CULPABLE, CULPABLE, CULPABLE

Más allá del resultado de las elecciones holandesas del 15 de marzo, que enfrentan al líder populista, Geert Wilders, contra el resto de partidos y, fundamentalmente, contra el actual Primer Ministro, Mark Rutte, interesa el debate que se ha planteado en las mismas, ya que es análogo al que está sobre la mesa en las elecciones presidenciales francesas. Y estas sí pueden ser decisivas para el futuro de Europa.

Ambos procesos electorales se han centrado en la discusión sobre dos cuestiones que fueron determinantes en el voto británico del Brexit: la inmigración y, por supuesto, la Unión Europea (UE).

Es evidente que la crisis que se inició en 2008 nos ha golpeado con fuerza y nuestra situación económica y vital ha empeorado sustancialmente, sin que haya perspectivas creíbles de que los años que tenemos por delante vayan a ser mejores que los pasados, como hemos explicado en otro artículo.

En este contexto, el relato que parece estar cuajando en muchos de los países más prósperos de Europa es que la culpa de todo esto es de la UE y de la inmigración. Porque, por supuesto, tiene que haber algún culpable de que los ciudadanos de la rica Europa vivan hoy algo peor y tengan una mayor sensación de inseguridad que hace años. Y, desde luego, ese culpable nunca puede ser uno de los nuestros, sino que ha de ser un tercero.

A partir de ahí el relato simplista propone al imaginario colectivo que recuerden cómo se vivía mucho mejor antes de la cesión de soberanía a la Unión y de la llegada masiva de inmigrantes en los años de las vacas gordas. He ahí la prueba evidente de la culpa, nos dicen.

Sin embargo, lo cierto es que, mientras todo iba bien, pocos se preocupaban sobre si la UE funcionaba correctamente o sobre si su “excesiva” burocracia afectaba al crecimiento económico, como ahora se afirma alegremente. Tampoco nos inquietaba demasiado si los inmigrantes que llegaban a Europa se integraban correctamente o quedaban aislados en guetos, en condiciones inflamables. Todo estaba bien mientras proporcionaran mano de obra barata para hacer trabajos que holandeses, alemanes, franceses o españoles no queríamos hacer.

Pues bien, en relación con los flujos migratorios, lo cierto es que en los años de crecimiento, entre 2000 y 2007, España recibió gran número de inmigrantes, con entradas anuales que suponían el 1,5% de la población nacional y elevaron el porcentaje de extranjeros al 12% de la población total. Sin embargo, a partir de la crisis de 2008, se produce una fuerte salida de extranjeros residentes en España, que ha producido saldos migratorios negativos desde 2010 y que, por ejemplo, supuso que en 2013 salieran más de medio millón de inmigrantes residentes. Esta tendencia se ha mantenido hasta 2016, año en el que, por primera vez desde la crisis, entraron más inmigrantes de los que salieron (61.008 entradas netas).

Aunque no es fácil encontrar datos fiables sobre flujos de emigrantes, cabe suponer que algo similar ocurrió en el resto de Europa.

Es cierto que a partir de 2013 Europa se comienza a alarmar con la llegada de refugiados que huyen, fundamentalmente de la guerra en Siria. En mayo de 2016 esta guerra habría provocado más de 3 millones y medio de sirios desplazados. Sin embargo, la mayor parte de los mismos se habrían asentado en Turquía (2,7 millones) y otros países de escasos recursos, como Líbano, Irán y Jordania. La Unión Europea únicamente otorgó protección en 2014 a 183.365, de los cuales sólo a 104.000 se le reconoció el estatuto de refugiado. En fin, no puede decirse, con un mínimo rigor, que Europa esté agotando su generosidad con los refugiados de la guerra siria.

En definitiva, con los datos expuestos parece ciertamente difícil explicar la crisis que vivimos en función de la inmigración o culpabilizar a esta de las dificultades económicas que estamos pasando. En los años buenos, los inmigrantes contribuyeron al crecimiento, tuvieron poca culpa en una crisis que se desencadenó con la titulización de hipotecas basura en Estados Unidos y, cuando la crisis nos afectó, su entrada se redujo; con la salvedad de los refugiados procedentes de zonas en guerra.

En cuanto a la culpabilidad de la Unión Europea, tampoco parece muy claro en qué se basan los argumentos para señalarla con el dedo acusador. Aquí se entremezclan “argumentos” muy dispares. En primer lugar se apunta a que los países ricos habrían aguantado mejor la crisis sin la Unión. Pero, además de que el crecimiento de sus ventas en los años boyantes se explica en buena medida por el mercado europeo, resulta evidente que es absolutamente imposible saber qué hubiera sucedido en cada uno de los países de Europa sin la UE. Culpar de todo a la “burocracia” de Bruselas puede ser un eficaz eslogan electoral pero no deja de estar carente de fundamento, máxime si tenemos en cuenta que el principal órgano resolutorio de la Unión sigue siendo el Consejo, integrado por los ministros de los Gobiernos europeos, que son finalmente quienes toman las decisiones.

Otra línea argumental para culpar a Europa apela a lo emotivo, al sentimiento de nación; sin embargo, lo hace de forma bastante casposa, afirmando que, sin fronteras protegidas frente a la entrada de extraños, se diluyen los rasgos nacionales hasta desaparecer. Sin tener en cuenta que lo más valioso de la nación es el elemento cultural –que, por cierto, pocos nacionales conocen y cultivan- y que la cultura suele enriquecerse con el intercambio y estancarse con las rigideces fronterizas.

Sin embargo, a pesar de lo expuesto, ha arraigado el discurso de que la culpa es de los inmigrantes y de la UE. Son varias las causas de que haya cuajado una sentencia intelectualmente tan pobre.

Parece que todavía en Occidente tenemos muy interiorizada la arenga infantil de la culpa, según la cual lo bueno que nos pasa es gracias a que somos estupendos y lo malo ha de ser por culpa de alguien fácilmente identificable y a quien se le pueda cargar el mochuelo (léanse judíos, gitanos, extranjeros o moriscos, en función del momento histórico). Culpabilidad e inocencia continúan siendo las dos obsesiones de nuestro modelo judeo-cristiano, que nos impiden abordar el concepto más profundo de responsabilidad.

Pero también la simplificación del relato parece ser consustancial a las democracias, todavía bastante inmaduras, en las que vivimos. En otros artículos hemos señalado que la democracia es un ideal al que hay que ir acercándose, pero del que todavía estamos bastante lejos. Y no nos acercaremos a él mientras sigamos culpabilizando a otros en el confortable papel de víctimas; mientras continuemos desempeñando el rol infantil de una ciudadanía adormecida y perezosa, que baila al son monocorde de un discurso político plano y sin matices.

Como dijo el poeta León Felipe:

… Yo sé muy pocas cosas, es verdad

Pero me han dormido con todos los cuentos…

Y sé todos los cuentos.

En el despertar de tanto cuento nos va casi todo lo que importa.

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Sobre Isaac Salama Salama

Licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia Comillas (ICADE, E-3). En 1996 ingresa en el cuerpo de Abogados del Estado y, desde entonces, ha desempeñado diversos puestos como Abogado del Estado: la Delegación del Gobierno de Madrid, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, el Tribunal Constitucional, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y los diversos Comités de Naciones Unidas para la protección de los derechos humanos. En el período 2000-2004 formó parte del gabinete del Presidente del Gobierno. En situación de excedencia voluntaria desde octubre de 2013.

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11 Respuestas a CULPABLE, CULPABLE, CULPABLE

  1. Manu Oquendo 15 Marzo, 2017 at 7:40 #

    Buenos días. Estoy muy liado y entro poco y cada vez que lo hago veo que el blog toca temas actuales y los toca con gran nivel. Incluyo, por supuesto, a los comentarios sin los cuales nada sería igual.

    Respondiendo a algunos de los temas que suscita Isaac me gustaría decir que esto no es una crisis que comienza en 2008 y es importante tenerlo presente porque afecta y mucho al diagnóstico.

