El refranero es un compendio de reglas acerca de cómo nos debemos comportar. “Piensa mal y acertarás”. “Más vale pájaro en mano…” “Quien a buen árbol se arrima…” son sentencias que han contribuido a construir un determinado modelo de sociedad. Cumplen la misma función que los titulares de prensa, los eslóganes publicitarios o los mensajes y máximas que recorren la Red: inducir y difundir una cierta forma de pensar.

Pensar de forma similar resulta útil para mantener la cohesión social, para que las comunidades compartan comportamientos y objetivos. Un ejemplo arquetípico sería el hormiguero, una sola mente y un reparto de funciones. Pero la homogeneidad implica la pérdida de diversidad y reduce las posibilidades de que aparezca algo nuevo, de eso que se llama creatividad.

Si cada persona es única sus pensamientos también deberían serlo. Sin embargo, mucho de lo que pensamos no es propio, sino la reproducción de lo que han pensado otros.

Los medios de comunicación unifican las costumbres y las culturas y propician que los habitantes de Tokio, Pekín, Londres, Praga o Buenos Aires vistan, coman y se diviertan de la misma manera. El Estado se otorga el papel de educador y legisla sobre lo que se debe aprender, la manera de enseñarlo y la forma de certificarlo. Google, Facebook, Twitter y Wikipedia se convierten en las principales fuentes de información. Así es como se extienden las opiniones, hasta convertirse en verdades absolutas, importando más que los conocimientos sean mayoritarios, que estén compartidos por todos, a que sean certeros.

De todas estas influencias, es posible que la escuela no sea la que tenga más impacto emocional, si se compara con la familia; ni la que tenga más efecto al implantar modas, opiniones y valores, frente a los medios de comunicación. Pero sí que lo tiene a la hora de formar cabezas, es decir, al seleccionar o descartar ciertos conocimientos y al indicar cómo se tienen que manejar.

Desde que la escolarización es obligatoria, es en la escuela donde aprendemos a leer, escribir y calcular;  lo poco que sabemos de arte, historia, ciencia o filosofía procede en su mayor parte de los tiempos escolares. Allí es donde se señala lo que se debe saber y cuál es su utilidad; donde se modulan los conocimientos y se modelan sus receptores.

Porque la escuela no solo transmite conocimientos sino también ideologías, y los primeros suelen estar contaminados por las segundas, de manera que gran parte de los saberes que se imparten en ella no son verdades constatadas y universales, sino creencias y doctrinas, visiones parciales de una realidad compleja y recetas diseñadas para asimilarse y ser aplicadas sin reflexionar.

Pero la igualdad y manipulación de los temarios no es la única contribución de la escuela a esta forma uniforme de pensar, puede incluso que no sea la más significativa, ni la que más incide. Podría parecer que, desde las escuelas, el pensamiento único se implanta desarrollando los mismos temarios, la misma concepción del mundo, la misma versión de la historia; pero en la escuela no se aprenden solo contenidos sino que también se adquieren hábitos y actitudes que influyen poderosamente en la conducta, mucho más de lo que pueden hacerlo los contenidos curriculares.

Por ejemplo, enseñar cuál es la manera adecuada de sentarse o de moverse también es educar, y está condicionando o provocando cierta forma de pensar. De la misma manera que los estados y las emociones vienen acompañadas de ciertos gestos y movimientos característicos, también ocurre a la inversa; es decir, potenciando ciertos gestos y movimientos y limitando otros se está induciendo una determinada forma de estar, en la que es más fácil que surjan ciertos pensamientos y más difícil que se formen otros.  Y lo mismo podría decirse de los espacios en los que nos movemos y los ritmos a los que estamos sometidos.

Además del currículo prescrito, que cambia con las leyes, las modas y los vaivenes económicos o políticos, en la escuela rige un currículo oculto. Un código que no está escrito que se construye a medida que se desarrolla nuestra experiencia escolar. Contiene todos los pactos, fingimientos, concesiones y contradicciones  que se precisan para sobrevivir en una institución; para que nos vaya bien en ella, o nos vaya mal. Este aprendizaje, necesario para triunfar o fracasar, es similar al que se adquiere en el ejército, los ministerios, las cárceles o los asilos. Cada una de estas instituciones, o cualquier otra organización en la que uno está sometido a un poder o una jerarquía, tienen sus reglas. Lo primero que se aprende en ellas es a institucionalizarse.

