Los que conocemos la trayectoria de Silvio Bambrini sabemos de su habilidad para hacer pasar como propios los pensamientos ajenos. Era especialmente dado en hurtarle las ideas a su hermano Umberto, su gemelo, este infinitamente más listo que el primero.

Decía Silvio, o Umberto, qué más da, que todos los ideales que ha creado el ser humano desde su comienzo, en caso de que este haya existido, siempre proceden de sueños. Nunca especificó a qué categoría de sueños se refería, ni siquiera si estaba haciendo mención a pensamientos o a la actividad onírica en sí misma, pero se puede deducir por su desarrollo que se refería a la actividad pensante. Y en estos momentos de alfabetización generalizada ¿quién no piensa?

La afirmación sobre los sueños ideales la hacía de tal forma que identificaba inmediatamente si un pensamiento tenía conexión con la realidad o era pura imaginación. Diferenciaba estos últimos por el carácter irreal que implicaban, y por lo imposible de su ejecución. Y concluía que son  solo la consecuencia de un arraigado malestar, derivado de un entorno desagradable. Esta cualidad le permitía discriminar si alguien, al pensar en un mundo mejor, estaba fantaseando con una irrealidad y mezclaba los ideales confundiendo lo percibido con un buen propósito o intención. También sentenciaba con rotundidad que cuando un pensamiento se basaba en una irrealidad había que tener mucho cuidado, porque ese ideal, procediendo de un espejo distorsionado, podía conducir a quien lo recogiera como fidedigno a un panorama equívoco y provocar una involuntaria pero cierta alienación.

Quizás lo más sorprendente es que catalogaba a los ideales soñados en diferentes categorías. Así los diferenciaba por la naturaleza de su contenido, por su carácter más o menos radical, por el universo cósmico o terrenal que implicaba, o por su linealidad. La más sugerente de las categorías pergeñadas por Bambrini era, según mi opinión, aquella que los agrupaba según el momento en que el ideal había sido soñado. Sin entrar en mayores detalles y simplificando, afirmaba que había ideales soñados de mañana, tarde y noche. Los primeros los calificaba de ideales de rechazo, los segundos de cambio y los terceros de transcendencia. Pese a la profusa explicación de estos dos últimos, el que más llamaba la atención eran los sueños de mañana o de media mañana (metà mattina sonno”).

Los sueños de media tarde tienen la virtud de que pasado el pronto del choque matinal y la pataleta que le sucede, se asientan las sensaciones para dar paso a fórmulas realmente viables para los cambios. Los de media noche, decía, que son sueños para conectar con realidades distintas, quizá la auténtica solución al atrapamiento en este mundo. Y los matinales se caracterizan por estar muy condicionados por el malestar del soñador con la realidad que se encontraba en su vivir. El rechazo a lo percibido, el desagrado de lo que veía, la incomodidad sobre cómo funcionan las cosas hacía que el ideal soñado fuera una fácil inversión de la realidad circundante. Muchos coches… todo el mundo en bici sonriendo; alta polución… una ciudad con solo algunos edificios entre bosques; acritud en los rostros… simpática amabilidad en los encuentros; mendigos pidiendo… altruistas ciudadanos donando lo que tienen; perros abandonados… amigables personas que los adoptan. Y así ponía un sinfín de ejemplos con los que indicar que los sueños de media mañana reflejan ideales de cierta simpleza, con los que el soñador eludía el varapalo de la hostil realidad.

Los idealistas soñadores de media mañana tienen un problema de base, que no consiste en su animadversión a la realidad que viven, sino en la actitud mágica e infantil con la que pretenden que cambie. Seguramente es positiva la percepción sobre lo que acontece, pero no la manera en que esto puede modificarse, porque a poco que se haga un mínimo análisis se convendrá en que las cosas, no suceden por pura aleatoriedad sino como efecto de otras, de forma que tienen más raíz y su modificación supone todo un proceso, y cuanto más complejas mayor dificultad.

El modo en que calificaba a los soñadores de media mañana, era el de idealistas del malestar (“disagio idealista”), y de idealistas compulsivos, por su escasa capacidad de análisis de la causa de los fenómenos, y por todo ello un tanto infantiles e incultos. También indicaba que él siempre les preguntaba si aquello que habían ideado lo habían puesto en práctica alguna vez, y cuál había sido el resultado de la experiencia. Coincidía en un altísimo porcentaje que nunca se había experimentado aquello que había ideado y que si alguna vez pudo suceder hubo de dejarlo por utópico, o por la incomprensión cruel que sufría por el entorno en que la prueba se practicaba. Aunque se le pueda suponer, nunca calificó a estos individuos de idealistas irresponsables.

También nos advirtió sobre el devenir del malestar, origen de este tipo de sueños, pues indicaba que era habitual que ese rechazo acabara creando un cierto odio hacia aquello a lo que se dirigía. Todo, afirmaba, nacía legítimamente del malestar, pero venía seguido por una animadversión que afectaba indeleblemente a los estados anímicos, y acababa por asentarse en el más poderoso de los venenos que todo ser humano pueda padecer, el odio. Sus síntomas principales son el maniqueísmo, o sea el dogmatismo; los esfuerzos denodados por convertir y disimular dicha emoción detrás de complejas razones, o sea su carácter doctrinal; la incapacidad de relación con quien no sintiera lo mismo, o sea el sectarismo; y el deseo imperioso y compulsivo para que los demás se sumen al carro de sus propias vivencias.

Pero, total, qué más da… 

10 comentarios

10 Respuestas a “Sueños de media mañana”

  1. O'Farrill dice:

    Amigo Carlos. gracias por tus interesantes reflexiones sobre ideales, sueños y realidades. Yo me quedo con una frase atribuída a George Sand: “…lo que la razón busca, el corazón lo encuentra….” Un saludo.

  2. Loli dice:

    Precioso y muy…muy interesante tu artículo, Carlos.

    El otro día, alguien comentaba, en una conversación, algo así como que los partidos llamados “emergentes”, y sobre todo, algunos de ellos, practicaban una especie de politología infantil.

    Esos “sueños de media mañana” de Silvio Bambrini o de su gemelo, creo que los describen perfectamente.

    También se hablaba, sin embargo, de podía ser que aquello no fuera tan negativo.

    Quizás esta sociedad se esté moviendo en un contexto político economicista, pragmático y funcionario que nos está adormilando y obturando no ya la capacidad de pensar, sino de sentir. Es como todo aquéllo que no tenga un clara finalidad económica y de continuidad…(aunque no se sepa muy bien de qué), no fuera digno de ser tenido en cuenta por nuestra capacidad sensitiva.

    Imagino que en un contexto así de utilitarista, a lo mejor, no viene mal cierto margen para el sueño….levantar un poco la cabeza…y respirar más allá del olor del dinero y del miedo.

    Claro está que esa infantilidad en la que está asentada buena parte de “las nuevas emergencias”, o rápidamente se dan cuenta de la necesidad de madurar y responder de verdad a la realidad de “la mañana”, y crecen en cultura y análisis….o llegarán,como mucho, a ese maniqueísmo del que habla el artículo, que es el que asienta doctrinas, sectarismos y pensamientos únicos.

    Tal y como está el panorama, no parece que la intención de crecer en cultura y análisis, sea ninguna prioridad para ninguno de los actores de nuestro panorama político.

    Pero, sí que, al menos eso parece, se están produciendo ciertos escenarios, que, como poco, nos debería de deperezar más a los ciudadanos….y hacernos poner más atención y predisposición, hacernos prepararnos más desde una vigilia más activa…hacia lo que los sueños de “tarde” y “noche”….nos cuentan.