    Es un tema mucho más hondo y de mucho más recorrido.

    Determinarlo depende del punto de vista analítico. Mejor hacerlo desde muchos y tener un buen holograma.

    Para unos es una crisis del final de un ciclo “dionisiaco” y el lentísimo principio de otro “apolíneo”.
    O la crisis del sistema de Financiarización que arranca en 1971 (Agosto, Camp David, Nixon, etc).
    O el resultado de políticas de Desesperación Hiperkeynesiana.
    O el de los modelos de Democracia Despótica que se siembra para destruir el Viejo Régimen y tomar las riendas del nuevo mundo.
    O el resultado de haber perdido la Virtud y la Moral (Shuntzu).
    O el de Toynbee: habernos creído nuestros propios mitos (Igualdad, Democracia que no lo es, no Responsabilidad, etc).
    O el de las Socialdemocracias obligatorias con cuyos postulados la teoría de juegos prueba que en 10 ciclos electorales están en metástasis.

    O, por último, el resultado del Nihilismo, del Relativismo y de un modelo de Poder Sacralizado incapaz de reconocer y corregir sus errores.

    Dicho lo cual tengo que recordar que por aquí venimos pocos bolivarianos.

    Más bien propendemos al conservadurismo propio de las clases medias trabajadoras y que todo lo que está pasando nos preocupa mucho. Y nos preocupa más por nuestros hijos y nietos que lo tienen mucho peor.

    El caso es que somos una Inmensa Clase social…………Sin Representación Política.
    Ni a Izquierda, ni a Derecha.

    ¿Por qué? Porque ambas han hecho un pacto en el que la Social Democracia se echa en brazos de la Élite del Dinero y del Poder Militar y Mediático.

    Ahora se trata de Controlarnos y Sustituirnos por “Vasallos” más adecuados.

    La cultura cristiana, en el fondo, es una cultura de rebeldía ante el poder. El Cristianismo es la religión de los Proletariados Internos de esta cultura. Somos rebeldes.

    Nos están sustituyendo a través de políticas públicas por un Proletariado Externo más manejable.
    Pero esto, que lo ve cualquiera hasta sin gafas, es lo que siempre en la historia ha sucedido cuando el Poder se da cuenta de que hay que cambiar de Remeros en la Galera.

    Esto, que parece dicho por un miembro del lumpen revolucionario, está en la boca y en la mente de más de un ministro europeo de centro, derecha e izquierda.

    De hecho hace ahora ocho años que escuché algo parecido a un Comisario de la UE en una cena privada: “La gente ya se dará cuenta de que va a vivir cada vez peor”.

    Vale, creo que ya nos hemos puesto en marcha.

    Buenos días.

    • EB 16 Marzo, 2017 at 13:24 #

      Hola Manu, si aún no lo ha leído, le recomiendo leer este post

      http://nadaesgratis.es/jose-luis-ferreira/arrow-y-el-despertar-de-la-inocencia-in-memoriam

      en que JLF hace un excelente resumen de la contribución de Arrow y sus consecuencias. Me parece una buena guía para entender por qué no nos entendemos.

      Sí, no importa cuanto prediquemos y practiquemos la racionalidad a nivel individual, lo colectivo no es racional si es resultado de un proceso de agregación, aunque sí lo puede ser si es el resultado de un proceso de interacción social (por ejemplo, el resultado de una negociación). Pero no se trata sólo de la agregación de preferencias individuales: la extensión a métodos de agregación de cualquier cosa nos ayuda a entender por qué nos cuesta tanto explicar cosas heterogéneas (y al mismo tiempo por qué muchos se empeñan en homogeneizar muchas cosas, al extremo de volverlas fungibles –¿serán los robots fungibles?).

