¿Debería la UE tener su propio ejército, sin depender de Estados Unidos? Imagen de ejbartennl en Pixabay

Es difícil descifrar en estos momentos las intenciones reales de Trump en relación con las condiciones para sellar la paz entre Rusia y Ucrania y, más allá de eso, respecto a la OTAN y al papel que pueda jugar en el futuro Estados Unidos en la seguridad en el Viejo Continente.

Lo que sí está claro es que la posibilidad de un abandono de los aliados europeos de la OTAN a su suerte ya no es impensable. Tendrá más o menos probabilidades de suceder, pero sólo quienes quieran meter la cabeza bajo el ala podrían negar que ya no se trata de una fantasía.

Personalmente, soy de los que cree que, a Trump y su equipo, no les interesa en absoluto una Europa realmente independiente de su influencia y con el poder militar suficiente como para ejercer de verdad esa independencia. Por el contrario, creo que lo que le interesa a los Estados Unidos de Trump es una Europa más sometida aún a su influencia y, por tanto, más dividida, y sobre todo que page todo lo que, según ellos, les cuesta a los contribuyentes estadounidenses la defensa de esta Europa.

En todo caso, sea correcta o no mi hipótesis, no cabe duda de que esta situación de “distanciamiento” de los Estados Unidos, supone una gran oportunidad para quienes quieren que la UE adquiera la mayoría de edad en términos de seguridad militar. Hay que reconocer que el proyecto de unión política de la UE, que acarician muchos, nunca será del todo real mientras esa UE no sea capaz de defenderse a sí misma y para ello tenga que depender de que EEUU quiera, o pueda, hacerlo.

Ahora bien, la construcción de un auténtico sistema de defensa europeo tiene que superar tantos obstáculos que llevará muchos años, probablemente décadas, para que sea una realidad. Es cierto que cuanta mayor (y más perseverante) sea la voluntad política de lograrlo más rápido será el proceso. Pero conviene tenerlo claro: es una apuesta muy difícil y a largo plazo.

Para empezar, es evidente que un ejército europeo que sea digno de ese nombre supone hablar de varios cientos de miles de soldados bien entrenados y equipados, y con una estructura de mando capaz de tomar decisiones rápida y eficazmente.

Eso implicaría que cada uno de los países europeos participantes transfiriera gran parte de los soldados de sus propios ejércitos nacionales, confiando en que si sus propias prioridades de seguridad nacional (pensemos, por ejemplo, en Ceuta y Melilla) se vieran afectadas ese ejército europeo las atendería con la misma prontitud y eficacia; o bien que la mayor parte de los soldados de ese ejército europeo se reclutaran al margen de los ejércitos nacionales, duplicando en gran medida los costes de personal.

A eso habría que añadir que la estructura de mando que se necesitaría para dirigir eficazmente ese ejército europeo supondría poner a un general al mando, del país que fuese. Y como no sería operativo que ese general tuviese que tratar los asuntos con 27 ministros de defensa nacionales, en un momento determinado tendría que nombrarse a un ministro europeo de defensa al que, por esos mismos motivos de operatividad, se le tendrían que transferir buena parte de las competencias de los ministros nacionales. Siguiendo con esa misma lógica, como la defensa debe estar muy estrechamente ligada a la diplomacia, ese ministro europeo de defensa tendría que tener un interlocutor europeo con competencias sustanciales sobre la política internacional.

Otro obstáculo importante es el de la financiación de ese ejército. Baste un dato: el gobierno español acaba de publicar  que para cumplir con el compromiso de dedicar a los asuntos de defensa un 2% del PIB, tendrá que pasar de los más de 17.500 millones de euros que se gastaron en 2024 a 36.500 millones en 2029. Casi 20.000 millones más. Obviamente, eso solo podrá financiarse con un fuerte aumento de impuestos (aunque se recurra a corto plazo a la deuda), con una importante reducción del gasto social (pensiones, sobre todo) o con ambas medidas a la vez. El coste político de esto salta a la vista.

Es posible que, pese a todo, se pudieran ir dando pasos y quemando etapas con cierta rapidez, pero donde el proceso sería mucho más lento es en el sentir popular. Por ejemplo, a gran parte de la sociedad española la costaría asimilar que, en caso de que se llegara a algún conflicto armado, tuvieran que ir a morir a miles de kilómetros jóvenes de Madrid, de Cáceres, de Sevilla o de Zaragoza. Llegados a esa situación, las costuras del proyecto europeo podrían fácilmente saltar por los aires.

