Existe un concepto filosófico concertante y desconcertante a la vez, un único concepto que se encuentra detrás de muchas de las elaboradas teorías que los seres humanos han construido a lo largo de los tiempos para explicarse la realidad. Hasta qué punto se le puede llamar una política es una cuestión en la que muchos no seremos capaces de ponernos de acuerdo. Estoy hablando de Maya, madre de Hermes, de Maia, la diosa hindú. Estoy hablando por tanto de la ilusión y de la magia.

¿Magia e ilusión pueden ser consideradas desde el punto de vista de la política? Muchos responderán que es precisamente esto lo que nos faltaba por oír y nos remitirán a cómo en tiempos de crisis los ingenuos y los ignorantes recurrimos a los adivinos, a los “cartomantes”, a los tarotistas… Y nos tacharán de eso. Pero no, no estamos hablando de mancias, ni siquiera tratamos la magia como algo mágico en sí mismo, sino más bien como una especie de conjunto de realidades científicas, leyes y principios cuya aplicación en su mayor parte desconocemos.

Porque, efectivamente, siento despertarles de su sueño: hay muchos procedimientos científicos, muchas leyes de la naturaleza, muchas capacidades que todavía desconocemos. Y muchas de ellas han sido conocidas y utilizadas en el pasado. Tal vez nos creamos el techo del mundo. Tal vez creamos que a nuestras teorías físicas tan solo les faltan algunos retoques, que tan solo hay que pulirlas un poco más para que terminen de cuadrar y de proporcionarnos por fin una visión completa y científicamente verdadera del funcionamiento del cosmos, del universo, del mundo y de las cosas. Pero no es así. Eso es tan solo una ilusión, una ilusión compartida y además una ilusión interesada, una ilusión que socialmente interesa mantener. Lo cual explica la profunda divergencia entre lo que la ciencia sabe ya positivamente (que las teorías físicas distan mucho de estar completas) y lo que a la gente se nos enseña en las escuelas a través de los programas escolares fijados por los estados.

Estamos tan lejos de conocer el origen del cosmos como de conocer las particularidades tremendamente complejas de la más sencilla molécula de agua, quiero decir que, señores, ni siquiera sabemos qué cosa es qué o cómo funciona exactamente una simple molécula de agua. Hay que reconocer y enseñar que estamos ahí y no en otro punto. Y si no se hace es por interés, por política. Por interés y por política se mantiene esta ficción, esta ilusión. Ahora díganme, ¿es o no es la ilusión una cuestión política? Es una cuestión política de primer orden, es, de hecho, la única cuestión política: mantener la ficción.

Las ficciones, las ilusiones sobre las cuales vivimos instalados y que nos soportan, están por todas partes. El velo o los velos de Maya son densos y son complejos. Por ejemplo, desde la Revolución Francesa, se nos viene calentando la cabeza con la repetición hasta la extenuación de un triple lema: igualdad, fraternidad, libertad. Ninguno de los tres tiene existencia por sí mismo, y desde luego no existen en el momento presente. Ni siquiera son posibles. Y sin embargo nos embargan la vida con cantos de sirena que intentan convencernos de lo contrario. Insistir demasiado en una ilusión, que por cierto cada vez resulta más falsa, lleva a la locura, a la depresión y a la muerte. Y preveer las consecuencias de ello es una responsabilidad política. En la Unión Europea, la tasa de muertos por depresión, locura o suicidio (que todo es lo mismo), es mucho más alta que la de muertos por accidente de tráfico. Y sin embargo no tenemos una campaña trimestral que continuamente nos lo recuerde.

No era en absoluto mi intención entrar por estos derroteros tan agoreros. Mi intención era más ingenua: hablar de los reyes magos, de la introducción de la magia y de la ilusión como políticas capaces de dinamizar el ánimo de las personas. Dinamizar el ánimo como medio de dinamizar la economía (a través de la poesía y el arte) y generar prosperidad. Durante los que probablemente hayan sido los siglos más duros de la historia de Europa, los siglos V y VI, la introducción de la devoción a los reyes magos, seguramente_ apoyada por la entrada de población llegada del imperio de oriente, como los visigodos, los alanos, los burgundios, probablemente promovida por una emperatriz como Gala Placidia, que estuvo casada con un godo, debió proporcionar una especie de rayo de luz en medio de una espesa niebla. Los tiempos también traían tradiciones ilusionantes, y nuevas formas de expresión. ¡Mi intención era buena señor juez!