  2. EB 15 Marzo, 2017 at 11:39 #

    Isaac, le agradeceré alguna referencia a documentos de investigación académica donde se exponga detalladamente su idea de que “En este contexto, el relato que parece estar cuajando en muchos de los países más prósperos de Europa es que la culpa de todo esto [la mala situación económica actual y las malas perspectivas] es de la UE y de la inmigración.” Yo no conozco ninguno. Se lo pido porque los argumentos que usted atribuye a otros y los contra-argumentos que usted da para rechazarlos me parecen poco lógicos y faltos de evidencia.

    Usted contra-argumenta para concluir que “Son varias las causas de que haya cuajado una sentencia intelectualmente tan pobre.” Y entonces menciona dos causas: la arenga infantil de la culpa y la simplificación del relato. Yo soy de los que creen que ninguno de nosotros (y me refiero a todos los humanos –uno de los problemas de su post es que nunca queda claro a quienes se refiere implícitamente cuando habla en plural) necesita un relato sobre “nuestro universo” para tomar decisiones, pero que para ciertas actividades humanas disponer de ese relato es conveniente si ayuda a entender las consecuencias de nuestras decisiones. Una de esas actividades es la política en las democracias constitucionales cuando los políticos deben “persuadir” a los votantes para acceder al poder, pero bien sabemos que la persuasión requiere relatos “convincentes”, no necesariamente “razonables”, es decir, basado en argumentos lógicos y evidencia.

    No entro en el tema de la culpa porque me parece que no es relevante para lo que usted dice. Cualquier relato debe atribuir a “causas” fundamentales y circunstanciales la secuencia de hechos que pretende explicar. Los políticos recurren primero a “relatos” y luego a “promesas” derivadas de esos “relatos” pero con el agregado de que necesariamente algunos se tendrán que perjudicar para que otros se beneficien (en el mejor de los casos que pocos o ninguno se perjudicará) y este agregado muchas veces se plantea como si los perdedores son los “culpables” algo que no se sigue necesariamente de los “relatos” (si un político promete resolver el problema X que afecta a algunos debe imponer costos a otros, tengan o no “culpa” alguna por ese problema).

  3. pasmao 16 Marzo, 2017 at 9:22 #

    Buenos días Don Isaac

    Yo no se si las “soluciones” populistas son las mas acertadas, y si el enemigo que ellos dicen que es, lo es realmente.

    Pero si estoy seguro de que desde las instituciones Uropeas se ha mentido deliveradamente a sus ciudadanos, y se ha mentido desde hace tiempo sobre la deriva de la situación. Donde las propias instituciones además son juez y parte.

    Y esa falta de credibilidad los inhabilita para dar lecciones morales sobre que soluciones a los problemas actuales a los que se enfrentan las diversas naciones.

    No se ha querido explicar que el proceso de descapitalización de Uropa, debido a la globalización iba a afectar como está nos está afectando, y se ha preferido endeudarnos hasta las cejas para mantener unos servicios sociales cada vez mas ineficientes e insuficientes. En cuyo creciemiento está además implicada, en una espiral diabólica, la propia deuda per se.

    La deuda ha tapado el problema real de la deficiente construcción Uropea, con diferencias de competividad que se han acentuado al potenciarse aún mas las economías de escala de unos sobre otros, a costa de una unión artificial.

    La terrible huida adelante (de eso no cuenta usted nada) extendiendo la UE hacia los paises del Este, eso es después del tratado de Maastrich, la verdadera piedra de toque del delirio Bruseliense. Muy bien alimentado por USA desde UK.

    Nunca se debió ampliar Uropa hacia el Este. Y en Bruselas lo saben pero no se atreven a reconocerlo.

    Se podría haber firmado con cada uno de ellos un tratado preferencial y en el largo plazo y en función de lo que pasara irlos incluyendo.

    Respecto la emigración, si es usted nacional de “toda la vida” (es decir no nacioanlizado hace cuatro telediarios) de un país de la antigua Uropa, de la de antes de la ampliación al Este, a Malta, a Chipre (siempre paises anglófonos, como pasó con Grecia, vaya casualidad, para que después se den el piro con el Brexit); insisto si es usted nacional habiendo cotizado usted, sus padres, hermanos, etc y se ve en la necesidad de usar los servicios sociales porque debido a esa globalización cuyos efectos se enmascararon para que no tuviera oposición, verá una cola de foráneos de todo pelaje y condición que jamás han cotizado por delante y jamás tendrá opción real a ellos.

