Witch-scene4

Hay múltiples adjetivos para calificar las desviaciones de aquello que hace o piensa la mayoría; cada uno indica la intensidad o la gravedad de la desviación, denota el peligro que representa para el statu quo, para lo establecido. No es lo mismo un excéntrico que un loco, como tampoco son iguales un hereje y un heterodoxo. En la mayoría de los casos, la elección del calificativo y de su carga depende de lo amenazado que se sienta el calificador, de su prepotencia o de la superioridad moral que otorga el convencimiento de tener la razón.

En esta gradación de peligrosidad, la heterodoxia estaría un escalón por debajo de la herejía. El heterodoxo es aquel que no es ortodoxo, que no sigue los cánones o las reglas, el que no hace lo que se considera correcto, legítimo o legal, mientras que el hereje es el que niega el dogma; lo que significa que lo califica como falso, como mentira. Los modelos sociales, las instituciones, gobiernos o como queramos llamarlos pueden soportar a los heterodoxos pero, por lo general, combaten abiertamente a los herejes.

Porque un dogma es aquello que no puede ponerse en duda, ya que constituye un punto esencial de una doctrina o un sistema de pensamiento. Los dogmas son los fundamentos de las ideologías y no pueden alterarse o negarse sin que el resto se tambalee. Por tanto, no solo las Iglesias tienen dogmas, sino también la Ciencia, la Filosofía, la Economía y, en general, cualquier paradigma, grande o pequeño, que pretenda organizar o explicar el mundo y el papel que desempeñamos en él.

Los desacuerdos en la interpretación o en la aplicación del dogma pueden provocar un cisma pero esto no implica que el dogma se niegue. El cisma y la herejía no son la misma cosa; uno afecta a la organización y el otro a la creencia. Como diría San Jerónimo, la herejía pervierte el dogma mientras que el cisma separa de la Iglesia; aunque también añade a continuación que no hay cisma que no invente una herejía para justificar su alejamiento. Si analizamos la historia, veremos que la herejía y el cisma suelen ir de la mano.

Desde la heterodoxia se puede llegar a la herejía, y tanto una como otra pueden conducir al cisma, a la separación y el enfrentamiento. Este puede ser el motivo por el que, aunque se necesitan nuevas ideas y prácticas para progresar, los modelos y organizaciones sociales no se encuentran cómodos con los heterodoxos. La novedad, la innovación, la incertidumbre y la duda son desestabilizadoras. Esto explica porque suelen evitarse en los sistemas educativos, todos ellos orientados a mantener, consolidar y perpetuar aquello que los alimenta.

Como tampoco se desarrolla el pensamiento crítico; porque, si se hiciera, se llegaría inevitablemente a conclusiones que entrarían en conflicto con el propio modelo, incluso sin abandonar la ortodoxia. En muchos casos, basta con analizar los datos y conocimientos que se nos presentan como ciertos y encontrar sus vacíos y contradicciones, basta con señalar aquello que no se sabe o como una explicación funciona en ciertos casos pero no en otros.

Y esta carencia de honestidad intelectual da como resultado una generación tras otra de personas temerosas a las que se ha atiborrado de seguridades; algunas adquiridas por convencimiento y la mayoría porque se las han creído, ya que las circunstancias o la propia conveniencia sugerían que no era oportuno cuestionarlas. La escuela no está diseñada para formar librepensadores.

Aunque el librepensamiento, el rechazo a la aceptación ciega de los dogmas, haya sido secuestrado por unas ideologías para imponer sus dogmas y combatir los dogmas de las otras. Desde la Ilustración, el librepensamiento se ha identificado con el uso sistemático del empirismo, la lógica y la razón, en oposición a cualquier conocimiento que proceda de la autoridad, la tradición o la revelación. Como si el pensamiento solo se sustentara en la razón y la razón fuera la única manera de distinguir entre lo verdadero y lo falso.

Pretender que nuestro pensamiento es libre, que no está condicionado sino que se basa en un análisis imparcial de las evidencias, también es una creencia, un dogma. Porque,  más que una realidad o una posibilidad alcanzable, la libertad de pensamiento es una actitud y un compromiso: el reconocimiento de nuestras limitaciones y la confianza en nuestras capacidades para conocer, para ampliar nuestra consciencia.

7 comentarios

7 Respuestas a “Herejes y heterodoxos”

  1. Sedente dice:

    Me temo que el único y aceptable consuelo que de momento nos queda es plantear algunas cosas como si fueran parte de la ciencia ficción o de una novela inventada para distraernos.
    Me imagino, por ejemplo, a Julio Verne intentando contarles a sus coetáneos sobre todo aquello que escribió como si fuera verdadero.
    No habrían tardado algunos en colocarle una camisa de fuerza o dos, más una trompetilla en la boca.