Y sin embargo, por una especie de contagio, al tratar el tema de la utilización que hace la política del tema de la ilusión todo se ha podrido, todo se ha ennegrecido, la intención primera se ha corrompido, se ha desviado. Al menos espero haber dejado bien claro que la ilusión no es tan solo una cuestión particular de cada uno, sino que esa cuestión, además de ser particular, es una cuestión política de primer orden y que como tal está no solo mediatizada, sino intervenida por los medios de comunicación y por los políticos. Y que eso, mantener-alimentar adecuadamente la Maya, que es el tejido vivo, cambiante, de la sociedad-red, es una responsabilidad y que es muy grande, tal vez la mayor.

Cuando nos acercamos a los marginados, a los locos, a los dementes, a los drogadictos, a los ladrones y a los asesinos vemos que, en muchos casos, no son precisamente la gente que carece de recursos y tiene menos cultura o menor sensibilidad. De hecho, llama la atención en muchos casos todo lo contrario: sus ráfagas de agudo ingenio, su comprensión directa de las cosas, su capacidad para discernir problemas complejos y su lenguaje claro y directo. Todo ello genera en ellos una contradicción tan grande entre lo que claramente perciben de la sociedad y lo que la sociedad les dice de sí misma que enferman, llegan a conclusiones como que en esta vida solo se pueden ser dos cosas: o un imbécil o un asesino.

Pero esas conclusiones dramáticas, que uno esperaría poder desmontar fácilmente, están sin embargo solidísimamente bien construidas, bien fundamentadas. Vamos, que nos las hemos ganado a pulso. Que somos felices no tanto porque lo somos, sino porque somos menos infelices que el tipo de al lado; que nada parece producir mayor placer al habitante de la gran ciudad que producir ingentes cantidades de ruido; que la definición de poder es, siempre, el hecho de imponer la propia voluntad sobre otros; que el igualitarismo es una patraña, que nada es igual a nada, ni siquiera una cosa es igual a sí misma; que con un poco de esta sana idea podríamos habernos ahorrado el socialismo y toda la guerra fría; que todo es una masiva concentración de cosas, cosas, millones de cosas, y solo hay que catalogar, etiquetar, empaquetar, ponerles precio, pero nunca ir más allá; todas estas son construcciones mentales sacadas de una sola página del diario de un loco, de hecho son las construcciones mentales de un psicópata.

Pero nada está definitivamente escrito. Y los reyes magos siguen existiendo y se les sigue pudiendo formular deseos y, por supuesto, se puede seguir hablando de ellos a los niños y a los adultos. Porque la magia existe, los mecanismos de la ilusión son todavía tan casi absolutamente desconocidos que siguen siendo magia y es precisamente gracias a Maya por los que se puede afirmar que nada está ni estará nunca definitivamente escrito.

7 comentarios

7 Respuestas a “ILUSIÓN O FICCIÓN”

  1. Inés dice:

    Precioso y tan lúcido y tan lleno de contenido y tan veraz..
    Le felicito, es exactamente así, desvelado.

  2. José María Bravo dice:

    De repente, se despierta uno con otro lenguaje y se remite uno a las epocas de la ilusión. Taid Rodriguez, abre, en este articulo, una ventana a un bosque, a una carretera sin fin, a un amanecer a orillas de un río. A tantas cosas que refunde nuestra vida cotidiana, que no deja aparecer por miedo a no ser realista.

    Que es la Politica? Hay tantas respuestas a esto. Pero, la politica puede ser la utopia, el romanticismo, el desvelar sueños, anhelar cambios, esperar nuevos destinos.

    La Politica de hoy parece vencer la juventud, ponerle años al tiempo y creer que madurar es aceptar “las cosas como son”. La imposición de lo establecido, el mantenimiento practico del edificio del sistema.

    Tantas cosas me sugiere este articulo que me rejuvenece.

  3. Alicia Bermúdez dice:

    Siempre se ha tenido miedo a la locura, lo mismo que siempre se ha tenido miedo a la muerte. Pero a mí siempre me ha parecido que ese miedo radica en que nos obstinamos en una especie de desdoblamiento en el que nos imaginamos a nosotros mismos locos (o muertos, según el caso) y pensando al mismo tiempo, desde la vida o desde la cordura, “yo soy ese, y estoy loco (o muerto)”. Vamos, como que no nos ponemos en nuestro sitio.
    Si el loco contempla su locura desde la locura se queda, seguro, tan campante y tan a gusto. Y con el muerto pues imagino que lo mismo.
    ¿Por qué entonces ese miedo estúpido?
    Vengo a decir con esto que — y sin necesidad de llegar a asesinos — a lo mejor no sería mala cosa el desmontar el miedo cerval que tenemos a la locura; que tal vez disminuiría, o llegaría a desaparecer, si la aceptáramos (¿y si la buscásemos, como opción libre y voluntaria?) como nuestra realidad.
    ¿No seríamos todos más felices, y más artistas, y más creadores y creativos si nos dejáramos llevar de la locura?
    No lo digo con sarcasmo ninguno, que muy al contrario.
    El artículo, Taid, es magnífico.
    Gracias por él.

