El efecto mariposa

El denominado “Efecto mariposa” consiste en que pequeñas variaciones en un modelo o sistema predeterminado pueden producir grandes cambios en el futuro del mismo.

El nombre se lo debemos a Edward Lorenz que, trabajando con modelos matemáticos para la predicción del tiempo, se dio cuenta que pequeñas diferencias, aparentemente insignificantes, en los decimales de las cifras que manejaba como condiciones iniciales, producían, al cabo de unos días, enormes diferencias en los resultados. De una manera un tanto provocadora, Lorenz preguntaba a su audiencia en una conferencia técnica en 1972 si el aleteo de una mariposa en Brasil puede llegar a producir un tornado en Texas.

Este efecto se produce especialmente en los denominados sistemas dinámicos caóticos, en los que cualquier perturbación inicial, por mínima que sea, tiene un gran efecto con el tiempo. Es un concepto relacionado con la teoría del caos y que supone un cambio con respecto a las teorías de Isaac Newton y René Descartes según las cuales la naturaleza funciona “como el mecanismo de un reloj”.

Se aplica a sistemas complejos como la meteorología, la bolsa, el desplazamiento del plancton en el océano, la sincronización neuronal o el retraso de los aviones, entre otros.

Tengo la sensación de que lo ocurrido recientemente con las elecciones de Madrid ha sido una demostración de que el efecto mariposa también actúa en política, porque ¿quién iba a predecir que una denuncia de vacunaciones ilegales hechas en Murcia iba a tener esta repercusión en la política no solo madrileña sino nacional?

En efecto, todo empezó en Murcia. Las irregularidades denunciadas en la vacunación contra el COVID-19 de diferentes cargos políticos del Partido Popular en esa comunidad, provocaron la dimisión de su consejero de Sanidad, dando paso posteriormente a la presentación de una moción de censura de Ciudadanos que, con el apoyo del PSOE, pretendía hacerse con el gobierno de la región. Aunque sí tuvieron éxito en la moción que presentaron a la vez en el ayuntamiento de Murcia, no les saló bien en la comunidad debido al voto de varios diputados tránsfugas de Ciudadanos y de Vox.

A partir de aquí se precipitaron los acontecimientos. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la comunidad de Madrid, se temió que le ocurriera algo parecido y reaccionó convocando elecciones regionales. De hecho no le faltó parte de razón ya que simultáneamente PSOE y Más Madrid presentaron una moción de censura, lo que provocó un debate jurídico durante unos días sobre la legalidad de la convocatoria de elecciones. El PSOE también presentó una moción de censura en Castilla y León que, en esta ocasión, no fue apoyada por Ciudadanos.

¿Habría este partido apoyado una medida de este tipo en Madrid? Mi impresión es que no, pero la falta de claridad de Ciudadanos en el movimiento hecho en Murcia y el aprovechamiento a río revuelto del PSOE, provocaron esta reacción del PP.

El resultado de las elecciones madrileñas del 4 de mayo es conocido por todos. El PP con Isabel Díaz Ayuso arrasó, Más Madrid sobrepasó al PSOE que, por su parte, se hundió con el peor resultado en muchos años, Podemos aumentó ligeramente, al igual que lo hizo Vox, y Ciudadanos desapareció de la asamblea.

Me gustaría a continuación analizar más en detalle la estrategia y resultado de cada partido político, así como su repercusión en la política nacional.

En primer lugar, Ayuso ha consolidado claramente su posición, no solo en la comunidad de Madrid, sino en el PP y en la política nacional. Su estilo, un tanto bronco, ha conseguido atraer a un electorado cada vez más contrario a la política del gobierno nacional, a la vez que lograba conquistar votos que hubieran ido a Vox en otras circunstancias.

Su lema “Libertad o comunismo” fue una clara declaración de intenciones que le vino como anillo al dedo en el momento en el que Pablo Iglesias se presentó a las elecciones de Madrid. Se ha beneficiado por otra parte del efecto de desgaste del gobierno central en su lucha contra la pandemia y las restricciones que conllevaba, contra las que la presidenta de la comunidad siempre tuvo una actitud combativa. El gobierno, además de los errores cometidos en la gestión de la pandemia, arrastra por otra parte la acusación de haber pactado con independentistas y filoterroristas, lo que no le perdona una parte de la población.