Concluyendo, ¿le conviene a la UE avanzar hacia su propio sistema de defensa, sin depender de Estados Unidos? En mi opinión, sí, sin duda. Sin embargo, hay más aspectos a considerar.

Por ejemplo, ¿le conviene a la UE ir dando pasos, con mayor énfasis aún, en reducir las amenazas militares que tiene en el horizonte? Parece evidente que sí, que cuanto menor sea el riesgo en este campo menor sería el coste de tener un ejército que lo pueda afrontar. ¿Eso significa que, una vez se firme la paz entre Rusia y Ucrania, a la UE le convendría ir dando pasos para que, poco a poco, se vaya transformando el ambiente actual de mutua desconfianza con Rusia, dejando de ser una amenaza, y pueda, incluso, con el tiempo, cuando Putin ya no esté en el poder, llegar a plantearse formar parte de un mismo proyecto de unión política? En mi opinión, claramente sí.   

9 comentarios

9 Respuestas a “¿Debería la UE tener su propio ejército, sin depender de Estados Unidos?”

  1. Manu Oquendo dice:

    La referencia académica más reciente, la de Brzezinsky fallecido en Mayo de 2017, viene en la obra de 1997 «The grand Chessboard» y responde indirectamente a la pregunta de Manuel. Realmente su respuesta es que, en la actual distribución de poder, los EEUU preferirían lo que hoy ya tienen: una OTAN dirigida por los EEUU.
    Brzezinsky ofrece la receta de cómo se debe gestionar a los países vasallos –así nos llama en la obra– y se resume en que:
    1 El imperio ha de impedir la colusión de los vasallos
    2. Debemos contribuir al sostenimiento de la metrópoli y esta debe…
    3. Asegurarse de nuestra defensa depende en buena parte de Washington.
    Estos tres puntos están por la página 47 en la versión inglesa.

    Tan brutalmente sincero es el mensaje que años más tarde en la versión en español traducen erróneamente «collusion» por colisión con lo cual dicen que hay que «evitar la colisión de los vasallos». Es decir, un sinsentido. La ampliación de la UE con Polonia y los estaditos bálticos hizo precisamente la función de sembrarno la semilla de la discordia internamente.

    Otra cuestión es lo que nosotros «podamos hacer», en primer lugar, y a seguir, lo que «debamos hacer». Pero esta es una pregunta compleja que requiere un texto específico (o varios) y lo abordaré en otro instante porque es muy importante.

    Saludos cordiales

  2. Manu Oquendo dice:

    Tengo una percepción muy negativa de la UE por diferentes razones. Sin apurarlas todas, obran en contra de la Unión Europea aspectos negativos como, por ejemplo:

    1. Nuestros orígenes, dirigidos y supervisados muy de cerca por el ganador Occidental de la Segunda Guerra mundial. Así continuamos cada vez menos relevantes y secundarios. Somos su instrumento y no lo que nosotros querríamos ser.

    2. La parte más importante y rica de Europa, Rusia, ha sido designada como nuestro enemigo oficial por mandato imperial. Todo lo contrario de lo que dictaría la Historia y la Sabiduría más elemental. ¿Estamos condenados a ser hostiles al vecino más poderoso e importante? Francamente, como dicen los chiccos, «Para hacérnoslo ver»

    3. Esta situación de falso protectorado o de mal disimulado vasallaje nos ha conducido a una situación terminal y de irrelevancia que ya hemos descrito y es bien conocida por todos los europeos. No voy a reiterarla aquí.

    En esta situación la cuestión de las Fuerzas Armadas –siendo instrumental en función de la geoestrategia que se elija– no es importante porque terminará siendo decidida por la metrçópoli imperial. Lo dejó bien clarito Brzezinsky y así sigue.

    De hecho esta es la razón del nulo esfuerzo «defensivo» de Europa. Nos vemos obligados a tener por enemigo a una parte significativa de nosotros mismos. Deprimente caer tan bajo. Nos damos cuenta de ello y por eso el entusiamo es nulo y propio solo de los que cobran mucho del Imperio.

    Por tanto lo primero es «ser» y si no nos dejan «ser»…. que se defienda el Imperio.

