¿Seguridad o libertad?

Conviene que reflexionemos sobre lo fácilmente que se puede conseguir que toda la ciudadanía mundial renuncie sumisamente a sus libertades y abrace -incluso solicite y actúe como verdadero policía- las más estrictas restricciones de derechos.

Me diréis -no sin razón- que ha hecho falta una plaga de dimensiones bíblicas para que nos hayamos entregado; con lo que fácil, fácil, no parece haber sido.

Pero, en cualquier caso, lo que me preocupa es que en estos momentos veo una dócil disposición de la gente a aceptar cualquier restricción que nos digan que conviene a la lucha.

Ciertamente el virus sigue ahí y el riesgo de un rebrote es cada vez más evidente. Sorprende la incapacidad de la ciudadanía para asumir responsablemente unas mínimas medidas de contención. Y ante esa irresponsabilidad -quizá cultivada desde los poderes a través de mensajes no siempre claros- sólo el Estado salvador puede imponer las adecuadas restricciones.

En la retórica bélica en la que estamos, contra el enemigo invisible del que se nos cuenta que nuestros científicos saben poco, nuestros políticos todavía menos y la ciudadanía está en la más absoluta inopia; parece que estaríamos dispuestos a asumir cualquier limitación, ya que se impondría “por nuestro bien” en la guerra de esta generación.

Por supuesto todo poder ha tratado de justificarse siempre en el supuesto beneficio del gobernado. Y ante una amenaza fantasma de la que nada se sabe y que puede atacarnos ferozmente donde menos lo esperemos, es lógico que la ciudadanía se entregue al poder protector.

Esta situación psicológica de miedo, unida al infantilismo de la falta de asunción de la propia responsabilidad y la consiguiente búsqueda de la seguridad que sólo el poder puede otorgar, es el caldo idílico para la imposición y consolidación de restricciones que en tiempos de normalidad habrían sido impensables.

Por ejemplo, la cesión de nuestros datos para la creación de ficheros públicos o privados es una cuestión contra la que, antes de la crisis del COVID-19, estábamos en actitud de alerta.

Hoy podría decirse que la mayoría de la ciudadanía casi reclamaría de un “gobierno responsable” que adoptase medidas eficientes contra el virus, como la geolocalización de la población o la creación de ficheros donde aparezcan todos nuestros datos sanitarios (con mediciones cuanto más periódicas mejor) de manera que todos pudiéramos saber cuándo nos acercamos a alguien con riesgo de contagio.

Es decir, lo que siempre ha constituido un anhelo de cualquier poder -instituido o en la sombra- podemos entregárselo ahora sin resistencia e incluso con una sonrisa agradecida.

Otro ejemplo podría ser el definitivo empujón que la gestión de la crisis va a dar para la desaparición de todo lo físico dando paso a un mundo absolutamente virtual. Ya nos están diciendo que son focos de contagio los billetes y monedas, los libros o cualquier objeto de papel. También es peligroso ir a la tienda física y es más cómoda y segura la compra online.

Obviamente, ese cambio a lo virtual hará que dejemos continuo rastro de lo que gastamos, en qué gastamos, de lo que leemos y opinamos, de nuestros gustos de compra… Y a partir de ahí todos esos datos de nuestra vida podrán ser registrados, tratados y utilizados como herramienta de poder. Me diréis que eso ya es posible y se está haciendo. Pero lo cierto es que el único reducto de cierta libertad y anonimato que nos queda es el que todavía proporciona el mundo físico de las compras en dinero en los comercios de toda la vida. Y si aceptamos que eso desaparezca definitivamente, las posibilidades de control pueden llegar a ser absolutas.

Más ejemplos: todas las Constituciones modernas incluyen en el derecho a la integridad física o en el derecho a la intimidad la facultad de aceptar, rechazar y decidir a qué tratamiento médico nos sometemos (salvo la excepción del riesgo de muerte, ya que el ordenamiento no reconoce el derecho al suicidio, como se puso de manifiesto en la jurisprudencia sobre las huelgas de hambre de los presos).

Ante la pandemia a la que nos enfrentamos, cabría preguntarse si podrían imponernos una vacunación obligatoria, como forma de absoluta protección. ¿Prevalece la seguridad absoluta o seguimos manteniendo la libertad fundamental de que los poderes no pueden entrometerse en nuestro cuerpo? Esta es una pregunta relevante a la que se suman otras: dados los avances científicos ¿Podría una vacunación masiva utilizarse como herramienta de control? ¿Puede una vacuna, como se está sugiriendo, modificar el ADN de la persona?

A estas preguntas debe dar respuesta la comunidad científica y os anuncio que en este blog pretendemos tratar de suscitar el debate con un post de un reconocido biólogo sobre estas cuestiones.

En cualquier caso, creo que nos iría mucho mejor si abandonáramos el infantilismo de mirar, ante cualquier problema, hacia papá Estado para que nos imponga límites y sanciones que nos eviten el peligro; y asumiéramos la responsabilidad de hacer lo correcto para evitar los riesgos. De otro modo, nos deslizaremos por una pendiente en la que cederemos cada vez más libertad, asumiremos menos responsabilidad y viviremos en una dócil e inane sumisión. Y una vez cedidos esos ámbitos de libertad, es difícil recuperarlos.

Eso sí, subsistiremos seguros gracias al Gran Poder.

14 comentarios

14 Respuestas a “¿Seguridad o libertad?”

  1. Sedente dice:

    Saludos y buenos días.

    Uno de los principales problemas que veo es la absoluta e ingente cantidad de mensajes contradictorios que existen.
    No hay quien se aclare. Las flechas indican todas direcciones y si existen algunas que señalen más hacia un sentido y su contrario es sobre el tema dinero.
    Dinero, dinero, y dinero es una avaricia constante hacia la que se tiende por intereses de los que lo tienen. Ese es el verdadero yugo engañoso a mi modo de ver.
    Pero hoy el tema es otro.
    Hablo de lo contradictorio que resulta todo pues desde hace ya siglos se han encargado de desmontar la existencia de una entidad globalizadora y de características sublimes en todos sus aspectos para más tarde imponernos una especie de «pseudo-poder-sublime-humano» que ejerce poderes comparables a los de Aquel.
    Dios no existe, existe el ser humano que controla y vigila a los humanos. Este es el mensaje que intentan colarnos.
    Miren, sin ir más lejos, ayer en un informativo sobre «deportes», nos daban la noticia, a modo de denuncia, de que un grupo de adolescentes organizaba luchas de boxeo en plena calle. La siguiente noticia era sobre dos hermanos aparentemente dedicados a la lucha libre con pocos recursos y que hablaban japonés por su amor a esta cultura y a continuación nos hablaban de un tipo que se lanza en parapente encima de volcanes en erupción y que su próxima hazaña es hacerlo de noche.

    ¿Cuál es el mensaje que se obtiene después de escuchar todo esto?
    Pues, como comprenderán, un auténtico galimatías.

    Les invito a que prueben a buscar contradicciones en prensa, informativos o cualquier medio de comunicación. Está plagado.
    Como digo, no hay flecha ninguna que señale rumbo alguno.

    Si los sistemas de control fueran o sirvieran para detener a posibles delincuentes la aceptación a ellos sería prácticamente unánime. Si se pretende controlar a uno mismo, que no comete delito alguno, entonces está mal.
    ¿Entonces? ¿Por qué nos importa que nos controlen si nuestra vida es modélica?
    ¿Dios, ese enigma, no puede controlarnos y sin embargo pueden hacerlo los grupos de poder?

    De nuevo lo contradictorio entra en escena.

    Parecemos destinados a que de alguna forma alguien o algo ejerza sobre nosotros una especie de control sobre nuestros actos. Una «conciencia» superior. Un modelo a seguir.

    La libertad…

    La libertad siempre está sobre nuestros hombros e incluso sobre nuestras cabezas. Cual espíritu o cual dron.

    A mi modo de ver, solo existe la gran diferencia entre lo que nos pedía Dios y lo que nos pedimos a nosotros mismos.

    Parece algo molesto tener una especie de mosca sobrevolando sobre nosotros continuamente. A los niños hambrientos en países subdesarrollados no les importa que las moscas liben de sus lagrimales. A las vacas parece no importarles mucho o al menos lo soportan.

    Es todo muy extraño, sí. No sé si es la libertad o la seguridad, creo que más bien es el peso de la conciencia.

    (P.D. Estupendo el anuncio de ese próximo artículo. Felicidades.)

  2. O'farrill dice:

    Totalmente de acuerdo con tu artículo Isaac. Pero, como sabes bien, no es algo nuevo ni consecuencia de la crisis sanitaria del Covid 19. Si acaso ésta ha sido la ocasión que, como decía Rockefeller hace años :»Sólo hace falta una crisis mundial y la gente aceptará el Nuevo Orden Mundial». Los que intentamos partir del análisis racional de las cosas (dejamos las distopías a otros), nos hemos ido dando cuenta de cómo encajan las piezas del «puzzle» ya desde mediados del siglo pasado (finales de la 2ª G.M.) aunque con antecedentes desde pps. de siglo de quienes con buenas intenciones quizás, creyeron poder hacer un mundo según sus propios criterios (no me extiendo más porque ya hemos comentado ampliamente el tema).
    La cuestión es que progresivamente se ha ido «cosificando» al individuo, infantilizándolo, haciéndole dependiente de una gran maquinaria de poder que hemos conocido como globalización pero que, en realidad, se trata de uniformidad mundial en culturas, comportamientos, pensamientos, opiniones y hasta indumentaria. Para ello ha sido preciso ir derribando cualquier testimonio de lo «anterior» para llevarnos a eso que ellos llaman «nueva normalidad». La anomia social (de todas las sociedades), el culto al hedonismo y a la comodidad, nos ha hecho vulnerables, cobardes e inseguros ante las estructuras de poder y egoístas, terriblemente irresponsables ante los demás….. Estamos indefensos y a merced de su propaganda, tanto para de pronto «liberarnos» como para cuando les parezca conveniente confinarnos de nuevo. Se evitan el otoño caliente, lo que les permite seguir su hoja de ruta… la pregunta ante las nuevas improvisaciones de control sanitario es: ¿sería bueno para ellos un rebrote de contagios?
    Ahí lo dejo. Un cordial saludo.

    1. O'farrill dice:

      Disculpas. La frase de David Rockefeller era: «sólo hace falta una crisis ADECUADA y la gente aceptará el NOM». Gracias.

  3. pasmao dice:

    Excelente tema Isaac

    En mi opinión es lo mas importante que está pasando, mucho mas que la pandemia con su legado de muertos e incompetencia, y la posterior crisis económica.

    Yo creo que los que estamos en lo que comentas en tu post somos muchos mas de los que parece, el problema es que en los medios somos invisibles, si lo somos es para ser tratados de conspiranoicos e insolidarios, y textos cómo el tuyo no abrirán las páginas de los Washington Post de turno.

    Y no es por casualidad.

    Yo creo que mucha gente si está teniendo el comportamiento responsable que comentas, haciendo uso de un civismo y responsabilidad encomiables, para que sin tutelas de papá Estado (un absoluto padre Padrone, como en la película de Fellini) se pueda sacar algo positivo de todo esto.

    Pero si no es a través de los medios de manipulación del Estado (públicos y privados) que digan «veis como hacen lo que yo digo que hagan», apropiándose y prostituyendo iniciativas individuales y sociales, para que nada escape, de cara al escaparate, de quien es el que manda y en quien debemos confiar.

    Lo de los médicos y el resto del personal sanitario, por ejemplo. Sacrificándose cómo se han sacrificado (aunque en mi humilde opinión los aplausos en las UCIS sobraban) y cómo se ha manipulado el apoyo de los ciudadanos para que parezca un apoyo al Estado, es un ejemplo claro de lo que digo.

    Y cómo ese, muchos mas.

    Respecto las VACUNAS, no entraré en el debate.. sobre el que se podrían decir muchas cosas. Pero me extraña que a estas horas del partido, y con todo lo que está en juego, no se hayan desarrollado sistemas de testeo muchos mas precisos, rápidos y baratos.

    Que todos los medios estén a la que están, lo que dice de lo bien compraditos que viven, dando la tabarra día y noche con lo de la vacuna y olviden lo de los TESTS, es algo mosqueante.

    Que la UE, la sanidad USA, la de terceros paises, China, India… no estén de hoz y coz en buscar TEST FIABLES, RÁPIDOS, BARATOS.. algo que a priori debería ser menos complejo que lo de la vacuna, y sin efectos secundarios .. es algo que debería de escamar.

    Porque parece que lo que se busca es que no haya otra alternativa que la vacuna. Y una vez inventada, a prisa y corriendo, con un testaje que no se sepa muy bien si es fiable, imponerla de manera cuasiobligatoria «no te obligo, pero si quieres acceder a …. si no te la pones estás fuera».

    Un test como el que he comentado, que fuera parecido a una prueba de embarazo, y que se pudiera comprar con dinero en metálico, de forma anónima; puesto en manos de una ciudadanía responsable; dejaría la vacuna cómo una opción secundaria, después de haber sido probada de forma exhaustiva. Sólo para personas que estuvieran en los grupos de riesgo (personas mayores, con diabetes, enfermedades, x,y, z.. o con perfiles genéticos..) .. el resto con los Test, para no expandir el virus y al mismo tiempo posibilitar cierta inmunidad de rebaño lo tendríamos/tendrían mejor.

    Pero eso alejaría a los poderes del Estado, un Estado que ni siquiera sería el nuestro, el de cada ciudadano (que ya da miedo en las circunstancias actuales); si no uno global, elegido por una élite que hiciera y deshiciera a su antojo; de un poderoso «argumentario» para que renunciáramos a nuestra libertad versus esa seguridad impostada.

    Muchas gracias por atreverse a tocar estos temas.