  4. Micaela Casero dice:

    ¡Hola, Taid! Primero, me gustaría felicitarte por tu artículo, me ha “embrujao”.

    Y, segundo, te pido permiso para poder imprimirlo y usarlo en uno de mis cursos donde quiero trabajar el tema “¿En qué realidad/mundo vivimos?”
    Por supuesto, haría mención a la fuente y la página web de donde procede.

    Gracias y un abrazo.

  5. gema dice:

    Opino que el modo o maneras de hacer economía raya en lo ilusorio total, por parte de tod@s; la mismisima Aguirre hablaba de que no le “llegaba para la (ex-presidenta CAM), pagar la luz”;y no pasa nada cuando se asignan pensiones de 354 euros a los viejis…será que se lo merecen,..será eso, igual es que se puede vivir con ese dinero?, dicen los Ilusos que no Ilustres políticos;

    y las crisis que nos Generan….ilusorio y una gran mentira, se sabe para donde se inclina la Balanza, se sabe para qué tanto alarmismo, sólo ver como se mueve todo en la escena internacional para saber…hacia donde nos quieren llevar que no es igual que hacia donde iremos, ilusos ell@s los de la megacena de nochebuena del fmi, de alcohol ilimitado etc…mientras la gente agoniza en precariedades totales;esta megacrisis es una ilusión de grupos de personas malintencionadas, nada Ilusionante…asi que seguirán hablando de mas ilusiones: las religiosas etc..opino…que con lo que hay…como es de FLIPEYMEDIO…para que más!!!-prefiero ver la Realidad tal cual yo la creo…y pasando de casitooooocomo decía el Sabina: pasando de Pili, pasando de Mili…pasandólo bién….o cómo nos dejen…

  6. José María Bravo dice:

    Si, yo creo como Gema, que los realistas son unos ilusos, desconocen la ilusión. Hoy fui a visitar a un amigo moribundo en un hospital, el tenía ilusión. Los ilusos, los que desconocen la ilusión le ponen precio a todo. Es como cuando llegan los Reyes Magos y, nosotros ilusos, le compramos a nuestros hijos las cosas que publicitan los ilusos y el niño juega con una pelota de goma o se entretiene con una brújula. Quizas busca la estrella y a oriente.

    Si, Gema, la ilusión es lo que cambia el mundo. Y sabes porque creo yo que es así?. Porque la realidad no existe, es una ilusión.

  7. gema dice:

    La Realidad, aquello que percibimos-sentimos-y recreamos mentalmente, que hay fuera?, que no esté dentro de nosotros?, entonces…cual es el mundoreal??, aquel que construyamos, imagino; y yo imagino, ilusa de mí, un mundo sin guerras, sin mentiras, ecológico, con justicia real para tod@s, con oportunidades para tod@s, cada cual su necesidad, capacidad, gusto e intereses etc….con economías dignas para con los humanosetc…imagino esto con gran ilusión…pero, si se ve un solo noticiero…..agggg-pero que horror!!- de verdad…quién-quienes nos quieren ver tan mal y porqué…..tengo la ilusión de que lo que quiero algún día será posible, sólo hace falta un poco de valentía por cada humano, sólo un poco, nada más; tengo la ilusión de que áquellos que predican guerras como quién se toma un café y mienten, a todo un país,algún dia la justicia haga su función para con ellos…de esos barros-estos lodos. Tengo gran ilusión en poder hacer eso que creo debo hacer, sin que me juzguen sin conocerme, sin que me malmiren etc..porque de verdad…..personalmente estoy hasta las trancas del siniestro mundo que nos están pintando…..que sino queda otra, me apunto a la desobediencia civil pero ya!!!—-porque a la guerra de cuba….aquella del siglo XIX…a la cual “obligaban” a ir, cómo no!, los de siempre….va a ir…rita la cantaora; esto último es un símil..para el mundo de hoy.

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