    Es lo que ha venido pasado desde 1945.

    Saludos

  3. O'farrill dice:

    Estupenda reflexión que un poco antes no se planteaba en la etapa Biden. Todos éramos «demócratas» un adjetivo contrario a la realidad.
    Como Manu ha explicado magistral y sencillamente el tema, no voy a abundar en «El tablero mundial» que escribió Bzerzinsky en su día con la previsión de la extensión imperial USA y que, precisamente, el actual presidente Trump quiere evitar en su actividad exterior para centrarse en los problemas interiores.
    Nuestras mentes infantiloides como europeos se han visto avasallar desde todos los frentes para tener un «Gran Hermano» protector, pero que al mismo tiempo nos condenaba a seguir sus instrucciones. Así, cuando Biden prohibió al presidente alemán seguir comprando el gas ruso, se aceptó la orden sin rechistar por ninguna institución europea (especialmente Alemania y su presidente que debió señalar la puerta de salida al Sr. Biden.
    La política de defensa de un país, una nación o un estado, depende de su soberanía. Cuando ésta se ha entregado a un órgano al servicio de EE.UU., tal como es la UE, poco queda que decir.
    La UE se convirtió y se pervirtió institucionalmente aún en contra de sus «tratados» hace muchos años, para ponerse al servicio del imperio USA en todos los aspectos. Incluso en la «cantera» de futuros «mandados» formados en espacios y fundaciones americanas que supieron extender sus redes de influencia por toda Europa desde la 1ª G.M. Después vendría el resultado de la 2ª para afianzar más su predominio sobre Europa, ya «vasalla» de EE.UU.
    Pero ha llegado un cambio de paradigma. EE.UU. ya no quiere cargar con mentes «ideológicas» perversas, con mentiras y falsedades ceintíficas al servicio de unos cuantos que manejan el cotarro. Con los gastos de las subvenciones para las «fiestas» de los demás. Con el coste absurdo de conflictos y guerras provocados por ellos mismos…. Ahora, como en su primer mandato, Trump aboga porque cada país vuelva a ser soberano y tome sus propias decisiones. Si la UE quiere seguir existiendo, ahí tienen el magnífico discurso del vicepresidente Vance a unos supuestos líderes que no saben cómo mantener «su» chiringuito» burocrático, donde la pobreza, la precariedad y la destrucción de Europa parece ser la consigna.
    La UE soviética actual, ya no pinta nada en el mundo de las libertades públicas, de los derechos de los ciudadanos sometidos a las directivas.
    Unas directivas que, en el caso de España, se consideran superiores a la Carta Magna Constitucional y su soberanía., sin que nadie diga ni haga algo mientras se detrozan vidas y haciendas para «salvar el planeta».
    Tanto el PSOE como el PP están en la línea trazada para gobernar que ahora se ha roto. Lo mismo está ocurriendo en otros países donde se recupera la razón, la sensatez y el sentido común y volvemos a ser capaces de llamar a las cosas por su nombre. De recuperar soberanías perdidas y prostituidas por intereses ajenos.
    De esta forma, el interés o la necesidad de un sistema de Defensa europeo debe partir de la premisa: ¿de quien tenemos que defendernos? La guerra y los conflictos van a ser comerciales hacia un bloque: los BRICs. No tenemos porqué «aliarnos» contra nadie si -como dice Manu- sino ver la forma de incluirlo en esa vieja Europa para insuflar ilusiones nuevas. Me refiero a Rusia y su enorme potencial que a los EE.UU. les producía miedo.
    Aprender a ser mayores. Eso significa que la representación de la soberanía nacional, debe dejar fuera los ejercicios de entretenimiento para enfrentar los problemas reales. Y apostar por una verdadera democracia, donde una ordenanza municipal arbitraria pueda cambiar las vidas de millones de personas, sin que nadie reaccione.
    Un saludo.

  4. pasmao dice:

    Interesante columna e interesantes comentarios.

    Lo primero que habría que tener en cuenta es que Reino Unido no pertenece a la UE y sus intereses son completamente diferentes a los de la UE. Es decir, habría que excluir a UK de cualquier proyecto de defensa conjunta, porque detrás tendríamos antes o desués a los USA. Las prioridades de UK pasan por los 5 ojos, no por la Europa continental.