La irrupción de Pablo Iglesias como candidato en las elecciones tuvo un efecto positivo para Ayuso ya que supuso aglutinar el voto de rechazo a este político y disparó el voto útil (con gran perjuicio para Ciudadanos por cierto). Me atrevo a afirmar que una parte importante de la gran participación que tuvieron estas elecciones fue también debido a ello.

El voto al PSOE estuvo perjudicado, como es habitual en estos casos, por la identificación de sus siglas con las del gobierno de la nación en coalición con Podemos. El planteamiento de su campaña fue errático ya que, al principio, Gabilondo afirmaba que no subiría los impuestos y que no gobernaría con este Pablo Iglesias. Lo de los impuestos no era creíble cuando desde miembros del gobierno casi simultáneamente estaban abogando por una armonización fiscal entre comunidades que supondría, con toda seguridad, una subida de los mismos en Madrid. De no gobernar con este Pablo Iglesias se pasó en los últimos días de campaña a “Pablo, tenemos solo unos días para ponernos de acuerdo”. Todos intuíamos por otra parte que, para gobernar la izquierda, haría falta con toda seguridad la participación de Podemos y Más Madrid, lo que llevaría a incumplir promesas electorales como la de los impuestos.

Personalmente me cae bien Gabilondo. Es de esos poco políticos en activo que buscan el consenso y las soluciones sin enredarse en trifulcas estériles. Desgraciadamente parece que ese tipo de dirigentes no tiene gancho entre el electorado. Es penoso también el trato dispensado al candidato en los últimos días, totalmente abandonado por la dirección del partido. Sánchez y el resto de la cúpula del PSOE parece que han seguido la consigna de que no se les asociara con un perdedor, y de estar haciendo como que aquí no ha pasado nada, esperando a que en las próximas elecciones esté episodio esté olvidado.

Más Madrid ha conseguido el sorpaso al PSOE al superarle en el número de votos. La formación ha hecho una campaña centrada en los problemas de la comunidad, sin entrar al trapo en las provocaciones de Ayuso. El éxito de la formación consolida un modelo en el que Podemos no es la única fuerza a la izquierda del partido socialista. La realidad es que, dependiendo de las zonas de España, tenemos las Mareas, En Comú Podem, Compromís y Más País. Es decir, Podemos no ha conseguido unificar en una sola fuerza política a todos estos partidos. Existe una coordinación entre ellos para determinados temas, pero mantienen su independencia, lo que obliga a una negociación continua y les resta eficacia.

Vox ha mejorado algo el resultado, pero el espectacular avance en votos del PP hace que sean menos necesarios e influyentes.

Y qué decir de Ciudadanos, partido que tuvo un papel muy destacado hace no mucho y que ahora se ha quedado fuera de la asamblea. No hace tanto tiempo aspiraba a sustituir al partido Popular en el centro derecha y pudo haber gobernado con el PSOE en su momento. La acumulación de errores y de políticas poco consistentes, así como el voto útil de estas últimas elecciones, les han conducido al fracaso. Sorprende también la falta de visibilidad de su líder Inés Arrimadas en la campaña de Madrid.

El tiempo nos lo dirá, pero es posible que se haya perdido la oportunidad de un partido de centro que actúe de bisagra entre los grandes partidos y nos aleje del bipartidismo puro, actuando como moderador de ambos extremos.

El caso de Podemos, y en particular de Pablo Iglesias, merece un comentario aparte. Tengo que confesar que me sorprendió mucho que su líder abandonara la vicepresidencia del gobierno para presentarse en las elecciones de Madrid. Todo hacía imaginar que, en el mejor de los casos, su situación y su capacidad de influencia en la política del país disminuirían. ¿Qué llevó a Iglesias a hacerlo? ¿Evitar que, como predecían las encuestas, Podemos se quedara fuera de la asamblea? ¿Cansancio de la política?

En cuanto a esto último parece que habría algunos indicios en los últimos tiempos, como el anuncio poco antes de las elecciones de una oferta de contratación por parte de un grupo mediático.

