La cumbre del clima

“Nunca llueve (ni lloverá) a gusto de todos”

Los italianos acuñaron esa frase llena de ironía: “¡Piove, porco governo…!” en la que achacaban las condiciones meteorológicas del momento a la ineficacia del gobierno de turno. Con ello fueron los precursores de la relación entre la política y la meteorología que, en los últimos años, empieza a ser más preocupante.

Las reuniones anuales de la llamada “Conferencia de las Partes” en la Convención Marco de la ONU sobre cambio climático que se viene celebrando desde 1992 (Río de Janeiro), no son otra cosa que un testimonio institucional sobre el futuro de la humanidad y, en su consecuencia, plantean la necesidad de la toma de decisiones en relación con el clima y la contaminación atmosférica (descarbonización) en las economías mundiales. Dicho así, es un brindis al Sol (nunca mejor dicho) lleno de esperanzas o deseos contradictorios, donde se enfrentan desarrollo y regresión en los llamados “estados de bienestar”. Es decir, aquellos “desarrollados” industrialmente que ven riesgos de competencia en el desarrollo de los demás, pretenden ponerles límites al amparo de los riesgos medioambientales que nos acechan.

En fecha 4 de noviembre de 2016, el tratado de París se convertía en vinculante legalmente (dentro de lo que cabe) al haberse ratificado por un número suficiente de países. Hacemos tal observación ya que muchos de los acuerdos y tratados ratificados promovidos por Naciones Unidas, son muchas veces “papel mojado” en el ordenamiento jurídico de cada estado miembro. El objetivo era (nada menos) que “mantener el aumento de temperatura media de todo el planeta por debajo de 2ºC y conseguir que no se superase 1,5ºC con respecto a las temperaturas de la era preindustrial”.  El término “calentamiento global” empezaba a colarse en todos el mundo mediático, por mucho que el clima se empeñase en demostrar lo contrario pero, sobre todo, abría unas nuevas vías de negocio hacia unas formas de energía limpia, eficiente y barata que, como siempre, estarían tuteladas por intereses particulares.

Se trataría de implantar un nuevo modelo energético superando los antiguos bajo amenaza de las terribles consecuencias siguientes (proyectadas hacia el año 2100):

  • Inundaciones (se supone que por efecto de la subida de nivel del mar en todo el planeta calculada en 1/2 metro aproximadamente). Es de suponer que en este efecto influirá la pérdida de hielo en el Artico cada 100 años (nada se dice del aumento de hielo en otras zonas como el Antártico). 
  • Sequías y olas de calor cada 20 años afectando a millones de personas (un 4% a los vertebrados) y a especies animales (hasta un 18% en los insectos).
  • Crecimiento económico inferior al 2%.
  • Blanqueamiento del coral y pérdida de arrecifes. un 70%
  • Cosechas más improductivas (no se indica tipo ni porcentaje).

Como vemos, oscuros presagios sobre el futuro de la humanidad (perfectamente rebatibles) que recuerdan las 10 plagas de Egipto con que Moisés y Aarón exigieron la liberación del pueblo hebreo, cuya explicación científica tenía que ver con las emisiones de CO2 y de hierro provocados por la erupción volcánica en la isla de Santorini en el año 1.500 a.C. y sus “efectos colaterales”.

Ya en el año 1798 Thomas Malthus había expuesto su “Primer ensayo sobre la población”, que sería seguido por otros autores como Paul Ehrlich (1968) con “La explosión demográfica” o los informes del Club de Roma sobre los “límites al crecimiento” de 1972, revisados en años sucesivos (2002 y 2012). El primero de ellos se basaba en la simulación informática prospectiva sobre 100 años que indicaba la contradicción entre crecimiento poblacional y sostenibilidad de los recursos. La propuesta era el llamado “crecimiento cero” manteniendo únicamente la satisfacción de las “necesidades” personales. Pero… ¿qué se entendería entonces por la satisfacción de tales necesidades? No hay respuesta. Menos aún con la velocidad con que se nos han hecho aparecer nuevas (y discutibles) “necesidades” que siempre van a producir alteraciones en el entorno humano.

¿Dónde queda el clima en todo esto? nos preguntaremos con toda razón. El clima, afortunadamente, no depende de tales acciones antrópicas, sino de la propia vida del planeta Tierra y del sistema solar al que pertenece. No así la contaminación medioambiental o la existencia de residuos de todo tipo. Esto forma parte del desarrollo y bienestar que hemos elegido (o que nos han impuesto) desde intereses ajenos a nuestras necesidades. Desarrollo y bienestar al que no estamos dispuestos a renunciar, empezando por los desplazamientos aéreos y comodidades de todos los asistentes a estas cumbres y siguiendo por los vuelos a bajo coste con que los manifestantes preocupados por el clima, pueden asistir en cualquier lugar del mundo. 