    Si cree que eso no es crear un caldo de cultivo para cualquier cosa menos estabilidad social, pues razónemelo porque mi cerebro no da mas de si.

    Y si a esas cabezas de huevo de Uropa, de Bruselas, no se les pasó por las meninges mejor que se ahorren mas soluciones buenistas. Y si se les pasó y lo hicieron a exprofeso pues ya ni le cuento.

    Podían haber aprendido del error de jugar a aprendices de brujo cargándose Yogoeslavia en la tradición del mejor bombero pirómano alimentando los sueños identitarios de Eslovenia y Croacia, a mayor gloria de una Alemania que no hace mas que meter la pata (en perjuicio también de todos los demás) cada vez que se le ocurre una ideica que tenga que ver con la política exterior.

    Lo de la emigración de refugiados sirios ha sido la última. Mas emigrantes que refugiados, porque si no les habría bastado con ir a cualquiera de las monarquias del golfo.

    Arabia Saudita, Quatar, Kuwait, EUA, Baherim… a las que recursos no sobran (no hacen mas que hacer super edificios y hasta un mundial inverosimil) y cuyas tradiciones culturales y religosas (muy alejadas de las salchichas con chukrut), además de que les quedan a tiro de piedra, sin tener que cruzar mares y andar largos caminos..

    El porque desde el estabishment bruseliense no se ha apostado nunca por esta solución, es mas, si es tema tabú en todos los medios con relevancia es pora algo. Cuando es algo que cualquier trabajador aún con bajo nivel cultural pero que respeta sus tradiciones culturales (las de su nación) puede ver. No ha hecho mas que acrecentar la desconfianza a esa élita que no está y ni se la espera.

    Uropa ha sido construida de manera no democrática si no despótica por una élite. Y ha habido un momento, hace ya tiempo, como muy bien dice MANU que esa élite traicionó la confianza depositada.

    Ahora nos encontramos con que la alternativa es indeseable, pero que mas se podía esperar.

    un cordial saludo

  4. Loli 17 Marzo, 2017 at 12:30 #

    En un momento histórico de desestructuración del “Imperio Romano”, donde los acontecimientos, muchas veces contados, o extraídos hacia una divulgación histórica parcheada y sin precisión, confunde a “bárbaros”, con “salvajes”, y se olvida que los principales generales y magnatarios políticos que propiciaron esa caída, ya pertenecían a “esos pueblos extranjeros”, nacidos, educados y preparados a la sombra y bajo la organización social y cultural del “Imperio”, se debieron, a la vez, sentar y dispersar bases filosóficas, de arte y de pensamiento, de las que nada o muy poco, se nos suele contar en los libros “oficialistas” de historia.

    Solo aquéllos que se especializan y optan por bucear como historiadores, finalmente tienen conocimiento de tantas cosas, tantos matices,…y hasta tiempos robados, u ocultados, de la Historia del hombre…incluso de la más reciente.

    Pero, como en también ocurre en otros aspectos, sus trabajos, muchas veces, se quedan sin espectadores que quieran admitir su ignorancia….y esperan a momentos más brillantes de la sociedad.

    Cuando nos cuentan sobre la aparición de las primeras Ordenes de Caballerías, cuando nos hablan son “juglares y trovadores”, no se nos suele ocurrir situarlos más allá de “actitudes románticas y pintorescas”, que sirvieron para una determinada “literatura”….y en general, nos quedamos ahí, porque ahondar más no es útil, ni nos va a solucionar el problema del “paro”, por poner un ejemplo.