    Después habría que analizar que papel juegan los afines a UK, o sea Polonia y los Bálticos, y hasta que punto sus prioridades son también las de caballos de Troya ajenos nuestros intereses, y sólo a partir de ahí ver que estaba en juego.

    El problema de la inversión en la Defensa es otro capítulo a considerar. Hemos visto que Rusia con inversiones mucho mas pequeñas en valores absolutos que la suma de todo lo que suponen los paises OTAN del continente Europeo ha desarrollado sistemas mucho mas avanzados y eficaces. Lo mismo pasa con los USA.

    Son sistemas carísimos que presentan que en muchos casos suponen un lastre en si mismos, porque funcionan mas como un sistema de poder buscando enemigos donde no los hay, para cohesionar oligarquías corruptas con una población miedosa; que en verdaderos sistemas de defensa. No es que sea necesario un 5%. El problema es ver analizar el problema real y ver que recursos reales se necesitan, mas que definir un % para luego «acomodar» los extraídos recursos a sabe qué proyectos ruinosos. Recordemos el caso de un congresista USA que presento ese tornillo vulgar y corriente que costaba un pastizal.

    Por lo demás, circula estos días una frase muy relevante de lo que es el estado general de muchos: «sus hijos al británico, los tuyos al Donbás». No se puede articular un sistema de defensa para defender lo que una mayoría considera alejado de sus valores patrios. Se pongan como se pongan.

    Un cordial saludo

    PS un defensa colectiva a la que sumar España que no ampare Ceuta y Melilla y otros territorios en el Norte de África (como peñones e islotes) como territorio a defender así como Gibraltar como una colonia extranjera a recuperar no tiene sentido para nuestros intereses-

  5. R. Estévez dice:

    Yo no pondría en manos de la UE nada relacionado con nuestra defensa ni con nuestras capacidades ofensivas. Sería como dar a la zorra las llaves del gallinero. Para muestra un botón: Ya han muerto en torno a un millón (1.000.000) de ucranianos (fotos satelitales de nuevas tumbas en cementerios). Y toda la UE pone sus hipócritas grititos en el cielo por 25,000 muertos en Gaza.
    Moralmente nuestras élites dan asco.

    Comparto por tanto los criterios de O’Farrill y de Oquendo y mi respuesta a la pregunta de nuestro muy apreciado articulista, D. Manuel Bautista, es rutunda: No. Ni de broma.

    Es más, si leemos con atención el discurso de JD Vance en Munich, veremos que tampoco los EEUU de Trump y Vance lo creen. De momento se fían más de Putin que de nosotros y yo no se lo reprocho por aquello de «No sirvas a quién sirvió» o por lo de «no pongas tu vida en las manos de un Cipayo» (Tropas coloniales hindúes al servicio del Imperio Británico).

    Voy a tratar de explicarlo en detalle a partir del texto de Vance muy poco difundido por las élites de Europa.

    El libro chino de la Guerra, el Suntzu, establece como «condición suprema de victoria en la guerra» estar en posesión de la Razón Moral.

    El discurso de Vance se focaliza en ella para mostrar que no la tenemos. Todo lo contrario. Tampoco los EEUU, claro. De hecho han sido los promotores de todo lo aquí acaecido.

    Este es el principal problema que tenemos. ¿Es posible recuperar la razón moral estando en manos de una casta profundamente inmoral?

    Comencemos por España

    Circulan por la red cortos en los que aparecen Sánchez y el clan Soros en los que el actual jefe del gobierno [b][i]anuncia su dimisión y dice que se marcha a otro país.[/i][/b] No lo creo pero razones no faltan. Es muy significativo que nuestro actual presidente no pueda salir a la calle en lugar alguno de España sin recibir muestras de desaprobación. Es tremendo y daría cierta credibilidad al anuncio porque no es fácil imaginar al personaje viviendo una vida normal en su nación.

    Deberíamos igualmente reflexionar sobre el significado de que Felipe González y José Bono se hayan nacionalizado en Rep. Dominicana y que Rodríguez Zapatero haya elegido el lupanar totalitario de Venezuela para desarrollar sus actividades.

    Una repentina vocación hispanoamericana que resulta anómala a esos niveles de relevancia pública. ¿Qué gobernantes, excepto los que huyen, se alejan de esta manera de la nación que les paga de por vida?