    Qué difícil es a veces tan siquiera construir algo, aunque sea tu propio techo cuando no lo tienes, y que no sea como lo que socialmente es aceptable.
    Es todavía peor cuando el mundo rema hacia un sentido y en verdad tenemos que ir hacia el otro.

    Magnífico e instructor artículo. Saludos.

    1. Sedente dice:

      “Instructivo”, perdón. Uno a veces no sabe ni lo que dice.

  2. Peter dice:

    Gracias por enseñarnos a pensar

  3. Jose Maria Bravo dice:

    Lo cierto que este tipo de articulos nos abre muchos debates intimos. Que es el Libre Albedrio?. Tenemos Libre Albedrio?. Es apenas el germen de una actitud moral frente al bien y al mal?. Es el dilema de nuestro destino?.

    Surge todos los cuestionamientos a nuestra educacion, a nuestros miedos, a nuestras conductas. El cuestionamiento al Sistema como desarrollo doctrinario. Es la Libertad un dogma?. Es la Libertad una aptitud o una actitud?

    El final del articulo toca una campanada.: “el ampliar nuestra consciencia”

  4. Manu Oquendo dice:

    Los Cismas son momentos de insospechadas consecuencias. A veces se producen por nimiedades y entonces quizás sean solo excusas para fragmentarse sin cargar con la culpa del Roto.

    Hoy, por ejemplo, vivimos en un escenario global que de alguna forma está muy relacionado con el llamado Cisma de Occidente que se produjo entre Roma y Bizancio a finales del siglo VI por la cuestión del “Filioque”, es decir,……………… de si el Espíritu Santo provenía también del Hijo y no solamente del Padre.

    Sí, queridos, sí, por culpa del “Filioque” estamos como estamos:……………..et in Spiritum Sanctum, dominum et vivificantem, qui ex Patre Filioque procedit –“y en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo–…………………….

    El imperio Cristiano de Oriente duró mil cien años más que el de Occidente. Se dice Pronto y eso que ha habido varios intentos de Reunificación, más o menos cada 500 años desde entonces.

    Cuando finalmente se perdió Constantinopla ante el Islam –que sigue como dueño y señor de una Santa Sofía impunemente hollada desde entonces para baldón del mundo cristiano– se traslada al Norte y hoy la Tercera Roma se encuentra en Moscú a donde llega desde las ruinas de Grecia y tras parada y fonda en Kiev.

    Rusia es un gran país cristiano, con una religiosidad y unos valores que han conseguido sobrevivir la época soviética y que nos resulta indebidamente distante.

    Nuestra historia y nuestra cultura europeas están muy incompletas sin ella. Entre otras cosas su ausencia nos hace enanos en el mundo de hoy.

    Los cismas producen divisiones que nos debilitan y nunca afectan a lo fundamental. Lo fundamental suele ser poco y pasar desapercibido.

    Que hoy se esté tratando de forzar la entrada de Turquía en la UE lo que consigue es desvincular más si cabe a la UE de su ciudadanía y que cosas que se habían querido mantener ocultas –por ejemplo, la estrecha simbiosis y la lactancia de determinados estados de la OTAN y el Daesh– salgan a la luz del día.

    Europa, la Chica, está…………… para el arrastre y difícilmente se levantará si el Cristianismo no regresa de su ya larga travesía por el mar de las complicidades, la fractura y el dogma innecesario.

    El Dogma superfluo es la Madre del Cisma.

    Es más, si las tres religiones del libro se despojasen de lo Superfluo ¿Qué diferencia habría? ¿Qué diferencia podría haber?

    Cierro con una cita aristotélica

    ————Si el espíritu……….es un atributo divino, una existencia conforme al espíritu habrá de ser, respecto a la vida humana, verdaderamente divina. No hay que escuchar por tanto a las gentes que nos aconsejan, so pretexto de que somos hombres, que pensemos solo en las cosas humanas, ni, so pretexto de que somos mortales, que renunciemos a las cosas inmortales. …………….(“Ética a Nicómaco”)

    Feliz Navidad.

  5. Gema. dice:

    Con permiso, Oquendo..eres un comentarista “preciosismo”..
    Así a mí me lo parece, al menos; incluso sin compartir, a veces, posturas.. (vamo aver..pensantes o ideologicas).

  6. Santiago dice:

    Estimado Manuel Oquendo,
    me uno a Gema para felicitarle, es para mi siempre un placer leerle, sus comentarios y la visión que se adivina son siempre interesantísimos.
    Europa se encuentra hoy como el protagonista de Huysmans al final de la novela, o la pistola o la cruz. Aparentemente es la pistola. Será el sacrificio la condición de una nueva vida…pues seguro que sí, que en estas fechas no nos vamos a poner siniestros.
    Feliz Navidad!

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