Leo estos días que La reforma de la Ley de Protección Jurídica del Menor aprobada por el Consejo de Ministros, incluye una “Lista de deberes de los menores de edad en España”. Esto me parece muy bien, claro, porque si no existiera esta lista, ¿qué harían los menores después de acudir ocho horas a clase, más las actividades extraescolares, más las tareas para el día siguiente al llegar a casa?, ¿eh? ¿Jugar? ¿De verdad queremos formar una generación de niños que juegan o incluso leen en sus ratos libres? ¿Y eso para qué sirve? Es que si la situación se nos va de las manos, los niños podrían adentrarse en una peligrosa espiral de plastilina, rotuladores o incluso acuarelas que no podemos permitir.

Al leer algunos párrafos de esta lista, no puedo evitar preguntarme si Ana Mato sabe en qué consiste el texto promovido por su departamento. Me lo pregunto porque Mato es muy despistada, os recuerdo que durante la investigación del caso Gürtel, la ministra afirmó desconocer que tenía un Jaguar aparcado en su garaje (Imaginad la sorpresa al descubrirlo).

Pero me preocupa que el cumplimiento de esta ley caiga en saco roto entre las díscolas familias de este país, así que propongo que contraten a un guardia para que patrulle por los pasillos de los hogares españoles, comprobando que se cumplen los deberes de los menores, e incluso los de sus progenitores. Sería como tener un portero de discoteca en cada casa, y  de paso se daría trabajo a todos esos vigilantes de seguridad que tanto afán tenía el Gobierno por contratar para cachearnos por las calles por el simple hecho de estar por las calles.  Son todo ventajas.

“Los menores deben participar en la vida familiar respetando a sus padres y hermanos así como a otros familiares o personas que se relacionen de forma estable con el núcleo familiar”.

La buena noticia es que ya no hay ninguna necesidad de ganarse el respeto de los demás porque los demás están obligados a respetarnos por ley, independientemente de lo que hagamos. Aunque para curarnos en salud y cerciorarnos de que los niños respetan no solo a su entorno más cercano, planteo la siguiente ampliación.

“Los menores deben respetar a sus padres, hermanos, primos y primas, amigos de primos, amigos de hermanos, amigos de los amigos de los hermanos, primas de sus hermanos, hermanas de los amigos de sus primas, desconocidos que pasen por delante, incluso que pasen por detrás y, en general, toda persona que exista en el planeta, políticos incluidos, deberá ser obligatoriamente respetada por el menor, independientemente de que ésta muestre un respeto recíproco por dicho menor”.

Es un poco más largo pero creo que compensa.

“Los menores deben participar y corresponsabilizarse en el cuidado del hogar y en la realización de las tareas domésticas de acuerdo con su edad y con independencia de su género”.

Hay quien piensa que son las propias familias las que deberían decidir cómo educar a sus hijos y qué tareas asignarles en la vida familiar, pero esto es un error. Si cada familia decidiese por sí misma, los gobiernos no podrían adoctrinar a la población y la sociedad sería un caos, no como ahora, que funciona todo muy bien. Nadie mejor que el Gobierno sabe cómo tienes que educar tú a tus hijos.  Ellos lo saben todo, bueno, quizá no sepan de la financiación ilegal de su partido, quizá tampoco sepan que mientras cobran dietas prescindibles o becas de comedor que no necesitan, existen millones de personas viviendo en la miseria, quizá no sepan que tienen un Jaguar en su garaje, pero lo que sí que saben es cómo educar a tu familia… Y a ti.

“Los niños y adolescentes deben respetar las normas de convivencia de los centros educativos, estudiar durante el periodo obligatorio y tener una actitud positiva de aprendizaje durante todo el proceso formativo”.

Lo que más me llama la atención de este párrafo es que se intente legislar una actitud. Una vez más, creo que se quedan cortos:

“Los niños y adolescentes deberán tener una actitud positiva desde por la mañana hasta por la noche, manteniéndola en la edad adulta tanto en días laborables como en festivos y mostrando su entusiasmo democrático, sobre todo, en los días previos a las elecciones e incluso durante la celebración de las mismas, votando libremente al partido que legisla la ley que legisla la actitud positiva de los futuros votantes”. 

Respetar la dignidad, integridad e intimidad de todas las personas con las que se relacionen con independencia de su edad, nacionalidad, origen racial o étnico, religión, sexo, orientación e identidad sexual, discapacidad, características físicas o sociales o pertenencia a determinados grupos sociales o cualquier otra circunstancia personal o social”.

Quizá habría que añadir el siguiente párrafo a este punto:

“Vigilaremos su intimidad con el fin de que ésta sea respetada por otros que no somos nosotros, ya que es imposible respetar la intimidad mientras intentamos a su vez legislarla”.

Muchos pensaréis que algunos de los puntos que habéis leído de esta lista son de lo más razonable. Y es cierto que algunos lo son, pero lo que no es razonable es que todo esto esté legislado. Lo que intolerable es que pretendan vigilar cada uno de nuestros movimientos, porque se empieza por nuestras casas y se acaba intentando legislar nuestros pensamientos. Incluso algún día, algún iluminado del gobierno de turno, barajará la idea de controlar los sueños que tiene el menor durante la noche.

Desde este momento, la expresión “meterse hasta la cocina” no es una metáfora, sino una realidad. Y ya es hora de que el Gobierno se meta en sus asuntos, que son muchos, y cada vez más turbios.

Si la ley sale adelante, el futuro estará repleto de ciudadanos con antecedentes penales porque en su día se negaron a recoger su habitación.

