El Juego

Pasa el tiempo, y los mecanismos internos fuertemente disimulados se van haciendo más visibles y transparentes. Hace bastante tiempo, por lo menos más de quince años, que llevamos así. No sé si el 11-M fue la génesis, o solo el detonante, pero lo que es seguro es que tuvo que ver con lo que ahora sucede. Simplemente por análisis deductivo, hay elementos que ahora emulan aquel episodio, en lo relativo a los posicionamientos personales.

“¿Fue el 11-M la génesis?”

Es gratuito, aparentemente no tiene excesivos riesgos inmediatos, ofrece oportunidades a quienes lo practican, y genera una satisfacción íntima indudable. También, por ese escaso precio, hincha tu propia valoración y subraya tu autoafirmación ante los demás. Aunque pueda envenenar a otros, uno ya sabe con que antídotos lo puede vencer y así lo hace, sin que nadie se atreva a asegurarlo. Incluso, si te aplicas con inteligencia y habilidad, puedes agrandar tu figura pública, y lograr un aumento de tu popularidad.

Hay la posibilidad de realizarlo en varios planos, y aplicarlo a diferentes realidades, desde las cuales lograr ese engrandecimiento que se persigue con el silencio denso de los rincones oscuros de la mente, inaccesible hasta para uno mismo, y no digamos para los demás. No soportando la luz ni externa ni interna, rara suerte correrá quién tope con algún héroe, poeta y auténtico artista que tenga la osadía de iluminar el mecanismo siniestro que le da vida, en lo que a las probabilidades se refiere este es un juego ganador.

“…no debes salirte ni un ápice del guión preestablecido ni del argumentario básico”.

Su facilidad radica en que no tienes por qué estudiar nada en particular, tampoco es necesaria ni cultura ni conocimientos específicos, y hace efecto con unos pocos malabarismos simples en el manejo del lenguaje, y algún que otro truco distractor al estilo de los ilusionistas amateurs. Pero, eso sí, no debes salirte ni un ápice del guión preestablecido ni del argumentario básico, pues de lo contrario estás perdido.

Los que quieren obtener los mejores resultados en el juego, deben seleccionar bien los carriles de vía ancha y las líneas de alta velocidad, pues en esto el enemigo mayor es el pensamiento reflexivo entendido como un espejo que ralentiza los movimientos y descubre las tretas intelectuales que esconde. Tampoco gusta de la crítica, y menos del psicoanalismo de a pie que puede descubrir las intenciones ocultas del tahúr en su engaño mentiroso.

“…y si, además, culpas a los otros de todos los males que acaecen, vas pero que muy bien.”

A lo mejor he exagerado un poco, y se hace necesario algún que otro ensayo previo en minúsculos escenarios. Y si los haces, es importante que compruebes la eficacia escénica en las emociones que se te suscitan. Toma nota, si no te sientes responsable de nada de lo malo que sucede vas bien, y si, además, culpas a los otros de todos los males que acaecen, vas pero que muy bien. Recuerda: yo ® inocente absoluto; otros ® culpables absolutos. Este es el condicionamiento operante esencial.

“Este es un juego binario, de dialéctica escasa y fonética grandilocuente.”

Solamente una advertencia previa, no te confundas con los colores, los trazos, y menos aún con los claroscuros, las sombras y los matices sutiles. Se trata de blanco o negro, y el gris resérvalo solo para cuando te veas en apuros. Este es un juego binario, de dialéctica escasa y fonética grandilocuente, que si te vas a lo sublime corres el riesgo de resultar patético o cursi. Métetelo en la cabeza. Si sientes esa tentación intelectual debes vencerla elevando unos cuantos decibelios la voz hasta acallar las dudas. Comprueba el efecto de tus sentencias en el vigor de las venas yugulares, y el vibrar acelerado de tus latidos, son buenas señales.

Los temas, nada especialmente original. Si en otros ámbitos es necesaria la baraja, los pañuelos y las cuerdas, las palomas o los cuchillos, en este juego debes elegir los temas más recurrentes, recalcitrantes y redundantes que puedas, pues el beneficio será mayor cuanto más atines con la incandescencia máxima de la cuestión elegida. Tópicos convenientemente instalados en los siniestros vericuetos mentales de las gentes desde los siervos del Ego, amachambrados desde las televisiones. No les des demasiadas vueltas, con coger un programa electoral cualquiera y seleccionar aquellos que más destaquen en los clichés de tu mente, tienes una buena parte del problema resuelto.