  3. Nuba dice:

    A veces los sueños conscientes, de mañana, de tarde o de madrugá, dependen absolutamente de los espacios por los que nos movemos.
    Dependen mucho de cómo se respire el aire que nos llega de fuera, dependen de las energías que somos capaces de transmitirle a los que están cerca.
    Así que no Carlos, ¿que más da ? Anda ya, ese ha sido un pensamiento lunero …
    Da.
    Como ya hemos hablado en otros foros, casi nunca se trata de nosotros, debe movernos el panorama que está por delante de nosotros, y que no llegaremos a disfrutar aquí, pero si los que vienen por detrás. Es egoísta e injusto el ensimismamiento del yo y mis cuatro paredes y que el mundo se las apañe como me las apañé yo.. Y no lo digo por lo que escribes, obviamente.
    A veces me sorprenden reacciones de pérdida de esperanza en mis hermanos, en mis padres, de tirar la toalla, de no ser capaces de conectar la falta de salud física con la gran presión laboral . Y contaré algo que me pasó de muy muy jovencita. Acababa de terminar la carrera, y había estado trabajando en una fábrica de mi zona durante los veranos, pero ese verano ya era licenciada y mi padre me llevaba al turno de noche de la fábrica ( a las 10 hasta las 6) fue con el ceño fruncido rumiando para él mismo pero se le escuchaban los pensamientos ..hasta que ya casi a punto de dejarme me espetó que ya nadie más en la familia iba a estudiar, que conmigo- que era la primera de cuatro- habíamos tenido bastante.
    No entendí nada, mi ánimo era diferente, me gustaba ir , me lo pasaba bien con mis compañeras de trabajo, nos reíamos, además, podía conseguir el dinero para los cursos de doctorado. Me dijo que me tendría que dar vergüenza haber estudiado una carrera para estar ahora mirando el moho del tomate ..y las muestras..
    Entonces, llorando de rabia, poque había aprendido de él el orgullo del trabajo, le dije que si a mí no se me caía ningún anillo por ir ¿porqué tenía él que disgustarse? reflexiones al crepúsculo o a media mañana.
    Alguna vez pasados los años se lo comenté y me lo negó, no se acordaba, pero ahora que soy madre, entiendo que era su profundo amor hacia mí que no sabía expresar lo que se transformaba en fustración.

    De esas distintas formas de ver la vida – también por la absolutamente errónea visión que nos han metido – de que el dinero, el éxito profesional, el estatus social – nos dará la felicidad – dependen
    estrictamente los futuros del planeta que también son los de los que vivirán en él.
    Y si no podemos respirar el aire, nos enfermaremos, no de falta de aire objetivamente. Pero una naturaleza muerta alrededor enferma nuestras mentes, así que por nuestra salud mental más que física, hay que empezar a salir de esas ciudades encerradas en círculos locos de eMs, A’s… y miles de circuitos donde la gente va corriendo como locos, como huyendo de algo…
    El campo espera para que nos nutramos refertilizándole. No da igual dar de comer comida enlatada a los que pasan hambre que organizarse con ellos y que cocinen por ejemplo, y sepan que es más barato comprarle al del huerto que esperar a la salida del supermercado a los alimentos perecederos, porque cuando aprenden con lo poco que se puede hacer una comida sana para sus hijos, aprenden también a solicitar algún pequeño espacio baldío al lado de su casa, pueblo, etc.. y coger el zacho y si no lo han aprendido, es por que quizás sus padres también querían que dejaran esa vida lenta y poco productiva y estudiaran para el sistema.. que es ahora un sistema con muerte anunciada.
    Si no lo sueñas, de mañana, de tarde o de madrugada, da igual, nunca lo intentas. Y los que lo han intentado saben que funciona, funciona aunque sea sólo porque en esos momentos en los que haces cosas de forma diferente, estás en ellas, estás en el presente y las disfrutas. Todo de todas formas es un proceso lento, es normal que los cambios no se vean de forma inmediata, cuesta mucho poner en marcha algo que es impopular. Pero sí que de forma inmediata cambia el espíritu de la gente. Porque la gente no se si sueña o no, pero tiene sed, mucha sed.
    Buenas Mañanas ( De santo Tomás)

  4. Gema. dice:

    A falta de tiempo mayor incomprensión de la lectura;
    Y este es nuestro tiempo, el único, el hoy, dicen es un “regalo” por eso se llama Presente y..
    aunque el mundo panorama se cae, en pedazos..y, algunos- muchos- soñadores están en Lesbos o zonas de guerra etc..
    l@s rezagados, frustrados, traicionados hasta el último pelo..etc..tenemos algún derecho, alguno al menos: soñar con la Esperanza de que en algún momento las cosas se tuerzan y “mejoren”..sí mejoren..
    porque, cual realidad?, sí cual? La de quién? …la nuestra por aburrida que fuere? O..la de l@s que ya Nada tienen?//-

  5. Jose Maria Bravo dice:

    Carlos, me siento identificado. Hoy no se que soñar. Quizas, mañana a media mañana, soñare que espero soñar, por la noche, que al despertar no este cansado y sin animo para seguir. Soñar que todo es una especie de sueño optimista. Que quiero cambiar, no solo de pensamiento , de actitud.