    Un cordial saludo

    PS en general todos los temas que se tocan en esta web son fascinantes, así cómo los comentarios; pero el tiempo y recursos de uno son limitados.

  4. Rafa dice:

    Cuando casi adolescente leí el libro de Aldous Huxley, Un Mundo Feliz, escrito en 1932 lo consideré una utopía rayando la ciencia ficción y aunque el mismo autor debido a la importancia que para él tenia el libro escribio, revisando criterios socioecónomicos otro titulado Nueva visita a un mundo feliz en 1958, todavía me pareció un ensayo muy novelado y alejado de la realidad.

    Pero hace poco en el final del confinamiento releyendo alguna de las citas que el autor acuñó con relación a su libro, se me ponian los pelos de punta.

    Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que, gracias al consumo y al entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre.

    ‘Un mundo feliz’ (1932)

    Un abrazo

  5. Manu Oquendo dice:

    Nos interesa entender cómo están reaccionando a este evento las mujeres.
    Son mayoría en el censo electoral –un 6% más–, se comunican oralmente muchísimo, al menos en mi círculo son más inteligentes que los varones y si escriben menos debe ser porque no les queda tiempo, no les parece muy eficaz, se preocupan por su salud bastante más que los hombres, etc.

    Siempre que puedo les pregunto pero nunca se me habría ocurrido plantearlo como el autor: Seguridad, –por supuesto– o libertad, –según y quién y para qué. Un acierto de Isaac en cualquier caso.

    Tampoco he repasado a Maslow — su escala de prioridades vitales– pero sospecho que en nuestro inconsciente colectivo y personal la Seguridad es más básica que la Libertad y por ahí nos tienen bastante pillados. Del mismo modo que la comida va antes que la preocupación por nuestra realización moral.

    ¿Y qué tal si incluimos a los Gobiernos entre los Causantes de Inseguridad?

    En este caso, –quiero decir, con este gobierno–, lo llevamos crudo porque de modo frío y objetivo, todas sus medidas tienen un ángulo perverso que incrementa la Inseguridad.
    Por ejemplo: Su enfoque estratégico –o la ausencia del mismo, realmente– de ataque a la infección. La falta de productos imprescindibles para detectar contagios incluso hoy día y eso que el Principal problema es la Detección Temprana del «contagiado» –asintomático o no–. O, lo peor de todo, la SEMÁNTICA esta del «New Normal» la Nueva Normalidad que los medios tan sospechosamente sumisos están implantando. Cuando inventan una expresión tan manipuladora…preocupémonos.

    También me da miedo que la Corrupta OMS felicite de vez en cuando a los gobiernos con más muertos y que más trampas hacen al contarlos. Esto, definitivamente es para dudar de todo el vigente «Orden Mundial».

    Una indicación de qué piensa el colectivo femenino pueden ser los chats familiares pero en el mío no noto mucha preocupación sobre la cuestión de las libertades. En este blog, tampoco se ve a muchas señoras quejándose y lo mismo parece suceder en otros blogs. Las que tienen niños pequeños a su cargo llevan peor que no haya colegios. Algunas muy mal y es comprensible porque hay niños tremendos y mucho más si están encerrados. Esta parece ser la limitación inmediata más negativa para sus libertades. Más allá, no veo mucho y ya me gustaría.

    Así las cosas en la parte del colectivo que ve televisión han causado sensación las «verdades como puños» de Belén Esteban sobre el comportamiento –horrible, oiga– de este gobierno para escándalo de un Presentador que confiesa comulgar –diariamente– en el universo podemista-sanchista y que tuvo que ahuyentarse del estudio para evitar los daños cardíacos que las palabras de Belén iban a producir al hablar de la carencia infame de libertades que se ha ido imponiendo como «New Normal».

    Lo peor de todo es que lo de «Nueva Normalidad» es como los patinetes en las calles: su forma de decir que todo irá a peor y más vale que nos vayamos acostumbrando a ser como los chinos de hace 40 años: todos pedaleando al unísono.

    De los pocos rebeldes ya nos iremos ocupando.

    Saludos

  6. Sedente dice:

    Quiero felicitar a todos por las aportaciones hechas. Siento que es una pena no tenerlas más a menudo y poder contrastar diferentes pensamientos.
    Todo enriquece.

    Agradezco la aportación de Pasmao pues trae asuntos muy interesantes sobre los test.
    Otra incógnita es el de los medicamentos paliativos. Parece que se dedican simplemente a probar cosas de la estantería para ver si algún medicamento les sirve.
    No entiendo nada a este respecto, pero me parece preocupante que no sean capaces de sintetizar nuevos remedios para los síntomas que la nueva enfermedad presenta.
    No entiendo nada, la verdad.