“Empieza el juego…”

Y entonces… Empieza el juego. ¿Legalizarías las drogas? SI; ¿Los ricos son malas personas y explotadores? SI; ¿Los multimillonarios roban al pueblo? SI; ¿Las mujeres son siempre víctimas de los hombres? SI; ¿La policía es represiva? SI; ¿Mi cuerpo es mío? SI; ¿Nuestras propuestas son altamente valorables? SI; etcétera…, tú ya sabes.

Extiéndelo todo lo que puedas entre familiares, amigos, compañeros y demás. Impregna todos los foros en los que te muevas, y no te hagas responsable de la contaminación que dejas allá donde vas, pues el fin justifica los medios, que no queda otra que utilizar para crear la conciencia universal, a partir de instalar tu pensamiento casposo y venenoso, envuelto en un buenismo empático que penetra bien en las mentes inquisitoriales puestas a tu servicio.

“…pese a todo el daño que nos has hecho a los demás…”

Rápidamente eleva tus conclusiones a la categoría de verdades absolutas sin perdonar a nadie, y divide al personal en blancos altamente positivos y negros denodadamente negativos. Los primeros Conmigo, y los segundos contra Mí. Ya está, Premio. La aplastante Razón en la que te has aupado te reserva el brillante altar de la gloria deseada al mayor de los acomplejados, pese a todo el daño que nos has hecho a los demás, al pensamiento libre y a la humanidad en su conjunto.

¡Qué vergüenza!

8 comentarios

8 Respuestas a “El Juego”

  1. O'farrill dice:

    Dicho de otra forma: se acabó la diversidad humana y empieza el pensamiento único bendecido oficialmente. O más castizamente lo decía Arniches en «Los caciques»: el personaje del alcalde lo establece claramente: «aquí no hay más que dos partidos: los míistas (que están conmigo) o los «otristas» (que están contra mí).
    Llevo tiempo pensando en la necesidad que, al igual que nos someten a los ciudadanos normales a estudios psicosociales por cuestiones menores, quizás sería conveniente someter a quienes va a asumir la responsabilidad de lo «público» a un estudio del mismo tipo que permita conocer la parte oculta de cada uno de ellos, previamente a otorgarles la confianza. Hay quien tiene escondida un alma de dictador, quien es un megalómano de cuidado, quien carece de escrúpulos morales o sociales….
    Un saludo.

    1. Sedente dice:

      Recordaba que hace algunos años ya se publicó un estudio en referencia a esto que comenta. Solo hace falta hacer una búsqueda en Google sobre: «1 de cada 5 personas que ocupan cargos directivos en las empresas esconden tendencias psicopáticas» para encontrar todo tipo de ejemplos sobre el tema.
      Investigando por ahí, según el doctor Robert Hare, los primeros entre los principales síntomas son:

      Gran capacidad verbal y un encanto superficial.
      Autoestima exagerada.
      Constante necesidad de obtener estímulos, y tendencia al aburrimiento.
      Tendencia a mentir de forma patológica.
      Comportamiento malicioso y manipulador.
      Carencia de culpa o de cualquier tipo de remordimiento.
      Afectividad frívola, con una respuesta emocional superficial.

      Y sigue.

      Todo muy descriptivo.

      Pero mi intención era hacer recapacitar sobre otro aspecto de todo lo que se habla en el artículo.
      Creo que partimos de planteamientos falsos y por eso nos va como nos va. (A ver como reduzco tanta cosa)

      Para algunos temas nos basamos en conceptos de la física y para otros los olvidamos. Tenemos en cuenta a la ciencia o no según nos interesa.

      Imaginen un hombre con los brazos extendidos en forma de cruz señalando la izquierda y la derecha. A los pocos segundos, su posición relativa ya no señala lo mismo. Al cabo de unas horas sus brazos señalan lo opuesto de lo que señalaban. Pasado un día parece que señalan lo mismo pero esa persona ya no está en el mismo sitio.
      Quiero decir, o quizás recordar, que vagamos en una especie de pelota que no deja de girar y que lo que en un momento parece blanco al rato se hace negro y que nuestra izquierda al rato es derecha y viceversa. También en nuestro fuero interno cambian las ideas y lo que hace años nos parecía adecuado ahora nos parece una locura y así con todo.