Estamos poco acostumbrados a que los políticos dimitan voluntariamente. En este caso, al haber dicho él mismo que considera que provoca un rechazo en parte de la ciudadanía y que no se considera útil al proyecto, se podría considerar que ha hecho un acto de honestidad pero, insisto, ¿no era una de las previsibles consecuencias de haber dejado el gobierno y haberse presentado a las elecciones de la comunidad? Hay que considerar también que el mal resultado electoral de Iglesias no se explica solo al rechazo desde la derecha. Siendo Más Madrid uno de los beneficiados electoralmente hay que pensar también que el rechazo también se da en la izquierda.

El caso es que Iglesias se ha cortado la coleta, tanto en el sentido figurado como en el literal, provocando un terremoto en el partido que fundó, siendo ahora que se cumplen 10 años del aniversario de las manifestaciones del 15-M que dieron lugar a movimientos populares y al nacimiento o impulso de nuevos partidos como Ciudadanos y Podemos.

¿Son extrapolables los resultados de Madrid al resto de España? Creo que hay que ser prudentes en esto. Recordemos que, no hace tanto tiempo, las elecciones en Cataluña y en el País Vasco daban un varapalo al PP, aunque ya anunciaban el declive en Ciudadanos. La evolución de la pandemia y de la economía tendrán mucha influencia en el apoyo ciudadano que consiga el gobierno, al que su dependencia de partidos independentistas no le ayuda precisamente. No creo por tanto que los resultados de Madrid vayan a ser extrapolables como tal, pero van a tener influencia, eso sí.

En conclusión, ¿Quién iba a decir que las dimisiones por unas vacunas indebidamente administradas en una comunidad relativamente pequeña como Murcia, nos llevarían finalmente al debacle de Ciudadanos, al reforzamiento del PP y a la desaparición de Pablo Iglesias como vicepresidente del gobierno y como político en activo? El efecto mariposa.

6 comentarios

6 Respuestas a “El efecto mariposa”

  1. O'farrill dice:

    El relato sobre lo ocurrido olvida que la estrategia de los partidos suele partir de sus direcciones respectivas. La del PSOE además cuenta con el inefable Sr. Redondo como gran «gurú» o el no menos interesante Sr. Abalos que -al parecer- urdieron lo que se proponía «jugada maestra» y se convirtió en un chasco. Un chasco que afecta a todo el gobierno nacional con su presidente a la cabeza, que interfirieron en lo que se suponía eran unas simples elecciones autonómicas. Al final el pulso comparativo Sánchez-Ayuso como eficacia de gestión, se saldó con un KO a favor de ésta (claro que Sánchez no da mucho de sí, salvo en el juego de su «ego»).
    Las elecciones madrileñas no obedecieron a lo expuesto, sino a la necesidad de aclarar el papel de Ciudadanos en el gobierno regional. Estaban previstas desde bastante antes. El detonante de fecha es otra cosa y se debió a la torpeza de Moncloa (que no es el PSOE).
    La lectura del resultado siempre está dominada por la visión de cada cual, por lo que lo único que queda son los datos objetivos. la Comunidad de Madrid en su conjunto apostó por Ayuso (salvo en dos pequeñas localidades de la sierra) que ha conseguido consolidarse como una mejor gestora de lo público al lado de las ineptitudes de los demás. Su triunfo no es del PP que la abandonó a su suerte ante los muchos ataques recibidos, sino es un triunfo personal que ha tocado «alertas» en el PP (amortizado desde la penosa intervención de Casado en la moción de censura, entre otras cosas).
    En cuanto a los demás. Gabilondo que, como también me cae bien, cayó en una trampa de Moncloa y se fue al garete su prestigio con el «Iglesias NO» y el «Pablo, tenemos X días para ganar las elecciones». El descrédito del líder de «Podemos» afecta a la formación, ya que se ha puesto al servicio (junto con Sánchez-Soros) del «neoliberalismo-capitalista» que denunciaban…. Además daba mucho trabajo (según el propio Iglesias). Mas Madrid es oportunista y se ha subido al carro de lo «verde» cuando lo que pretendían -según Errejón- era coger cargos (el «colócanos a todos) según modelo Ahora Madrid. Y a Ciudadanos le llegó lo inevitable: el pretender ser un centro político inexistente en la realidad, sobre todo desde Zapatero en el gobierno y sus «memorias históricas».
    Un saludo.