    A su vez el discurso del Vicepresidente JD Vance va a ser un documento importante en los próximos años porque señala las grandes debilidades de la UE y de sus actuales liderazgos. [

    Ese documento es también un recordatorio de que nada de los sucedido en Europa desde la Post Guerra es ajeno a los EEUU que nos ha dirigido y supervisado estrechamente.

    Pues bien, parece que la UE se ha puesto «a la capa» –esperando el declive de Trump– para restablecer el Business as Usual. Un servidor no lo haría por varias razones. Una de ellas es que JD Vance tiene madera y parece que cuerda para rato. A millas de Kamala Harris y de cualquier miembro del P. Demócrata.

    Nada que objetar a las afirmaciones de JD Vance en su discurso. Es para tomar nota de lo que dice literalmente. Se nos ve con mucha claridad.

    1. «Me sorprendió que un excomisario europeo se expresara recientemente en televisión para alegrarse de que el gobierno rumano anulara unas elecciones presidenciales». Dicho excomisario advirtió de que, «si las cosas no salían como estaba previsto, lo mismo podría ocurrir en Alemania».

    2. «Cuando vemos a los tribunales europeos anular elecciones y a altos funcionarios amenazar con anular otras, debemos preguntarnos si nos imponemos valores lo suficientemente altos».

    3. «Debemos hacer algo más que hablar de valores democráticos. Debemos vivirlos ahora, en la memoria viva de muchos de ustedes en esta sala»
    .
    4. «Miro a Bruselas, donde los comisarios europeos advierten a los ciudadanos de que tienen la intención de cerrar las redes sociales en tiempos de disturbios civiles tan pronto como detecten lo que han considerado, cito, contenido de odio». (Nota mía, justo como Mao y Stalin los inventores del delito de odio»

    5. «O en este mismo país, (Alemania) donde la policía ha realizado redadas contra ciudadanos sospechosos de haber publicado comentarios antifeministas en la red»,

    6. «Pienso en Suecia, donde el gobierno condenó hace dos semanas a un activista cristiano por participar en quemas de Coranes, tras la muerte de un amigo. Como señaló de manera aterradora el juez en su caso, las leyes suecas, –que se supone que protegen la libertad de expresión–, no conceden, y cito, «un salvoconducto» para hacer o decir cualquier cosa sin correr el riesgo de ofender al grupo que posee ese credo.

    7. «Quizás aún más preocupante, me dirijo a nuestros queridos amigos del Reino Unido donde el retroceso de los derechos de conciencia ha puesto en peligro las libertades fundamentales de los británicos, en particular de los creyentes.
    Hace poco más de dos años, el gobierno británico acusó a Adam Connor, un fisioterapeuta de 51 años y veterano de guerra, del odioso delito de rezar en silencio durante tres minutos a 50 metros de una clínica de abortos. No molestó a nadie, no interactuó con nadie; simplemente rezó en silencio». Y sigue…
    «Después de que las fuerzas británicas del orden lo detectaran y le preguntaran por qué rezaba, Adam respondió simplemente que rezaba por el hijo que podría haber tenido con su exnovia y que habían abortado años antes.Los agentes se quedaron impasibles y Adam fue declarado culpable de infringir la nueva ley gubernamental sobre «zonas de seguridad», que penaliza el rezo en silencio y otras acciones que puedan influir en la decisión de una persona en un radio de 200 metros alrededor de un centro de abortos. Fue condenado a pagar miles de libras por violar la designación judicial».

    8. «El pasado octubre, hace apenas unos meses, el gobierno escocés comenzó a distribuir cartas a ciudadanos cuyas casas se encontraban en zonas denominadas de «acceso seguro», advirtiéndoles que incluso rezar en privado en sus casas podía constituir una infracción de la ley. Naturalmente, el gobierno exhortó a los lectores a denunciar a cualquier ciudadano sospechoso de delitos de opinión en Gran Bretaña y en toda Europa».

    9. «A veces, las voces más fuertes a favor de la censura no provienen de Europa, sino de mi propio país, donde la administración Biden amenazó e intimidó a las redes sociales para que censuraran lo que ella llamaba desinformación.
    Desinformación, como por ejemplo la idea de que el Coronavirus probablemente se había escapado de un laboratorio en China. Nuestro propio gobierno animó a las empresas privadas a silenciar a las personas que se atrevían a decir lo que resultó ser una verdad evidente».