      Todo intento de balanza es un caos y no existe forma alguna, la historia da buena cuenta de ello, de poner a todos a un lado o a otro de algo sin que se produzcan conflictos de todo tipo y aparezcan matices y grises que emborronen más la situación.
      -No, yo pienso esto pero lo otro no me convence aunque aquello me gusta y a mi no me dices lo que debo hacer porque yo soy como soy.
      Un lío tal que el planeta girando.

      Sinceramente me parece que todos estamos en el mismo lado. Estamos del lado de todo esto que existe y vemos y sabemos en la medida de cada uno.
      Al otro lado de todo este planeta y su basto Universo solo puede existir una cosa.
      Una cosa que pese tanto en la balanza como todo el Universo.
      Ese equilibrio de las cosas sí parecería adecuado.

      Sería pues necesario que todos aceptáramos nuestra ingenuidad e intentáramos ir al unísono y en el único sentido que sabemos como correcto para todos.
      Conducir un barco redondo que tenemos bajo los pies que es y pertenece en reciprocidad a todos y cada uno de los que van sobre él.
      Ahí, no hay izquierdas ni derechas. Tampoco hay blancos o negros. Son solo retos e incógnitas conjuntas para todos y cada uno de nosotros.

      (Recordé esta mañana una vieja canción. Quizás les alegre el espíritu en estos días https://www.youtube.com/watch?v=pG5ENS0PjT4)

  2. Lucas Montes dice:

    Pensamiento único ¿no es lo mismo que ausencia de pensamiento? Mediante la argumentación y el razonamiento buscamos la verdad y, si somos valientes, aceptaremos los mejores argumentos aunque lleven a una verdad que nos resulte incómoda. El argumentario es lo contrario, parte de una verdad (casi nunca justificada ni razonable) o trata de imponerla sin razonamiento ni argumentos. ¿Cuántas veces han escuchado a un político decir, después de una afirmación grandilocuente, que lo que afirma es así por ésto, por ésto y por ésto?
    A mí me tienen que convencer con argumentos; los argumentarios apestan.

    1. Loli dice:

      Entiendo que los «argumentos» pueden tener también categorías.

      Dependen, supongo, de muchos factores.

      En primer lugar de a quién vaya dirigido.

      Así, entiendo que para algunos un argumento válido no tiene porqué ser precisamente el que más se acerque a la realidad, sino el que dé la sensación de que no hay ningún otro, porque sabe que, a quien va llegar está atrofiado por el pánico, y poco cultivado en el tema que se trae entre manos, aunque ese tema sea precisamente uno al que no se puede sustraer: vivir en la «polis», organizarse como individuo, como sociedad.

      En estos tiempos cada vez más gente que conozco, gente preparada, intelectualmente competente, dan de lado hablar de eso mismo, la «política», porque paradójicamente cada uno responde a un «argumento» y se sienten incapaces de ahondar en otros, de cultivarse fuera de los surcos que van marcando una especie de «control único», que sospechosamente, ha cogido gusto esa función.

      Es como sí diésemos por hecho que podemos ser muy buenos profundizando en aquellas cosas en las que nos sentimos seguros, que pueden conllevar una magnífica preparación, compartimentada, de materias, pero que, a la hora de relacionarlas nos entra el pánico, porque entramos en otros terrenos donde nos espera la incertidumbre y nos lleva a la necesidad de compartir esos supuestos conocimientos y darnos cuenta de que hay muchas más formas de abordar la realidad y sus acontecimientos.

      Si eso nos ha dado miedo en momentos de cierto bienestar, ahora nos aferramos al argumento que más se ajuste a rebajar el miedo, argumento que esté en consonancia con lo que queremos oir, o que nos aleje del trabajo de pensar o profundizar en que a lo mejor las cosas, las actualmente vividas también, tienen otras lecturas.

      Convencer con «argumentos», pero tendríamos que mirar qué argumentos son los que buscamos.

      No creo que sea bueno mantenernos en la arrogancia de que «tienen que convencerme de algo», sin admitir nuestra falta de conocimiento en tantas cosas.