  2. Manu Oquendo dice:

    Interesante reflexión la del artículo al que me gustaría añadir algunas consideraciones la mayor parte de las cuales ha citado el Sr. O’Farrill por lo que simplemente me adhiero a ellas.
    La hipótesis de un leve aleteo murciano está ahí pero, por encima de todo ello, aletea un espectro todavía un tanto impreciso pero ya perceptible y de mucha mayor importancia para una opinión pública que comienza a ser consciente de cuestiones de mucho mayor calado. A pensar del silencio ominoso de los Grandes Medios.
    Por un lado comienza a ser «revisado» el paradigma imperial USA y la veracidad de su «amistad». De momento ya tenemos claro que prefieren Marruecos. Por tanto –y además de– está siendo revisada la vigencia de su «virtud moral» tras la gota de agua del comportamiento censor de los medios de información del sistema de Vigilancia Global y lo vidrioso de su sistema electoral puesto de manifiesto con la accidentada elección del Tándem Biden-Harris. Hoy ya sabemos por News Week que unos 120 generales y almirantes retirados se lo cuestionan desde el más puro «mainstream» de la ortodoxia. Aquí: https://www.newsweek.com/exclusive-inside-militarys-secret-undercover-army-1591881
    Por otro lado la UE está igualmente bajo «revisión» en las mentes de millones de gobernados.
    Es notoria la campaña de desinformación que pretende, por ejemplo, que nos fijemos en la India –1400 millones y una fracción de nuestra mortandad Covid 19– como si no fuera evidente que ha sido la UE y en segundo lugar los EEUU los países con una gestión más incompetente y con mayor mortandad del globo.
    Está pues surgiendo a la luz del día la asombrosa ineptitud de los gobernantes de España y de otros países occidentales lo cual trae a la palestra cosas como:
    1- La degradación de nuestros sistemas educativos y morales desde hace décadas en los EEUU y en la UE –que como buena colonia ha copiado el modelo. ¿Tanta incompetencia de dónde sale?
    2- La triste esencia de nuestro sistema político basado en la compra descarada del voto de una población que no es de «excelencia» –como pretende el Sistema– sino todo lo contrario, una población dependiente, deficientemente educada y sometida. Una población que se ve privada hasta del derecho a educar a sus propios hijos y que debe subir a los altares modos de vida minoritarios y que nadie quería tener en su propia familia. Todo ello descaradamente anticientífico porque ya sabemos que hasta la «ciencia» está siendo manipulada.
    3. La deliberada destrucción –oculta por la prensa– de empleos industriales sin sustitución posible dentro de una Agenda 2030 que cada día es más responsable de la pauperización de Occidente.
    Podríamos seguir, pero es claro que lo anterior está pasando ante nuestra preocupada mirada y, en consecuencia, líderes como Sánchez, Iglesias y en menor medida Casado inspiran cada vez más rechazo y se desplaza el apoyo hacia personas que, por lo menos no nos mienten con descaro –Rajoy y Sánchez engañaron de modo ofensivo e injustificado a sus votantes– ni parecen seguir agendas tan sospechosas como las actuales. De momento Díaz Ayuso tiene la confianza y un inmenso desafío. De momento, claro.
    Estas también son mariposas casi invisibles pero enormes.
    El resumen es tenebroso pero claro: Ni se plantean resolver los problemas por ellos mismos causados pero nos prometen “wine, guns and roses” allá para…. ¡¡¡2050!!!.
    Francamente, ¿no comenzamos a ver que nos tratan como auténticos idiotas?
    Saludos.

  3. Loli dice:

    Reconozco que cada vez me es más difícil ubicar práctica e ideológicamente conceptos como los de “izquierdas y derechas”.

    Seguramente el “efecto mariposa” que alude el artículo, en este caso, no esté inscrito en actitudes políticas que tengan que ver con estrategias de proyectos políticos ya muy diluidos en una maraña extraña de intereses.

    A lo mejor puede que tenga mucho más que ver algo que esté trascendiendo a actitudes demasiado ideologizadas y despegadas de la realidad.