    Me temo que hasta lo que queda de la Libertad de Expresión está retrocediendo en la UE de Vonder Leyen y predecesores.

    Es tiempo de comenzar a pensar en salir.

  6. Unoquepasaba dice:

    Copio un fragmento de “La Guerrilla española y la derrota de Napoleón” de Jonh L. Tone.

    “Durante la retirada de las tropas españolas al mando del general Blake en diciembre, Galicia fue saqueada de tal modo que el ejército español tuvo que comenzar a fusilar a sus propios soldados acusados de deserción y de crímenes contra la población. Siguiendo los talones de los españoles, venían las tropas inglesas del general Moore, cuyo comportamiento fue incluso peor, acometiendo pillajes sin ninguna compasión en el transcurso de su precipitada retirada hacia la costa y su evacuación . Cuando los franceses entraron en Galicia, la provincia ya había sido devastada y su pueblo indispuesto.”

    En este fragmento se muestra exactamente quien es el enemigo, por qué se lucha y se gana un conflicto entre grupos político-jurisdiccionales, dominios humanos.
    El Estado actual, esa representación de las oligarquías circulantes (no es lo mismo que aristocracia) es una continuación del Estado (Liberal) Franquista. Podemos citar, por ejemplo, la base última del derecho, la propiedad. La ley que regula la enajenación del dominio es mediante la “Ley de 16 de diciembre de 1954 sobre expropiación forzosa”; véase con fecha de 1954. Casi 100 años después del expolio de la “Ley de Desamortización de Madoz” (enajenación de bienes vecinales, es decir robo).

    El expolio, el cual antes era claro a través del saqueo directo, hoy no lo es tanto dado el sistema monetario fiduciario y la hacienda estatal; a pesar de ser en esencia lo mismo.

    Ello no oculta algo lo cual ya antes apuntaron, el capitalismo es una forma de despotismo hidráulico, donde los primeros preceptores del crédito a bajos tipos (señoreaje) drenan el esfuerzo ajeno a través del simbolismo del dinero.

    La reciente aseveración de Trump, sobre el IVA, la cual en principio parece una tontería, no lo es tanto. El IVA no es neutral, premia la producción sobre el consumo. Ello conlleva una forma de organización social forzada, emergida simbólicamente de la curia y sus concilios: la persona jurídica. La gran Sociedad Anónima cuyo origen, recordemos, es la empresa militarista mercenarial de conquista mercantil, ello con permiso (hidráulico) estatal, el mercantilismo.
    La persona jurídica es un ente de creación y protección estatal dedicado a la producción en masa.

    Fue Napoleón quien estreno la producción en masa en conjunción con la leva en masa (Ver exterminio de la Vandea). Los cañones industriales, la revolución industrial, es consecuencia del Estado de Dominio militar.

    Decía Thomas Jefferson que los ejércitos permanentes, los de cuartel, son una amenaza para la libertad.
    Hoy día nadie habla de libertad, mas allá de la estulta verborrea de bufones multicolor del poder.
    Vivimos en el marco mental militarista, estatal, fascista en esencia.

    No se puede tener el veneno del escorpión sin convertirse en el escorpión mismo.

  7. O'farrill dice:

    En efecto, el discurso del Sr. Vance ha colocado a la UE de «escudo de la democracia» ante el espejo contrario revelando su verdaderos objetivos, todos contrarios a los que dicen defender.
    – Las continuas amenzas y cordones sanitarios hacioa la discrepancia, se el hecho más relevante de imposición de un pensamiento único orwelliano.
    – Las actuaciones ajenas a los propios tratados y sus esencias, llegando como en el caso de Rumania a la anulación de unos resultados electorales contrarios a los predeterminados, es puro totalitarismo.
    – La utilización de normativas para defender ideologías particulares o imponer destrucción de riqueza de los países miembros, es un atentado contra los derechos civiles y jurídicos de los europeos obligados a la cada vez mayor precariedad de los «soberanos».
    – La utilización institucional para beneficios particulares de un tipo u otro, tiene una connotación delictiva, lo mismo que la complicidad con estas actuaciones.
    – La imposición coercitiva de medidas sin fundamento real y científico imparcial y sin oposición de los cuerpos del Estado o de los órganos consultivos del mismo, es otra muestra para reflexionar sobre «Europa, escudo de la democracia».
    – La anulación de facto del sistema constitucional base del ordenamiento jurídico de convivencia social, por una simple ordenanza municipal, deja sin efecto la seguridad jurídica imprescindible y el estado de Derecho.
    Podríamos seguir, pero todos somos conscientes (salvo algunos ilusos) de que todo el sistema político occidental se sustenta teóricamente en principios que pueden ser violados a conveniencia de los poderes reales o de los intereses de los muchos (cada vez más) «lobbys» que están fuera de normas porque son ellos quienes las imponen. Es un sistema lastrado desde sus principios, corrupto en cuanto a los muchos casos que se van conociendo, clientelar en cuanto a la compra de votos y apoyos, opresivo y coercitivo en cuanto a la persecución de la disidencia («si hemos anulado las elecciones en Rumania, podemos hacerlo también en Alemania»), cogido en las cárceles de la deuda y sin proyectos políticos de interés general.
    Un saludo.

