La fatalidad y la casualidad

Desde nuestra infancia, a medida que adquirimos el lenguaje y nuestro pensamiento mágico se va transformando en racional, sabemos que ocurren cosas inesperadas, acontecimientos que nos afectan pero que no podemos evitar. Aunque también creemos que, de alguna manera, podemos influir en ellos, evitando que sucedan o provocándolos. En otros tiempos, nuestra forma de tratar […]

La primera vez que oí hablar de pi debía tener 9 o 10 años. Era un número, se representaba con una letra griega y su valor era “tres coma catorce dieciséis”. Servía para calcular la longitud de una circunferencia, que era igual a “dospierre”; esto es, el doble de pi multiplicado por el radio. También se utilizaba para conocer la superficie del círculo, que era el espacio encerrado dentro de la circunferencia y se obtenía multiplicando pi por el cuadrado del radio. Y esto es lo que supe de pi durante varios cursos escolares. Nunca me pregunté de donde…
Siguiendo un ritmo sencillo, pautado con un tambor, cientos de soldados desfilan marcando el paso. Izquierda. Izquierda. Izquierda-derecha-izquierda. Bum. Bum. Bum-bum-bum. Todos a la vez, todos al unísono, como un solo ser. Ciertos estados emocionales suelen estar asociados a ciertos gestos, posturas y movimientos. A la inversa, a partir de gestos, posturas y movimientos específicos estos estados se pueden inducir. Esta relación se conoce desde antiguo, ya se utilizaba en las danzas tribales y es una de las claves de la instrucción militar. La reiteración de movimientos crea una adicción que condiciona los ritmos pensantes, los envuelve y los parasita, conduciendo…
Al hablar sobre educación, es recurrente escuchar o decir que los alumnos cada vez saben menos, que han bajado los niveles, que antes se accedía a la universidad con 17 años y los que lo hacían estaban mejor preparados que los que llegan ahora con 18. Son afirmaciones que, desde un punto de vista estrictamente académico, comparando los currículos de los años 60 del siglo pasado con los currículos actuales, parecen ciertas. Pero, al analizar y diagnosticar esta situación desde un enfoque tan limitado, es muy posible que lleguemos a conclusiones erróneas, a simplificaciones en el diagnóstico y las…
Constantino subió al trono del Imperio Romano en el año 306 d.C. En ese momento el cristianismo era tan solo una secta oriental con escasa implantación que se caracterizaba por lo molesto que resultaba el fanatismo de sus miembros, que se negaban a aceptar muchos aspectos de la autoridad imperial que desde Roma se exigían. El Imperio Romano pre-cristiano fue un imperio esclavista y sanguinario al que se pueden achacar muchos pecados, pero nunca se caracterizó por la intolerancia religiosa; es más, aceptaba de buen grado que sus súbditos rezasen al Dios que les viniese en gana, lo que no podía…
Es habitual confundir la complejidad con la complicación y utilizar lo complicado como sinónimo de lo complejo, cuando la una no es lo mismo que la otra. Lo complicado se puede entender y predecir en su totalidad, lo complejo no. Por ejemplo, un ordenador es complicado y un cerebro es complejo. El comportamiento del ordenador se puede explicar y conocer con anterioridad, por muchos componentes que tenga y por muy sofisticados que sean los programas que lo gobiernan. El cerebro es diferente, para entenderlo no basta con conocer sus partes, cómo están dispuestas y qué hace una de ellas por…

Este sitio web utiliza Cookies propias para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web. política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies