Hoy he probado un equipo de realidad virtual: no había sentido un vértigo semejante en años; un vértigo provocado, entre otras cosas por una repentina comprensión de que pocos de los temas de reflexión que se discuten en este y otros foros tendrán sentido en unas décadas, quizá en unos años; hoy he terminado de […]

La primera vez que oí hablar de pi debía tener 9 o 10 años. Era un número, se representaba con una letra griega y su valor era “tres coma catorce dieciséis”. Servía para calcular la longitud de una circunferencia, que era igual a “dospierre”; esto es, el doble de pi multiplicado por el radio. También se utilizaba para conocer la superficie del círculo, que era el espacio encerrado dentro de la circunferencia y se obtenía multiplicando pi por el cuadrado del radio. Y esto es lo que supe de pi durante varios cursos escolares. Nunca me pregunté de donde…
Aunque se han hecho grandes avances en neurociencia durante los últimos años, todavía no sabemos, desde el punto de vista de la ciencia, qué es el pensamiento y en qué consiste el acto o el hecho de pensar. Y distingo entre acto y hecho, porque tampoco está claro si pensar es algo voluntario o más bien es un efecto de ciertas fuerzas o procesos que lo determinan; o ambas cosas a la vez. Es decir, no podemos asegurar con certeza si nuestros pensamientos son un producto exclusivo de nuestro organismo, fundamentalmente nuestro cerebro, o si también damos forma a  pensamientos…
Hay mucha más materia en el Universo que aquella que somos capaces de detectar con nuestros mejores aparatos de medida; hay materia que no “vemos”, materia oscura, puesto que no emite radiación electromagnética que podamos captar,  pero cuya existencia intuimos, ya que tiene efectos gravitatorios sobre la materia visible. Debe existir, además, una forma de energía presente en todo el espacio que esté de alguna manera presionándolo, forzando su expansión; así se explicaría por qué las galaxias se aceleran tanto más cuanto más cerca se encuentran de los límites del espaciotiempo. Esta energía,…
Es habitual confundir la complejidad con la complicación y utilizar lo complicado como sinónimo de lo complejo, cuando la una no es lo mismo que la otra. Lo complicado se puede entender y predecir en su totalidad, lo complejo no. Por ejemplo, un ordenador es complicado y un cerebro es complejo. El comportamiento del ordenador se puede explicar y conocer con anterioridad, por muchos componentes que tenga y por muy sofisticados que sean los programas que lo gobiernan. El cerebro es diferente, para entenderlo no basta con conocer sus partes, cómo están dispuestas y qué hace una de ellas por…
La neuroeducación consiste en la aplicación de los descubrimientos de las neurociencias al campo del aprendizaje y los métodos de enseñanza. Conociendo cómo actúa nuestro cerebro, qué es lo que le hace aprender y qué lo que le bloquea; sabiendo cómo madura y cuál es el momento más adecuado para cada aprendizaje, se podrían diseñar métodos de enseñanza y un sistema educativo considerablemente mejores que los que tenemos ahora.  De ahí las grandes expectativas que se depositan en ella. Pero la neuroeducación se mueve en un terreno resbaladizo, propicio al espectáculo y el sensacionalismo. La reverencia que se tiene por…

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