Nos encontramos pues ante una nueva manipulación de cierta realidad (los cambios climáticos permanentes en la Tierra) con intención de provocar una alarma social falta de coherencia científica (ya que se ha convertido en ideología), utilizando para ello términos ampulosos como “calentamiento global”, “lucha contra el cambio climático” o “emergencia climática”, todo ello con la aquiescencia interesada de quienes empiezan a vivir de esta cuestión. De nada vale que se haya cuestionado por miles de científicos (no apesebrados) o que la realidad contradiga a diario tales augurios. Lo importante es seguir las reglas impuestas por modernos dogmas y religiones donde el interés particular (económico siempre) asoma sus orejas.

Mientras tanto, cada lugar del planeta seguirá su curso natural. En unos lugares con lluvias y hasta inundaciones (no hace falta citar ejemplos). En otros luchando contra la sequía esperando el agua del cielo que, al final, caerá en abundancia. A unos les viene bien una cosa, a otros la contraria al tiempo que siguen oyendo las estupideces mediáticas que todo lo relacionan con el “cambio climático”, repitiendo como papagayos domesticados los mismos “mantras” suministrados por la línea oficial/editorial. La boca de la caverna de Platón se irá estrechando poco a poco obligando a mirar sus sombras, restringiendo nuestra capacidad de pensar y opinar y bloqueando los pocos rayos de luz procedentes del exterior. La “cumbre del clima” es otra muestra más de la hipocresía política y social con que nos endosan relatos y propaganda a costa de nuestros impuestos (86 millones de euros) para pagar los gastos de las delegaciones que, por cierto, van a coincidir con esa gran fiesta del consumo llamada “black friday”, verdadero monumento de la incoherencia humana que por una parte se manifiesta sobre el clima y la contaminación y, por la otra, consume compulsivamente todo género de artefactos, indumentarias, modas y supuestas necesidades, que son la gran forma de contaminación de la que nadie habla.

13 comentarios

13 Respuestas a “La cumbre del clima”

  1. Loli dice:

    Tengo que reconocer que los últimos eventos mundiales sobre “el cambio climático”, los mensajes, las acciones, los idearios repetidos de la manifestaciones….y el bombardeo mediático de los medios de comunicación a través de la misma y repetida in-formación, me están poniendo “los pelos de punta”….y es literal.

    Todo parece estar centrado en este nuestro llamado “primer mundo”, ese donde, como bien apunta el artículo de Juan, más se puede ver amenazado por el
    “despertar” de los que hasta ahora parecen haber sido los silenciosos y sufridos que han facilitado este tipo de mercado, ideado, parece solo, para las economías de los estados del bienestar.

    Me pone los “pelos de punta” que no se hable nada, en este sistema nuestro que tanto le gustan las estadísticas y tan preocupada está por las pirámides de edad de nuestras poblaciones, de esas mismas pirámides en los países de los que nos aterra que sus gentes salgan….y llamen a nuestras puertas.

    De un continente entero donde la media de edad es mucho más baja, porque, entre otras cosas, la esperanza de vida es menor.

    Y no, curiosamente, o no únicamente, y puede que ni siquiera mayoritariamente (esas estadísticas, ¿dónde están?), por las sequías, a pesar de los impedimentos continuos de fronteras donde antes no las había ni ahora tampoco tenía que haberlas, pues solo han apresado en ellas a pueblos nómadas, por ser, además,el vertedero más infame muchos pueblos del Africa subsahariana, de nuestra “basura tecnológica”, sino, también, por ser los pagadores de esta especie de locura que la doctrina del “cambio climático”, al restringirles el acceso a posibilidades industriales y de energía que no les haga depender del “humo de leña” en sus cabañas para alimentarse y calentarse.

    Humo de leña que daña los pulmones y no permite la vida más allá de los cincuenta años..¿dónde esos estudios? ¿dónde esas estadísticas?.

    Los mensajes no paran…..ahora se cae en la cuenta de la contaminación por metano de la ganadería….

    Sí….cabañas de ganado que llenas nuestras despensas…

    Ahora caemos en la cuenta de que comemos demasiada carne, demasiadas proteínas…ya completitas….y ¡estamos matando el planeta!.

    Vale, no está mal…y es necesario….la alimentación….porque lo hacemos de forma equivocada, acumulativa y tóxica.

    Pero ¿Por qué no se amplia el mapa de todos los que se pueden alimentar ahora, con proteínas enteras….que ayudan a organismos maltratados por hambrunas, epidemias, carencias endémicas, a los que les costaría mucho reproducir esas necesarias proteínas de cachitos y “corta y pega” de otros alimentos vegetales.

    Alimentos que requerirían mucha mayor cantidad, y de extensiones enormes de campos a cultivar, que de algún sitio hay que…sacar…

    Millones de personas, se alimentan mejor…porque hay mayor acceso a la proteína animal….es así.

