Por muy aficionado que seas al fútbol, no estás sino participando de un juego que simboliza el combate entre dos tribus, en pos de la victoria de una sobre otra. Por muy inconsciente que seas al respecto, tu vivienda en propiedad no es sino la consecuencia de la aspiración territorial de los hombres. Por muy avanzada que sea su tecnología, tu móvil de última generación no refleja sino la necesidad ancestral de sentir que perteneces a una colectividad. Por muy agnóstico que seas, tus prioridades, valores, principios y objetivos no son sino consecuencia directa de lo que un monje estricto y malhumorado predicó en Centroeuropa hace casi cinco siglos, Juan Calvino.

Es verdad que es cosa de eruditos aquello de que todo grupo humano sigue las creencias religiosas de aquello en lo que tiene fe. No cabe duda que es una sutileza aquello de que los ideales son el camino que un pueblo persigue en sus avances. No deja de ser algo enrevesado que el sustento del comportamiento de los colectivos lo determinan los profundos valores en los que estos creen. Pero por muy complejo que parezca, es verdad.

Impulsando una reforma a fondo del catolicismo, Calvino sentó no solo las bases de las sociedades germánicas y de toda Centroeuropa, sino que estableció una forma de entender al ser humano de manera radicalmente distinta a la de las dos iglesias dominantes de su tiempo, la católica y el islam, mucho más cercanas a los postulados dualistas de todo el mediterráneo y embebidas ambas por el espíritu mesopotámico del zoroastrismo y el sufismo.

Desde entonces hasta ahora, todos los movimientos sociales, guerras y luchas por el poder, las formas de organización colectiva, las ideologías políticas, y los ideales colectivos, e incluso la ciencia y el arte, han estado imbuidos por el conflicto que se suscitó entre la concepción dual del hombre, propia de las religiones antiguas, y la concepción social de este, derivada del calvinismo. En todos ellos el telón de fondo ha sido una guerra de religiones, donde el dios de cada uno trataba de vencer y doblegar al del otro. Y el penúltimo capítulo de esa lucha no fue sino la II Guerra mundial, en la que la religión ortodoxa aliada con el protestantismo más liberal venció al calvinismo, aunque este no se haya rendido todavía después de más de 65 millones de víctimas.

Dicen algunos que tanto Calvino como Lutero adaptaron las creencias cristianas mediterráneas a las formas y estilos sociales propios de los pueblos germánicos a los que pertenecían. Calvino y Lutero anticiparon como nadie los derroteros por los que había de transcurrir el desarrollo de las sociedades humanas, previendo lo que sucedería con varios siglos de anticipación. El primero en lo relativo al tejido social, y el segundo en lo relacionado con el desarrollo económico.

Además de por el rechazo radical a las formas vaticanas imperantes en su tiempo (siglo XVI), por lo que se conoce a estas corrientes es por su enorme aportación a la Iglesia y al cristianismo. Al calvinismo, en la práctica, lo definen cuatro aspectos clave: la completa desacreditación del valor del individuo en si mismo pues califica al hombre como un ser dominado irremisiblemente por el mal, la importancia que otorga a los pueblos en su conjunto dotándolos de la posibilidad de obtener la gracia celestial, la popularización de la fe entre toda la población fuera cual fuera la capa social a la que perteneciera, y el rechazo del papado como líder espiritual de la iglesia cristiana.

De la popularización de la fe se puede decir que se planteó como objetivo esencial en sus postulados, pues la práctica evangelizadora hasta entonces se hacía desde el latín antiguo como lengua y la eucaristía como rito mistérico, dejando a una población generalmente analfabeta y crédula en manos de la buena voluntad del clero. La ruptura de ese poder de sometimiento sufrido por unas prácticas vividas como ajenas y alejadas de la mentalidad de las gentes, se buscó mediante la proliferación de textos sagrados traducidos a las lenguas propias e interpretados de forma elemental. Una lógica democratización de la fe que simplificó los misterios que contenían.