    El triunfo de un determinado partido en la Comunidad de Madrid, a nadie se le escapa, es un triunfo de una actitud personal de alguien que ha transmitido algo que no solamente deriva de una determinada manera de hacer las cosas, ha transmitido “autenticidad”.

    Concepto este último tremendamente abstracto desde el momento que se intente describirlo desde la “razonabilidad” que se supone debe presidir un proyecto, una estrategia establecida desde premisas políticas.

    Sin embargo esa proyección puede que hasta involuntaria o inconsciente de “sensibilidad por la verdad”, independientemente de que ideológicamente o en los propios discursos aparezca explicada o descrita desde la ideología, que pueda aparentar hasta doctrina, se me hace que difiere de la que realmente es impostada….

    Al parecer es un filósofo alemán, lo he visto por casualidad, pero me da idea de todo lo ignorado por tanta gente como yo, que finalmente decidimos cada cuatro años quien dirigirá el gigantesco tinglado de un Estado…y que no falle…, al parecer, repito, Jürgen Habermans plantea que “una sensibilidad por la verdad se dibuja como un elemento necesario en el proceso de argumentación política”.

    Se me antoja que si ese “sensibilidad” es, o se hace, inmune a los artificios que son necesarios abrazar para aspirar a la política, se “notará”, y quizás sea ese matiz, sutil, puede que etéreo y raro, el que realmente podría provocar un “efecto mariposa”…de aleteo imperceptible excepto que se alcance una “masa crítica” de sociedades…sensibles a la verdad.

    1. Francisco Díaz-Andreu dice:

      Hola Loli.
      Algo que creo que es imprescindible para que se dé ese efecto mariposa, del que trata el artículo, es que estén presentes las condiciones que van a ayudar a que esa secuencia de acontecimientos, que al final parece casi milagrosa y que no tiene que ver con lo que la dio origen, estén en el ambiente ya.
      Así pues, para que se hayan producido las consecuencias que hemos visto en la política madrileña y nacional, era necesario que el terreno estuviera abonado. Ha ayudado el hartazgo de la población con las limitaciones debidas a la pandemia, la gestión que se ha hecho de la misma por parte del gobierno, la errática política de Ciudadanos, el posible cansancio de la política y el rechazo que provoca en capas de la población Iglesias, etc.
      Sin todas esas condiciones es muy probable que el “aleteo de mariposa” en Murcia no hubiese tenido las consecuencias que ha tenido.
      Tú apuntas un condicionante más: la imagen de autenticidad que se ha transmitido por parte de algunos políticos. Estoy de acuerdo; creo que, independientemente de si se está de acuerdo con los planteamientos específicos o no, han transmitido mucha más autenticidad tanto PP/Ayuso como Más Madrid, y eso les ha beneficiado en las urnas.

      1. Loli dice:

        Hola Franciso.

        Sé que el «efecto mariposa» está empezándose a abordarse y a intentar descifrar los elementos que participan en él.

        Parece que efectivamente esa descripción de cómo funciona se puede aplicar a procesos políticos como el que abordas en el artículo.

        Lo que a mí me ha llamado la atención, después de leerlo y buscar algo al respecto, «de aquella manera», claro, pues parto de mucha ignorancia y solo puedo acceder a trabajos divulgativos, es que en algunos estudios ya se está contemplando algo que escaparía de conceptualizaciones ideológicas demasiado empaquetadas bajo prismas, bien atados, desde una «racionalidad», demasiado consensuada, creo yo.

        Esa «sensibilidad por la verdad», que saco en mi comentario, tengo la impresión de que no, necesariamente, va acompañada siempre por un desligamiento claro de posturas ideológicas e incluso doctrinarias, pero, entiendo, que sí que se puede dejar traslucir tras discursos cargados de lo segundo, incluso diluirlos…

        Es como una «decisión firme de buscar lo verdadero», lo que se transparentaría en esa «subjetividad» denominada «autenticidad».

        Lo que quería remarcar en mi comentario, es que, bajo mi humilde perspectiva, pudiese ser que, independientemente de todas las circunstancias sociales y materiales que han rodeado este proceso electivo, independientemente de los intereses de unos y de otros, de la sociedad incluida, ante sus miedos e inquietudes, puede que esa «sensibilidad» por acercarse a lo más verdadero pudiese transformarse en una semilla…a tener en cuenta.