Este currículo no declarado es el que contiene la esencia del pensamiento escolar. Un pensamiento cuya esencia es el sometimiento y la adaptación, o la rebeldía, a lo que hay. No se trata, por tanto, de un pensamiento revolucionario sino funcional. Es decir, pragmático, que se adapta a las circunstancias, asumiendo que las cosas son como están e intentando sacar el mejor partido de ello. O que, al menos, no nos afecten.

4 comentarios

4 Respuestas a “EL PENSAMIENTO ÚNICO Y LOS CONTENIDOS ESCOLARES”

  1. Miguel dice:

    Hola a todos. No sabía dónde colocar el comentario así que si está mal, pido disculpas.
    La verdad es que llevo tiempo siguiendo con regularidad el foro y se agradece enormemente que existan debates sosegados de cuestiones profundas.
    Me gustaría poder mantener una conversación con alguno de ustedes, sería fantástico ya que la mayoría de la gente que conozco se enzarzan en temas banales. Mi capacidad de escritura deja mucho que desear, por lo que no me gusta opinar en este tipo de páginas, aunque es algo que me he propuesto mejorar.
    Muchas gracias.

    1. duende dice:

      No soy yo del equipo moderador pero desde el plano de interviniente sea usted bienvenido y esperado

  2. colapso2015 dice:

    Yo, sinceramente casi prefiero adoctrinen a los críos,…, cuanto más monolíticos mejor.
    No adoctrinan sólo a estos, sino a los otros llamados mayores, y grandes, …, llamados adultos. Si bien, y a pesar de todo nadie parece analizar que la droga más dura que existe y existirá es la ignorancia. A pesar de ello, lejos de prohibirla, por severo daño individual y lesión catastrófica a la sociedad (civilizada se entiende, no barbarizada en el sentido de alienada), ¡la fomentan!. Hasta tal punto, en España se puede hacer cualquier cosa, salvo algo bastante revolucionario, decir la verdad. Esto que digo, lo reconoció (y sufrió) hace poco en propias carnes Pedro.J.Ramirez,…

    De corazón, que sigan en la ignorancia, en caso contrario la sensación de asco y alienación que van a sufrir durante sus vidas será difícilmente digerible…la inteligencia se orienta, a lo que hoy es España, un país feudalizado donde el carisma púbico va ligado a la cartera. No es de extrañar la corrupción pulule como el alma de la fiesta.

    … letra tras letra, palabra tras palabra, lo único que me llega a las orejas es indigesta cicuta. Escondida detrás de una falacia, otra, y otra, y otra y no pasa nada,…, la indignidad intelectual aparenta “res pública”.

    Lo importante se vuelve accesorio, lo accesorio importante, tal es así que estos días estamos aceptando una institución feudal, una –monarquía de partidos– en un régimen político incivilizado. ¡Y no pasa nada!

    Esta es España:
    LAGACETADEMADRID-A-1978-31229
    Artículo 1.1: Falso. Pleonasmos
    Artículo 1.2: Falso. Oxímoron.
    Artículo 1.3: Falso. ¿Acaso la monarquía gobierna? Falso. Estado de Partidos
    Artículo 2: Falso.
    Artículo 3: Falso. ¿Qué es eso del castellano? Será el español.

    Artículo 6: Falso. ¿Partidos políticos pluralidad? ¿Corporaciones pluralidad? Fascismo. Falso. No expresan nada,…,manifestar, exhibir,…, en tal caso.

    Basura intelectual cortesía de los 7 padres de la Carta Régia, que ni los diputados elegidos (modelo franquista cortes legislativas, ver fecha ley partidos políticos) conocían , la Carta Régia,…, ¿garantiza la libertad?. Sin periodo constituyente (no hubo cortes constituyentes),…, y da igual…

    Ciertamente pensé que era al revés,…, la Constitución articula la forma en la cual la libertad continuará. Por aquellas leyes que sí utilizaban el preámbulo para fundamentar una ley, al estilo neuronal de “no hay impuestos sin representación”:
    -1791 fue la Declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano-
    “Artículo 16.- Toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución.”

    SEPARACION EN ORIGEN, en legitimación, en elección.

    Todo el diseño de Estado está corrompido, ¿acaso es de extrañar que toda la nación esté corrompida por este?. Quienes no diferencian entre Estado (corporación de gobierno con capacidades para extracción de impuestos) con la nación/país, ni se enteran que esto no es una democracia por mucho que se vote. El resultado es similar a una democracia orgánica, solamente se debe substituir el grupo del dictador por una oligarquía,…, por desgracia ni nos parecemos a la dictadura de Singapur. Donde al menos la economía va como un tiro,…

    Haciendo copias, falsificaciones como de móviles o electrónica se tratase, por si la pantalla cuela…
    ¿Qué cabría esperar?

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