Sobre el rechazo del papado hay que afirmar que también alcanzó a la estructura jerárquica de la iglesia, donde fue severamente cuestionado el papel del clero en su misión evangelizadora. Y, teológicamente hablando, el peso del desarrollo del mensaje cristiano empezó a recaer sobre el pueblo de dios; sobre la totalidad de los fieles que se reunían para reflexionar, debatir e interpretar las escrituras consideradas sagradas.

Pasados casi cinco siglos desde entonces, se puede hacer una prospección psicológica amplia de los postulados del calvinismo con un espíritu puramente científico.

Lo más relevante reside en que si el catolicismo había situado el centro de la dinámica de evolución en el interior de las conciencias individuales sobre el eje bien-mal, el calvinismo como doctrina lo anula de manera completa y lo propone de manera que la salvación solo puede llegar a través de la pertenencia al pueblo de dios. Así la conciencia individual pierde todo el sentido como soporte de la redención y de la ansiada salvación.

Desproveer al individuo de categoría primordial como tal, al tiempo que otorgar únicamente al grupo capacidad de “salvación”, sienta las bases para que el valor principal radique en los conjuntos y en las sociedades, llámese pueblos o llámese grupos. Los sentimientos de fraternidad y de igualdad, la ideología socialista y comunista, el fascismo y el nazismo, las ideas de clases sociales y las luchas entre ellas, los valores de adaptación e integración, la ciudadanía como concepto y sentimiento, e incluso ciertas formas de entender la democracia y también los nacionalismos, encierran esta aseveración principal como base en sus principios.

Esperar algo de radical trascendencia de los grupos, de las instituciones, de las sociedades o de los conjuntos es un elemento esencial que ahora nos caracteriza. Su aspecto actual se llama clase media, sociedad de masas, o economía de consumo, pero sus objetivos, principios y finalidades son exactamente iguales que los de hace milenios, aquellos que se han propiciado desde el “Clan”. Vínculos no sanguíneos en los grupos en los que imperaba el criterio de la mayoría, de la razón común y de la raza, nunca de las élites.

Trasladar la importancia de lo humano al grupo ha supuesto un gran avance en cuanto al progreso colectivo, haciendo de estas sociedades los motores principales del desarrollo económico, al tiempo que han liderado, dominado y sometido al resto de los pueblos de la Tierra. Después del imperio español, manifiestamente antiprotestante y contrarreformista, los que se fueron sucediendo en el dominio mundial, franceses, ingleses, países bajos, alemanes y americanos, impusieron sus dos leyes para doblegar a los demás: una, la de desarrollarse en lo económico; y dos, la de destacar su razón como pueblo sobre las demás.

La mirada economicista y racional centrada en el propio bienestar de esas sociedades, las potentes e indomables estructuras sociales que las definen, el sentido del principio sagrado del Estado como valor único y principal y las fronteras invisibles que dividen la cultura propia de las del resto del mundo, son las grandes señas de identidad de estos pueblos, los nuestros, que no por subconscientes, en el caso que lo sean, quitan un ápice de responsabilidad en mantener el crimen conjunto que supone preocuparse exclusivamente de la riqueza y el bien particular, por muy colectivo que este sea.

Las clases medias, ese concepto ambiguo que engloba una filosofía de vida en la que prevalece ante todo el beneficio del conjunto, cuya supuesta solidaridad es un simple conjuro colectivo para que el desarrollo económico se produzca al unísono con el resto, y desde ahí obtener el mayor poder posible para garantizar su calidad de vida, es una consecuencia directa y a largo plazo del calvinismo.

Y por todo ello ahora creemos fervientemente en que la felicidad es bienestar, en que la adaptación al medio es esencial, en que vivir es durar mucho, que la salud es no estar enfermo, que aprender es desarrollarse para una profesión provechosa, que la realización personal está en el trabajo que desarrolles, que la emancipación es disponer de dinero propio, y que un “ser humano” solo se define por actuar con su puñado de derechos sociales.