    Entre los mensajes que están saliendo de esta “cumbre por el clima”, los más novedosos están haciendo hincapié en el consumo….,me parece fenomenal,….pero luego llegan matices…,no los esperados en cuanto a educación…o sí, pero mezclado con algo inquietante, porque da una visión parcial de la realidad limitada en la que nos movemos y de la que sacamos conclusiones “universales”.

    Es cierto que, por ejemplo, compramos y consumimos más ropa de la que necesitamos.
    Vale…pues a no comprar tanta…y solo de productos reciclados…hoy por hoy más caros…de menor producción.

    A propósito de producción, la industria textil se ha ido delegando países menos industrializados, más pobres, de mano de obra más barata…..y ha dado trabajo y algo de lo que vivir a millones de personas….que si no no tendrían…nada.

    No es mi intención, justificar las condiciones de trabajo que ese tramado industrial impone en los países más pobres…., (creo no haría falta ni puntualizarlo, pero…en fin…una ya tiene experiencia en estos foros, así que por si acaso)…, solo resaltar, que nuestra realidad requiere de una visión poliversa para poder aproximarse un poco a ella, y es necesario tratar de acceder a toda esa panorámica para huir del adoctrinamiento….y ser más justos.

    Sin ese medio de trabajo ….millones de mujeres (ahora que tan en boga está lo del «género»), no tendrían qué llevar a sus casas para alimentar a sus hijos y a sus familias, ni millones de hombres, tampoco, ambas situaciones son muy «violentas».

    Dos cosas parecen se están poniendo “en solfa” desde el ideario del «cambio climático, en las mentalidades, aún muy constreñidas, de los habitantes de estos mundos del bienestar: la “alimentación” y “el vestido”.

    Una alimentación que aquí podemos, indudablemente, transformar sobre todo en lo que se refiere a la actitud, pero que sí tratamos de globalizar el concepto de que nuestro exceso de consumo innecesario, es igual al consumo necesario que las gentes de los países más pobres necesitan para vivir, estamos cometiendo una injusticia terrible.

    Hoy en día, el acceso al consumo de carne de las poblaciones mundiales es más fácil, y en muchas partes del planeta….lo necesitan…

    Respecto a la ropa…vale que compramos y consumimos sin realmente necesitarlo….pero si dejamos de hacerlo…sufrirían….los que no tienen otro medio de salir adelante.

    No se trata de seguir con las mismas actitudes egoístas y consumistas…no…pero si queremos ser coherentes con el planeta, con el medio ambiente…tendremos que asumir nuestras incoherencias también, las de los mercados, la ignorancia y parcialidad con que se nos mandan mensajes y doctrinas que nos tragamos sin parar a pensarlas de verdad siquiera.

    Se trata de cambiar actitudes, de no manchar el planeta…en lo que a nosotros respecta, porque el clima depende de factores de una envergadura mucho mayor de la que nos están haciendo creer, y los científicos silenciados, y los descubrimientos y las verdades de los distintos procesos en las distintas partes del mundo…y el desconocido núcleo terrestre, responsable también del campo electromagnético que permite la existencia de la vida…. están ahí, estigmatizados o amenazados de serlo bajo la etiqueta de “negacionistas”.

    Miedo me da, no el cambio climático….,me da miedo la niña Greta, los “niños activistas”….¿qué es esto?….¿cómo se puede adoctrinar, manipular y soliviantar de esta manera a una generación entera poniéndola a trabajar al servicio de…. ¿quién?.

  2. Juan Laguna dice:

    Loli: muchas gracias por su amable comentario del que destacaría el último párrafo. Eso si que es para preocuparse seriamente. Un saludo.

  3. Manu Oquendo dice:

    Gran artículo.
    Poco que añadir excepto ¿cómo nos defendemos de gobiernos –todos actuando en la dirección marcada por «la obediencia debida»– que perpetran sistemáticamente estas estafas colectivas?
    Saludos y gracias

    PS. El recurso a Greta parece reflejar una preocupación de los Gobiernos Sumisos. «No estamos teniendo éxito en la manipulación, necesitamos más madera psicotrópica». Es tan obsceno que, como dice Loli, no solo da miedo.
    Estos días en la prensa «Discrepancia de Cifras en la mani de Madrid». Policía 15,000 personas. Organización, medio millón.
    Hasta El País, habitualmente tan servil con el Poder Global y con los poderes autonómicos cuando son de su cuerda «deconstructiva», no les dio más de «entre 15 y 30,000».

  4. pasmao dice:

    Buenos días Juan

    Excelente artículo.

    Tengo la sensación de que estas cumbres tienen un objetivo secundario, que quizas sea hasta el principal. PASAR LISTA

    El Poder se tiene que reafirmar pasando lista. Como el profesor hacía antes, para ver quienes estaban y quienes habían faltado.

