Hace unos años me hizo muchísima gracia encontrar, en una pared cualquiera de un barrio céntrico de Alicante, una pintada enorme en la que se leía, en letras mayúsculas, “NO A LOS NINJAS”, proclamando clarísimamente la aversión de sus ciudadanos a los acróbatas guerreros vestidos de negro. La verdad, no sabía yo por aquél entonces […]
