O dicho por el otro modo, que la pobreza es infelicidad, que la individualidad es desajuste, que la heroicidad es un acto de locura, que enfermar no es una nueva oportunidad de crecer, que aprender no puede tener que ver con el desarrollo de la libertad de pensamiento, que tu lugar en el mundo está previsto mucho antes de que nazcas, si es que lo haces en función de lo que interese, que trabajar no es solo un instrumento para la subsistencia, que tu desarrollo personal está sujeto al dinero del que dispones, y que tú solo eres un sujeto jurídico y nada más.

El hombre – sujeto. Y bien sujeto por las leyes.

Y nada más.

8 comentarios

8 Respuestas a “CALVINO F.C.”

  1. Manu Oquendo dice:

    En las pulquerías, tradicionalmente desaconsejadas a señoras y a uniformados, se recomienda no platicar de política y religión.

    Calvino me recuerda mucho a los curas que se nos perdieron al querer saber más que los doctores homologados por la autoridad vaticana.

    El proceso suele ser sibilinamente distinto. En realidad, estos sacerdotes icónicos fueron tentados con poder y sexo por la incipiente burguesía –frente a dioses y reyes–.
    Las religiones que no se cuidan terminan siendo instrumentos del poder más próximo. Luego se construye la narrativa.

    El caso es que nunca sabremos qué parte de su rebeldía se debió a su deseo de casarse y seguir ejerciendo un sacerdocio sui generis sin la zapatilla vaticana en la cerviz.

    Los protestantes, en general, han sido un fracaso teológico, –el vuelo raso del grajo–, y sus organizaciones destinadas a la fragmentación y la corta vida.
    Lentamente vuelven al redil tras unos siglos lejos de la paz y la concentración misionera que ofrece el celibato.

    Teológicamente tampoco hay color entre su exégesis y nuestra genial síntesis romana capaz de resistir les ravages du temps, las embestidas del mundo, la carne y el pecado a través de la terapia de la confesión –sacramental y genuflexa, claro.

    Y hablando de ella, confieso que entre el instigador del asesinato de Miguel Servet y nuestro Ignatius Loiolensis me quedo con los dos austeros y universales españoles. Ignacio, condiscípulo parisino de Calvino, sería el ariete de la Contrarreforma.

    El caso es que nuestras clases medias son la proyección psicológica de aquella discreta ciudadanía ginebrina que tanto juego ha dado.

    Hoy, incapaces de seguir pagando bienestares terrenos, las clases medias andan de capa caída y en vías de extinción por el triunfo de la católica globalización.

    Estamos necesitados de otra contrarreforma. Pero ya, ya.

    Buenos días y gracias por el artículo.