      Un argumento que arrastre «mayorías» aterradas, no es bueno para nadie, hay que manifestarlo así.

      Cuando se busca el poder de forma «denodada», habría que desconfiar, porque detrás hay una «carencia», que puede hacer mucho daño.

      La «política» abarca al ser humano en todas sus manifestaciones porque vivimos en interrelación, o no podríamos vivir.

      Sería un momento de mirar de frente esa realidad, si tuviéramos el valor suficiente.

      No creo que basten los argumentos, son necesarios otros valores que no se apoyen única y exclusivamente en la razón, en la «raza» que busca el poder, no por el bien del los demás, sino porque cree que será lo que oculte, de manera permanente, sus tremendas carencias.

      1. Sedente dice:

        ¿Qué valores podrían ser esos?

  3. pasmao dice:

    Excelente reflexión Don Carlos

    El 11M siempre está en medio de todo, y también al comienzo, pero nunca en su final.

    Probablemente el 11M no fue el comienzo pero, como escribió Vargas Llosas, si fue el día en que se jodió el Perú. Nuestro Perú. Y tiene usted razón en que a partir de entonces ese modo binario de ver la vida, sin gradientes, se aceleró. Hubo un cambio de paradigma bien claro entre esos 11 y 14 de Marzo del 2004.

    El cambio se llevó por el camino la vida de casi 200 inocentes, yo también incluyo en la cifra a los moritos de Leganés que en mi opinión fueron unos pringados mas.

    Ese modo binario de presentarnos la «información», ayudado con fakes de todo tipo, incluyendo los terroristas suicidas, rasurados y con varias capas de calzoncillos. Información presentada desde el verdadero Poder con un mensaje entre líneas, «esto es lo que hay, y si te significas ve con cuidado».

    La zona de los grises se estrechó en efecto, ya casi no existe. Ha sido así, no porque unos hayan elegido un bando y otros otro, si no porque unos han definido un bando y el resto somos culpables por no haber tragado. Así de simple. Con la Inquisición pasó algo parecido; y esto, que es la imposición de una nueva religión, ha tomado todo el know how de aquello.

    Todo el proceso de Instrucción del 11M, con esas «pruebas» que iban y venían, con esos trenes que se volatilizaron, con esos peritajes grotescos. Mas luego el Juicio y la farsa de su sentencia; aquello que se llamó verdad oficial. Porque según el propio juez no estábamos preparados para conocer la verdad verdadera.

    Y a los que no creíamos, pues fachas.

    Muchos que sabían que aquello había sido una farsa callaron. Pensaron que aquello había sido un mal sueño y que mejor no pasar factura al régimen que había conseguido «hitos» cómo la LIVG, la de Memoria Histórica, «resolver» el problema catalán con ese Estatut, conseguir la «paz» en Vascongadas, etc, etc.. poniendo en duda una sentencia sobre unos hechos que habían condicionado desde el principio ese Perú jodido.

    Lo peor fue que si esos «hitos» colaron fue por ese hacer de la necesidad virtud respecto la sentencia maldita. No se puede entender ese silencio sin esa sentencia detrás.

    Y sobre esa cobardía construyó el siguiente, el del 20N del 2011, su mayoría absoluta.

    Y al que no creyera se le arrojaba al abismo de los perdedores, por facha.

    Por el camino un crisis económica de caballo, porque había que mantener bien engrasadas toda una serie de maquinarias clientelares que reflejaban ese Poder. No era posible haber hecho ajustes para lo que se veía venir en 2006, 7.. exactamente igual que se podría haber hecho para lo que se veía venir ese 8 Marzo del 2020.

    Crisis que el siguiente, teniendo mayoría absoluta, cerró en falso; «eso no se toca».

    En efecto, llevamos (mas bien llevan) mucho tiempo «binarizando» la situación. El problema es que muchos de a los que les gustaría encontrar un territorio intermedio, donde existieran los matices, se ven arrojados extramuros.

    Que si no esa consideración con los ensoñados de Lledoners en la sentencia del supremo.

    Mi perplejidad es que una vez en extramuros la tomen con los que ya estábamos fuera, los «fachas», en vez de con quienes les han puesto en esa situación.

