En un día normal, un ciudadano normal, con una familia y un trabajo normales, circulaba por una carretera normal. Nadie sabe por qué se metió en sentido contrario por una autovía. Otro ciudadano normal circulaba correctamente por la misma autovía. Chocaron frontalmente. El segundo ciudadano falleció. El primero sobrevivió. Cosas del destino. Fue condenado a […]
