    Otro asunto que veo que nadie comenta es lo que se dice en el artículo sobre la vacuna «modificando el ADN de la persona» y que yo también he oído de soslayo por ahí en diferentes intervenciones en los medios.

    Siempre que se hablan de estas cosas, el ADN humano, veo a un niño de cuatro o cinco años sentado en el suelo con un montón de fichas de lego delante. Algo así como ¡3.200 millones de pares de fichas de lego!!!!
    ¡Sin planos y a lo loco!
    Ea, niño. Monta un ser humano, ¡guapetón!

    Son temas posibles para el anuncio de ese nuevo artículo.

    Manu, parece que me lea el pensamiento con respecto a algunos temas que trata, en particular sobre las mujeres. En este caso mi círculo es mínimo y lo único que puedo aportar es que ellas siempre están. Están ahí querido Manu. Están trabajando, están haciendo, están soportando, están llevando… Son el estar mayúsculo. Son la cuna de todo.
    En concreto le duele escuchar frases tanto como a mí del tipo: «Hay que activar la economía aún a costa de muertes».
    ¿A dónde hemos llegado? Somos esclavos de las circunstancias creadas por nosotros mismos.

    Por la falta de solidaridad. No por la economía o el dinero. Por la falta de solidaridad. Y eso es terrible.

    Hay un tema común en todos y es la preocupación sobre el control y la libertad del que trata el artículo. El problema me parece que reside no en el control en sí, si no en quién lo ejerce como algunos apuntan.
    Nadie ha demostrado la honradez y honestidad necesaria de los posibles controladores para poder ejercer dicho control.
    Más bien y en algunos casos, demasiados creo, lo que está demostrada es su total incompetencia y contraindicación para ello. Así vamos.

    No quiero extenderme mucho pero a Ligur le pido, si me lee, que se relaje. Siempre pensé que si Marta hablaba de alguien era precisamente de la extensión de mis comentarios. Como ve, el sentido de culpabilidad no es exclusivo.

    Pienso, al igual que dice muchas veces Pasmao, que los temas que van aportando los autores del blog son muchos de ellos temas realmente importantes que exigirían una mayor comunicación e intercambio de ideas y formas de ver las cosas. Siempre pienso que se quedan muchas ideas en el tintero.

    Un saludo a todos.

  7. Ligur dice:

    Estamos cada vez más cerca y si Dios no lo remedia y los votantes no dan un giro radical, que en España nos controle un estado Social-Comunista al más puro estilo de la Lubianca, la KGB, la Gestapo, la Stasi y la Faes.
    Las libertades se verán mermadas mucho más de lo que han empezado a estar, desde que Sánchez-Iglesias-Pandemia controlan nuestras vidas.
    Amén de la futura vacuna que GAVI, de la cual es dueño y señor Bill Gates quiere implantar a nivel mundial. Al final, el apocalipsis de San Juan va a ser cierto.

    A cuidarse

  8. Ligur dice:

    O’farril, en tu última pregunta está la contestación, felicidades.
    Isaac, muy buen artículo, sobretodo el último párrafo; Es lo que realmente ES.
    Sin complejos: Baruj Hashem Adonay.

    Cuidaros

  9. Sedente dice:

    No duden de que al igual que nuestra huella es necesaria para activar un móvil y esta hay que ponerla en el lugar adecuado, así ocurre con todo lo demás.
    Pero no teman demasiado. El que observa y siente como nadie esas cosas es, sin duda alguna, el mejor de todos. Solo hay que levantar la vista un poco para verlo.
    Es capaz de acariciar todas las hojas de los árboles al unísono y en su totalidad. Mece a cuántas de ellas considere. Es igualmente capaz de agitarlas hasta hacerlas caer.
    Pero a todas las recoge. No se deja ni una y además lleva a sus espaldas un espacio plagado de estrellas. No hay general que le iguale.

    Hay algunos que dicen que es grande y yo estoy de acuerdo con ellos en eso.

    Pero no hay que subestimarle. No hay detector de mentiras que se le pueda comparar. No hay engaño que no conozca. Sus ojos ven en la más oscura noche.
    No le tiembla el pulso si es que tiene que tumbarte, pero si a alguien quieres darle la mano…tus huellas guardará para siempre.

  10. Manu Oquendo dice:

    Dado que en la escala de Prioridades de Supervivencia están antes la seguridad, la salud, la comida, etc. que los bienes de naturaleza espiritual como la libertad o el amor resulta algo más difícil defender estos últimos ante políticas que proponen el suministro gratuito de bienes materiales si te haces dependiente. (Nota sobre estas Prioridades Vitales al final).