    Ahora ya no son 200 muertos. Son 40.000? 50.000? y que naciones cómo Grecia o Portugal han resuelto mucho mejor el desafío, porque simplemente aceptaron que había un desafío y no el ver cómo sacar partido de una tragedia.

    El problema sigue siendo que quienes no aceptamos las premisas de esas reglas que nos condenan extramuros seguimos siendo llamados fachas.

    Francamente a mi VOX (el elefante en la habitación) no me apasionan, mas por algunos de sus líderes y militancia que por su programa (que tampoco es precisamente perfecto) . Pero aceptar que el problema de España ahora es ¿VOX? que es lo que se nos intenta vender desde todos los que no son VOX (incluyo a PP y por supuesto Cs) es cuanto menos grotesco.

    Las reglas del juego han sido impuestas desde un lado.

    El problema es que quienes las han impuestos son tan inútiles y mediocres que ni aún así tienen la seguridad de ganar el partido. Por lo que se ven precisados de añadir nuevas reglas que les aseguren el resultado prefijado.

    La pregunta del millón es que si son realmente tan malos, o si lo fingen para así tener la excusa de añadir mas reglas, y que en el fondo el juego no existe. El juego son las reglas. Cada día mas y mas absurdas.

    Un muy cordial saludo

    PS. Muchas gracias por sacar el tema del 11M (el otro gran elefante en la habitación)

    1. Rafa dice:

      El PP fue el que ordenó destruir los trenes después del 11M, prueba principal del atentado, y todas las pruebas (más falsas que un duro de madera) que se utlizaron en el juicio-farsa se «colocaron» antes que el PSOE ejerciera el poder efectivo. Los socialistas luego sólo siguieron el juego. No interesa saber la verdad porque es muy dura. Fue un atentado terrorista geopolítico, no hecho por moros o por un contubernio del PSOE y las cloacas nacionales para echar al PP del poder.

      1. pasmao dice:

        Efectivamente Rafa

        Fue entre ese 11M y el 14M con el aún PP de la mayoría absoluta los trenes desaparecieron, y la mochila del extraño periplo apareció. Y fue en el interín entre el 14M y cuando Zapatero tomó posesión, en el que el temporal de pruebas extrañas y fakes variopintas (Skoda Fabia…) se desató. Y fue con Zapatero ya en el poder cuando ocurrió lo de Leganes.

        Pero que el PP estuviera, existiera, no quiere decir que mandara.

        Estaba el PP en estado de shock, con un Aznar mas interesado de que su «legado» no quedara opacado; que de utilizar los resortes del Estado en saber que había pasado, al menos de manera legal (porque parece que de manera «informal» ya entonces tenía una idea bastante clara de por donde iban los tiros); y por otro lado un Rajoy que nos ha dejado bien claro después cuales son sus reflejos cuando las cosas no salen como estaba previsto (sólo hay que recordar el 1-O).

        Así que cualquiera que en los aparatos de Poder, en los de poder de verdad, en los de poder a los que sólo tienen acceso los priviligiados del PP y del PSOE y pocos mas, y que también tuviera acceso a esa información «informal» y que tuviera un poco de decisión, pudo organizar perfectamente esa destrucción de pruebas.

        Con la anuencia de ambos, PP y PSOE, por supuesto.

        Sólo exijo que a los que no nos creemos la milonga de la verdad judicial, y visto que ahora no son 200 si no 40.000 -50.000 los muertos no nos toquen las narices con conspiranoias o ultraderechas.

        Hay temas muy serios, entonces nos costó aquello, y la bendición popular para que un irresponsable tuviera campo libre para colocarnos mercancía averiada que para lo que sirvió es a dividir la sociedad.

        Y es por haber jugado con las cosas serias es por lo que ahora estamos como estamos.

        Mirando a Portugal o Grecia es impensable no deducir que si las cosas se hubieran hecho aquí un poco bien, y si se hubiera sacrificado el 8M al sentido común, ahora podríamos tener una cantidad de fallecidos mucho menor y una economía menos destrozada.

        Pero cuando se juega a la irresponsabilidad y aceptar verdades judiciales cómo animal de compañía, para que se pierda el Norte de tal manera que se pueda hacer lo que se quiera sin que te tosan, al final y cuando la realidad se impone nos encontramos con que la sociedad en que estamos.

        Un cordial saludo

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