    Todo este akelarre está organizado y pensado a largo plazo. Pero necesita de un continuo control de quienes están con ellos, quienes se han sumado, quienes desertan, quienes están en contra… y su necesidad reafirmarse. Para eso sirven estas cumbre, el ver hasta donde está calándo el mensaje y donde están los «problemas» entre otras cosas.

    Un segundo tema es ¿por qué en España y en Madrid?

    Debería de haberse celebrado en Chile, pero posiblemente los mismos que montan estas cosas estén detrás de los desórdenes de allí abajo, no supieron ajustar el timing, y tuvieron que sacarla de allí. No fuera a ser que todos esos mandamases que pastan del presupuesto pudieran sentirse incómodos.

    Lo siguiente es por qué en España, podría haber sido en muchos sitios, será por dinero; es cierto que aquí sabemos improvisar bien y hay muy buenos resturantes y hoteles, pero no creo que sea sólo por eso.

    Todos estos akelarres son la excusa, también, para que muchos poderosos que no puedne decirse ciertas cosas por escrito, puedan tener reuniones discretas donde se acuerden y cierren temas que ademas de globales sean referencia para el país anfitrión.

    Es decir, que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, se juntan unos cuantos poderosos (de los de verdad) y les dicen a nuestros poderosos «locales» que es lo que se espera de España vista la incertidumbre en que se encuentra. Incertidumbre que algunos de esos mismos poderosos (de los de verdad) han contribuido a promocionar.

    Situación que habría sido mas complicada de haber sido la reunión en México, en Australia.. o saber donde. Lo cual nos da la medida, por eso la reunión se hizo (entre otras cosas aquí) de la preocupación que genera España fuera de aquí.

    Por otro lado el que sea en Madrid, hace unos años por narices habría sido en Barcelona, también nos da la medida de la degración objetiva que hay en Cataluña. Los mandamases (de los de verdad) quieren que sólo haya lío de atrezo, pero una ciudad capital de una Taifa que está descontrolada no es lugar para que esas gentes tan devotas de las estrellas Michelín, vayan y vengan durante unos días.

    Un cordial saludo.

  5. Juan Laguna dice:

    Muchas gracias a Manu Oquendo y a Pasmao por sus amables y acertados comentarios con los que coincido plenamente. Es una lástima que los 20.000 árboles (delegados) de la «cumbre», impida ver el bosque en su conjunto: el adoctrinamiento mortífero sobre las personas de mensajes falsos. Hasta en «El Corte Inglés, los clientes se ven sometidos a un bombardeo megafónico cada dos minutos sobre la «sostenibilidad». Como me decía uno de los trabajadores que lo escuchan cientos de veces: «Es muy cansino….» Un saludo.

  6. Javier Báez dice:

    Gracias al articulista y a los autores de los comentarios por ayudarnos a reflexionar. Desde que obtuve la jubilación tengo más tiempo para tratar de seguir aprendiendo y comprendiendo y sigo con curiosidad y satisfacción este blog. No soy científico pero trato de comprender mejor el problema objeto de este artículo, leyendo opiniones de uno y otro signo.

    Me llaman la atención algunos de los argumentos en los que apoya el Sr. Laguna su «negacionismo», como hacer alusión a miles de científicos «no apesebrados» y silenciados que estarían cuestionando las investigaciones aceptadas por los poderes de otros científicos (¿estaremos ante una «guerra» científica que no puede ser dirimida por la propia ciencia?). O que alguien esté tratando de imponer modernos dogmas y religiones que ocultan intereses económicos. ¿Conoce quién o quienes están detrás de esto y cuáles son sus intereses? O su preocupación, compartida por Loli, de que se esté poniendo a toda una generación al servicio de alguien. ¿Quién puede ser ese alguien?

    En fin, si alguien trata de implantar, bajo amenazas terribles, con adoctrinamiento mortífero y manipulación de la realidad, un nuevo modelo energético que sustituya al antiguo, sería muy conveniente tratar de identificar a los conspiradores y su nuevo modelo.

    Los comentarios al artículo por personas de indudable formación e inteligencia, no hacen sino aumentar mi confusión. Pienso que hay otras estafas colectivas mucho más evidentes, extendidas en el tiempo y dañinas para el género humano.

    Saludos y agradecimiento.

    1. Juan Laguna dice:

      Muchas gracias Sr. Báez por su comentario. No se trata de «negacionismo» (otro calificativo impuesto por el dogma) sino de desconfianza hacia las motivaciones por las que, justo ahora, «hay que salvar el planeta» (una prueba de lo pretencioso de la opinión publicada). «Y sin embargo se mueve» es la frase que se atribuye a Galileo cuando tuvo que abjurar de su defensa de la teoría heliocéntrica copernicana ante la Inquisición. En todo caso se trata de una duda razonable ante la imposición del dogma. En su momento era una «herejía» y los herejes condenados por ella.
      Siempre ha habido una polémica razonable en el mundo científico sobre teorías de un tipo o de otro. En este caso tenemos un plantea con miles de millones de años de historia a sus espaldas, que forma parte de un sistema solar, que a su vez forma parte de una galaxia de los millones de ellas que se supone (insisto, se supone) forman el universo. Un universo en constante formación o transformación (como todos los elementos biológicos, geográficos o geológicos que conocemos) en las que, de forma natural, inciden diferentes elementos atmosféricos o climatológicos desde el principio de los tiempos que supone el mundo de la ciencia a partir de evidencias empíricas. También, en menor medida (casi ínfima) las acciones antropogénicas.
      No cabe más que una sonrisa de escepticismo cuando los «grandes males» catastrofistas se limitan a que una determinada especie de aves, tiene que anidar 30 metros más allá de lo habitual o que, determinada especie de insectos (los que heredarán la Tierra) se verá afectada (?) en un porcentaje del 18% por el cambio climático….. Es curioso que siempre se olvidan de la especie humana, de su evolución por adaptación al medio…
      Pero se olvidan de lo más importante: de la propia vida del planeta que -afortunadamente- seguirá con sus ciclos naturales por mucho que la estupidez o la prepotencia del hombre quiera enmendarla. La Ciencia es humilde y sólo trata de conocer o explicar lo que, muchas veces, tiene difícil o cuestionable explicación. Por eso no están en la «cumbre del clima». La asistencia es sobre todo de organizaciones de todo tipo, con intereses de mantenimiento a cargo de subvenciones oficiales (en su mayor parte) o de subvenciones privadas (otra buena parte) con intereses en defender una u otra postura.
      El llamado «cambio climático» permanente es una evidencia científica, ya que depende de multitud de factores relacionados con el propio sistema planetario, sus movimientos, oscilaciones, bamboleos, aproximaciones o vida propia (como el Sol) con sus radiaciones de mayor o menor potencia sobre todos los planteas (entre ellos la Tierra). Utilizar el tema para obligar a los ciudadanos a pagar impuestos o consumir nuevos productos para mantener el clientelismo político o para imponer el pensamiento único del dogma, es miserable y ruin.
      Tengo delante una copia de convocatoria del P.D.P. (28/4/1977) para «tratar problemas ecológicos y ambientales» referidos no a la vida del planeta Tierra, sino a la conservación del medio ambiente en un proceso de incidencia demográfica brutal a finales del siglo XX. Como ve, no se ha inventado nada nuevo. El CEOTMA ya estaba trabajando en estas cuestiones desde la Transición. Mucho antes el ICONA (Instituto de Conservación de la Naturaleza) se ocupaba de ellas. La protección del medio natural y la preocupación por la contaminación de residuos, estaba ya en los años 60/70. Pero no eran una religión, era una pura cuestión administrativa….Podría extenderme mucho más, pero no quiero cansarle con ello.
      Un saludo.

  7. Manuel Bautista dice:

    Buenos días Juan,

    Hay un punto importante en tu artículo que me ha llamado la atención. Dices: “El clima, afortunadamente, no depende de tales acciones antrópicas, sino de la propia vida del planeta Tierra y del sistema solar al que pertenece”. ¿Quieres decir que la acción del hombre no influye de ningún modo en las variaciones climáticas? Si realmente es eso lo que quieres decir, yo discrepo.

    Me cuesta aceptar la posición dominante, de que la causa principal y determinante del cambio climático es la acción humana, precisamente porque creo que los diversos factores que intervienen en las variaciones del clima no son suficientemente conocidos, desde el punto de vista científico, y, por ello, es muy poco probable que la ciencia esté en condiciones de señalar cuál de ellos es el que más influye. Pero, por esa misma razón, entiendo que la ciencia tampoco estaría en condiciones de afirmar que las acciones humanas NO tienen ninguna influencia en esas variaciones. Por eso, no entiendo en qué te basas para hacer esa afirmación.

    Tampoco estoy de acuerdo en que la postura científica dominante “se haya cuestionado por miles de científicos (no apesebrados) o que la realidad contradiga a diario tales augurios”. Desgraciadamente, la presión ambiental se lo pone muy difícil a los científicos que discrepen con la versión dominante, por eso son muy pocos (que yo sepa) los que han salido públicamente a expresar sus discrepancias. Y si los que discrepan en silencio son realmente miles, es imposible saberlo.

    Tampoco se puede afirmar que la realidad contradice a diario esos augurios, porque las variaciones climáticas de las que se está hablando son tendencias de fondo, que hay que medirlas durante largos períodos de tiempo (hay quienes dicen que hacen falta cientos de años, incluso miles), y por tanto que este otoño sea más frío o más caliente no demuestra nada, a estos efectos.

    De todos modos, si se acepta la posibilidad de que la acción humana esté incidiendo en alguna medida significativa en el calentamiento global (aunque no sepamos con certeza cuánto), el fondo de la cuestión, desde mi punto de vista, sería: qué medidas se podrían tomar para reducir esa influencia humana, que fueran positivas y necesarias, aún en el supuesto de que en el futuro se demostrase que la acción humana apenas tenía influencia en el cambio climático.

    Un cordial saludo

  8. Juan Laguna dice:

    Buenas noches Manuel. Trataré de no extenderme demasiado ya que es un tema complejo como bien sabes. Empezaré por aceptar que la acción humana influya no en el clima, sino en el medio o entorno natural. Para mí son cuestiones diferentes. Una cosa es la ocupación del territorio (salvaje en unos casos y escasísima en otros) en épocas recientes con la consiguiente repercusión en el medio natural y otra muy distinta que eso afecte a los movimientos del planeta o a las radiaciones solares. Tampoco es cuestión de repasar los procesos geológicos ocurridos en la Tierra desde la aparición de la vida (que conoces perfectamente) y cómo se han interrelacionado ambas cuestiones con la adaptación de la vida al medio siempre (no al revés, que es lo que se postula). Eso fue lo que motivó la evolución de las especies, su capacidad de adaptación a las distintas circunstancias. La desaparición de los dinosaurios no creo que fuera debida a acciones del hombre sino a uno más de los muchos factores que todavía se nos escapan en la vida del planeta y de sus condiciones ambientales. Las transgresiones, regresiones e incluso deriva continental han sido permanentes (en tiempo geológico), así como los cambios en el clima donde, según los expertos, iríamos (en tiempos geológicos) a otra glaciación, no a un calentamiento. ¿Contra qué cambio vamos a luchar, contra el frío o contra el calor? Pero vamos al supuesto «calentamiento» que se plantea en un grado y medio en los próximos 50 años. Supongo que se han realizado proyecciones informáticas para ello (de nuevo dejamos a la máquina la inteligencia supuesta). Para los propios expertos el calor es vida, el frío muerte. Igual que el CO2 (del que hay escasez) necesario para la fotosíntesis vegetal y de paso de la vida de animales. Mientras se habla del Amazonas (donde los problemas no son climáticos, sino de desforestación localizada) nadie dice que el Sáhara ha recuperado miles de kilómetros cuadrados de cubierta vegetal. Mientras se habla de pérdida de la capa de hielo ártica, nadie dice que cada año se vuelven a helar cientos de miles de kilómetros cuadrados en la misma zona. Mientras se nos amenaza con la subida del nivel del mar (1/2 metro hacia el 2100) el mar está bajando en la costa oriental africana (Zanzíbar) más de metro y medio y las mareas no se llevan por delante a la especie humana cada vez que suben.
    En fin, insisto que no se puede trasladar a este modesto comentario el debate científico verdadero, donde sí se han pronunciado ya miles de expertos incluyendo los del propio panel de la ONU («yo no he dicho eso…» dicen «off the record») o el propio fundador de «Greenpeace» que tilda de fraude todo el tema. Los últimos 700 italianos a los que, como es lógico, ya les ha caído «la del pulpo».
    Por eso, saliéndonos del mismo y entrando en lo que empiezan a ser verdaderos «dogmas» del poder, impuestos y difundidos en todo momento por ese «pesebre» mediático que conocemos, no está mal introducir un poco de racionalidad «herética» como defensa de falsedades que se nos quieren imponer. Repito, una cosa es la protección medioambiental desde la sensatez o desde el Derecho y otra muy diferente seguir sometiendo a los ciudadanos a «ocurrencias» que tienen detrás, no lo dudes, ignorancia o lo que es peor intereses espurios y manipulación social.
    Un cordial saludo.

  9. Ignacio dice:

    La ciencia que soporta el calentamiento global es sólida e irrefutable, y está respaldada por una unanimidad científica como en pocas ocasiones se ha dado a lo largo de la historia. Nunca han tenido que manifestarse a favor de una teoría científica todas las sociedades científicas serias del mundo como han tenido que hacerlo con el cambio climático. Pero desgraciadamente vivimos una época donde la razón, la lógica y la evidencia cada vez tienen menos valor. Ahora igual se cuestiona la medicina con (antivacunas, homeopatías, etc) que se defiende la astrología o que la tierra sea plana.

    Dejando a un lado la ciencia del cambio climático y sus hechos objetivos, podemos entrar en los intereses y en las consecuencias. Un argumento descalificador clásico, también utilizado por el autor del artículo, es el de los intereses «… todo ello con la aquiescencia interesada de quienes empiezan a vivir de esta cuestión. » Pero si queremos entrar en este juego de intereses, yo me pregunto, qué intereses pueden mayores que el de los petroleros, el de los ultraliberales, el del gran capital, que además tienen la capacidad financiera para orquestar campañas negacionistas desde hace años. Algo parecido hicieron las compañías tabaqueras para cuestionar la relación del tabaco con el cáncer. Si se trata de valorar intereses, es evidente que hay muchos más intereses por seguir como hasta ahora quemando combustibles fósiles, que en el desarrollo sostenible y las energías renovables.