  2. Inés dice:

    ….” lees desde el comienzo
    y aguardas
    aguardas
    una señal de voces infinitas
    en lengua miserere
    (que no te tarden
    que no te tarden)
    en el desván
    deshauciadas de ti
    crujen las alas.
    ( Paloma Corrales)
    …………………………
    Ni partidos ni bandos, entodo caso bandas, con sus tambores y trompetas..
    Ni Calvino ni Lutero, que ya hubo dioses del olimpo e Ícaros que lo dijeron todo.
    Ocurre sin embargo que el lenguaje sigue siendo insuficiente. Por eso los que saben vuelven a escribir del placer de los trazos.
    No se de religiones pero la ciencia, mayúscula o minúscula, jamás debe formar parte de la ideología, ni siquiera de la idea. La idea es una abstración mental que por definición predispone al sujeto a encontrar lo que ya había planeado. Con ésto no se refleja que el método científico sea del todo incorrecto. Basados en las memorias y en los hallazgos de los que nos preceden en sabiduría, se hilan “hipótesis”. Esas hipótesis son lo único que de racional tiene esta vocación, una de tantas.
    Igual que cualquiera podría ser artista pero sólo unos pocos se lanzan a volar de esa manera, porque “esas” de ahí arriba, se vuelven demasiado ruidosas y cuando uno empieza a levitar, le coge el gusto a los revoloteos y perfecciona, lo intenta, se hace “aliado”.
    Otros se inician en el conocimiento de nuestros seres -no sujetos- sino “verbos” (risas) a través de algo que en principio pareciera más serio. Lo que pasa es que después están los que intentan traducir lo que hacemos- siempre a medias- y concluyen, y un poco que hacen literatura con los pequeños logros, y entonces las “cías” se convierten en “tifismos” algo así como tifones.
    La búsqueda a través del conocimiento en la Bios, es siempre parcial – ¡claro que sí! pero a veces la respuesta es rotunda. ( Claro que también). Es siempre fruto del cacharrero, del toqueteo, del error, de encontrarse a la muerte por los cuatro costados, de sentirse uno pequeño ante la maravilla de nuestros engranajes, ruedas, ejes de simetría. Y entonces OSA, ( la mayor, la menor, aquella otra, la polar, la parda) y debe osar, debe arrebatarse con lo que va descubriendo y no sabe que es eso de la humildad … pero lo siente, de veras. Se siente uno pequeño ante tanta inmensidad, no se siente molesto, ni mal, ni bien, ni adjetivado..
    ¿ Que siente, que experimenta entonces? Cúal es el malestar. No lo hay.

    Siente impotencia porque los no nacidos ya son jurisdición y a los que nacen se les está quitando el pan de la boca. Calvino y los demás y nosotros, con el silencio, con el discurso manido, con la ideología o la creencia o el no querer mirar, somos los que pretendemos ordenar la vida de los demás y buscamos justificación, que no justicia ( esa palabra que no existe más, porque los justos no son de este mundo)
    Y vienen- las madres- los padres- a la casa propia de la que aún la tiene, a por comida pa los niños y se siente la mirada de verguenza en el rostro de aquella jóven que te dice que ella puede no comer pero que tiene tres y que no quiere venir con la bolsa reciclable del super a tu casa, que quisiera trabajar y los maestros llevando a escondidas leche y fruta a los colegios, dejándolos en una clase como quien no quiere la cosa.. Y “Miguel” y el otro y el distinto a Miguel, quizás dejen de reir porque no hayan dormido porque la pizza o el yogurt se lo comieron a las 7 .. y esto ya no lo aguanta nadie y alguna que otra jamás se imaginaba que un día le dió por llorar por no dar uvas a unos de Somalia y esta tarde se sienta aquí, para decir eso que calla;
    Que no se puede esperar a que acabe el Partido de fútbol.
    Y voluntariado, el que queramos ( o nos dejen, que esa es otra) pero ellos, los que no son clase media, los que no entienden que se hable de felicidad en la pobreza aunque felices son, igual que los demás, cuando el hijo les besa o les hace una carantoña… Ellos son millones sin ocupación y el país lo venden y nosotros y nuestros hijos mercancía y mi hijo es cualquier niño y yo cualquier madre y ¿porqué no nos ponemos en la piel del otro?
    Y ¿porqué tanto destrozo, y tanto sin sentido y porqué de humildad, o de orgullo?

    Que no hablamos de eso, que no.

    Quizás tengamos que vivirlo – aprendernos papeles – de hombre , de mujer embarazada, de gato, de avispa, de rueda, ( o de árbol, mira, que me da igual lo que dijera aquel pero ellos son los únicos que crecen siempre y hasta gasean algunos que se plantan para que no desplanten..)
    Muchos abortos hay, muchos, demasiados.

    Y si el sol nos recuerda cada día que aún existe luz, la oscuridad del látigo incansable de querernos redil, es el ruído que no nos deja escuchar esa “batida”.

