Tenemos que construir una especie de Estados Unidos de Europa, y solo de esta manera cientos de millones de trabajadores serán capaces de recuperar las sencillas alegrías y esperanzas que hacen que la vida merezca la pena. El proceso es sencillo. Todo lo que se necesita es el propósito de cientos de millones de hombres y mujeres, de hacer el bien en lugar de hacer el mal y obtener como recompensa bendiciones en lugar de maldiciones. En pocos meses se cumplirán 70 años desde que, un 19 de septiembre de 1946, W. Churchill pronunciase su famoso discurso en la Universidad…
Desde la decadencia del férreo sistema de control del pensamiento que se estableció por la Iglesia tras la primera cruzada, con un cuerpo institucionalizado plenipotenciario, que velaba por la ortodoxia doctrinal y era llamado Inquisición, el curso de pensamiento del mundo occidental ha dado tantos frutos como para situarse indudablemente a la cabeza de las civilizaciones. No es la primera vez que, a la larga, las estrategias represivas consiguen que prolifere exactamente aquello que es perseguido. La torpeza mayúscula de estas formas de tratar los problemas sociales y de conciencia logra resultados inmediatos, pero deja tan clara evidencia de que…
Desde el pasado 20 de diciembre los españoles estamos esperando a que se produzca de una vez el pacto que permita formar Gobierno, tanto si hay que repetir las elecciones como si no. Por eso, cuando el PSOE y Ciudadanos presentaron, a finales de febrero, su Acuerdo para un Gobierno reformista y de progresomucha gente lo recibió con alivio: un partido, el PSOE, con amplia experiencia de gobierno, y otro, Ciudadanos, nuevo en estas lides pero decidido a impulsar las reformas necesarias, se habían puesto de acuerdo en lo que había…
El mundo, hijo mío -le dice en el acuario el pez padre a su hijo-, es una enorme caja llena de agua. Con este famoso ejemplo, Nietzsche ilustraba cómo las limitaciones de los sentidos del ser humano no le permitirían percibir la Realidad, sino sólo una ínfima porción. Para el filósofo, cada uno de nosotros seríamos peces, creyendo que el acuario es todo lo que existe. El neurólogo alemán Gerhard Roth escribió que «el hombre en modo alguno posee un córtex prefrontal especialmente grande porque lo necesitara imperiosamente; más bien le fue suministrado de balde». De este modo, el neurólogo aceptaba…
A unos días de los salvajes atentados del aeropuerto de Bruselas, y de los no tan cercanos pero igual de salvajes atentados de Lahore, o los que se producen casi cada día en Irak, se alzan las voces en todo occidente para responder de forma contundente ante la barbarie. La pregunta del millón, naturalmente, es cómo hacerlo sin coartar por el camino las libertades civiles, sin renunciar a aquello que nos hace ser “civilizados” y sin dar alas a los terroristas ofreciéndoles con nuestras acciones una justificación para las suyas. Parece evidente que encender velas en los lugares donde cayeron…
Es de sobra conocido que los términos derecha e izquierda proceden del lugar del parlamento francés, respecto al presidente, en el que se sentaban las dos posiciones enfrentadas en relación sobre la posibilidad Real de vetar las leyes emanadas de este. Esto sucedía en 1789, cuando no existían la electricidad ni los motores de ninguna clase, ni siquiera el ferrocarril. No se habían descubierto ni la penicilina ni mucho menos los ordenadores. La esperanza de vida por entonces apenas pasaba de los 30 años, y las guerras, las hambrunas y las epidemias sembraban de muertos las sociedades occidentales. Aún se…
Recuerdo que, en mi casa, nada más entrar, lo primero que se hacía era encender el televisor. Era lo habitual. Y siempre estaba el bicho ese encendido, un trasto tan descomunal como medio baúl de los grandes en el lugar principal de la casa, es decir, en el sitio de honor antiguamente reservado al fuego del hogar o, en otras civilizaciones y/o épocas, al altar. Digo el “bicho ese” como si ya en aquellas épocas denostase de él, pero no es cierto. Empecé a pasar de la tele cuando ya tenía mis diecisiete o dieciocho años, o sea que me…