La futura ley Celaá. La vuelta a la LOE

Dado que la educación es obligatoria y gratuita hasta los 16 años, las Administraciones educativas tienen la obligación de garantizar que todos puedan acceder a ella y, por lo tanto, de que haya plazas escolares suficientes que lo hagan posible.

En nuestro sistema educativo, estas plazas pueden ofrecerse tanto en centros públicos como en centros privados concertados. La cantidad que se ofrece de unas y otras y los criterios que se manejan para asignarlas es uno de los grandes problemas que debe resolver cualquier nueva ley educativa y es, también, uno de los motivos por los que las leyes de educación se suceden, una tras otra, cada vez que cambia el color político del Gobierno.

Desde la LOGSE en adelante, hay una pugna ideológica por imponer determinados criterios sobre los conciertos educativos y la libertad de elección de centro, las enseñanzas religiosas, éticas o de ciudadanía, la lengua en la que debe impartirse la docencia y los contenidos mínimos exigibles a los alumnos para que titulen, así como las posibles alternativas cuando no lo consiguen.

En los últimos 30 años hemos oscilado entre dos extremos, el de la LOGSE y el de la LOMCE, junto con sus distintas versiones (LOE, LOCE), además de dos intentos de pacto fallidos; uno abortado por el PP y otro por el PSOE.  Ahora, con el Gobierno actual, se ha presentado en el Congreso el proyecto de la futura ley educativa, la LOMLOE que, como su nombre sugiere, viene a ser una continuación de la antigua LOE del gobierno de Zapatero.

Una ley que, de implantarse, por supuesto no va a durar. De momento, los grupos parlamentarios del PP, Ciudadanos y Vox han presentado sendas enmiendas a la totalidad. Enmiendas que no han prosperado, dada la conformación actual del Parlamento. La tramitación de la ley seguirá su curso, se aprobará con una mayoría exigua, comenzará a implantarse y, antes de desarrollarse del todo y poder valorar sus efectos, habrá nuevas elecciones generales. Y vuelta a empezar.

Sin haber superado la pandemia, llenos de incertidumbre sobre su evolución y sus efectos, a las puertas de una crisis social y económica severa, un Gobierno débil como el actual tiene el atrevimiento o la imprudencia de elaborar una ley que, sin duda, va a ser efímera. Ahora que deberíamos centrarnos en resolver entre todos lo que se nos viene encima, se vuelven a poner sobre la mesa viejos enfrentamientos; se vuelve a polarizar a la opinión pública. Y todo ello con los profesores, los padres y los alumnos todavía semiconfinados en sus casas y sin saber cuándo y cómo volverán a abrir las escuelas. Una ley en la que apenas ha habido consenso, ni debate ni negociación.

¿Qué es lo que más ha irritado a “las derechas” del proyecto de la nueva ley? Pues nada nuevo, que no haya mencionado al comienzo del artículo:

– La Religión pasa a ser una asignatura voluntaria para los alumnos y de oferta obligada para los centros que no computará en la nota media del alumno,

– Se pretende introducir otra asignatura, esta obligatoria, con el nombre de Valores Culturales y Éticos, que viene a ser una nueva versión de la controvertida Educación para la Ciudadanía de la LOE.

– Se aumenta el poder de decisión de las Autonomías con lengua propia sobre la presencia del castellano en la enseñanza.

– Se elimina el criterio de demanda social, a la hora de decidir cuántas plazas se ofertan en los centros públicos y cuántas en los concertados.

– Se ofrecen nuevas posibilidades, o facilidades, para titular; como, por ejemplo, la posibilidad de obtener el título de Bachillerato con una asignatura suspensa.

¿Y qué es lo que argumentan “las izquierdas” para justificar estas decisiones?

– Que la reforma respeta la formación religiosa y la enseñanza del castellano.

– Que la demanda social favorece la concentración del alumnado más desfavorecido en determinados centros y que el derecho a la libertad de elección de los padres no conlleva la obligación de concertar unidades ni la planificación de los recursos públicos siguiendo una lógica de mercado.

– Que se pretende reducir el abandono escolar temprano, mejorar la evaluación y evitar el abuso de la repetición como práctica educativa. Se busca la mejora y la modernización de la educación, la formación profesional y la formación a lo largo de la vida como motores democráticos de la sociedad del conocimiento y sin dejar a nadie atrás. En definitiva, se quiere «un sistema educativo moderno, más abierto, menos rígido, multilingüe y cosmopolita»

En resumen, nada que no se haya dicho una y otra vez, debatiendo sobre leyes educativas pero sin apenas hablar de la educación.

3 comentarios

3 Respuestas a “La futura ley Celaá. La vuelta a la LOE”

  1. Manu Oquendo dice:

    Enfocar las cuestiones temáticamente puede ser un enfoque correcto imprescindible o puede no serlo. Depende. A veces los problemas son aislados o puntuales y otras son consecuencia de problemas ajenos a la temática concreta.

    Además, hace mucho tiempo que Stafford Beer («Platform for Change». 1975) explicó que la forma más clara y sencilla de conocer los Objetivos del diseñador de cualquier Sistema es ver sus Resultados.