  3. Gema dice:

    Religión, economía clases medias?,
    clases medias, beneficio del conjunto, comportamiento solidario?,
    salvación personal en el grupo, evangelización y pueblo de dios?,
    razón común y raza del “clan”, no de las élites…

    para mí, cualquier teoría o ideología ya estructurada de alguna manera, proviene de las élites, esas que desean sacar algún provecho de ese armado teórico que se postula como válido y se lleva a los pueblos;

    después esos postulado van variando en función del tiempo y circunstancias, pero siguen sirviendo a los intereses de “áquellos”..

    todo aquello que no nazca de cada persona- a solas consigo misma, desde una reflexión profunda acerca de uno-a mismo-a. y del mundo en el que vive, le ha tocado vivir, para mí que tiene poco o nulo sentido..

    y como aborrezco, en esencia toda religión leída, hablada o escrita…por muy bonita que la pinten….no comento nada más. hasta otra.

    1. Inés dice:

      Mira que bonito Gema
      Vino con la luz de luna
      Lo traspaso porque también me lo traspasaron y viene al hilo de tu comentario y también a los del autor protagonista de un escrito que No es batalla perdida, es siempre ganada. Siempre, porque lo importante es la comunicación de su experiencia y el gesto de compartirla junto con su tiempo a quien quiera entenderla.

      Sobre la imperfección en lo que se escribe, aunque se centra en la Historia, creo que es ampliable al Conocimiento, reflexionaba el Sr Ibn Jaldún en el prólogo de su ” Al-Mugaddimah” ( o algo así) de esta guisa ( salvando la traducción, por supuesto, pues lo encontré en castellano):

      “1º)..La adhesión de los hombres a ciertas opiniones o ciertas doctrinas.
      En tanto que el espíritu del individuo es de disposición moderada e imparcial, acoge el relato que se le presenta con el análisis debido y lo examina con toda la atención que el caso requiere, hasta conseguir dilucidar la exactitud o la falsedad de la noticia; pero si ese espíritu es susceptible a dejarse influir por su parcialidad de tal opinión o tal doctrina, aceptaría, sin titubeo, la narración que convenga a su partido. Tal propensión y esa parcialidad cubren cual un velo los ojos del intelecto, impidiéndole escudriñar las cosas y analizarlas detenidamente, cayendo así en la aceptación del embuste y su difusión.
      2º)… La confianza en la fuente transmisora. Para reconocer si es digna de fe, es preciso recurrir a un examen análogo al que se designa con los términos improbabtio et justificatio.

      3º)…La falta de reparo en la finalidad que los actores persiguen en los grandes acontecimientos. La mayoría de los narradores ignoran el propósito con el cual las cosas que han observado, o de las que se les ha hablado, han sido hechas; exponen por tanto los acontecimientos conforme al modo de su entender……
      4º)….Suponer la verdad erróneamente. Esto es un defecto bastante común; proviene, generalmente, de un exceso de confianza en las personas que han transmitido los datos…..
      5º)….la ignorancia de las relaciones que existen entre los sucesos y las circunstancias concomitantes…..
      6)….la inclinación de los hombres a ganar el favor de los personajes y figuras relevantes, a efecto de elevarse en posición;….

      …Todo acontecer, sea espontáneo o sea por el efecto de una influencia exterior, tiene, ineludiblemente, su índole propia, tanto en su esencia como en la circunstancia concomitante; por ello, si el que lo recoge conoce de antemano los caracteres que se presentan en la realidad, losacontecimientos y los hechos, así como sus causas, ello le ayudaría para analizar y controlar toda especie de relatos y discernir la verdad del embuste, pues tal recurso comprende mayor eficacia que otro alguno.”

      Me pareció tan bello!! ( para salvar de la hoguera)

  4. Manu Oquendo dice:

    Es difícil encontrar el punto del relato de modo que atraiga, interese, instruya y sea benéfico para los involucrados. Más difícil, aún, es recibir el texto de modo coherente con las intenciones del emisor.