    Sin embargo, igual es probable, y sí hay historiadores e investigadores que indagan en ello y sacan conclusiones tan importantes como poco divulgadas, que el auge cultural y social que se desplegó (sobre todo en ciertas zonas) en el Occidente Europeo a finales de la Alta Edad Media, hubiese sido propiciado por gentes que se preocuparon de asegurar caminos, proteger poblaciones para que, finalmente, se pudieran mantener en asentamientos libres de pillaje, donde asegurarse, de forma más tranquila, el cultivo de las tierras y el cuidado y crianza de sus animales.

    Gentes que se ocuparon de organizar estructuras territoriales facilitando intercambios económicos creando una red administrativo de esas estructuras, más flexibles.

    Lugares donde las personas no tuvieran que dedicar la vida entera a “sobrevivir”, sino que en esa vida hubiera tiempo para desarrollarse en otros aspectos.

    La decadencia de un modelo social, viene determinado por la pérdida progresiva de su “fuerza”, se debilita la “cadencia”, el ritmo que lo alentó.

    La melodía que impulsaba el importante auge cultural, artístico….y de pensamiento que se desplegó, por ejemplo, en el Languedoc, fue brutalmente rota por la primera cruzada de la “Cristiandad Oficial” de ese momento.

    Pero se hubiera mantenido viva, porque había aún muchos acordes que tocar.

    Nos va a tocar vivir tiempos donde, desde el indicador más importante que hemos elegido para definir nuestro desarrollo, es la capacidad para “consumir”, y la aparición de la definición de “calidad de vida”, como etiquetaje de un montón de necesidades inherentes al cumplimento de sus criterios.

    Desde ese parámetro, lo que llega, será peor que lo habíamos vivido.

    Pero….¿dónde centramos el ritmo que debía presidir el crecimiento de nuestras sociedades?. ¿es la cantidad de “bienes”, “servicios”…el famoso PIB…. un indicador verdadero del avance de los seres humano que se integran en una sociedad?.¿son esos los acordes que mueven un avance social? ¿es esa la cadencia vital que hace de nuestras sociedades las más “deprimidas” emocionalmente, de buena parte del planeta?.

    ¿Y porqué no el interés por la cultura, por el arte, por la ilusión….de descubrir, de conocer…de hacerse preguntas…y de buscar a quién mejor sepa responderlas?.

  5. EB 17 Marzo, 2017 at 15:32 #

    Isaac, su post me motivó a buscar investigaciones académicas recientes sobre la UE. Sí, hay muchas, muchísimas, con todo tipo de preguntas y una relación de más de 10 respuestas por pregunta. Difícil sintetizar esas investigaciones (ver por ejemplo http://voxeu.org aunque muchos documentos no califican como investigaciones académicas), a los que habría que agregar estudios patrocinados por grandes corporaciones (ver por ejemplo http://www.mckinsey.com/global-themes/employment-and-growth/new-priorities-for-the-european-union-at-60?cid=other-eml-alt-mgi-mgi-oth-1703). Sí, esos trabajos reflejan un gran esfuerzo por intentar entender qué ha pasado y qué podría pasar con la U.E., pero se pierden en la multitud y no son recogidos adecuadamente por quienes sí se interesan debatir en público sobre la UE.

    El mes pasado hubo una conferencia en que un panel de tres conocidos economistas europeos debatieron el tema (para antecedentes ver http://nadaesgratis.es/fernandez-villaverde/econtalk-con-nicholas-crafts-luis-garicano-y-luigi-zingales ). Esta es la referencia a una transcripción de la grabación de ese debate

    http://nadaesgratis.es/fernandez-villaverde/econtalk-con-nicholas-crafts-luis-garicano-y-luigi-zingales

    A pesar de algunas deficiencias en la transcripción que dificultan la lectura, recomiendo hacerlo, no porque el debate haya sido divertido y animado como observó JFV (él asistió, yo no) sino por la pobre calidad de la argumentación dada por los tres economistas –mucho más evidente para economistas viejos como yo que hemos seguido por décadas este tipo de debate. No dudo que los tres dedican mucho tiempo a estudiar Europa y la UE en particular, y por eso me sorprendió que ninguno de los tres intentara sintetizar lo que habrían aprendido de las investigaciones de otros (sus investigaciones por interesantes que sean están centradas en ideas de alcance limitado que no responden a las preocupaciones sobre el futuro de la UE).