    En el yo que sueño lo siento muy distante cuando sueño cuando estoy despierto.

    Un abrazo y gracias por despertarme del sueño para volver a soñar

  6. Loli dice:

    Es posible que la salvación, el cambio de actitud del ser humano que demanda esta crisis, esté llegando de los sueños de los caminos de tierra y agua, actualmente re-corridos, por mucha…mucha gente.

    Re-corridos,….caminos que ya se hicieron en otro momento…no somos capaces de verlo, si lo fuéramos, si nos pusiéramos a mirar de frente la historia, a buscar “sus fuentes” (en plural), quizás, no nos daría tanto miedo las “crisis” esas de “mercado”, porque a lo mejor se descubría que la historia de la humanidad se ha escrito…me parece…entre otras cosas, a golpe de andaduras y de caminos, donde recoger y dejar “vida, cultura y experiencias”.

    Y cuando esos recorridos se han querido “estancar” y blindar a golpe de fronteras y leyes que las justificaran, leyes de todo tipo, que abarcaran cualquier indicio de pensamiento que se quisiera escapar….han fracasado.

    Los grandes imperios…cayeron..en un momento u otro…quizás cuando su acción aglutinadora había concluido, y ya la tiranía dictatorial y doctrinaria se imponía..

    Es posible que mientras los “sueños”, esos que, yo si que creo, querida Nuba, están condicionados por la hora del día y por el tipo de luz que esas horas propician, estén filtrados, condicionados….velados….por los miedos y problemas cotidianos de nuestra sociedad….problemas abarcados por si este Estado del Bienestar sobrevivirá o no, otros ..que ya no tienen nada….solo el valor de lanzarse a los caminos para buscar mundos mejores para ellos y sus familias, también sueñan….y a los mejor son los suyos, los sueños que necesitamos, para descontaminar, desatrancar los nuestros.

  7. Gema. dice:

    Un aforismo de carácter humanista o (principio de acción válida) reza así: Harás desaparecer los problemas (o conflictos) cuando los entiendas en su última raíz, no cuando quieras resolverlos. (Rápidamente).
    Y, soñemos, en soñemos, soñemos..que, hoy por hoy..todavía..es “gratis”; ajá!!!

  8. Teresa Cabarrush dice:

    Buen artículo.

    YO ASÍ NO JUEGO MÁS

    Si el juego es una carrera
    Y solo juega el que llega.
    Yo así no juego más.

    Si por ganar no me importa
    que tu te quedes sin torta.
    Yo así no juego más

    Si el juego es una pelea
    Y sólo gana el que pega.
    Yo así no juego más.

    Si estás jugando conmigo
    Y por ganar te lastimo.
    Yo así no juego más.

    Yo sólo quiero jugar
    Porque me gusta encontrar
    La risa que se perdió

    Yo sólo quiero jugar
    Porque es la forma mejor
    De dejar pasar el sol.

    ¡No me quieran enseñar
    Como se debe jugar
    que el juego lo inventé yo!

    De Manuel González Gil.

  9. Rosae dice:

    Soñar con un mundo más solidario y menos competitivo, e ir tras ello.
    Soñar con que hay para tod@s y, no sólo para unos pocos que a su vez desean más.
    Soñar que no hay guerras, todas ellas..solapadas, subliminales, escondidas, criminales..
    Soñar que se puede hacer casi lo que se quiere, respetando la libertad del otr@..
    Soñar que gente honesta gobierna para el bien de los demás, y del conjunto.
    Soñar que lo privado es sólo ámbito personal, y lo social es verdaderamente “social”.
    Soñar que la justicia actúa justamente donde se necesita, y con la ética necesaria.
    Soñar con otro mundo..es necesario, al menos para comprender que el “camino” humano a hoy día, todavía,
    es Largo.

  10. Sergio dice:

    Es como una versión doméstica de las teorías Junguianas.

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