    El personaje, Calvino, ayuda poco; por mucho que algunos sociólogos hayan usado su opinión –de que la gracia y la salvación son un don de Dios sin que quepa más que el reconocimiento por la elección– como motor económico del mundo anglosajón.

    Independientemente de los resultados terrenales que se atribuyen al protestantismo a mi me parece que su doctrina avanza en relación a S. Agustín (siglo IV y grave infección maniquea nunca curada del todo) pero que es un retroceso moral con respecto a Sto. Tomás de Aquino, siglo XIV.
    De hecho hoy, seis o siete siglos más tarde, sigue en pie con bastante elegancia el edificio tomista y no se conoce rastro serio de la doctrina protestante más allá de su supuesta influencia en el desarrollo de la burguesía, –sus industrias y sus negocios– y la desaparición inevitable del poder terrenal del papado (algo cuyas ideas seminales están en la Iglesia –Marsilio, Aquino y otros– varios siglos antes)

    Supongo que esta crisis que vivimos terminará por producir un fuerte revisionismo de los mantras que la han alimentado.

    Porque si todas las crisis lo son de principios y valores a esta le va haciendo falta un repaso y reconsideración de sus motores. Y al decir de la academia ortodoxa buena parte de ellas estarían en el protestantismo.

    Buenos días

    1. Carlos Peiró Ripoll dice:

      La batalla por el relato la doy por perdida, Manu, porque en ciertos temas de seriedad y transcendencia quien escribe solo debe poner una mitad del asunto, y la otra el lector.

      La influencia protestante no se entiende sin el devenir de los tiempos sucesivos, o, dicho de otra manera, los tiempos iban necesitando de personajes como Lutero y Calvino para avanzar en la línea propuesta. El patriarcado nunca digirió bien el fuerte componente femenino de lo “crístico” infiltrado en el mensaje sobre el tercero de los amores, y si a eso le añadimos la fuerte pérdida del espíritu católico en la iglesia de las corrientes primitivas y gnósticas por la acción de la bien ocultada primera cruzada, se entiende que solo la oposición protestante y el remordimiento papal podían ser la respuesta de los tiempos.

      Dicen algunos que todas las guerras son religiosas, y yo añadiría que todas las ideas también lo son. Los temas intemporales en los hombres se esconden detrás de todas sus acciones y pensamientos: la eternidad, la muerte, el sentido y la consciencia, la transcendencia, la génesis de los espejos vitales, etc. Lo que promulgas como posible futuro, el revisionismo, lo suscribo, pero como una fórmula más que se inserta en la sobresaturación de una cultura caída en un fuerte síndrome de asfixia, que como un acto deliberado y voluntario. El calvinismo ayuda poco pues sostiene la pasividad que nos caracteriza, y la ciencia como doctrina también, ya que viene ganando sucesivas batallas entre el conocimiento y el Conocimiento, arrebatándonos ese pulso esencial que nos dirige hacia las aguas profundas y vivas de la laguna Estigia como eslabón ineludible de la evolución personal.

      Auguro así tiempos en los que se retiren las proyecciones erróneas y erráticas, y sucesivas vueltas atrás hacia los orígenes, en unos bucles que los alquimistas denominarían la “lucha con el Ningredo” y cuya extensión está por ver a lo largo de este ambivalente siglo veintiuno del que, por mi parte, mi alineo con la radical sentencia de A. Malraux refiriéndose a él “o será místico o no será”.

      Gracias y un cordial saludo.

  5. Manu Oquendo dice:

    Mira, querido Carlos, que mi alusión era genérica. Es decir, no estaba pensando en tu artículo cuando se me ocurrió aquello de la dificultad de la comunicación a través de la palabra escrita.

    Con esta ya son tres la lecturas que hago de él, de Inés y de Gema.
    Dice Inés que el lenguaje sigue siendo insuficiente (supongo que incluye y especialmente, la poesía).