    Otra cuestión es la valoración de las consecuencias del cambio climático y su utilización como argumento. Efectivamente, viendo el problema del cambio climático es muy fácil caer en el catastrofísmo, porque conocemos las causas (aumento de la concentración atmosférica de gases de efecto invernadero), sabemos la solución (dejar de emitir CO2) y comprobamos que no se están tomando las medidas necesarias (las emisiones siguen creciendo). Pero para no asustar lo mejor es seguir la técnica del avestruz y no verlo o cargarse al mensajero. ¿Qué clase de argumento es este?

    Para terminar este comentario, voy dar otro argumento igualmente acientífico, pero puede que clarificador para aquellos que no tengan una idea clara del problema ¿Quién está a favor de la lucha contra el cambio climático y quien está en contra? Compara a Trump, Bolsonaro o los hermanos Koch, …
    con la ONU, la OMM, el IPCC, la mayoría de las ONG, el Papa, UE …

    Un cordial saludo

    1. Juan Laguna dice:

      «La ciencia que soporta el calentamiento global es sólida e irrefutable….» Siempre lo ha sido frente a las «herejías» de los que piensan por libre… No hace falta insistir en los ejemplos.
      Cuando la ciencia se convierte en religión o dogma, pierde su sentido científico de debate y deja de ser «ciencia» es una nueva religión. Por eso en el mundo de la verdadera «ciencia», todo es cuestionable. Así hemos avanzado como especie humana.
      En todo caso, si nos atenemos a lo que ha dicho la ciencia sobre el Universo y más concretamente sobre nuestro sistema solar y la vida de la Tierra, no existe una «emergencia climática» sino en todo caso, una constante adaptación de los seres vivos a las condiciones de la Naturaleza. Desde el Pangea primitivo hasta nuestros días han pasado muchos millones de años donde se han producido constantes y permanentes cambios en el clima del planeta sin que la especie humana haya podido dominarlos. ¿Se puede impedir un terremoto o un tsunami? No. En todo caso podemos predecirlos y prevenirlos pero nunca evitarlos. Pensar otra cosa es pretencioso y absurdo («sabemos la solución: dejar de emitir CO2…») ¿De verdad creemos que el CO2 es más perjudicial que las baterias (y su dudoso reciclaje) y sus radiaciones en todo tipo de aparatos (ahora también los coches). ¿Alguien cree que se puede mantener el nivel de vida que tenemos renunciando a los beneficios de la energía actual o estamos dispuestos a sacrificarlo y regresar al pasado? Es obvio que para seguir investigando nuevas alternativas, sigue siendo imprescindible la energía que tenemos.
      La cuestión es: ¿porqué sale ahora esto? Llevamos un montón de años dedicados al Medio Ambiente (personalmente desde 1977) y sus variadas facetas (la especie humana también es importante, digo yo) y sólo en los momentos en que países desean desarrollarse también industrialmente y formar parte de las economías emergentes, ha surgido la preocupación por el tema en los países ya desarrollados. Es más, siempre es conveniente tener sometidos y colonizados cultural y financieramente a los mismos, no vaya a ser que no nos necesiten….. (como vemos, esto sí es de agentes «neoliberales» bien engrasados). Unos son siempre elites y el resto «morralla» a la que explotar con cualquier excusa.
      La cuestión es que algunos piensan y tienen criterio propio elaborado por mucho que se hayan propuesto adoctrinarlos. Algunos conocen bien las trastiendas de las grandes organizaciones políticas, sociales y religiosas y no les gusta lo que que conocen. Algunos creen (creemos) que lo que nos califica como «personas» es la Libertad y no el vasallaje o la sumisión a lo «correcto» («los hombres nacen LIBRES E IGUALES….»).
      Finalmente, seguir simplificando entre los «míos» y los «otros» con la referencia al presidente de EE.UU o Brasil frente a la UE o al Vaticano…. no me parece un camino acertado… El mundo es mucho más complejo que todo eso….
      Un saludo.

    2. Manu Oquendo dice:

      Estimado Ignacio.

      Estoy completamente a favor de un planeta limpio porque hasta que la Tierra se vaporice nos queda algún tiempo aquí. Conviene recordar que este planeta ya ha vivido la mitad de su vida y que, «vivible», le queda menos de un 25%. El horizonte temporal astronómico es muy científico porque es predecible.
      También debemos recordar que hace 45 años los vehículos diésel privados no llegaban al 1% del parque y que la leche se vendía en botellas de cristal. Es decir, lo que hay hoy día se legisló y………………………… no fuimos nosotros sino los mismos gobiernos que no hacen más que equivocarse.

