Mariposa Monarca (Danaus plexippus) (4032238467)

Pagar 20 euros en efectivo o hacerlo con la tarjeta de crédito puede parecer una decisión trivial, sin mayores consecuencias. Pero esta decisión multiplicada por cien mil o por un millón tiene repercusiones claras sobre el dinero que circula, o no, por los bancos. Porque los bancos, en gran medida, viven del crédito.

Ver una serie televisiva o, por el contrario, leer una novela también parece una elección intrascendente; ambas son formas de entretenerse o de pasar el tiempo. Sin embargo, el mayor consumo de series y, en contrapartida, la menor demanda de libros, incide en lo que los editores están dispuestos a publicar y en la supervivencia de las librerías, y también en nuestra forma de estar en los transportes públicos, centrados en las pantallas de nuestros teléfonos e ignorando a los que nos rodean.

Cada euro que le proporcionamos al Estado, cada dato personal que introducimos en Internet, cada información que aceptamos y difundimos sin reflexión … están contribuyendo a reforzar el modelo en el que vivimos. Todas las decisiones, incluso las más pequeñas, por insignificantes que parezcan, tienen un efecto.

Todas las decisiones, incluso las más pequeñas, por insignificantes que parezcan, tienen un efecto.

Hay múltiples fenómenos en los que una pequeña perturbación se puede amplificar hasta tener consecuencias imprevisibles. Pequeños cambios cuantitativos pueden desencadenar grandes cambios cualitativos. Sobre eso hablan la Teoría del caos, la Teoría de las catástrofes y otros modelos matemáticos de la complejidad, que lo mismo pueden aplicarse a la predicción del tiempo atmosférico como del tráfico en una gran ciudad.

Hay ideas poderosas, que nacen en un ámbito concreto pero se extienden a todos los campos del conocimiento; como también hay Teorías de la Totalidad, que no lo explican todo pero nos ayudan a entender cada particularidad.

En física, la masa crítica es la cantidad mínima de material que se necesita para que se mantenga una reacción nuclear en cadena. En sociología, es el mínimo de personas necesarias para que suceda un fenómeno concreto, se sostenga y pueda crecer. Un ejemplo clásico es el de cuántas personas se tienen que parar en la calle y mirar hacia lo alto para conseguir que otras personas hagan lo mismo. Otro podría ser la gestación y difusión de noticias falsas o la propagación de bulos a través de las redes sociales. O la implantación de una moda o de una opinión pública.

Masa crítica, atractor, singularidad, punto de bifurcación, estructura disipativa… son conceptos con nombres sugerentes, complementarios y aplicables a todos los sistemas, sean estos células, atmósferas, mares o sociedades, que están en cambio constante y alejados del equilibrio. Por mucho que dispongan de mecanismos que intentan, y consiguen durante un tiempo, mantenerlos estables.

Y, cuando estas teorías hablan de catástrofes y de caos, no están hablando de cataclismos sino de cambios súbitos de estado para continuar existiendo. Están hablando de la aparición de nuevas formas, patrones y relaciones donde, aparentemente, se había destruido el orden.

Son, por decirlo de alguna manera, teorías y conceptos esperanzadores; ya que proporcionan optimismo a la acción individual. A diferencia del darwinismo gradual o del materialismo dialéctico, en los que el individuo cuenta muy poco frente a la especie o las masas, en estas nuevas concepciones de la complejidad, cualquier decisión personal puede perturbar y cambiar el curso de la historia. Nada de lo que se hace, o se deja de hacer, es inocuo o irrelevante, sino que inicia un proceso.

Y si el aleteo de una mariposa es lo que marca la diferencia entre dos sistemas aparentemente iguales, de forma que con el paso del tiempo en uno se produce un tornado y en el otro no, es responsabilidad de cada cual mover las alas con gracia o mantenerlas quietas.

3 comentarios

3 Respuestas a “Masa crítica”

  1. Eduardo dice:

    Una reflexión muy interesante. En lugar de pensar que todo está decidido por las élites y nada de lo que hacemos puede cambiar la forma en que vivimos, darle la vuelta a la tortilla y decir que lo que yo hago es lo que el hombre es. Esa es una buena manera de sentirse libre. Me recuerda al existencialismo de Sartre, toda la responsabilidad de lo que el ser humano es recae sobre uno mismo.
    Y aletear con gracia es lo que Ortega llamaría elegancia, el arte de elegir de entre todas las opciones posibles, esa que reclama ser elegida.
    Me apunto a esta visión, muchas gracias.

  2. Ligur dice:

    Todo lo que cuentas Enrique, me recuerda:
    Que la presencia de observador en el experimento, incide de una manera crucial en el resultado.
    Que se puede incidir en los seres (para bien o para mal) que se encuentran en este espacio tiempo, sin importar la distancia y sin necesidad de establecer contacto físico con ese ser.
    Que el agua, por su composición y cualidad, puede almacenar memoria, ser grabada y programada, estando distante o cerca de ella.

    Que realmente existen los Campos Morfogenéticos que descubriera Sheldrake en la década de los 80, donde demuestra que un solo individuo de una especie, es capaz de transmitir una conducta a todos sus congéneres diseminados por el planeta, incluso, que esa transmisión también sucede en el reino mineral.
    Sobre esto último, también, cuando un ser humano alcanza un estado X determinado y se llega a alcanzar una masa crítica, favorece, incide en que otros humanos también consigan alcanzar ese estado.

    En cuanto a lo que dice Eduardo, “toda la responsabilidad de lo que el ser humano es, recae sobre uno mismo”, no hay discusión.
    De todas maneras me pregunto, quien consigue que la gente utilice tarjetas de crédito para hacer todo tipo de pagos, posiblemente sin saber que por esa acción, ya están “fichados”.
    ¿Quien consigue arrastrar a millones de personas a ver tele5 con todo su arsenal cotillístico, programas como máster chef, programas mal llamados del corazón, programas de entretenimiento, gran hermano, quien consigue que la gente se vacune?.

    El miedo, la incertidumbre y la duda, tres constantes con la que los gobernantes de turno, están consiguiendo hacer mella en el estado del personal, impidiendo que puedan “Aletear con gracia y elegancia”.

    No se quien puede estar detrás de todo esto, si las élites no son, el personal le hace el juego a las élites … y de que manera.
    Efectivamente, al final, todo recae en la responsabilidad de cada cual.

    Gracias

  3. Muy interesante la reflexión,

    Me recuerda una historia, que trata sobre un corredor que va por la playa y encuentra miles de pequeños peces varados en la arena, moviéndose desesperadamente. Entonces, el corredor comienza a lanzar de uno en uno a los peces, de regreso al agua.
    Un segundo corredor, al verlo, comienza a desanimar al primero, diciéndole que su labor no hará diferencia alguna frente a los miles de peces muriendo en la playa.
    A lo que el primer corredor le responde, mientras lanza otro pez más al agua: “Para ese pez, la diferencia fue total”

    Así, podemos cambiar el mundo, no sé si todo o para siempre, pero sí al menos por este breve instante y en este pequeño lugar.

    Saludos,

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