  8. Cristobal dice:

    A la pregunta que hace Don Manuel sobre si podría tener Europa su propio ejército, Mi opinión, es que no, Europa no es una nación, son muchas las naciones que la componen y sería complicado gestionar un ejército bajo un mando único permanente. Donde si veo posibilidades es en llegar a acuerdos de defensa común en caso ataques extracomunitarios, ya sean de tipo vélico, económico, geoestrategia y defensa de los valores democráticos, al margen de las potencias nacionales predominantes. Pero para llegar a buen puerto en los acuerdos deberían cambiar mucho las cosas , tanto en la política , educación y valores , el ejército solo es una pata de la mesa.
    La política necesita un baño de realidad y ver en conjunto lo que se está haciendo mal, no solo ver las terrazas de bares llenas, así como restaurantes y zonas de ocio de todo tipo , la enfermedad puede ser sistémica y al igual que a un árbol ,cuando lo vemos mal de salud la gran mayoría de las veces es tarde para recuperarlo , aunque el último año sea el año más productivo de su vida. ¿Entonces que le pedimos a un político , sea del signo que sea?
    La educación es un pilar básico para el desarrollo de una nación. Una educación centrada en valores por los que valga la pena vivir y luchar por la familia y por la unión ,si unimos todo ya tenemos ejército ,solo falta poner la inteligencia al servicio de la nación , los más aptos y cualificados son los que tienen que tomar las decisiones ,y que no me pregunten a mí cuando vaya a echar una papeleta a la urna , porque no conozco a nadie de los que están y los que no están, ya que no hay un control mínimo para presentarse como candidato en unas elecciones , porque de haberlo la política sería diferente y cada uno estaría donde se merece estar y no por accidente.

  9. O'farrill dice:

    Cristóbal, has tocado precisamente el tema crucial de la democracia: la representación política.
    Como sabes, en España se aplicó a principios de la Transición la llamada «ley D’Hont» que permite todos los disparates que vamos conociendo, que es inconstitucional (discriminación del valor del voto según circunscripción), y no se ajusta a un voto democrático real.
    ¿En qué consiste ese voto? En que el «soberano» (el ciudadano) va a depositar su confianza en alguien que lo represente políticamente, teniendo la posibilidad de revocar esa delegación en cualquier momento. Esto se ha aplicado a los partidos de forma perversa porque, como bien dices, no sabes a quien estás votando, qué proyecto estás votando (cuando hay proyecto es una forma de contrato con el elector que no debe esperar cuatro años para la revocación de su delegación) que se presta a todo tipo de malabarismos «reglamentarios» a conveniencia del partido no del Parlamento.
    No hay democracia porque una mayoría aplaste a una minorís. Aún menos si se trata de «los mismos perros con distintos collares» haciendo el «paripé» de la oposición.
    Mejor en esta situación peculiar de los estados miembros de la UE (con algunas excepciones) olvidarse de una defensa artificiosa simplemente PORQUE NO ES NECESARIA. Una UE que vuelva a sus esencias no tiene porqué alinearse con ninguna pretendida hegemonía y, en consecuencia, no tendrá que enfrentarse a ningún conflicto.Menos aún si se centra en políticas internas. Ya hemos tenido demasiada «defensa de la democracia» que luego deja mucho que desear.
    Un saludo.

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