    Si, por ejemplo, queremos tratar el problema de la educación y el autor, persona versada en la cuestión, termina el artículo diciendo que ….»En resumen, nada que no se haya dicho una y otra vez, debatiendo sobre leyes educativas pero sin apenas hablar de la educación.»
    Entonces tenemos un problema que no es solo de Educación. La Educación es el Resultado del Problema.

    Porque estamos viendo que hay ideologías que cuando dicen legislar sobre Educación nos mienten y realmente legislan sobre y para otras cosas pero lo disfrazan bajo una falsa etiqueta. Esto se ha hecho muy evidente con el gobierno de R. Zapatero y con el actual gobierno de dicho partido que hoy está muy abiertamente ubicado en la imposición ideológica y en la ingeniería social.

    A todos debe preocupar que tampoco la alternancia tenga gran capacidad de hacer cambios importantes y decisivos ya que simplemente se centra en frenar el colapso y en no pocas ocasiones ni siquiera eso porque parece ayudar de modo muy proactivo como en Valencia y Baleares,

    Por lo tanto debemos reconocer que nuestro problema Educativo es reflejo de otros y más graves problemas de nuestro sistema Político y Social.

    Hoy día el Control y la Ingeniería Social de la Población arranca en la Guardería. Además sabemos que el sistema es incapaz de generar empleos productivos suficientes y lo que genera son trabajos públicos o de muy baja cualificación.

    Por ello se ha hecho necesario para estos partidos que la juventud no llegue pronto a las filas del INEM para sumarse a uno de los peores datos mundiales de desempleo.
    Así hemos pasado de los 14 años como edad en la que se podía empezar a trabajar o a aprender una profesión seria a unos 16 –realmente 18 para quienes hacen el «minibachiller» actual que realmente no les capacita para trabajo alguno y a veces ni para entender lo que leen– y por eso los mantenemos en la Universidad hasta los 23 o 24 años para salir de ella con una formación bastante inferior a la recibida con la mitad de escolarización de hace solo cuarenta o cuarenta y cinco años.

    Cuando observamos lo que tenemos –con franqueza y sin retórica– es eso: uno de los peores sistemas educativos del mundo y la mayor tasa estructural de desempleo mundial. Por no hablar de que tenemos el doble de la media europea de consumo de «sustancias» a los 12 años que también es la edad actual de iniciación sexual para muchos niños y niñas. Esto es lo que el sistema –no solo escolar– ha producido.

    Esta madrugada he visto el video que sigue y que cuando yo llegué a verlo ya había sido visto por bastante más de 6 millones de personas.
    Se trata de la sistemática destrucción de una ciudad, Seattle, bajo la mirada –entre impotente y cómplice –de las actuales élites políticas que son los responsables directos por acción y omisión. https://www.youtube.com/watch?v=bpAi70WWBlw

    La población de Seattle, en las elecciones presidenciales vota masivamente por el Partido Demócrata y allí, como en California impera la Corrección Política de lo que ellos llaman la Izquierda Rosada o Liberal.

    Está en Inglés –y lo lamento mucho– pero nos concierne a todos porque Barcelona ya comienza a parecerse y Madrid, –que en zonas se va salvando por los pelos– a poco que cambie el signo político de sus gobiernos enfilará decididamente por dicha vía que, lamentablemente, es la clásica de la Social Democracia cuando la técnica electoral se basa en la compra del voto con cargo a «otros».

    No han hecho falta muchos ciclos electorales para que un sistema que sobre el papel nos parecía bueno haya producido resultados nefastos.

    Quién nos lo iba a decir hace 40 años cuando todos decíamos amar la libertad y la social democracia. Hoy vemos sus frutos: Regulación Exacerbada, mínima libertad y por ende vigilada, y destrucción social que más bien parece deliberada como explicaba Stafford Beer.

    Quizás deberíamos reaccionar antes de que nos vean como cómplices.

  2. O'farrill dice:

    Está claro el asunto, tal como apunta Manu. No es cuestión de Educación en el sentido más amplio del término. Es la utilización torticera del mismo para la implantación de un modelo de sociedad, donde la pluralidad de opciones o la neutralidad de las materias garantice una formación personal y/o profesional (según etapas) sólida y consecuente.
    Para su ejercicio hacen falta verdaderos «maestros» (de magisterio). Aquellos que han superado las materias para tener una visión universal del conocimiento. La pregunta del millón es: ¿cuantos de estos maestros actuales superarían una reválida de las de antes? Tengo alguna experiencia personal sobre el nivel cultural de jóvenes dedicados a la docencia y me pregunto ¿qué se puede esperar de ellos?
    He pasado gran parte de mi vida siguiendo la formación de mi hija en diversos centros escolares y formativos. He conocido los libros escolares y la progresiva eliminación del conocimiento básico por naderías con nombres rimbombantes. He terminado por hacer una formación complementaria casera ante las muchas carencias del sistema educativo y me he negado a la ideologización interesada de la educación de mi hija.
    Como en el mundo de la Sanidad veo el chorro de profesionales de verdad, de maestros de verdad, a los que el «sistema» ha capturado o a los que ha rechazado por negarse a la «línea editorial» formativa impuesta.
    Enrique se refiere a dos temas que, como es lógico, levantan ampollas: la religión (con mayúscula sería una única religión) y el idioma en que se lleva a cabo la formación escolar. Cada uno de ellos tiene un enfoque diferente: en el primer caso se trataría de algo tan simple como la historia de las religiones o creencias y su significado, desde una exposición absolutamente neutral; en el segundo caso sólo hace falta tener en cuenta el mandato constitucional sobre la lengua oficial del Estado, sin perjuicio de que se conozcan o practiquen otras como complementarias.
    Al final de todo queda siempre la sospecha sobre la intencionalidad real de la Educación que, no nos olvidemos, es la competencia que más desean los que pretenden imponer un determinado modelo social.