        Entiendo que en ese «aleteo» imperceptible, van ligados, codificados si se quiere, un montón de elementos, es sutil, y la sensibilidad también lo es.

        Un abrazo

  4. pasmao dice:

    Buenos días Don Francisco, O`farrill, MANU, Loli y demás

    Interesante columna y debate.

    Conviene reseñar que si al final en Murcia Taifa la moción no salió fue porque desde el PP se «recompararon» los escaños locales de dos de Cs, los de exVOX no parecía necesario recompararlos, dijeron (me parece) desde el principio que no votarían a favor de la moción.

    Sólo hizo falta recomprar dos de Cs porque hacía falta poco (2 escaños + los exVOX) para que aquello no saliera adelante.

    Pero en Madrid la situación era muy diferente, era lo opuesto. La antigua suma PP+Cs+VOX lo era por muy poco. Y al haber tenido tantos escaños Cs en las elecciones anteriores, con que sólo 4 se pasaran a los «otros», ya tenían la moción ganada (de haberse dado). Ya podría haber jurado Aguado de rodillas que ello no sería así, que tenía a su grupo «controlado»… que haber quien se fiaba. Estando Cs cómo estaba, en pura descomposición, quien aseguraba que esos 4 no iban a tirar por libre.

    Y quien aseguraba que una vez que esos 4 aseguraran la moción no se iban a ir muchos mas, vista la costumbre tan de estos tiempos (por desgracia) de correr en auxilio del vencedor. Esa era la verdadera inestabilidad sobre la que pivotaba la mayoría pasada en la CAM.

    Lo menos que se puede decir de Ayuso es que no anduvo lista. Aprendió mucho de cómo descabalgaron a Rajoy entonces. No cómo Rajoy con Sánchez (la soberbia tiene ese defecto, entre otros).

    Muy interesante la reflexión de Doña Loli, sobre la necesidad de que el mensaje sea auténtico, y la observación de posterior de Don Francisco acerca del magma previo que llevó a donde estamos.

    Porque nuestro sistema electoral y de reparto de poder se diseñó precisamente para lo contrario. Para exacerbar la estabilidad y que se fueran decantado las alternativas para que al final hubiera dos grandes bloques que dieran estabilidad al sistema. Compárense si no con el sistema israelí diseñado para que sean necesarias coaliciones Si o SI.

    Lo cual nos dice mucho de la inestabilidad real de fondo. Un sistema que ha sido diseñado para lo contrario de lo que vemos, o sea un sistema dinámico estable, ha pasado a ser un sistema dinámico caótico.

    Y en ello, ese alejarse de la realidad, que se sustancia en falta de autenticidad, ha tenido mucho que ver. Intuyo.

    Para mi el verdadero efecto mariposa se ha hado porque Cs, que se presentaba cómo alternativa auténtica hace unos años, ha pasado a representar la alternativa mas falsa de todas. En el fondo quien vota VOX, PP, PSOE o Podemos.. tenía/tiene una cierta idea de a que está votando (se tape mas o menos la nariz al hacerlo). Pero el que ha votado a Cs ya no sabe que ha estado votando.

    Eso ha sido lo que posibilitó que se presentara cómo «partner» en la moción de Murcia, Y era lo leque le hacía muy poco fiable en Madrid.

    Acierta ora vez Don Francisco a la hora de dudar si el efecto Díaz Ayuso es extrapolable a toda España. Y lo hace porque el PP en el resto de España no da, ni de lejos, la imagen de autenticidad que da Diaz Ayuso en Madrid. La parejita Casado/Egea irradia cualquier cosa menos «autenticidad».

    Comenta también MANU acerca de la revisión de ciertos paradigmas sobre los que se ha asentado nuestro imaginario político de estos últimos 40 – 50 años. Paradigmas que tienen que ver con
    – de quien nos fiamos y de quien no.
    – a quien consideramos aliado y a quien no

    Que necesariamente se basan, también, en la autenticidad con la que demuestran si podemos fiarnos de ellos o no.

    Mucho cuidado, porque muchas cosas cómo las que comenta MANU y que hace 15 años nadie se atrevía a mencionar, ahora si se mencionan. Mal que les pese a algunos.

    Un cordial saludo.

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