    Por lo tanto es lógico que la tendencia de sociedades nihilistas y materialistas sea hacia una mayor dependencia y menor libertad.
    Si esto se produce en un momento como el actual –de creciente inseguridad y mayor pobreza– la tendencia se reforzará y los defensores de bienes morales o de naturaleza espiritual lo tendrán mucho más difícil y continuarán perdiendo la batalla que, en el fondo, es una batalla moral entre una concepción materialista, y nihilista del Ser Humano y una concepción del mismo que trasciende su apariencia material.

    Quizás la batalla deba plantearse –también y en primer lugar– en estos términos: Nihilismo materialista contra Ser Humano Trascendente.
    Pero no nos quede la menor duda de que la batalla es real y de que está arreciando porque el Sistema Moral y Material del Materialismo está agotado y, además, produce Resultados Materiales Negativos.

    Vamos, que así lo veo.

    Nota: Maslow, Abraham. https://es.wikipedia.org/wiki/Pir%C3%A1mide_de_Maslow

    1. Sedente dice:

      Como dicen los «influencers» y muchos jóvenes ahora: «Real».

      Posible ejemplo:
      – ¿Te gusta ese chico?
      – Real… (se debe añadir un tonito y deje especial)

      Vamos, que tiene razón en que se libra una gran batalla ideológica de prioridades. Basta con leer comentarios sobre noticias de toda índole para darse cuenta de la contraposición de ideas en todos los sectores y temas.

      Debo decir que creo hay mucha superficialidad en la mayoría de los casos, según mi entender. Demasiada y muy consentida.
      Parece que es el sino del momento que vivimos.

      Estimado Manu, según yo lo veo, existe una gran estafa en asuntos básicos, hay grandes contradicciones en muchas cosas y, además, la pirámide de Maslow adolece por tener una visión muy restrictiva del asunto.

      Mire, esa escala de necesidades es una mera visión temporal de uno de los muchos estadios que conforman al ser humano.
      Podría ser válida para una de sus etapas, pero ni mucho menos para todas ellas y tampoco durante toda nuestra Historia. Es por eso que comento que es restrictiva, temporal y engañosa.
      Todo es un engaño. Demasiadas cosas importantes lo son.

      El primer engaño que veo es mezclar tan burdamente las necesidades primarias fisiológicas con los demás estadios de necesidad. Esto produce graves disfunciones en el momento de valorar si la jerarquía que establece es la correcta. Es evidente que si no puedes respirar todo lo demás carece de sentido. Si no comes o no bebes durante un periodo puedes igualmente pensar sobre otras muchas cosas. El amor te quita el apetito, fíjese.
      Pero lo mayormente destacable que intento hacer ver en mi comentario es que, todos esos valores y toda su sobre posición varía según la edad o el momento de vida en el que estés.
      Toda esa escala de valores parece estar hecha y pensada solo para un adulto de mediana edad en la sociedad actual, y la sociedad no es solo de adultos de mediana edad en esas circunstancias, y ni mucho menos el ser humano.
      Me atrevería a decir que los superiores estadios de esa pirámide son los básicos para un joven o un niño o incluso en algunos aspectos en los más adultos. Puesto que esas necesidades están cubiertas, por un motivo u otro, desaparecen de la ecuación de prioridades. Un niño poco sabe sobre buscar alimento. Sencillamente, en la mayoría de los casos, lo tiene. Lo pide cuando quiere y se le da. Sus primeras y grandes necesidades son la autorrealización y el reconocimiento, toda pataleta es un ejemplo de ello. Además carecen de la mayoría de prejuicios o incluso de todos ellos según la edad.

      Es por eso que es un orden de las cosas muy engañoso.

      ¿Dónde nacen y procrean las especies? ¿Cuál es el entorno en el que se desarrollan?
      Básicamente en ambientes propicios para su subsistencia.
      Es imposible pensar que el ser humano nació en medio de un desierto como el Sáhara, al igual que los peces nacen en el agua y no en el Kilimanjaro. Necesariamente cabe pensar que el ser humano nació en un entorno sumamente favorable para sus intereses y que precisamente por eso estamos aquí.
      Todo bebé tiene, en condiciones normales, su alimentación garantizada vía materna, más cercana no puede ser. De igual forma los humanos adultos debieron tener su alimento y necesidades garantizadas en pocos pasos. Nadie se cree que el ser humano nació en no sé dónde y que para alimentarse y beber debía recorrer centenares de kilómetros para conseguirlo. Todo eso lo tenía allí mismo. Al alcance de su mano.

      Ahora, imagine que una madre quiera cobrar a su recién nacido por amamantarle. Sería un total disparate, ¿no cree?
      ¿Qué le parece que hacen los adultos con los demás seres humanos?
      Cobrar dinero por alimento o por el agua, por cosas que están ahí. AAAh, es el trabajo! alegan rápidamente. ¡Claro! Es una rueda de trabajos que se nos esconde sutilmente detrás de los pagos. Comienzan las avaricias, se contrapone la libertad o la seguridad, aparece la propiedad privada, unas cuantas leyes y ya estamos en el lío.