  3. Sedente dice:

    Y el médico, maestro de maestros, con su traje negro, su corbata, su chistera y con un gran puro en la boca para darle un aire de mayor autoridad, sostenía un serrucho en su mano dispuesto a enseñar cómo se debía seccionar una pierna a un enfermo de gota.
    Todos los alumnos miraban embelesados la sapiencia mostrada por el maestro de maestros.

    «Raca, raca»- ¡A serrar!

    «Así se hace»- decía el médico.

    Es ese médico como nuestro actual gobierno y como tantos otros. Manifiestamente incompetente y mentiroso. Calificaciones obtenidas en grado sobresaliente en un solo trimestre.
    Anticuado, soberbio y dispuesto a trocear y vender la hacienda puesta a su cargo cuantas veces haga falta con el único ánimo de mantenerse en el poder para seguir aumentando su soberbia.

    Claro que somos cómplices.
    Somos cómplices de todo.

    No importa el grado de complicidad. Puede que incluso desconozcamos por completo la verdad, pero permitimos y consentimos aún a regañadientes lo que sucede.
    Somos remeros encadenados al barco. Al igual que en cualquier otra época de la historia participamos y remamos o simplemente nos apoyamos extenuados sobre el remo avanzando impulsados por los latigazos del dinero o la particular comodidad de la que gozamos. Por amor quizá o por cualquier otro motivo seguimos ahí.

    Estimado Manu. Aquellos que viven entre drogas sean quizás los únicos supervivientes de toda esta locura. Gente que se ha arrancado incluso la cordura para quitarse esas cadenas y arrojarse por la borda de este paquebote en el que estamos todos metidos.
    ¡Compren sus armas! La segunda enmienda lo permite. ¿Se cree que eso es sano?

    Todas estas cosas, al igual que yo sé componerlas, sabrán otros hacerlas en sus propias palabras y discursos y verán en sus silenciosos adentros como las cosas no funcionan bien.
    Muchos de nosotros lo decimos a menudo, cada uno a su manera. No hace falta ser un genio ni haber estudiado bachiller o griego clásico para saberlo. Lo dice el sentido común.
    Las cosas no van bien.
    La cosa no va bien.

    Vivo temeroso de tener que dejar que mi hija vaya al colegio el año que viene con una epidemia mortal no controlada y con avisos reiterados por la OMS de que el peligro continúa.
    Vivo cabreado por haber sido utilizado por politicuchos incompetentes de sus verdaderas labores para sostenerse en el poder. Fui utilizado mientras acudía a clase de joven en la fabricación anti natura de un diccionario enciclopédico catalán para poder equipararlo a otras lenguas con muchos más años de solvencia y mayormente popularizadas (Me da igual lo que digan. Fue así). Lenguas con mayor historia escrita y con muchísimos más recursos a los que poder acudir. Por culpa de vendedores de almas. Venden su alma a quien haga falta para poder mantenerse en sus cargos. Sobre sillas trabajadas por verdaderos maestros de la ebanistería. Allí sientan sus culos sin darse cuenta ni de dónde y sobre qué aposentan sus posaderas, la Historia de todo ello.
    Personajes infames. Chulescos engreídos que dicen qué es y qué no es lo que nuestros hijos deben aprender.
    Qué es verdad y qué no lo es.
    Los mentirosos se atreven y osan decir qué es verdad y qué verdad debe ser enseñada e inculcada.

    Hay que fabricar remeros.

    Mi enojo va en aumento. No puedo contenerlo. Cada día me repugna más cuanto veo, oigo y pienso.
    De avaricias y codicias. Del racismo ejercido sobre las mujeres. Primeras e históricas sufridoras por naturaleza. Las caderas de las mujeres nos enseñan lo que aguantan y las espaldas de los hombres nos enseñan lo que aguantan. Pero no vemos nada.
    De muertes, asesinatos, abortos, eutanasias y toda la inacabable suma de desprecio hacia la vida. De la hipocresía de todos y cada uno de nosotros.
    De las vallas, las concertinas, las banderas y todas las ideologías creadas e impuestas, engañabobos de culturas y gentes en todas partes.
    Harto de ver un paraíso de planeta convertido en un vertedero de las soberbias y las mentiras.
    ¡Remad!
    Extended la ponzoña por todas partes. Enseñadla y disfrutadla.
    Se llama libertad.

    ¡Saludos al Mundo!

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