    Gema remacha negando hasta la oportunidad a todo lo que no sea fruto de la introspección. “Ni te molestes que o me convenzo sola y no hay tu tía”. Cierto.

    Imagina pues.

    Por la noche haré la cuarta lectura y trataré de sintetizar porque no termino de creer que Calvino tuviese influencia. Más bien fue un medio para fines ajenos. Pasa mucho.

    Hoy han sido los premios del campeonato infantil de futbol en Torrelodones.

    Un gentío impresionante y el coreano, Gangnam en los altavoces a todo meter mientras algunos de mis nietos esperaban su momento.

    Hoy ya no hacen falta Calvinos. Nos sobra con Gangnam Style.

    http://www.youtube.com/watch?v=ASO_zypdnsQ

    El futuro.

  6. Gema. dice:

    Como tengo un ordenador que es una patata..tendré que escribir cómo pueda no va a ser la palme momentáneamente, este el odenador;
    Muy bueno lo relatado Inés…desde la época de los faraones y las subidas de nilo “ordenadas”?, por ellos..nos la van colando una detrás de otra, al igual que esto que llaman “crisis”…

    Sobre la religiones, tela!—acaso no hablan de paz y amor?–que tiene que ver con eso de lo dinerario y las clases?,
    tantos dioses y tanta gente sin un trozo de pan que llevarse a la boca..
    que si mi dios que si tu dios, que si el mío es “mejor”?

    porqué ese dios tan externo? si cuando hablamos con dios, acaso no estamos hablando con nosotros mismos?, con lo que mas queremos y deseamos de nosotros mismos?,

    qué es eso de que la mujer sale de la costilla del hombre?, y de que pervierte a adán con la manzana en el árbol del conocimiento y es la responsable-culpable de sus males y sufrimientos?,

    qué es eso de la vida eterna y el paraíso y que por aquí lo que es o debe ser es un valle de lágrimas??,

    pero esto que coña es ?–y yo tengo que creerme todas estas cosas y sufrir como una descosida porque hay un dios que así lo quiere y unos textos que lo avalan que se llaman sagradas escrituras–corán etc..

    pero a ver, no era dios- paz y amor e inmensamente bondadoso?, entonces porque me quiere ver sufrir tanto?..
    y yo?–por ser mujer?. porque tengo que ser la culpable y responsable de áquello que le pase al varón…vamos ya!!–esto no vale, hombre!!…

    de religiones no entiendo ni PAPA–del calvino y el lutero y sus reformas etc..todavía menos..y..
    como dice mi hija, qué libros mas raros que dicen que “lluevan sapos y ranos como manifiesto de la ira de dios”..pero qué libros más raros!!, prefiero leer a harry potter..ya se sabe que todo va de magia y de imaginación pura y dura y al menos entretiene;

    está claro que las buenas religiones ayudan a las personas, y orientan en su camino vital, haciendo un croquis imposible de adaptarlas a nuestro sentir y desechando lo que no encaja, de lo bueno de las religiones , nada en contra…
    pero que ahy interpretaciones malintencionadas y malévolas, y que se desean imponer como verdades absolutas por las élites interesadas, está muy claro.

    religión es-re/ligar..osea, religarse con un@ mism@, es decir, reconciliarse con un@ mism@, estar en paz y armonía con un@ mism@,y por tanto con los demás..
    de ahí que decía lo de la introspección, porque como nos vayamos creyendo a pies juntillas todo aquello que nos van diciendo, chungo-chungo…
    acabaremos haciendo el gilipollas en todos lados, así lo creo , al menos..
    así que nada…cómo es que no ahy dinero?? si se Fabrica??—españa es un país o nación..o un fenómeno paranormal o religioso cómo preguntan por las redes??…

    ufffff……que se me apagaaaaaa….la computadoraaaa; muy buen relato Inés, gracias..
    a los varones, un saludo…
    somos la crémme de la crémme…ahhhhh, cosas mías!!!…..

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