      El ser humano en un planeta que le da la vida luchando contra el planeta.

      ¿De quién es el Partenón? ¿De quien lo hizo?
      ¿Dónde está aquel que lo hizo, el que lo diseñó, el que lo propuso, el que contribuyó?
      Muchos de ellos quizás hayan pasado ya por nuestros pulmones, como polvo o yo qué sé. Ahí están todas sus trascendencias. En nosotros mismos, en el ambiente.
      Todo es un mayúsculo engaño o error inculcado como verdad. Perdimos el norte hace demasiado tiempo.

      ¿La seguridad?¿La libertad?

      Estaban ahí y nos las hemos arrebatado por mezquinos o por ingenuos. Por soberbios o qué sé yo.
      Comenzamos un día a decir esto está bien, esto está mal y nos hemos desorientado por completo.

      No sé. No sé cómo se arregla todo esto.

      «La verdad os hará libres». Quizá sea eso.

      Un saludo a todos.

  11. Manu Oquendo dice:

    Es cierto, estimado Sr. Sedente, que en relación con la aplicabilidad de la jerarquía de Maslow al mundo laboral –a donde llega no a causa de Maslow sino de un seguidor, Mac Gregor, en los años sesenta– los psicólogos Conductistas posteriores no consiguen demostrar correlaciones claras entre categorías de necesidades a ser satisfechas y etapas de progreso o de realización personal.

    Esto, en mi opinión, es un argumento que merece reflexión por varios motivos.

    En primer lugar porque Maslow fue un Psicólogo Clínico y sus tesis se basan en una larga experiencia de casos individuales en terapia. Como algunos tratadistas señalan –uno de ellos Bridwell a finales de los años 70– estamos, como con Adler, Freud y Jung, ante «Clinically Derived Theories».

    En segundo lugar porque no parece que este tipo de cuestiones puedan solventarse metodológicamente a través de modelos cuantitativos.
    No solo se está hablando de numerosas etapas, motivaciones y necesidades difíciles de precisar en grado de modo general y con muchas fronteras porosas.
    Es decir son muchos parámetros difíciles de definir taxativamente y discernibles solo por el propio paciente que, a su vez, debe ser interpretado por el terapeuta. Es decir, no solo la combinatoria es extensísima, casi infinita, sino que sus fronteras son siempre subjetivas e interpretadas por un tercero.

    Quizás por ello los críticos se quedan en decir que «sus modelos no bastan para afirmar o negar la teoría usando datos y percepciones subjetivas».

    Por otra parte la tesis de Maslow, como tal, es muy intuitiva y viene ratificada por la experiencia cotidiana.

    De hecho arranca en la antigüedad: ya lo decía Baltasar Gracián en el siglo XVII: “No se nace hecho. Cada día uno se va perfeccionando en lo personal y en lo laboral, hasta llegar al punto más alto, a la plenitud de cualidades, a la eminencia. Esto se conoce en lo elevado del gusto, en la pureza de la inteligencia, en lo maduro del juicio, en la limpieza de la voluntad”.

    Es decir, algo perfectamente reconocible por los seres humanos de modo general aunque, como tantas otras cuestiones, no sea susceptible de demostraciones aritméticas precisamente porque las variables no son «capturables». Cosa que no las debilita.

    De hecho, cuando el Cognitivismo intenta reemplazar en el mapa académico a la Psicología Introspectiva, se usa con frecuencia el mismo recurso a la estadística a sabiendas de que está tratando de un universo terapéutico basado en variables muy numerosas interpretadas por el paciente y también por el terapeuta.

    Con lo cual estamos ante un caso que se parece al de los muertos por Coronavirus: El Gobierno, al contrario que la OMS, rechaza los certificados con la opinión médica basada en sintomatología y se refugia en tests no disponibles para decenas de miles de fallecidos sintomáticos. Se niega el criterio del terapeuta porque los datos con instrumentos de medida de imposible disponibilidad nos convienen más.

    Cosa altamente probable porque, como usted sabe, la Introspección presupone un concepto del ser humano muy superior y más profundo que el deseado por el vigente sistema de Poder que prefiere un ser humano «construible socialmente».

    Un saludo cordial.

    1. Sedente dice:

      Muchas gracias, estimado Manu.

      Con el mero intento de enriquecer o ampliar la visión que de estas cosas se tiene me gustaría añadir algo más.

      Es el estadio superior, considerado como autorrealización, al que mayormente quiero referirme.