      He leído su post y no he encontrado datos ni pruebas empíricas de que lo que afirma es cierto. Solo las referencias a instituciones globales con sus propias Agendas y Lealtades pero, curiosamente, entre ellas no hay instituciones científicas y sí mucho “miembro del Paradigma” por usar el término de Thomas Khun. Por el contrario, las Academias de Ciencias, se evaden del tema o se oponen en cuanto se les pregunta.

      Es cierto que lo anterior ya no sorprende a nadie porque las hipótesis “creyentes” nunca ofrecen datos científicos dado que saben que no tienen razón en su principal pretensión –papel del CO2– ni en otras. Citan, por contra, políticos y altos funcionarios de muchas instituciones y redes globales clientelares que viven estupendamente de fondos pagados por los contribuyentes y consumidores occidentales con el resultado del brutal encarecimiento de nuestra energía –7000 millones más hace unas semanas por parte de Pedro Sánchez para engordar más todavía nuestra factura de la luz garantizando los beneficios de los «inversores» en energías alternativas.

      En este blog en numerosas ocasiones se han citado obras de Científicos de renombre y Academias de Ciencias que consideran que el tinglado montado sobre el CO2 es, directamente, un Fraude Extractivo a escala global. Un fraude que encanta a todos aquellos con pretensiones de convertirse en dictadores globales so pretexto de ser Pontífices o Acólitos de esta nueva religión.

      El CO2 total en nuestra atmósfera es menos del 4% de todos los gases de Efecto Invernadero y de todos los orígenes –humanos, volcánicos, vegetales, animales, etc–. Esta es una teoría nacida en el siglo XIX y abandonada por no ser científica hasta que a finales de los 80 se revitalizó sin pruebas desde ciertos núcleos de poder global para ser aprovechada tras la caida de la URSS y frenar el ascenso chino. Tesis del Gobierno Chino que ya ha sido publicada aquí. Lo atribuible al hombre es menos del 1%.
      Pues bien, el vapor de Agua es un 95% de dichos gases atmosféricos.
      Ambos, CO2 y H2O atmosféricos actúan igual al absorber radiación de onda larga y cuando este hecho es conocido, el CO2 es científicamente abandonado por segunda o tercera vez en la historia como hipótesis válida de estudio.
      Entre muchos otros, el Profesor Takeda Kunihiko, Vice Canciller del Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad Chubu, lo resume así.
      «Las emisiones de CO2 no producen el menor impacto en una u otra dirección- Cualquier científico lo sabe, pero decirlo no resulta gratis.»
      La cuestión por tanto es preguntarnos si el CO2 que los humanos emitimos a partir de fósiles –que antes lo capturaron de la atmósfera– y que representa menos del 1% de los GEI (Gases de Efecto Invernadero) puede tener estadísticamente algún Valor Predictivo considerando algunos de los innumerables factores.

      Pero es que si a lo anterior sumamos los efectos de los diferentes ciclos solares –de largo la principal influencia sobre nuestro clima y la razón por la que se cambió el eslogan «Global Warming» por el truco semántico de «Cambio Climático» –El clima siempre cambia–, resulta que su valor Predictivo se convierte en una fracción infinitesimal del anterior que ya era estadísticamente irrelevante.

      Por último citar que hay un tercer e importantísimo factor –las oscilaciones del eje de giro terrestre– . Esto es generalmente desconocido, pero en los últimos 3 Millones de años la Tierra ha alterado el ángulo de rotación una vez cada 23,000 años produciendo el ciclo húmedo Sahariano. Menudo cambio climático ¿no? Estamos ahora a la mitad de este ciclo y hay otros del mismo estilo pero menor incidencia.

      Es decir, más bien parece que estamos ante un colosal engaño –Hoax en inglés– que es difícil sostener sobre todo cuando se palpan los beneficios que algunos sacan de estrujarnos en la construcción de la red clientelar del «clima» y lo rápido que se han apuntado a ello todas las ideologías totalitarias de Izquierdas o Imperiales.
      Esto se ha convertido en un reflejo pavloviano para obligarnos a hacer lo que el Poder Real desea. Y «pone» muchísimo.

      Un saludo

      PS. Encontrado hace una semana en una Web académica. “THE EARTH IS ACTUALLY COOLING” Global Temps Continue Century-Record Plunge, Despite Rising Co2 Emissions!
      Creo que encontrarán el PDF buscando el texto anterior.

  10. Loli dice:

    https://elpais.com/sociedad/2019/12/27/actualidad/1577436214_610682.html

    Espero mandar bien el enlace.

    Me parece muy ilustrativa esta noticia, da idea de cómo nos hemos acomodado a los mensajes simples, sin parar a contemplar todos los elementos que hay que tener en cuenta antes lanzar «conclusiones generalizadas»

    Un saludo

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