4 comentarios

4 Respuestas a “HASTA LA COCINA”

  1. Alberto dice:

    No sabría identificar si casos como éste se deben a una incapacidad mental profunda o forman parte de una estrategia crecientemente perversa. De lo que no me cabe duda es de que la desobediencia civil comienza a ser una actitud imprescindible si al menos queremos coservar la dignidad. Y es que hacer la cama, decidir si quiero suscribir un contrato con una empresa privada de la banca (tener cuenta en un banco) o tragarse obligatoriamente el adoctrinamiento en regimen de tercer grado que algunos gustan de llamar educación son solo algunos de los asuntos de los que, me lo reconozcan o no el gobierno o el sursuncorda, considero que me debo ocupar yo mismo.

  2. mrtaid dice:

    ¡Resulta muy llamativo que una ley que prácticamente establece que los menores son propiedad del Estado y que éste debe, por tanto, velar por su protección, sea promovida por un partido conservador en vez de por uno socialista!

    ¡Lo de la política se ha convertido en una novela de ciencia ficción! Si al menos contasen, como en otros países civilizados del norte, con los medios para cumplir lo que dicen, nos nos reiríamos tanto…

  3. Victoria dice:

    Me encanta, Bárbara.
    Un amigo decía a otro de familia numerosa (de las de 8 hermanos, padres y abuelos) que necesitaba un guardia municipal en su casa para ordenar el “tráfico” y el uso del baño, entre otros.
    Tenemos unos políticos “esquizofrénicos”: se legisla más (en cuantía, materias y detalles) y, sin embargo, no se exige el cumplimiento de la ley (enseñanza a través del castellano en los centros educativos públicos de Cataluña, por ejemplo).
    Un saludo,

  4. colapso2015 dice:

    Según algunos autores uno de los principales impulsores del amor romántico heterosexual (en la actualidad “el amor”), en la antigua Grecia es la prostitución. La prostitución, por aquella “avanzada” época estaba regulada (incluso en tarifas a pagar) por el Estado, se dividía en diversas capas. Las cortesanas, una en concreto (w0), cambió la visión de la mujer alejándola del negocio (procrear, sexo heterosexual) para de alguna forma desplazar la hegemonía del amor “heroico” homosexual, el único públicamente reconocido, como el ideal de belleza masculino. Socializó la mujer, hasta aquella época recluida en el hogar (no necesariamente la cocina), salvo para actos religiosos.

    Tal es así, del amor cultural “gay”, dos de estos amantes, salvaron* la democracia griega matando a los cabecillas de los sublevados. Si bien posteriormente generaron problemas como “lobby”por la dinámica social. Democracia finiquitada con CarloMagno siglos después.

    En mi opinión, el motivo legislativo no prende solamente del Estado de Partidos y de su insaciable recurso a la ignorancia. En casos anteriores como en este, creo responde a esa maleabilidad del cerebro humano. La cual moldea tanto (recordemos la fabrica de cerámica, moldeo de barro, estaba en el polígono “industrial” antiguo junto a las prostitutas de bajo rango) nuestra forma de ver el mundo, que en casos, podemos ver a nuestros semejantes de especie como auténticos alienígenas.

    No pretendo dar un juicio sobre de quien son propiedad los hijos, discusión filosófica de calado no apto para murmullos en la plaza pública moderna (blog). Me aventuro a pensar siguen formando parte del negocio (no-ocio) tal que la antigua Grecia, si bien, la industrialización ha desplazado la presión de mano de obra para diversas cosas (guerra, trabajo campo), por otros motivos non tan productivos humanamente, aunque para nada místicos.

    “Desconocida” pues, de quien es la propiedad de los hijos (menores), pasemos a ver de quien son propiedad los padres. Los padres son propiedad del Kraken social, el mercado (ágora), y el aspecto legislativo responde a como ese Kraken se maneja por un grupo reducido (parte políticamente activa de la sociedad y allegados) El Estado**, pasamos pues al Leviatán.
    Uno de los progresos más importantes de la socio-cultura racional (de forma equívoca civilización), es el manejo de esos dos monstruos, el Kraken y el Leviatán.
    Controlando el segundo, se domina el primero, tal es asi que más de la mitad del FAKE-PIB español es extraído al Kraken por el Leviatán. Se han establecido diversos métodos para llegar a las riendas y estribos del caballo alado, pero en esencia, todas suelen pasar por la impersonalización. Un elemento que exige hacer una abstracción del yo frente al todo, excluido de circunstancias, y el “pecado” que la palabra escrita puede acarrear para uno mismo. Un radical de la división y separación de poderes, establecería como el germen, la unidad.
    Ello, haría cuadrar esa cosmovisión actual*** que porta el conglomerado social al patio, corte o cuadra legislativa, no generando semejante disonancia.

    ¿Acaso los deberes y obligaciones de los padres tienen mayor sentido que ese delirio legislativo?
    Me presiona la impresión, ciertamente, la gente no es consciente hasta que punto es PRESA de la “dómina” “Kraviatán”, para nada una plaga divina. Ni Gaya, ni Zeus ni ese hombre de antebrazo derecho más desarrollado de lo normal, de clavos y madera, un sabio. En mi opinión, por lo anteriormente citado, auto-construcción del cerebro humano en gran parte por su entorno, principalmente lo humano, sociedad.

    Cuidado con la digestión,…

    *: Muerto el perro se acabó la rabia.
    **:-Divide et impera-
    ***: Cómo se ve, no como es…
    w0: http://es.wikipedia.org/wiki/Frin%C3%A9

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