      Si todo eso fuera cierto, gran parte de los que nos gobiernan en todos los sectores gozarían de esa supuesta autorrealización. Serían, en ese caso y muchos de ellos, dignos de su posición y, de algún modo, verterían sobre nuestras cabezas su sabiduría alcanzada. Pero todos sabemos que eso no es así.
      Son, por el contrario, muchos más de los que han alcanzado su supuesta autorrealización, un triste ejemplo de pocas virtudes.
      ¿Cómo es esto posible?

      Mire, creo que algunos deberían verse privados de toda cosa para saber en qué lugar real está su autorrealización y lo que dice el autor que la define.
      En qué lugar están, en verdad, sus más profundos y/o superiores valores.
      Hay gentes de todas las edades que se ven en esa situación, privados de todo, y sin embargo, como si de algo innato se tratara, tiene los valores relacionados con la autorrealización como base de todo lo demás. Gente incapaz de producir mal hacia lo ajeno voluntariamente aún en perjuicio de sus propios intereses o salud. Gentes con una moralidad muy superior a tantos otros que han pasado por todos los anteriores estadios y los tienen colmados sobradamente.
      Hay, en algunas personas, de todas las edades y condición, una escala muy diferente del valor y prioridad de las cosas.
      Es por eso el tanto conflicto entre tan diferentes intereses y valores como Usted comentaba anteriormente al referirse a aquella «batalla».

      Parece como si hubiera un momento muy temprano en la vida de las personas en las que por algún motivo, muy trascendental para ellos, para nosotros, un determinado concepto superior se despertara y permaneciese por encima de todo lo demás y bajo las circunstancias más adversas.
      Quizá sea una frase materna, una conducta paterna, un ejemplo visto de algo o en alguien que hace que algunos determinen que existe una escala y valores de las cosas diferente a otros.
      Aunque algunos de ellos, por circunstancias de la vida, olviden o tapen tal perspectiva, solo hace falta un preciso «detonante» para que florezca de nuevo esa circunstancia en la que el valor de las cosas se trastoca y aparecen esas cosas superiores por encima de lo demás.
      Pero no como algo superior alcanzado, sino como base de todo lo demás.
      Es, quizá, por ese motivo, que tanto me «chirría» ese encasillamiento de los valores y necesidades humanas.

      En el artículo posterior a este, en el que se trata el valor o coraje como superación de los miedos (https://www.otraspoliticas.com/psicologia/psicologia-miedo-y-toreros/ ), se puede ver un ejemplo claro de cómo tantas personas han trastocado toda la escala de valores invirtiendo por completo su sentido y posición. Han puesto por encima de su propia salud, familia, amigos, dinero y toda índole de valores, la moral y la salvación del prójimo por encima de la suya.
      Hay gente sin nada de nada, que ni roba, ni mata, ni haría nada para perjudicar a otros. Una moral superior que les lleva incluso a perder su vida.
      Están todos esos por encima, muy por encima, de muchos de los más ilustres y valorados por la sociedad en general.

      ——

      Es todo muy complejo. Sé ver perfectamente lo que comenta. Tiene mucha razón en que no son cosas de hoy sino que vienen de lejos, pero creo que a muchos les molesta o prescinden hablar o pensar sobre estas cosas y puntos de vista pues les expone claramente ante una disyuntiva perjudicial a sus «intereses». Les deja en, digamos un «mal lugar», es así que eluden o niegan tales valores y circunstancias inversas a las establecidas.

      Considero además preocupante que esta escala de valores se enseñe, mayormente, en cursos superiores o como parte de incentivos empresariales o en grandes corporaciones para motivar a sus empleados y alumnos en la consecución de los estadios más materialistas para poder alcanzar la ensoñada autorrealización, como disponible solo para los superiores. Me parece un encubierto «todo vale» hasta el final. El problema es que estas cosas se quedan grabadas en nuestra mente.

      Creo que muchos deberían tomar en sus manos una azada y sabrían cuál es el verdadero valor de las cosas.
      Al llegar a casa, cuando te duele tanto el cuerpo que no puedes tan siquiera dormir, sabiendo que al día siguiente debes hacer tanto o más que el anterior, allí tienes tiempo de valorar muchas cosas de forma muy diferente, se lo aseguro.

      En cuanto a lo que comenta al final, ya se debe imaginar lo que pienso. Es muy denigrante para todos. En una entrevista radiofónica* reciente y para mayor vergüenza, una alta representante de la OMS se ha puesto medio de perfil ante una pregunta directa. Por mucha cortina de humo que quieran poner, la cuenta de la vieja no falla.

      Le agradezco de nuevo su interés. Gracias y un muy cordial saludo.

      *https://www.cope.es/programas/herrera-en-cope/noticias/maria-neira-oms-cope-todavia-hemos-visto-peor-pandemia-20200703_798664

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