    Otros sí han intentado centrarse en el futuro de UE. Este mes se publicó

    http://voxeu.org/content/quo-vadis-identity-policy-and-future-european-union

    pero aunque se trata de una colección de artículos escritos por académicos no presentan resultados de investigaciones académicas sino opiniones y propuestas personales. Sí, un ejercicio interesante habría sido sintetizar el diagnóstico, el pronóstico y las propuestas, pero los editores del libro no lo hicieron. En la introducción se limitan a resumir cada contribución separadamente y en el capítulo final uno de los editores sorprende escribiendo sobre el papel de los economistas en el nuevo orden mundial y para peor se limita a atacar a los nuevos “malos” del orden mundial.

    Ojalá, Isaac, si ha estado revisando la investigación académica, haya tenido mejor suerte.

    • EB 17 Marzo, 2017 at 16:26 #

      Corrección. En lugar del enlace repetido, el enlace correcto es

      http://www.econtalk.org/archives/2017/03/crafts_garicano.html

      • Manu Oquendo 24 Marzo, 2017 at 10:14 #

        Muchas gracias, apreciado EB, por resumir la situación documental sobre la actual UE.

        Es tan gigantesca la Red Clientelar construida durante estos 50 años por la Burocracia Europea (un actor clave como Poder Fáctico) y el Poder Imperial Omnipresente (el Otro poder fáctico y tácito) que discernir es toda una aventura intelectual.

        Abordar estos temas obviando las diferentes raíces históricas –como si pudiesen ser reconducidas por la burocracia– es otra de las miopías.

        Pero no nos queda otra que ponernos a ello.

  6. Rosae. 18 Marzo, 2017 at 11:44 #

    El comentario de la Uropa del pasmao,
    O-O…..
    me ha llegado al cuore…

    y, sin querer ser pesimista, nos van a-meter-en un “embolado” de “padre y señor mío”…como siga Tensandóse el belicismo “algo más”, los acontecimientos así lo Anuncian y ya es tiempo (humano) de pasar a otras “cosas”…

  7. O'farrill 22 Marzo, 2017 at 11:55 #

    Creo que, al final, la Unión Europea será un proyecto ilusionante para los europeos, frustrado por intereses políticos aliados. Tanto Manu, como Pasmao resumen muy bien el devenir de los acontecimientos y como poco a poco el dulce de tantos sabores puede resultar indigesto. Primero por la enorme deuda acumulada que somete a los pueblos y sus soberanías a imposiciones y exigencias de los “mercados”; segundo por la terrible inseguridad jurídica que producen sus miles y miles de normas de todo tipo sin que se haya establecido una auténtica constitución europea; tercero por las desconfianzas mutuas entre países de tradiciones y culturas diferentes; cuarto porque las estructuras políticas y administrativas europeas en lugar de facilitar la vida de sus ciudadanos, se la han complicado y además tienen que pagarlas; quinto porque la “Europa de los ciudadanos” es un auténtico sarcasmo en una Europa de los “profesionales” (se lo creen ellos) de la política. Podríamos seguir pero, como muestra….

  8. EB 31 Marzo, 2017 at 11:16 #

    Isaac, quizás haya leído esta declaración

    http://www.elmundo.es/internacional/2017/03/31/58dcea71e5fdea1e698b457f.html

    publicada hoy por un grupo de gente que no conozco pero que parecen todos ser socialdemócratas. Por supuesto, a mi me causa mucha risa porque en el fondo no dicen nada y no lo dicen porque no tienen nada que decir y ofrecer, sólo palabras repetidas mil veces por cualquiera que pretende pasar por bueno sin saber qué es ser bueno. Estos personajes grotescos hablan en nombre de Europa como si Europa existiera más allá de textos de geografía. No creo que se pueda encontrar alguna otra declaración que diga y ofrezca algo más serio que lo que dicen estos personajes, pero si usted conoce alguna le agradeceré la referencia.

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