrillo electrónico. Al cabo de unos segundos, observo cómo una señora se toma la molestia de atravesar toda la sala para reprenderme. Me dice que está prohibido fumar en los espacios públicos (porque ya hablamos en estos términos) y le contesto que, precisamente por eso, mi cigarrillo es ELECTRÓNICO. Ella, visiblemente decepcionada, se aleja con gesto de perdonarme la vida….
Con mucha frecuencia coincido en el autobús con cinco o seis niños que van camino del colegio pastoreados por una chica de nacionalidad indeterminada. Ya de por sí no pasan desapercibidos pero, entre todos ellos, el que llama la atención es Miguel. ¡¡¡Miguel!!!, para ser precisos, que es la manera habitual de llamarle. Tiene seis o siete años y es pura simpatía. Mulato, con el pelo muy corto y rizado, de mirada viva y, en todo momento, con una sonrisa. Va de uniforme y con una mochila que tiene, más o menos, su peso y su tamaño. Se sienta siempre…
Atención, pregunta: ¿Devolveríamos un billete de 50 euros encontrado en la calle? Ante esta pregunta casi todos respondemos que sí, dando por hecho que tienes localizado al dueño del billete y, por lo tanto, puedes devolvérselo. Pero, ¿y si no sabes quién ha perdido el billete? ¿Qué harías entonces? Probablemente quedártelo con el argumento de que si no lo coges tú lo hará otro. Un otro abstracto, sin rostro y sin nombre. Pero ¿y si el otro tuviera identidad? ¿Y si supiéramos que el que viene detrás necesita ese dinero más que nosotros? Quiero pensar que muchos pasarían de largo, confiando…